28/07/2011

Primer mensaje presidencial: confrontación y paños fríos


El título puede parecer contradictorio, pero definen el tono del primer mensaje presidencial de Ollanta Humala. Como deben saber, la confrontación directa y explícita fue la juramentación por el espíritu de la Constitución de 1979 (juramentación imitada por los dos vicepresidentes: Marisol Espinoza y Omar Chehade). ¿Protocolarmente FAIL? Sí. ¿Innecesario? También. ¿Error? No lo creo, en tanto no me parece erróneo reivindicar la Constitución del 79 recordando que la del 93 es producto de una dictadura. Ahora, eso sí, los ánimos están caldeadísimos en el Congreso y también, imagino, entre aquellos que consideraban acompañarlo de manera concertada.

Siendo el primer mensaje presidencial el contenido es bastante generalizado. Pero debo decir que luego de los primeros incidentes, el mensaje se enderezó positivamente. Acá van algunos #WIN del mensaje:

1. Reforma universitaria: más que necesaria. En la mayoría de mensajes presidenciales (sobre todo los últimos 5) esta reforma era un enunciado de dos palabras “ah, sí, promoveremos la reforma universitaria”. Humala ha mencionado la necesidad de dejar de otorgar títulos sin la debida acreditación. A Acuña y a quienes lucran con la educación (que no debiera ser un negocio) les debe estar temblando el ojo (y la billetera). ¡Excelente!

2. Lucha contra corrupción: era probablemente lo que más se esperaba de este discurso pues esa ha sido su banderita durante la campaña. Confirmó la necesidad de prisión efectiva para delitos por corrupción y eliminación de beneficios penitenciarios. Esto se condice con el cierre del mensaje en que pidió, entre otras cosas, a sus partidarios: honradez. Veremos, veremos. Pero estas medidas contra corrupción son desde ya un gol.

3. Reconstrucción en los pueblos del sur afectados por el terremoto del año 2007: esta es una gran deuda del gobierno anterior que ha pasado asolapada porque, claro, no es la única y no ha sido tan mediática. Sin embargo, bien ha hecho Humala al mencionarla pues vuelve a poner sobre el tapete la importancia de redimir al sur, víctima de una catástrofe ocurrida hace 4 años. ¡4 años! No es posible que se les siga dando la espalda.

4. Penas más duras para violaciones contra los niños y feminicidio: este es otro WIN. Por un lado, porque las sanciones duras no implican la propuesta del fujimorismo que era “pena de muerte”. Por otro lado, si bien fue solo una línea (no dijo cómo), es la primera vez que escucho la palabra “feminicidio” en un mensaje presidencial. Un excelente paso es reconocer este delito. Ese es ya un acierto.

5. Solución de conflictos internacionales por los medios pacíficos: Ollanta Humala se dirigió directamente a Sebastián Piñera afirmando que el Perú respetaría el fallo de La Haya y luego añadió “y estoy seguro de que Chile hará lo mismo”. Es fundamental la claridad en este asunto. Esto mejora la patinada inicial de Humala, cuando recién fue electo, reclamando por la actuación de Cancillería a este respecto alegre, pública e imprudentemente. Lo de hoy, un acierto.

Esos son para mí los aciertos más importantes. En general, un buen mensaje en términos de contenido. El detalle es que siendo el primer mensaje, no se puede esperar mucho más que generalidades. Habría que ver, eso sí, cómo toma el gabinete ministerial (bastante más pegado hacia la derecha que el tono del mensaje presidencial de hoy) estas propuestas, si acaso el MEF, con Castilla a la cabeza, permitirá la tan mencionada inclusión social soltando el dinero para los programas sociales, por ejemplo.

Pero bueno, aumentos salariales, reformas necesarias, castigos contra la corrupción, petición de vigilancia a la oposición, etc. Veremos. Recién empezamos. Día uno.

Ah, me olvidaba, lo que fue terrible fue la actitud en el Congreso. Yo entiendo la euforia del nacionalismo y la rabia del fujimorismo pero, vamos, somos adultos ¿no? ¿Les costaba mucho guardar la compostura? Entiendo los aplausos y una que otra arenga, lo que no entiendo es la sistemacidad en los gritos de quienes pensaban que seguían en un mitin (nacionalistas) y el reclamo eufórico de quienes se alucinaban en un ring de boxeo (fujimorismo: Martha Chavez sobre todo).

20/07/2011

Divagando por #culpadeOblitas

Algunas ideas que me quedaron en la cabeza luego de ver el spot de Oblitas, la ola post-partido más fuerte en las redes sociales.

“Mi peor recuerdo es cuando Chile nos eliminó del mundial en 1967”

He intentado, lo juro, imaginar a alguien cuya vida haya sido tan “armoniosa”, a falta de mejor adjetivo, o cuya pasión por el fútbol sea tan inconmesurable como para que el peor recuerdo que tenga sea una eliminación. Me he esforzado pero dudo mucho que esa afirmación sea cierta. ¿En serio, Oblitas no tiene otro recuerdo más triste? Asu.


Por otro lado, “Chile nos eliminó del mundial” es una frase muy conveniente. El análisis crítico del discurso, que es una rama de la lingüística que analiza las ideologías que subyacen a todos los discursos (sí, todos tienen ideologías subyacentes), se detiene en las estrategias que utilizan los emisores para hacer prevalecer estas ideologías. En este caso, es conveniente que “Chile” sea el sujeto que “nos elimina” del mundial cuando, por si acaso, es el Perú quien perdió ese partido. Esta estrategia es bastante típica. Cuando las consecuencias de mis actos son negativas se las asigno al otro, cuando son positivas, son mías. Alguna vez han escuchado la frase ¿“Chile nos hizo ganar”? Difícil.

