30/12/2011

¿Conga ya fue?

Premier Oscar Valdés firma acuerdo con algunos dirigentes cajamarquinos (Andina)

El conflicto desatado contra el proyecto minero Conga en Cajamarca podría convertirse, con razón, en EL evento político del año. De hecho, en algún ranking que circula por ahí, el “Pueblo Cajamarquino” candidatea por ser el “peruano del año”. De alguna manera, los cajamarquinos se han convertido en “los peruanos” del año ya que, con su protesta, no sólo pusieron al descubierto las grandes falencias del ejecutivo respecto al manejo de conflictos sociales, sino que también cortaron cabezas ministeriales y resaltaron el viraje a la derecha de un gobernante que llegó a segunda vuelta concentrando a un electorado que optó por una opción de izquierda y, a palacio de gobierno, prometiendo una “transformación”.

Pero este conflicto, determinante en términos políticos en el 2011, podría serlo también el próximo año ya que la historia no acaba ni con Valdés, ni con acuerdo firmado, ni con ordenanza de inviabilidad revisada por el Tribunal Constitucional. De hecho, para este 2 y 3 de enero (nada más simbólico que una tregua por las fiestas de fin de año) ya se anunció un nuevo paro.

Pero, ¿acaso no se había llegado a un consenso? ¿No se había firmado un acuerdo entre diversas autoridades cajamarquinas y el gobierno central representado, en este caso, por el nuevo Premier Oscar Valdés? ¿Con eso no basta?

La respuesta sigue siendo “no”. Y ese “no” se sustenta en más que la casi caprichosa negación de Gregorio Santos, Presidente Regional de Cajamarca. Porque una cosa es que Santos se enterque y decida ausentarse en el diálogo con el Premier, y otra muy distinta es que esto traiga como consecuencia la presentación de una ordenanza regional que declare inviable el proyecto Conga. Si bien dicha ordenanza no tendría asidero legal, es un acto de rebeldía y provocación mayúsculo.

Y, ojo, no se trata de justificar el acuerdo al cual llegaron las autoridades el día jueves, sino de legitimar el diálogo como la base de cualquier consenso entre dos partes. Si el Presidente Regional no cesa en su afán de patear el tablero, Conga dejará de ser un conflicto por un proyecto minero y se convertirá (si no se está convirtiendo ya) en una disputa de poderes y legitimidad entre el gobierno central y el regional. Y ahí perdemos todos porque una batalla de este tipo no se sostiene en argumentos, sino en quién grita más fuerte y alcanza mayor eco. Llegar a ese extremo sería peligroso para el gobierno de turno, sin duda.

A esto se suma la participación de empresarios que brindan servicios a Yanacocha, quienes movilizaron maquinaria pesada el día de ayer, como muestra de rechazo al paro convocado por el Frente de Defensa de Cajamarca. Esta actuación podría colaborar con la postura gubernamental en la zona, pero también podría enfatizar la polarización en una población que, luego del conflicto, sigue preguntándose a quién seguir.

Que las fiestas de fin de año no nos engañen. Este conflicto no acaba el 31 de diciembre. De hecho, podría arrancar con renovada fuerza y nuevo enfoque en el 2012 porque, si bien la ordenanza regional que declara la inviabilidad de Conga podría no ser “legalmente” factible, es políticamente elocuente. Si esta cala en el imaginario cajamarquino, al margen de si el TC la revisa o no, no habrá tinta suficiente para firmar acuerdos con quienes solicitan, legítimamente, que no se altere su medioambiente. Por lo pronto sólo queda decir que, todavía, Conga no “fue”.

15/12/2011

¿Discriminando a la lengua o al hablante?


Han pasado pocos días desde que la bloguera Pierina Papi denunciara un evidente acto de discriminación realizado por parte del personal de UVK Larcomar contra su amigo Ricardo Apaza, a quien no dejaron reingresar a la sala de cine por su vestimenta. La reacción indignada de muchos ciudadanos, sobre todo en las redes sociales, no se hizo esperar. Este acto discriminatorio debería terminar en una sanción ejemplar para esta cadena de cines y ello es posible por la ordenanza municipal que en Miraflores prohíbe la discriminación (es el colmo que tenga que existir una ordenanza municipal que castigue este hecho, por cierto).

