26/04/2011

¿Qué libertad de expresión?

Durante los últimos días hemos visto las muestras de solidaridad de conocidos personajes en los medios de comunicación con Patricia Montero y Juan Jara, quienes fueron despedidos de Canal N por, como lo han referido, no sumarse a la campaña mediática de este canal a favor de una candidata. Estos primeros despidos (precedidos por algunas renuncias en medios vinculados al Grupo El Comercio) dieron la primera alerta sobre el papel que piensan cumplir estos medios durante la segunda parte de la campaña electoral.


La verdad es que ninguno de los dos candidatos que están en carrera por llegar a Palacio termina de brindar garantías de un futuro gobierno democrático con ellos al mando. Keiko Fujimori por el precedente de su padre y porque se ha rodeado de los mismos personajes que alguna vez vivieron de la corrupción de este gobierno dictatorial. Ollanta Humala porque no logra despercudirse del cuco chavista e incluye en su plan de gobierno el tema de regulación de medios de comunicación.


Que ambos son un riesgo para la democracia, lo sabemos. Que la libertad de expresión es fundamental para la democracia, también. La pregunta sería ¿qué libertad de expresión es la que queremos defender? ¿La que tenemos ahora? Si Canal N fuera un canal aislado y el único medio en el cual se hubiera notado esta preferencia por una candidata y su defensa a costa de la desinformación o información subjetiva me parecería terrible. Sabiendo que Canal N pertenece al gran grupo El Comercio me parece aún peor.


El Grupo El Comercio tiene 16 empresas y 7 de ellas son medios de comunicación (El Comercio, Perú21, Gestión, Trome, Somos, América TV y Canal N). ¿Qué libertad de expresión puede existir cuando medios de comunicación importantes siguen la misma línea? Al margen de las voces independientes al interior de estos, que las hay todavía, la verdad en esta triste historia es que la libertad de expresión está amenazada desde hace mucho por la amenaza más peligrosa: los mismos medios. ¿De qué libertad de expresión hablamos cuando las grandes noticias son aquellas que El Comercio rebota de Perú 21 que es también rebotada por Trome que a la vez es aplaudida por América TV y alabada por el noticiero de Canal N? Y no es que el rebote y la colaboración entre medios esté mal, sino que cuando todos dicen lo mismo y nada más ya no hablamos de noticias, sino de remedos.

Y luego nos sorprendemos y hasta indignamos cuando nos enteramos de uno, dos, tres y más muertos en algún conflicto social que no ocupó ni una línea de un diario, ni 2 minutos en un noticiero, ni 1 minuto en la radio. Ocurre que cuando varios medios importantes dejan de lado una noticia esta deja de serlo. No llama la atención, no se visibiliza y, finalmente, se ignora así como ignoramos a quienes son protagonistas de la misma.

No termino de encontrar la solución para este problema. No me termina de convencer la regulación planteada por el candidato de Gana Perú pero, ciertamente, no me convence tampoco la libertad de expresión entendida por los dueños y miembros del comité editorial del grupo El Comercio. Esa libertad que ellos defienden no es la que yo defiendo. El despido de periodistas íntegros que no estuvieron dispuestos a ceder ante las presiones no es la libertad que yo defiendo. El silencio permisivo del Consejo de la Prensa tampoco.

Los candidatos actuales son ambos peligrosos para la democracia y la libertad de expresión, pero OJO porque la libertad de expresión que vivimos ahora, y que muchos se empeñan en defender, es una ilusión. Si queremos tener algo que defender, construyámoslo primero y denunciemos aquello que obstaculiza este objetivo. Los despidos son un inicio, pero el silencio será la continuación. Es necesario defender esta libertad de las amenazas de Keiko Fujimori y Ollanta Humala, es cierto, pero también de los dueños de los medios que disfrazándose de defensores de buenas causas han encarcelado la verdad que deberían defender con objetividad y empuje.


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Omar Gavidia: De miedos y medios

12/04/2011

¿Servirá el Congreso para algo?

