15/06/2011

Aduviri: síntoma y consecuencia

Por cada político mediocre y cínico hay su contraparte dirigencial. Típico

(@pacobardales)

Podríamos decir que hoy canal 5 ha hecho SU día. El ráting debe haberle sonreído muchísimo pues el líder de la región sur de Puno, Wálter Aduviri, ha estado todo el día en las instalaciones de Panamericana Televisión debido a que tiene orden de captura y si sale del canal sería detenido. ¿Por qué no pueden detenerlo mientras esté en dicho espacio? Porque para ello la Policía necesitaría tener una orden de allanamiento. ¿Y ahora?


Primero lo primero: nadie debería evadir la justicia. Esto vale para todos si no de qué clase de país estaríamos hablando. En este sentido, es importante hacer notar que el líder puneño se encuentra en falta. Sin embargo, la línea que he tomado de @pacobardales y está al inicio de este post encierra una gran razón que nos hace llegar a esta situación: la indiferencia política. Es más, no nos engañemos, nuestra propia indiferencia también.


Ah, es que tampoco podemos caer en el simplismo de decir “Aduviri ha faltado a ley y que lo metan en la cárcel sea como sea, de una buena vez”, como he escuchado. Primero, porque sacarlo del canal (o de cualquier otro recinto) sin la orden de allanamiento que el juez no ha dictado sería incurrir también en una ilegalidad. Segundo, porque hay más cosas que mirar en este panorama que el caso particular de Aduviri. Él es un síntoma y una consecuencia.


Los pobladores de Puno vienen protestando hace 31 días (con interrupciones, o sea, varios días más). Como era de esperarse, en Lima no nos enteramos del asunto hasta que la protesta se radicalizó, vale decir, empezaron a bloquear carreteras, causar daños a sedes públicas en Puno, entre otras cosas fuera de la ley. Entonces, Puno recién se volvió un lunar en la cara limeña del Perú: molestoso, pero chiquito.


Y en ese momento, cuando a pesar de la tardía notoriedad de este conflicto todavía se podía prever algo, ¡zas!, sale nuestro Presidente de la República (sí, ese personaje que prioriza la construcción de un monumento cristiano importado de Río de Janeiro porque hasta para ridiculizarnos le falta originalidad) a decir que se ocupará del conflicto una vez concluidas las elecciones. ¡Y esto lo dijo el 24 de mayo! O sea, 11 días antes de las elecciones. Pero, esperen, hay más: han pasado 10 días desde las elecciones, ¿y el Ejecutivo? Nada. No han volteado a mirar a Puno.


Esto no se trata de las motivaciones de la protesta ni del pliego de reclamos puneño. Al margen de si son o no factibles de cumplir, si tienen o no razón (según quién observa el problema), etc. lo sancionable es la indiferencia del gobierno para ir a escuchar el punto de vista de quienes reclaman y dialogar con ellos.


Entonces, ¿Aduviri actúa fuera de la ley al no someterse a la orden de captura que pesa sobre él? Sí. ¿La radicalización de la protesta en Puno implicó medidas ilegales? Sí. ¿Debe haber sanción por ello a los líderes? Sí. Pero estas no son las únicas preguntas. ¿El conflicto pudo disminuir con presencia del Estado? Sí. ¿El Presidente García evadió su responsabilidad al dejar que el conflicto se “solucione solo” durante más de 20 días? Sí. ¿Debería haber sanción por eso? También.


Si en este país no se respeta la ley ¿de qué clase de país estamos hablando? Pero, guarda, ¿de qué justicia estamos hablando cuando solo se sanciona a los opositores y a los oficialistas se les archivan los casos? ¿De qué clase de país estamos hablando cuando solo se sanciona un lado de la historia, a uno de los responsables? Y la sanción ni debería ser solo legal, si hubiera sanción ciudadana me daría por bien servida, me resignaría con una sonrisa. Pero no. La mayor parte de comentarios que he escuchado el día de hoy solo mencionan un lado de la historia.