Sin embargo, como sabemos, asistimos a actos de discriminación a diario. Algunos más evidentes que otros. De hecho, al toparnos con discriminación menos obvia puede parecer menos importante, pero nos equivocamos. Es justo por esta aparente “sutileza” que estos casos persisten, porque a más disimulada la discriminación, más imperceptible y, por lo mismo, más difícil de eliminar.

En su edición de ayer, el diario El Sol de los Andes publicó una nota respecto a los cajeros automáticos del Banco de la Nación en Huancavelica. Éstos se encuentran configurados en inglés, lo que quiere decir que los usuarios insertan su tarjeta y, automáticamente se activa una grabación que indica, en inglés, las instrucciones de utilización del cajero.

Todo bien con querer fomentar el turismo y, por lo mismo, buscar facilitar determinadas operaciones a los turistas, pero ¿acaso era muy difícil incluir también una grabación con indicaciones en castellano? Y, no sólo eso, acá va un dato importante: ¿saben que en Huancavelica más de un 60% de la población es quechuahablante? Si no son monolingües quechuahablantes, son bilingües quechua-castellano que, en la mayoría de casos, tiene el quechua como lengua materna y el castellano como segunda lengua.

Sí, mi pregunta es ¿por qué no se incluyen las indicaciones en quechua también?

Y esto no se trata de un capricho. Tengamos en cuenta que se trata del Banco de la Nación, el banco del Estado. Si hay una entidad bancaria que debería siquiera “intentar” dar facilidades a todos los peruanos, es esta. Pero, además, es poco probable que un turista realice transacciones monetarias con esta entidad bancaria justamente porque es la nacional.

Hoy, los principales perjudicados con este absurdo son los beneficiarios de programas sociales como Juntos y Pensión 65 ya que, debido al paro nacional anunciado por los trabajadores del Banco de la Nación, se ven en la necesidad de acceder a los recursos otorgados por estos programas vía los cajeros automáticos. Esos mismos cajeros que la mayoría de ellos no utiliza nunca y que, cuando los quieren aprender a usar, les responde con una frase en un idioma que ni siquiera es el oficial del país en que viven. Parece surreal, pero es cierto.

Tal vez algunos piensen que estoy exagerando. No me extrañaría pues me he topado con más de una persona que no ve el problema en que casi se uniformice en castellano a todo el país e, incluso, me he topado con algún sujeto que casi aplaudió cuando le planteaba, preocupada, una posible extinción de alguna de nuestras lenguas originarias. Su argumento fue “¿para qué van a mantener una lengua si no les sirve para nada?”

He ahí el detalle. Más allá del hecho de que cualquier lengua extinta es una forma de ver el mundo perdida (lo cual hace invaluable dicha pérdida), es absurdo creer que una lengua no “funciona” para todos los contextos por una cuestión natural o intrínseca de dicha lengua. No es que el castellano, o el inglés, “funcionen” mejor en todos los contextos, sino que esas son las lenguas que hablan las personas que no son discriminadas y, por tanto, pueden realizar lo que deseen en su idioma. Recordemos que en cualquier caso de discriminación lingüística, como este, no se atenta contra las lenguas, sino contra los hablantes la lengua discriminada.

Veamos otro ejemplo: cuando un monolingüe del quechua es asaltado, va a una comisaría a denunciar el hecho y en la comisaría no hay nadie que entienda su lengua y, por tanto, no puede sentar la denunciar respectiva ni hacer valer esa “justicia” que debería ser igual para todos, no culpemos al quechua. Este ejemplo vale para todas las lenguas originarias, que son muchísimas, en nuestro país.