Si no lo cierran, claro.

Mientras escribo este post, la ONPE ya ha dado reportes cercanos al 100% sobre las elecciones presidenciales. Ollanta Humala y Keiko Fujimori son nuestro triste escenario para la segunda vuelta. Veo también que la ONPE llega recién al 55% en el conteo de los votos para definir nuestro parlamento. Con toda honestidad, con el presidente que nos espera (sea Ollanta Humala o Keiko Fujimori) he renovado mi fe, casi por obligación, en el Parlamento. Ya sé que de nada podría servir si es que a la señora Fujimori se le ocurre hacer un remember del gobierno de su padre y ¡zas! nos estampa otro 5 de abril (que no solo fue cerrar el Congreso, no olviden los tanques en las calles), o si a Humala se le ocurre hacer lo mismo. Sea como fuere, hasta que eso ocurra (empecemos a tocar madera), creo que el Parlamento es nuestra mejor opción, sumada a nuestra propia fiscalización, para que cualquiera de los futuros presidentes no logren instaurar perjuicios con el disfraz de reformas. ¿Y cómo va la cosa en el Congreso?

Siguiendo el conteo rápido de APOYO, CPI y el porcentaje del conteo de la ONPE el escenario queda más o menos así: Gana Perú (41 curules), Fuerza 2011 (35 curules), Perú Posible (22 curules), Alianza por el Gran Cambio (18 curules), Alianza Solidaridad Nacional (11 curules), Partido Aprista Peruano (4 curules). DATUM da la lista de los posibles Congresistas en cada bancada aquí. Con esta conformación, ¿qué nos espera? Lo obvio: no hay una mayoría así que las alianzas no se harán esperar.

¿Cómo podrían comportarse las bancadas? He intentado hacer una caracterización que, claro, podría sufrir algunas variaciones en función de los coqueteos que ya se iniciaron entre las agrupaciones de los candidatos que estarán en segunda vuelta y los perdedores. Sin embargo, algo se puede prever.

La bulliciosa: Aún si ganara Ollanta Humala, Gana Perú se comportará como lo ha hecho, con bulla. Sin embargo, los cuadros que tienen, sobre todo en Lima (cuidado porque en el interior del país los congresistas por esta agrupación siguen siendo desconocidos), podrían garantizar una mejor gestión o, en todo caso, bulla más alturada. Si la presidenta es Keiko Fujimori le harán la vida imposible, lo cual es positivo. Si el presidente es Ollanta Humala, harán bulla para mantener su estabilidad gubernamental que podría ser socavada por las demás bancadas y, claro, por la mayoría de medios de comunicación. Finalmente, las reformas radicales en lo económico y en lo político (nueva Constitución) no llegarían a buen puerto pues las otras bancadas neutralizarían estas iniciativas.

La disciplinada: La bancada fujimorista ha resultado ser más disciplinada que la aprista durante el quinquenio pasado. Esto hace que parezca una bancada realmente partidaria y, por tanto, será un apoyo importante para un eventual gobierno de Keiko Fujimori. Sin embargo, con 35 congresistas no puedes hacer lo que te da la gana. ¿Alianzas? No sería extraño que varios congresistas de Alianza Por el Gran Cambio y otros de Solidaridad Nacional se unan al proyecto fujimorista, sea cual fuere, con tal de hacerle mella a un eventual gobierno de Humala o darle apoyo a uno de Fujimori. Del mismo modo, dudo que los 4 ridículos escaños que alcanzó el partido Aprista se distancie de quiénes han sido sus poderosos aliados en estos cinco años (el único que podría comprarse ese pleito sería Mauricio Mulder). Lo único que deberán cuidar los naranjas es adoctrinar a sus congresistas dado que los cuadros fuertes del fujimorismo (Martha Hildebrandt, Carmen Lozada, Luz Salgado, Carlos Raffo, Rolando Souza, etc.) no estarían más en este Congreso. ¿Les afectará?