Cuidado, porque Aduviri es la consecuencia de la indiferencia y el hartazgo, pero también es un síntoma de aquello a lo que puede llegar este hartazgo. No seamos tan tontos como para gestarlo y no seamos tan simples a la hora de juzgarnos a nosotros mismos.



Foto de @adrianssp

13/06/2011

A caballazo regalado…

El viernes nos cayó la sorpresa. El Presidente quiere despedirse con un monumento enorme en el Morro Solar: un Cristo como el que identifica a Río de Janeiro. Este monumento no le habría costado nadita a los peruanos así que abramos los brazos para recibir. Es un regalo de Odebrecht y un sencillo (100 mil solcitos, nadita más) del Presidente García. Entonces, como mamá me enseñó de pequeña cuando por mi cumpleaños a alguien se le ocurría regalarme un borrador, “a caballo regalado no se le mira el diente”. Pero, sorry mamá, este caballo tiene una dentadura imposible de ignorar.


No se trata en realidad del dinero. Si bien es, por decir lo menos, “raro” que el Presidente preste de sus ahorros 100 mil soles, y no estaría de más una investigación para ver de dónde ha podido ahorrar tanto y si no los necesitará en un futuro (digo para que no nos vaya a dejar sin un brazo del Cristo para pagar la universidad de su menor hijo), la verdad de la milanesa es que el Presidente puede hacer con su dinero lo que quiera, ¿verdad?


No se trata tampoco de la motivación del monumento. La verdad no me queda claro cuál es el punto de tener esta estatua en el Morro Solar. Si, por un lado se trata de una estatua distintiva de otra ciudad y, por el otro, como afirma Augusto Ortiz de Zevallos, “esta imposición violenta también la naturaleza laica de nuestra ciudad y nuestro país”, sería más representativo que la estatua en cuestión fuera en alusión a la papa amarilla. Pero, si los vecinos del distrito y los vecinos de Lima estuvieran de acuerdo, caballero nomás, ¿no?


El detalle está en lo “sorpresivo” del asunto, que es una bonita palabra para cubrir lo que algunos han calificado abiertamente de imposición. Ahora bien, ¿esta consulta que debería haberse realizado se realiza en otros casos? La verdad, no. La “cultura del diálogo” en la cual se toma en cuenta la opinión de los vecinos y se construye junto con ellos (y no a pesar de ellos), salvo raras excepciones, no existe.


Recuerdo el caso de las zonificaciones distritales por ejemplo: ¿En cuántos distritos de Lima se han variado las zonificaciones en los últimos años? ¿Acaso alguien te avisó cuando las cambiaron? ¿O te enteraste cuando empezaron las construcciones de edificios elefantiásicos en los alrededores de tu casa? ¿En cuántos distritos, debido a estos cambios que permiten construcciones enormes, los vecinos se quedan sin luz o agua por horas? ¿En cuántos de estos casos, el municipio tuvo la delicadeza de avisar a los vecinos que no tendrían estos servicios de tal a tal hora, tal o tal día?


Pero esto no es nuevo. La verdad es que para muchas autoridades los vecinos son los eternos obstáculos para sus iniciativas y, en algunos casos, para sus negocios. El caso del “Cristo del Pacífico” debería servir para recordarles a las autoridades que, por si acaso, los vecinos deberíamos tener derecho a voz. Pero, sobre todo, debería servirnos a nosotros para asumir más activamente nuestro derecho a participar en iniciativas como esta que afectan a la ciudad.


Por eso, la reacción de la alcaldesa Villarán, quien salió a increpar la falta de coordinación respecto a esta monumental iniciativa, es positiva. Al margen de si el Presidente puede o no colocar monumentos sin consulta, lo mínimo que debería hacer es coordinar con la autoridad pertinente.


Esto de “hacer lo que quiera” con su plata, señor Presidente, no es tan literal. Suerte la de usted que hace que la plata le llegue sola y que le sobren 100 mil soles, pero no es nuestra culpa. Gracias, pero no gracias.