No basta con “respetar”, en el discurso, la pluriculturalidad en nuestro país. Bueno fuera que ese “respeto” se traduzca en hechos concretos. Hechos tan mínimos como considerar poner una grabación con indicaciones de uso de un cajero automático en la lengua que habla la mayoría de habitantes de determinado lugar. ¿Acaso no hay una ley de lenguas, que fue aprobada por el Congreso, en la cual se dice que las lenguas originarias son oficiales en las zonas donde predominen?

Pero en el Perú ni con ley u ordenanza nos respetamos. Así como Ricardo Apaza en Larcomar, muchos usuarios del BN en Huancavelica se ven discriminados y perjudicados a diario con esta aparente tontería. Esperemos que la enmienden lo antes posible porque, que sea el banco de la Nación el que cometa un acto como este es el colmo de los colmos.

12/12/2011

Divorcio gubernamental

Los conflictos sociales, los escándalos de corrupción y las primeras metidas de pata de Humala fueron los primeros indicios de que la luna de miel gubernamental llegaba a su fin. Lo que no nos esperábamos fue un divorcio tan rápido. Muy moderno, claro. Muy político también. Pero ¿quién se divorció de quién?

Ollanta Humala en mitin de victoria (5 de junio)

Lerner, creo, hizo bien en renunciar ya que quedarse hubiera sido un poco indigno. Claramente lo habían dejado de lado. El presidente Humala le había bajado el dedo al diálogo en Cajamarca antes de que el ex premier se sentara a negociar. Por consecuencia, le había bajado el dedo a él también. Este divorcio con su ex Primer Ministro es elocuente, sin embargo, parece que esta ex pareja llevará la fiesta en paz. El detalle de Lerner conversando amenamente con la primera dama durante la juramentación y luego, saludando con hipocresía elegante a quien lo reemplazará, evidencian el carácter de esta separación.

Pero el presidente se divorcia también de lo que varios han llamado “el ala izquierda” del gobierno. Definitivamente, los que apoyaron a Humala desde el inicio, creyeron en él, casi se tatuaron el “esta vez sí la hacemos” en el pecho y sonrieron sinceramente el 5 de junio deben estar, cuando menos, desconcertados. Algunos, incluso, amargos. Otros, hasta resentidos. La pregunta aún no tiene respuesta ¿qué tipo de divorcio es este? ¿Será también el de la “fiesta en paz”? ¿Será el de la hipocresía por el bien de los hijos? ¿O será el de portazos en la cara, reclamos, juicios por la tenencia de los niños, etc.? Habría que tener un ojo abierto sobre la bancada nacionalista porque, puede que por ahí empecemos a notar el carácter de este divorcio.

Pero hay otro divorcio más importante. Lo comentó hoy César Hildebrandt cuando fue entrevistado en Panorama: “¿Y ahora qué va a decir Puno, qué va a decir Cajamarca?” Ocurre que el presidente Humala se divorció de su electorado (ese que algún sujeto llamó “electarado”) y, por tanto, de sus demandas, de sus esperanzas con esta “gran transformación” y también de la confianza que le brindaron.

Y no hay que ser muy listo para advertir que este divorcio será un despelote. Si ya había conflictos antes, cuidado con los que se vienen después. Si la respuesta fue declarar estado de emergencia cuando el diálogo no concluía en Cajamarca, ¿Cuánto más podrán confiar los cajamarquinos en la vocación de diálogo de gobierno? ¿Cuánto confiarán en este nuevo Primer Ministro? Si no confían en él, ¿cuánto confiarán en el estudio de impacto ambiental que les presente? Porque si a mí me dicen “dialoguemos, lleguemos a un acuerdo” y mientras dialogamos estás congelándome la cuenta bancaria para “notificarme” después, yo no me siento a conversar contigo de nuevo, al menos no tan ingenuamente.

Y, lamentablemente, el nuevo Premier no da la impresión de optar por la conciliación antes que la mano dura. De hecho, no parece querer participar en este juego político de la negociación cuando afirma, muy suelto de huesos, que en el gabinete que él dirija “no se perderá el tiempo con discusiones de ideologías, será un gabinete de técnicos”.