La decisiva: Los 22 escaños de Perú Posible serán importantísimos en el próximo Congreso. Los imagino acercándose en los económico a las bancadas de Solidaridad Nacional, APGC e incluso el Fujimorismo (y el aprismo, aunque ya ni los estoy contando) y en lo político manteniendo una sana postura de centro o, tal vez (esto podría quedar más claro en las próximas horas), moderando el discurso de la bancada nacionalista. Una unión de esta bancada decisiva con la bulliciosa bastaría para tener una mayoría simple. Si la próxima presidenta fuera Keiko Fujimori tendría en esta unión la fuerza congresal más difícil de sortear. Claro, una vez más, estoy asumiendo que Fujimori no mandará a cerrar el Congreso. Toledo podrá haber quedado 4to, pero el poder de esta bancada no será poca cosa.

La endeble: Las 18 curules de APGC son endebles. Por un lado, los miembros del PPC podrían mantener una mayor lealtad con los acuerdos de bancada, pero el grupo de personajes que vinieron con César Acuña abandonarán el barco tan pronto como el líder se los pida (pensando claro, en sus propias aspiraciones políticas). Contar con las 18 curules como bloque podría ser un error. Como afirma Godoy en su post de hoy las puyas internas están en evidencia y no se ponen de acuerdo sobre a qué candidato apoyar. Sin embargo, un mayor apoyo hacia Keiko Fujimori sería lo más probable o, en todo caso, el apoyo al voto viciado.

La aguada: Si las 18 curules de APGC son endebles, las 11 de Solidaridad Nacional son aguadas. Acá puede pasar de todo. El bloque se moverá para defender a su líder, Luis Castañeda Lossio, de posibles investigaciones y, tal vez, para frenar a Ollanta Humala quien, si quiere realmente frenar la corrupción deberá revisar el legado del ex alcalde de Lima sí o sí. Fuera de eso, esta bancada podría moverse a donde los lleve el viento o el interés particular. ¿Tendrá Castañeda algún poder sobre su bancada ahora que no será funcionario público? Me queda la duda.

La perdedora: Así Alan García lo haya previsto (como dicen algunos analistas) y esté contento con el resultado, la bancada aprista será sin duda una bancada que empieza perdedora. Que el partido histórico peruano tenga solo 4 curules a nivel nacional es una vergüenza. Yo confieso que me apena un poco, no solo porque es importante que existan los partidos políticos en una democracia, sino porque estoy convencida de que no todos los apristas son lo que sus líderes. Los hay buenos. Todo indica que Luciana León ha sido la más votada, con lo cual se evidencia la agonía de este partido ya que ella no ha sido una figura aprista, sino más bien congresal al margen del partido y pese a su padre. Por otro lado, Del Castillo se va a su casa (karma is a bitch). ¿Serán importantes estos 4 escaños? Para algunas cosas. Los veo negociando 4 votos en temas muy ajustados, pero sobre todo, los veo como pantalla para garantizar que no se pierda la inscripción de un partido que el presidente García ha dejado en ruinas.

Así pinta el Congreso. Como vemos, las reformas radicales que tanto asustan de Ollanta Humala no se llevarían a cabo por la falta de bancadas afines a las mismas. De otro lado, Keiko Fujimori también la tendría difícil para conciliar temas polémicos en su agenda (y su agenda oculta, claro). Recordemos, sin embargo, que el indulto es una gracia presidencial y que el quinquenio pasado se caracterizó por zurrarse en el Congreso y ser decretista. Si el próximo gobierno asume el diálogo con el parlamento la cosa podría no ser tan desastroza, de todos modos, en lo que más podemos confiar es en nuestra capacidad de fiscalización.

Fotos tomadas de aquí y aquí

08/04/2011

Película dramática: domingo desde las 4pm.

Estamos en las últimas horas pre-electorales. Se acerca el fin, o el comienzo, o el comienzo del fin. Por ello las hipótesis abundan, la perplejidad y las estrategias también. Los insultos, estuvieron siempre, solo se han agudizado y la indiferencia, porque la hay, corta de manera trasversal estas últimas semanas. ¿Y en qué nos hemos metido? En una película triste que nos ha tocado vivir.

