11/10/2011

Partido de los mismos ricos

En la edición de hoy La República publica una entrevista al congresista y precandidato a la presidencia del Partido Popular Cristiano (PPC) Juan Carlos Eguren. Luego de leer la entrevista me quedan claras dos cosas: 1. Eguren es un buen cuadro pepecista con buenas intenciones, pero 2.que mientras los militantes del PPC no admitan responsabilidad sobre su mayor derrota –que no son las últimas elecciones presidenciales ni las municipales, sino el debilitamiento crónico y casi terminal del PPC- diremos “adiós” (si aún no lo hacemos) muy pronto a un partido que cumplirá este diciembre 45 años.

El titular de la entrevista lo dice todo: “Nos dejamos arrinconar como ‘partido de los ricos’”. No es la primera vez que un pepecista ha intentado explicar las sucesivas derrotas electorales a partir de esta frase desafortunada que un tercero les acuñó con éxito (también suelen culpar a la falta de “comunicación” interna). Sin embargo, ninguno parece admitir -o hacer un intento- que la frase, si bien malintencionada, se asentó en el imaginario colectivo pues resultaba verosímil y casi calzaba a la perfección con la percepción que se tiene del PPC.

Vamos, creer que el divorcio entre un partido y los electores se reduce las estrategias de un rival es irresponsable. En este caso, ya que se trata del segundo partido político con mayor tiempo de vida en el país, es patético. Sin embargo, a la frase “partido de los ricos” podría calzarle también “partido de los mismos”.

No es la primera vez que dentro del PPC se ha buscado llevar a cabo una reforma. No es la primera vez que valiosos cuadros han intentado encabezarla. Sin embargo, hasta ahora, esta reforma interna ha fracasado tanto como el partido en las elecciones generales. ¿No será ese tal vez el principal problema del PPC? De nada sirve oxigenar el partido enumerando a los nuevos cuadros si luego no se les permite tomar el mando -o compartirlo siquiera- en el mismo.

Eguren, creo, es un buen cuadro y podría liderar en esta ocasión la necesaria reforma. Pero para eso debe también partir del reconocimiento de que “partido de los ricos” (y de los mismos) no es una frase que se irá sola cuando los electores suframos del virus de la amnesia colectiva. La verdad es que deberán demostrar que no son esa frase pero, sobre todo, demostrar que han aprendido algo de todas estas derrotas. Es triste, por decir lo menos, que Eguren afirme que el PPC no está desaparecido alegando su presencia municipal. ¿Olvida acaso que se vieron en la necesidad de ir en una alianza que parecía un gran cajón de sastre electoral y donde el PPC no fue tan protagónico?

Deben admitir que el PPC ha andado errando el camino hace mucho tiempo, en buena parte, porque no ha sido capaz de modernizarse junto con el electorado y las demandas del mismo. Y este post lo escribo con el mejor de los deseos pues al margen de mis preferencias y tendencias políticas considero que el país merece un buen partido de derecha. Un partido moderno, claro, donde la ideología sea constante, pero los rostros, sólo temporales.


Foto: Perú21

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