¿Cómo le explicamos al señor Valdés que los ministros hacen, porque deben, política? ¿Cómo le explicamos al señor Valdés que los conflictos sociales latentes y desatados al interior del país no responden sólo a cuestiones técnicas, sino, sobre todo, a cuestiones políticas? ¿Cómo le explicamos que tiene menos de 24 horas en el cargo, pero que si su idea de gabinete ideal es des-ideologizado y únicamente técnico está cometiendo su primer grandísimo error en el premierato?

Y este es el divorcio que debería importarnos más porque se equivoca el Presidente Humala si cree que podrá llevar la “fiesta en paz” con quienes depositaron su confianza en un plan de gobierno, una hoja de ruta, un candidato y una supuesta “transformación” que ha quedado en palabras.

Sí pues, la verdad es que Ollanta Humala se divorció de sí mismo y ese divorcio nos va a pasar factura los próximos 4 años.

04/12/2011

Pesadillas que no acaban

De cómo la tragedia y la indiferencia dan origen a quince historias que aún no terminan.

Irene Manrique junto a su hijo menor. Ambos siguen buscando desesperadamente a Jhony, la víctima No 10.

A Irene Manrique la tragedia le tocó la puerta el 3 de marzo de este año. Jhony, su hijo mayor, salió una noche, como tantas otras, y se dirigió al grifo en Chilca para recoger el auto Yaris con el cualtaxeaba en la ciudad, todas las noches. Esa noche Jhony desapareció. Han pasado 8 meses -254 días, como recuerda Irene- y no hay rastro de él.

Jhony Castañeda Manrique es la víctima número 10 de la banda conocida como “los matataxistas” que, a la fecha, ha cobrado la vida de 15 taxistas. En Junín, se ha desatado una ola de temor motivada por esta banda. Esta región, además, es considerada la segunda más peligrosa del país, según cifras presentadas por el Ministerio del Interior.

El martes pasado, los familiares de las víctimas viajaron a Lima para reunirse con el Ministro Óscar Valdez y solicitarle que recoja el caso. Su reclamo fue desesperado. Ya no confían en la policía. Los “Matataxistas” siguen cometiendo crímenes y, pese a que algunos presuntos miembros de la banda se encuentran en la prisión de Huamancaca, el grupo no se ha desactivado. ¿Cuál es la razón de esta lentitud?

Hace unas semanas, el diario regional “El Sol de los Andes” accedió al expediente 2742-2010 que se halla en el 3er Juzgado Penal de la Corte Superior de Justicia de Junín y, en este, se da cuenta de curiosas -por decir lo menos- vinculaciones entre algunos oficiales de la PNP y miembros de la banda de “matataxistas”. En el mencionado diario se ha realizado una investigación minuciosa del caso y, al parecer, los vínculos entre algunos miembros de la PNP y personajes de esta banda, son mucho más siniestros de lo que parecían. Basta decir que la redacción del diario, en Huancayo, el día miércoles, fue víctima de la agresión de familiares de policías, quienes quemaron diarios, pintaron las paredes, golpearon las puertas y amenazaron al periodista que se ha hecho cargo del caso, Óscar Rodríguez. Curiosa la inicial indiferencia por parte de la policía frente a estos hechos vandálicos. “Curiosa”, entre comillas, claro.

La denuncia de este diario ha molestado a algunos malos policías e indignado a los familiares de las víctimas que han empezado a ver el enemigo en quien debería defenderlos.

Agresión por parte de familiares de policías en redacción de "El Sol de los Andes" (Huancayo)

Pero, ¿cuál es el vínculo entre algunos efectivos y los miembros de la banda de “matataxistas”? Acá va una pequeña parte de la historia.

Gran “cabo” suelto

El cabo suelto se encontró en Lima cuando unos reducidores de autopartes fueron detenidos en la capital. Ellos acusaron a un receptador de automóviles como su abastecedor. Este abastecedor, Wildem Véliz Huamán, fue detenido y con su testimonio permite establecer las conexiones.