El domingo, luego del flash, lo que veremos será el drama. Una película dramática de lo más lacrimógena. Hasta las 4 de la tarde el optimismo casi forzado de algunos candidatos seguirá a la orden del día. Las frases altisonantes y ridículamente victoriosas (“yo le gano a todos en segunda vuelta”) se mantendrán aunque con cierto temblor en los labios de quien se reconoce #foreveralone (pero en privado). Lo que veremos luego de las 4 de la tarde de pasado mañana será el drama entre los que se quedaron en las eliminatorias luego de invertir tantísimo dinero. El drama de quienes creen que Humala es vencible porque es una amenaza y no reconocen que tiene mucho de crédito (más que en el 2006).

Lo que nos quedará luego de las 4pm del domingo será también un legado del APRA o, mejor dicho, de ese presidente que se dignó a ocultar los conflictos sociales que le reventaban en la cara, que se permitió llamar “perros del hortelano” a quienes denunciaban su soberbia y su prepotencia, a quienes reclamaron que se les “consulte” antes de tomar medidas, a quienes denunciaron decretos de “urgencia” cuya única urgencia era la de zurrarse en el parlamento, cochino, pero elegido por nosotros. Sí, Alan García ha tenido su cuota en la producción de este drama.

Nos quedará el drama del crecimiento macroeconómico. Sí, ese que publicitan con su “Perú avanza” y que debería completarse con “para algunos”. Ese que un significativo sector de la población denuncia y por eso reclama que haya un cambio. Un cambio de cualquier tipo, pero un cambio. Y de pronto, la democracia ya no importa, los derechos humanos tampoco, la libertad de prensa menos. Lo que ellos buscan es alguien que cambie la realidad. Que haga que les “chorree” alguito. Que se reparta, o que en todo caso, no diga que “el Perú avanza” que casi parece una burla. Ah pues, ese es el drama. Ha habido tres muertos por el conflicto de Tía María y recién hoy llegaron a un acuerdo. ¿Cómo no quieren que Humala esté primero?

Pero entiendo que en este drama Humala esté primero. Lo entiendo, me asusta y me entristece, pero lo entiendo. Y, sin embargo, lo que me parece más dramático es que Keiko Fujimori se alce como una posibilidad. Una posibilidad que para muchos es “mejor” que Humala. Como si los crímenes estuvieran por encima de un “modelo” que, por si acaso, esa señora tampoco garantiza. Ella sería, probablemente, el peor drama.

Y no porque su padre sea quien es, y no porque su tío Vladi se llevara al Perú y su dignidad en maletas y vídeos, sino porque ella avala todo lo ocurrido. Lo justifica y hasta lo ensalza. Porque se sigue zurrando en mi país cuando no se digna a responder por sus estudios universitarios, porque se burla de mi memoria cuando dice que el mejor presidente del Perú fue su padre. Porque se ríe en mi cara cada vez que dice que la sentencia a su padre fue injusta y porque me toma por cojuda cuando dice que “ella no es su padre” y se rodea de la misma gente que trabajó con él, que vivió del fujimorismo, que se pervertió de uno de los regímenes más corruptos de la historia. Si ella no es su padre, ¿por qué trae a la misma gente?

No, señora Keiko Fujimori. Yo no le creo nada. Y sé que ningún modelo económico está garantizado con usted, porque ningún modelo funciona con instituciones corruptas. Porque estoy segura, además, que en aras de su estabilidad gubernamental (si llegara al gobierno), se encargaría de destrozar el plan de gobierno que nos quiere vender, de destrozar la libertad de prensa que nos constó recuperar y hasta el parlamento si fuera necesario. No, señora Keiko, usted no es digna de ser mi presidente. No se la voy a hacer tan fácil. Si tenemos que vivir drama, viviremos drama, pero no amnesia.