06/06/2011

Se acabaron las elecciones, ¿y ahora?


Si hay un comentario que he leído repetidas veces hoy, a partir de los resultados electorales que indican la victoria de Ollanta Humala, es que “el Perú no es Lima” y que hoy ganó ese Perú tan lejano de la capital. Pero, ¿hay que esperar que resultados como este nos abofeteen en la cara para darnos cuenta, una vez más, que el Perú es más que Lima? ¿Cuántos escenarios de polarización tan aguda como este necesitamos para advertir que la burbuja de la capital no logra representar a todos los peruanos? ¿Cuántos más “antisistemas” surgirán y obtendrán el voto popular para que, por fin, nos dignemos a mirar hacia adentro en lugar de contentarnos con contemplar nuestros propios ombligos? El Perú nunca ha sido solo Lima, pero hoy esta verdad que deberíamos tener presente a cada momento nos ha golpeado en la cara merecidamente.


No obstante, todavía encontramos a quienes en lugar de ver esta verdad deciden seguir echándole la culpa al otro a quien no ven como un igual, sino como un inferior. No en vano, el grupo “Vergüenza democrática” presenta un conjunto penoso pero real de las muestras de discriminación que rebotan por las redes sociales. Los votantes por Ollanta Humala son descritos como ignorantes, pobres, resentidos, raza que debió ser eliminada por los españoles durante la conquista, analfabetos, etc.(revisarlo aquí). A esto se suman los calificativos a Alejandro Toledo que es descrito como un serrano de mierda y Mario Vargas Llosa como “solo un premio nobel”, entre otras perlas. Con estas reacciones es evidente que hoy no hemos aprendido absolutamente nada.


No se trata pues de echarle la culpa al resto (como si ese “resto” no tuviera derecho a decidir sobre el rumbo de un país en el que ellos también habitan). Se trata de entender que Ollanta Humala es un síntoma y no un absurdo producto de la estupidez, la raza (como si esto tuviera algún sentido) o el resentimiento.


El futuro presidente Humala es la evidencia de que Lima ya no puede vivir de espaldas al país. De que el Palacio de Gobierno, tampoco. De que el crecimiento económico no puede quedarse en el bolsillo de algunos pocos. De que los medios de comunicación no pueden dejar de lado su responsabilidad de informar en pos de intereses de los dueños, o preferencias personales. De que nosotros, todos los ciudadanos, no podemos seguir sordos.


Pero hay un par de cosas buenas que debemos tener en la mira.




Nueva versión de Humala:


Todo parece indicar que Ollanta Humala no sería tan tonto como para alucinarse un ganador por sí mismo sin considerar que es también producto de una circunstancia llamada Keiko Fujimori. En este sentido, algo positivo es que la competencia por ganar la segunda vuelta ha sabido moverse a ese centro que es preferible a las ideas radicales que enarbolaba en el 2006 y, en menor medida, a inicios de la primera vuelta.


Un primer gesto en esta línea ha sido el discurso de esta noche en la Plaza Dos de Mayo. Fue tardío: sí, pero creo que quiso ser prudente. No fue propiamente un discurso triunfador, sin embargo, se mostró como el Humala que ha sido durante esta segunda parte de las elecciones: moderado.


Sin embargo, esta moderación no debe significar dejar de lado importantes reformas que ha planteado desde siempre. No olvidemos que las expectativas, sobre todo al interior del país, son muchas. Si esta moderación no se combina con la atención a demandas de las diversas poblaciones al interior del país (muchas involucradas en conflictos latentes), entonces el panorama será sumamente negativo para la gobernabilidad de este candidato. Ojo con eso.



Vigilancia ciudadana:


Si bien algunas manifestaciones de la ciudadanía han sido lamentables (por el racismo entre otras cosas), es importante resaltar a un grupo de personas que han manifestado sus puntos de vista de manera alturada. Argumentos lógicos han habido en ambas carteras y también voceros ciudadanos de los mismos.