Y ¿por qué es conveniente? Porque luego el spot se enfocará en Chile como el “adversario”.

“Pero Chile no solo nos ha ganado en fútbol”

Y acá viene la utilización irresponsable de el ánimo “antichileno” que subsiste en varios. Ese “no solo” es clave.

“En el mundo, Chile está en el puesto 8 de los países que atraen inversiones mineras. El Perú está en el puesto 48. Eso pasa, entre otras cosas, porque Perú le cobra a las mineras muchos más impuestos de los que cobra Chile.”

Una gran cita para enfocarme solo en el resaltado “Eso pasa, entre otras cosas…” ¿Y por qué no nos cuentas esas “otras cosas”? ¿Por qué pese a haber “otras cosas” solo te enfocas en el tema de los impuestos?

“¿Vamos a dejar que Chile nos siga ganando en minería?”

Ok. Es evidente que es una pregunta retórica, ¿no? O alguien iba a salir gritando “yeeeeeees!!”. Lo dudo. Otra estrategia afortunada.

“Con buena minería el Perú siempre gana”

Esta es la frase final del spot. Frase que no enuncia el amigo Oblitas, pero que encierra en buena cuenta la intención del spot. ¿Acaso “buena minería” es aquella que no paga impuestos o paga menos impuestos? Y, ojo, no estoy diciendo que las mineras deben pagar sobreganancias o no (no estoy entrando en los tecnicismos, solo me he quedado en el discurso). Solo comento el hecho de que se resuma “buena minería” bajo las ideas de este spot. En realidad, bajo LA gran idea de este spot: para que Chile no nos siga ganando en minería, no debemos cobrarle más impuestos que ellos a las mineras”.


La línea final mete el golazo: la minería que no paga impuestos es la buena minería. Y, con esa buena minería el Perú siempre gana.

06/07/2011

Para mi maestra

Hoy, como todos los 6 de julio, recuerdo a los grandes maestros con quienes me he topado. Y siempre vuelvo a toparme con mi primera y eterna maestra. La verdad, yo crecí en una casa que parecía un parque de diversiones. Cuando pequeña lo he disfrutado muchísimo, de adolescente renegaba un poco (bueno, renegaba por todo) y ahora, me enternece.


Lo que ocurre es que mamá es maestra de educación inicial y por eso, ni mi hermano ni yo tenemos problemas para diferenciar corospún de microporoso o cánson de cartulina normal en un 2 por 3. Hemos jugado a la cocinita, a la casita, al restaurant y, claro, a la profesora Laura y el alumno Rodrigo con material de verdad. Con lapiceros rojos, hojas de aplicación, gelatinógrafos, sellos de caritas, papel crepé, etc. Probablemente le costábamos una millonada a mamá en todos los materiales que le robábamos “secretamente”, pero nunca nos castigó por usarlos.


Mamá ha sido nuestra primera maestra. Me enseñó a leer y escribir antes que en el colegio (y mejor), me enseñó a sumar, restar, multiplicar y dividir, me habló de las regiones del Perú y, claro, me llevó a conocerlas. Me leyó la leyenda de los hermanos Ayar con gráficos enormes que ella misma diseñó, leímos juntas la historia de cada uno de los 14 incas, hicimos un quipu para que me quedara claro cómo cuernos contaban, aprendió flauta para enseñarme a tocar flauta y, por si fuera poco (y pese a lo poco que le gusta el deporte) me enseñó hasta educación física. Claro, ahí ella no se metía mucho pero me alentaba todo el tiempo. Y, cuando la acompañaba al trabajo, veía que hacía lo mismo con sus 35 alumnos.


Si tenía que tirarse al suelo por fines pedagógicos, lo hacía sin pensarlo. Del mismo modo, si tenía que viajar dos horas y media diarias para ir a enseñar en un colegio alejadísimo del centro de la ciudad, lo hacía y con una sonrisa elocuente. Ahora anda viajando porque, como me dice, “hay mucho por hacer” al interior del país. Y así, sin darse cuenta, nos ha enseñado a mi hermano y a mí la mejor de las lecciones: el significado de vocación.


Y estoy segura de que hay muchos maestros así de comprometidos que merecen saludos el día de hoy. Por eso existe el día del maestro. Para recordar la labor de aquellos que hacen malabares por transmitir conocimiento. Para aplaudir a quienes hacen pedagogía dentro y fuera del aula y varios, como vemos, en su familia.


Les copio, para terminar, un fragmento de una carta que mamá nos mandó a mí y a mi hermano por el día del maestro. Sí, ella nos mandó una carta a nosotros para agradecernos el apoyo que le hemos brindado a ella, cuando somos nosotros quienes deberíamos agradecerle. Es que hasta para eso es maestra: para hacer sentir a sus dos mejores alumnos queridos e importantes. Te pasaste, reina. Gracias.


Laura y Rodrigo: el día de hoy decidí escribirles una pequeña carta por el día del maestro. Ustedes son hijos de una maestra.


Haber andado con mis hijos en mi jornada laboral, haber colmado su infancia de recuerdos que giran en torno a tareas, escuelas, y actuaciones, me completa. Tú, Rodri, desde pequeño me acompañaste tres horas de ida y tres de vuelta porque el trabajo quedaba lejos de Lima. Ahí pasamos tu primera infancia. Les agradezco mucho a ambos su paciencia y quiero reconocerlos porque son muy importantes en mi vida, porque los quiero mucho y porque sin ustedes, que han sido mi motor siempre, tal vez no estaría donde estoy. Gracias!