05/04/2011

Las mentiras de Alberto Fujimori el 5 de abril

Hace 19 años, un día como hoy, Alberto Fujimori se zurró en la democracia y, por tanto, en todos nuestros derechos con el autogolpe. Hoy, su hijo Kenji Fujimori es el candidato favorito al Congreso de la República y su hija, Keiko, tiene posibilidades de ser presidente. ¿Lo vamos a permitir? Yo no.

Hoy que se cumplen 19 años desde el autogolpe de 1992, día en que se cerró un Congreso elegido democráticamente y, por tanto, día en que se nos negó a los peruanos tener representantes que habíamos decidido que lleven nuestra voz. Vale la pena recordar que dicho autogolpe además de negativo era innecesario. Pero además de innecesario, vale la pena revisar las razones que el ex presidente Alberto Fujimori defendió con la intención de llevar a cabo el autogolpe y notar que, ese 5 de abril de 1992, nos mintió sin asco. Acá van algunos extractos de aquel infame mensaje a la nación.

Mentira 1

“Compatriotas. Durante estos veinte meses mi Gobierno se propuso la construcción de una democracia real, de una democracia que garantizara efectivamente la participación, en igualdad de condiciones, de todos los ciudadanos, en la que no haya lugar para el privilegio y la prebenda; y que realmente nos permitiera vencer, en el mediano plazo, el atraso, la miseria, la falta de oportunidades, la corrupción y la violencia.”

Este es el primer párrafo del mensaje a la nación de Alberto Fujimori hace 19 años. ¿Cómo es posible que hable de “democracia real” alguien que se anquilosó en el poder, de “igualdad de condiciones” quien sacó la meritocracia del diccionario gubernamental, de “corrupción” quien aceitó a congresistas para que se unieran a la bancada oficialista?

Mentira 2

“Como muchos peruanos he pensado que ésta era quizá la última oportunidad para que el Perú fuera al encuentro de su destino. Algunos resultados positivos e indiscutibles se aprecian ya en este primer tramo de mi gobierno, ellos son el resultado de la disciplina y el orden con que se han manejado los asuntos nacionales y de la actitud responsable y sacrificada del pueblo peruano. Allí están la reinserción de nuestro país en el ámbito financiero internacional, el paulatino control de la hiperinflación y el clima de confianza y estabilidad logrados.”

Lo que no entendía el entonces presidente Fujimori es que para impulsar las reformas económicas no necesitaba un golpe. Esto bien lo explica en su post de hoy José Alejandro Godoy quien afirma que muchas de estas reformas fueron aprobadas con autorización del Congreso. La liberalización que tanto defienden, se podía lograr sin golpe.

Mentira 3

“Igualmente, hay grupos a quienes interesa que fracase la Estrategia de Pacificación porque no se atreven a tomar posición clara frente al terrorismo. Los encarnizados adversarios políticos de ayer se unen hoy en el propósito de impedir el éxito de la gestión de gobierno, sin importarles el futuro del país. Detrás de esta innoble alianza se encuentra el interés común por recuperar el espacio político perdido.”

Alberto Fujimori buscaba desprestigiar a quienes denunciaban desde el inicio las sistemáticas violaciones contra los derechos humanos realizadas por este presidente. No quería una posición clara frente al terrorismo, sino carta blanca para poder apelar a cualquier estrategia aunque esta implicara la muerte de inocentes. Recordemos que fue el autor mediato de crímenes de lesa humanidad y que sus seguidores no reconocen esta culpabilidad ni mucho menos hacen una autocrítica de estas acciones.

Mentira 4

“El pueblo del Perú, las grandes mayorías, reclaman que las energías nacionales sean canalizadas, orientadas y administradas, por instituciones eficientes comprometidas con el supremo interés de la nación. Por eso su rechazo permanente a un parlamentarismo irresponsable, estéril, antihistórico y antinacional, que hace prevalecer el interés de grupos y cúpulas partidarias sobre el del Perú. El país quiere un Parlamento conectado con las grandes tareas nacionales, despojado de los vicios del caciquismo político y del clientelismo.”