Esperemos, sin embargo, que estas manifestaciones se mantengan. Que no caigamos en la pasividad. Que quienes se manifestaron durante la campaña lo hagan también durante el próximo gobierno. Esa es la única manera de asegurarnos de que nuestro voto no sea un cheque en blanco.




Que la memoria perdure, pero para que eso ocurra es necesario que nuestra fiscalización perdure también. No olvidemos que no hace falta solo defender la democracia. De hecho, lo que corresponde ahora es construirla. De nosotros depende.

01/06/2011

Lingüistas contra Keiko Fujimori

Ayer, junto a algunos lingüistas redactamos un pronunciamiento en contra de la candidatura de Keiko Fujimori. En un momento de definiciones como este, el pronunciamiento es de apoyo a la candidatura de Ollanta Humala pues creemos que esta opción es la que permite que la hija del condenado Alberto Fujimori no llegue a Palacio de Gobierno este domingo. Comparto con ustedes el pronunciamiento con el cual nos sumamos a las iniciativas de académicos de diversas áreas y agradecemos desde ya a quienes se han sumado a esta iniciativa pues, como vemos, desde nuestra disciplina hay también mucho que recordar.

LINGUISTAS CONTRA KEIKO FUJIMORI

En los últimos días, diferentes colectivos de profesionales peruanos se han pronunciado en contra de la elección de Keiko Fujimori y a favor de la candidatura de Ollanta Humala.

Cada una de las muestras de apoyo público a la candidatura de Gana Perú no constituye un apoyo incondicional sino que está estrechamente vinculada a un compromiso con la vigilancia ciudadana. Las y los lingüistas peruanos que firman el presente documento consideramos necesario sumarnos a dichas iniciativas que poseen un carácter urgente debido a las graves consecuencias que tendría para el país la elección de la candidata del fujimorismo.

El fujimorismo actual, liderado por Keiko Fujimori, es la continuación de los métodos corruptos que socavaron la ya precaria institucionalidad democrática durante el régimen dictatorial de Alberto Fujimori. Keiko Fujimori ha recurrido a la estrategia propagandística de afirmar que ella no es su padre en un intento por tergiversar las acusaciones que recaen sobre su candidatura como la heredera de un régimen corrupto responsable de robos al Estado, persecución de opositores, torturas, asesinatos y masacres. Todos sabemos sin embargo que, en innumerables ocasiones, la candidata ha afirmado que el gobierno de su padre ha sido el mejor de la historia republicana, que la condena que ahora cumple es injusta y que luchará para su liberación.

El gobierno fujimorista, que Keiko Fujimori abiertamente reivindica, se caracterizó por una sistemática violación de los derechos humanos y de absoluto desprecio por los derechos lingüísticos. No hubo, durante los once años de la dictadura, ninguna política de revitalización y reivindicación de las lenguas indígenas en el Perú, tarea fundamental en un país multilingüe y multicultural. Por el contrario, los hablantes de las lenguas nativas fueron especial objeto de discriminación, al sufrir en mayor medida la violación a sus derechos, tal como lo demostró el Informe Final de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación. Asimismo, la política de esterilizaciones forzadas recayó especialmente sobre mujeres vernáculohablantes, una evidencia de la intención genocida y etnocida del régimen fujimorista.

Como lingüistas, queremos hacer notar que la modernidad, que tanto reclama el país y que el fujimorismo finge asumir como bandera para sus afanes propagandísticos, es incompatible con el desprecio a la multiculturalidad y al plurilingüismo. La ignorancia de este aspecto crucial para el desarrollo se aprecia en el plan de gobierno de Fuerza 2011, en donde se propone mejorar la educación “aplicando mecanismos de evaluación de aprendizajes que tengan como objetivo hacer a nuestros niños y jóvenes más competitivos”. La reducción de una tarea tan delicada como la educación hacia la mera competitividad es una muestra del espíritu retrógrado y estrecho de la visión que el fujimorismo propone al Perú. La educación moderna, que busca ser coherente con los desafíos de la actualidad y del mundo global, se enfoca en el desarrollo de la pluralidad de las capacidades humanas y en el reconocimiento de la pluralidad de la cultura. El fujimorismo es contradictorio, entonces, con el avance hacia una sociedad más solidaria y más creativa.