Véliz afirmó que quienes lo proveían de autos robados eran dos peligrosos asaltantes: Michael Pun Riquelme (alias “Chino”) y Mitchell Cuevas Verástegui (alias “Mitchell”). Ambos realizaban asaltos en Lima y son, además, considerados miembros de la banda de los “matataxistas”. Él confimó que el “Chino” le había entregado varios vehículos, entre ellos, un Toyota Corolla negro del año y una camioneta Nissan Tilda verde petróleo. Esta declaración es corroborada por su esposa, Milagros Crisóstmo. Lo interesante de esta historia es que ambos autos fueron adquiridos por policías.

Los investigadores de Lima llegaron a Huayucachi y allí ubicaron al policía Benjamín Varillas Cajahuanca quien tenía en su poder el Toyota Corolla negro. Y aquí viene otra curiosa coincidencia: encontraron frente a la delegación policial de la zona la camioneta Nissan Tilda verde petróleo. ¡Qué curiosa coincidencia! Al interior de esta camioneta encontraron documentos de los policías Juan Carlos Quispe Segovia y Tessy Perales Córdova. Estimado lector, recuerde estos nombres.

En su defensa, tanto Varillas como Quispe afirmaron que adquirieron los vehículos legalmente y los suboficiales Hidalgo y Perales afirmaron que no denunciaron el hecho pues no sabían que se trataba de autos robados.

“Amigo, para la gaseosa”

Los dueños legítimos de los dos autos mencionados son Rocío Espino Goycochea y Luis Ríos Herrera. Ambos llegaron a Lima para recuperar sus autos. En sus testimonios, ambos afirman que el policía Santy Hidalgo Traverso, antes de la intervención, los había contactado y les habría pedido dos mil soles a cambio de información sobre el paradero de sus automóviles. ¿Un policía sabía que los autos eran robados? ¿Por qué no lo denunció? O, ¿por qué no se lo dijo a sus colegas, quienes los estaban utilizando? O ¿será que ellos ya lo sabían?

Actualmente, los cuatro suboficiales son procesados, dos por receptación de vehículos robados y los otros dos por omisión de funciones.

¿Es purita coincidencia?

Un dato más involucra a los suboficiales Juan Quispe y Tessy Perales (aquellos nombres que pedí que recordaran).

El 27 de mayo del año pasado, Lourdes Herrera Cervantes denunció el robo de su auto, un Toyota Yaris rojo de placa CGT-344. En una intervención posterior se encontró el auto y los policías y fiscales que intervinieron esa diligencia consignaron en sus actas que encontraron una billetera, papeles y recetas médicas que pertenecían a ¿quiénes creen?: Juan Quispe y Tessy Perales. Vaya parejita.

Es fundamental que esta investigación cobre la importancia que merece. No se puede permitir que la policía nacional haga espíritu de cuerpo, como ocurrió en una conferencia de prensa hace unas semanas. En ese mismo sentido, es inadmisible que se manche el honor de los muchísimos buenos policías que, por esta minoría de efectivos corruptos ven perjudicada la institución a la que sirven.

Pero, sobre todo, es fundamental que el compromiso del ministro del Interior se condimente con velocidad. Las familias de las víctimas se encuentran indignadas ante los destapes realizados por “El Sol de los Andes”, pero también se encuentran, en muchos casos, en la miseria dado que se han quedado endeudados con diversas entidades financieras que les brindaron préstamos para que, las ahora víctimas, comprasen los autos robados. En el caso de la víctima 13, por ejemplo, la familia adeuda 18 letras que no puede cancelar dado que no tiene el ingreso que, justamente, el taxi permitía.

Si a este trágico panorama sumamos la indiferencia, ¿no estaríamos actuando con la misma injusticia? No permitamos que el caso se olvide. Hay viudas, madres, padres, hijos huérfanos y amigos lamentando la pérdida injusta de sus seres queridos. Ministro Valdez, tiene usted la palabra.