Esta es una frase llena de cinismo pues el parlamento que nos dejó Alberto Fujimori estuvo lleno de tránsfugas y corruptos. De ese parlamentarismo no nos hemos recuperado y seguimos pagando el costo del transfuguismo como mecanismo de “alianzas” que implantó su gobierno.

Mentira 5

“La administración de justicia ganada por el sectarismo político, la venalidad y la irresponsabilidad cómplice, es un escándalo que permanentemente desprestigia a la democracia y a la ley. El país está harto de esta realidad y desea soluciones. Quiere un sistema de administración de justicia eficaz y moderno, que constituya plena garantía para la vida ciudadana. No quiere más feudos de corrupción allí donde debiera reinar una moral intachable.”

¿Acaso no fue durante el gobierno de Fujimori que el Poder Judicial se caracterizó por tener a magistrados comprados y, los que se atrevieron a oponerse al Presidente, no fueron presionados e incluso destituidos? ¿De qué moral intachable hablaba Alberto Fujimori si el PJ que nos dejó fue el reinado de la corrupción y la compra de sentencias?

Mentira 6

“EL Perú se ha jugado en estos veinte meses su destino, pero se lo seguirá jugando en el futuro pues la reconstrucción del país recién empieza. El gobierno es consciente de la necesidad histórica de eliminar todas las resistencias y frenos a este proceso de reconstrucción.”

Tal vez esta sea la única parte del mensaje a la nación de Fujimori que decía la verdad. Primero, porque en efecto la gran reconstrucción a lo Fujimori recién comenzaba. Eran los primeros pasos de una dictadura que nos cobra factura todavía. Y, en segundo lugar, pues Alberto Fujimori se tomó en serio eso de “eliminar todas las resistencias y frenos” ya que tanto a los individuos incómodos, a los medios de comunicación, a ciertos magistrados del Poder Judicial, a los congresistas opositores, etc. decidió comprarlos como fuera o, si no lograba ponerles precio, sacarlos de sus espacios legítimamente ganados.

Mentira 7

“Es cierto que la propia Constitución prevé los mecanismos para su modificación, pero es igualmente cierto que para que ello suceda se necesitan dos primeras legislaturas ordinarias consecutivas, lo que vendría a significar que, casi al término del presente mandato, recién contaríamos con los instrumentos legales necesarios para la reconstrucción general del Perú. Y ello si el Congreso se decide a aprobar las modificaciones necesarias, incluyendo aquellas que son contrarias a los intereses de los propios parlamentarios, como por ejemplo, la reducción de sus emolumentos o la no-reelección.”

Alberto Fujimori admite que la Constitución prevé mecanismos, pero decide evadirlos pues serían “difíciles” de lograr. Para él, lo mejor era cerrar el Congreso. Finalmente, en un cinismo bárbaro menciona como modificación necesaria la no reelección. Este es el mismo sujeto que quiso ser re-reelecto fraudulentamente.


Estas son 7 mentiras en el mensaje presidencial de aquel 5 de abril. Luego, el condenado Fujimori informó de ciertas disposiciones (disolver, disolver) y, concluyó con algunos objetivos entre los que se encontraban “moralizar radicalmente el Poder Judicial” (como vemos esto fue una mentira), “pacificar el país, dentro de un marco jurídico…” (un clima de paz que nunca lo fue realmente pues no hay paz cuando hay injusticia), “lograr la eliminación de los casos aislados de inmoralidad y corrupción en la fuerzas del orden y otras instituciones” (creo que se equivocó, en lugar de eliminación a lo mejor quiso decir “fomentación”) y “sancionar ejemplarmente todos los casos de inmoralidad y corrupción en la administración pública” (eso implicaba sancionarse a sí mismo, cosa que nunca hizo).

Ahí tienen las mentirosas justificaciones del ex presidente. Revisen las declaraciones de su hija Keiko Fujimori para notar que las defiende. ¿Merecemos que nos engañen otra vez? ¿Acaso no hemos aprendido nada?


Imagen: Álvaro Portales