Todas las lenguas constituyen una reserva de sabiduría única e irrepetible y una distinta manera de ver el mundo. En el Perú nos corresponde dar vigor a esta diversidad que nos enriquece. Por ello cabe recordar la deplorable discriminación que Martha Hildebrandt, congresista de la bancada fujimorista, realizó contra la congresista Hilaria Supa cuando ella propuso una ley de lenguas originarias destinada a revitalizar las más de cuarenta lenguas y culturas que coexisten en nuestro país. Dicho acto de discriminación, que en los países desarrollados habría sido sancionado moral y legalmente, no recibió ninguna reprobación de parte de los miembros de la bancada fujimorista ni de la candidata Keiko Fujimori. Por el contrario, Martha Hildebrandt fue nuevamente incluida en la lista de candidatos del fujimorismo, lo cual ilustra con claridad el desprecio que los miembros de este movimiento sienten hacia las personas cuya lengua no es el castellano. Que la candidata Keiko Fujimori haya recurrido al quechua en el debate presidencial no es más que una burda estrategia para ocultar su ausencia de una política seria a favor de la multiculturalidad y el plurilingüismo y el hecho de que, durante el gobierno de su padre que ella reivindica, los quechuahablantes fueron violentamente discriminados.

Finalmente, nos corresponde enfatizar que el discurso de la candidata fujimorista revela una visión reduccionista de la modernidad y de la modernización que nuestro país desea y merece. La falencia de sus propuestas, el carácter antidemocrático y excluyente de su movimiento, así como el ánimo corruptor que ella y sus seguidores representan están, en efecto, ocultos tras una retórica conciliadora y nacionalista. Ella no es sino la máscara de una organización que recurre a métodos violentistas y cuya finalidad es lucrar disponiendo de los recursos de la nación y de las comunidades.

Por ello exhortamos a los ciudadanos y las ciudadanas del Perú a votar por el candidato Ollanta Humala para impedir la elección de una candidata que pone en serio riesgo el desarrollo del país. Expresamos con la misma firmeza que este apoyo se halla comprometido con nuestra convicción de que la democracia y la institucionalidad son fundamentos de la vida en común que no podemos negociar y que estaremos dispuestos y dispuestas a defender.

Laura Arroyo Gárate DNI 43923695

Nila Vigil Oliveros DNI 07912982

Diana Cornejo Aréstegui DNI 06629184

Liliana Paredes Egusquiza DNI 06341158

Teresa Torres Bustamante DNI 41551843

Ernesto Reaño Carranza DNI 40039326

Deborath Ipinze Martínez DNI 40661189

Carlos Molina Vital DNI 25828899

Ursula Chirinos Bravo DNI 10337127

Héctor Velásquez Chafloque DNI 06994867

Liliana Sánchez Alvarado DNI 06489977

Elsa Vílchez Jiménez DNI 07567984

Úrsula Carrión Caravedo DNI 40742994

Fred Rohner Stornaiuolo DNI 10771184

Karen Coral Rodríguez DNI 07856207

Carla Barrionuevo Aguilar DNI 07973848

Fernando Llanos Masciotti DNI: 08763045

Ruth Mamani de los Ríos DNI 09841026

Joel Armando Zavala Tovar DNI 44903325

Walter Paz Quispe Santos DNI 01340805

Paula Córdova Gastiaburu DNI: 09817195

Andrea Patriau Hildebrandt DNI 40341437

Miguel Calderón Rivera DNI 06474334

Ernesto Cuba García DNI 43740159

María Gracia Madalengoitia Barúa DNI 44360492

Jorge Enrique Acurio Palma DNI 40264673

Elena Townsend Diez-Canseco DNI 06479397

Claudia Crespo del Río DNI 40890604

Geraldo César Flores Suárez DNI 42946261

Roberto Zariquiey Biondi DNI 40203566

Margarita Huayhua Curse DNI 23844195

Pablo Edwin Jacinto Santos DNI 20570071

Magaly Grández Ávila DNI 41071874

Luisa Tejada Segura DNI 42498500

Luis Vásquez Quispe DNI 08233730

Roxana Villalba Garcés DNI: 45444334

Alfredo Elejalde Flores DNI 08195051

Edith Pineda Bernuy DNI 08621505

Virginia Zavala Cisneros DNI 09339582

Ana Lucía Salcedo Reyes DNI41908120

Mari Fernández Flecha DNI: 40224619

Pablo H. Carreño DNI 10541521

Renato Sandoval Bacigalupo 10276384

Nahil Hirsh Martínez DNI 10288508

Tania Sofía Morán Bringas DNI 10457378

Erika Denisse Flores Tello DNI 40098936

Maria C. Chavarria DNI 07608665

Juan Enrique Quiroz Vela DNI 42087543

Lizbeth Alvarado Campos DNI 43279864

Ruth Moreano Villena DNI 09982640

Estrella Guerra Caminiti DNI 07865333

Gonzalo Ramírez Herrera DNI 42274229

Raúl Italo Bendezú Araujo DNI 41938090

Andrea Naranjo DNI 07898959

Rosa Vallejos Yopán DNI 09606899

Nicolás Vargas Ugalde DNI 44812803

Nino Bariola Gonzales DNI 42337829

Denis Torres Menchola DNI 41926183

Gustavo Solís Fonseca DNI 07583500

Luis Andrade Ciudad DNI 07829705

Edgard Espinoza Ramírez DNI 42185430

Mónica Estela Cabrera Camasca DNI 07871703

Marco Antonio Young Rabines DNI 07908835

Ronald Suarez Maynas DNI 00120777

María Amparo de Jesús Fernández Chávez DNI 10300861

Sofía Rodríguez Barrios DNI 08829395

Rodolfo Cerrón Palomino DNI: 07914886

Rocio Dominguez Villalobos DNI 07750285

Verónica Ferrari Gálvez DNI 40262184

Anna María Escobar DNI 10565424

Augusto Bernardo Alcocer Martínez DNI 07289843

Nelly Córdova Núñez DNI 25466863

Nancy Pimentel Pinello DNI 10491349

Italo Antonio Luna Pretto DNI 70438103

Sara Vignolo Huertas DNI 50763347

Eulogio Rivera Díaz DNI 28247416

Alicia Burga Díaz DNI 10802027

Pedro Miguel Pacheco Garay DNI 42979289

Maria Cortez Mondragon DNI 06721665

Alvaro Cerrón-Palomino DNI 07969095

Miryam Yataco DNI 06374867

Pilar Vivas Bravo DNI 08148917

Patricia Arévalo Majluf DNI 10540319

Ruth Moreano Villena DNI 09982640

Jorge Iván Pérez Silva DNI 08221145

Frank Zavaleta Tejedo DNI 41448897

Maria Soledad Alva DNI 06341324

Gonzalo Segura Roger Ricardo DNI 01320749

Lucy E. Gutierrez Dongo DNI 06803140

Alejo Rojas DNI 08695351

Liliana del Río Vidal DNI 10143634

Pierina Pacheco Arce DNI 44806127

Jorge Bernabé Chávez Cardeña DNI 09985410

Paola Mirella Rodríguez Siles DNI 07885544

Maggie Mabell Romani Miranda DNI 10612205

César Lévano Casas DNI 400324881

Ivan osorio prada DNI 40541958

Maria Eugenia Salazar Marquina DNI 42846034