12/04/2011

¿Servirá el Congreso para algo?

Si no lo cierran, claro.

Mientras escribo este post, la ONPE ya ha dado reportes cercanos al 100% sobre las elecciones presidenciales. Ollanta Humala y Keiko Fujimori son nuestro triste escenario para la segunda vuelta. Veo también que la ONPE llega recién al 55% en el conteo de los votos para definir nuestro parlamento. Con toda honestidad, con el presidente que nos espera (sea Ollanta Humala o Keiko Fujimori) he renovado mi fe, casi por obligación, en el Parlamento. Ya sé que de nada podría servir si es que a la señora Fujimori se le ocurre hacer un remember del gobierno de su padre y ¡zas! nos estampa otro 5 de abril (que no solo fue cerrar el Congreso, no olviden los tanques en las calles), o si a Humala se le ocurre hacer lo mismo. Sea como fuere, hasta que eso ocurra (empecemos a tocar madera), creo que el Parlamento es nuestra mejor opción, sumada a nuestra propia fiscalización, para que cualquiera de los futuros presidentes no logren instaurar perjuicios con el disfraz de reformas. ¿Y cómo va la cosa en el Congreso?

Siguiendo el conteo rápido de APOYO, CPI y el porcentaje del conteo de la ONPE el escenario queda más o menos así: Gana Perú (41 curules), Fuerza 2011 (35 curules), Perú Posible (22 curules), Alianza por el Gran Cambio (18 curules), Alianza Solidaridad Nacional (11 curules), Partido Aprista Peruano (4 curules). DATUM da la lista de los posibles Congresistas en cada bancada aquí. Con esta conformación, ¿qué nos espera? Lo obvio: no hay una mayoría así que las alianzas no se harán esperar.

¿Cómo podrían comportarse las bancadas? He intentado hacer una caracterización que, claro, podría sufrir algunas variaciones en función de los coqueteos que ya se iniciaron entre las agrupaciones de los candidatos que estarán en segunda vuelta y los perdedores. Sin embargo, algo se puede prever.

La bulliciosa: Aún si ganara Ollanta Humala, Gana Perú se comportará como lo ha hecho, con bulla. Sin embargo, los cuadros que tienen, sobre todo en Lima (cuidado porque en el interior del país los congresistas por esta agrupación siguen siendo desconocidos), podrían garantizar una mejor gestión o, en todo caso, bulla más alturada. Si la presidenta es Keiko Fujimori le harán la vida imposible, lo cual es positivo. Si el presidente es Ollanta Humala, harán bulla para mantener su estabilidad gubernamental que podría ser socavada por las demás bancadas y, claro, por la mayoría de medios de comunicación. Finalmente, las reformas radicales en lo económico y en lo político (nueva Constitución) no llegarían a buen puerto pues las otras bancadas neutralizarían estas iniciativas.

La disciplinada: La bancada fujimorista ha resultado ser más disciplinada que la aprista durante el quinquenio pasado. Esto hace que parezca una bancada realmente partidaria y, por tanto, será un apoyo importante para un eventual gobierno de Keiko Fujimori. Sin embargo, con 35 congresistas no puedes hacer lo que te da la gana. ¿Alianzas? No sería extraño que varios congresistas de Alianza Por el Gran Cambio y otros de Solidaridad Nacional se unan al proyecto fujimorista, sea cual fuere, con tal de hacerle mella a un eventual gobierno de Humala o darle apoyo a uno de Fujimori. Del mismo modo, dudo que los 4 ridículos escaños que alcanzó el partido Aprista se distancie de quiénes han sido sus poderosos aliados en estos cinco años (el único que podría comprarse ese pleito sería Mauricio Mulder). Lo único que deberán cuidar los naranjas es adoctrinar a sus congresistas dado que los cuadros fuertes del fujimorismo (Martha Hildebrandt, Carmen Lozada, Luz Salgado, Carlos Raffo, Rolando Souza, etc.) no estarían más en este Congreso. ¿Les afectará?

La decisiva: Los 22 escaños de Perú Posible serán importantísimos en el próximo Congreso. Los imagino acercándose en los económico a las bancadas de Solidaridad Nacional, APGC e incluso el Fujimorismo (y el aprismo, aunque ya ni los estoy contando) y en lo político manteniendo una sana postura de centro o, tal vez (esto podría quedar más claro en las próximas horas), moderando el discurso de la bancada nacionalista. Una unión de esta bancada decisiva con la bulliciosa bastaría para tener una mayoría simple. Si la próxima presidenta fuera Keiko Fujimori tendría en esta unión la fuerza congresal más difícil de sortear. Claro, una vez más, estoy asumiendo que Fujimori no mandará a cerrar el Congreso. Toledo podrá haber quedado 4to, pero el poder de esta bancada no será poca cosa.

La endeble: Las 18 curules de APGC son endebles. Por un lado, los miembros del PPC podrían mantener una mayor lealtad con los acuerdos de bancada, pero el grupo de personajes que vinieron con César Acuña abandonarán el barco tan pronto como el líder se los pida (pensando claro, en sus propias aspiraciones políticas). Contar con las 18 curules como bloque podría ser un error. Como afirma Godoy en su post de hoy las puyas internas están en evidencia y no se ponen de acuerdo sobre a qué candidato apoyar. Sin embargo, un mayor apoyo hacia Keiko Fujimori sería lo más probable o, en todo caso, el apoyo al voto viciado.

La aguada: Si las 18 curules de APGC son endebles, las 11 de Solidaridad Nacional son aguadas. Acá puede pasar de todo. El bloque se moverá para defender a su líder, Luis Castañeda Lossio, de posibles investigaciones y, tal vez, para frenar a Ollanta Humala quien, si quiere realmente frenar la corrupción deberá revisar el legado del ex alcalde de Lima sí o sí. Fuera de eso, esta bancada podría moverse a donde los lleve el viento o el interés particular. ¿Tendrá Castañeda algún poder sobre su bancada ahora que no será funcionario público? Me queda la duda.

La perdedora: Así Alan García lo haya previsto (como dicen algunos analistas) y esté contento con el resultado, la bancada aprista será sin duda una bancada que empieza perdedora. Que el partido histórico peruano tenga solo 4 curules a nivel nacional es una vergüenza. Yo confieso que me apena un poco, no solo porque es importante que existan los partidos políticos en una democracia, sino porque estoy convencida de que no todos los apristas son lo que sus líderes. Los hay buenos. Todo indica que Luciana León ha sido la más votada, con lo cual se evidencia la agonía de este partido ya que ella no ha sido una figura aprista, sino más bien congresal al margen del partido y pese a su padre. Por otro lado, Del Castillo se va a su casa (karma is a bitch). ¿Serán importantes estos 4 escaños? Para algunas cosas. Los veo negociando 4 votos en temas muy ajustados, pero sobre todo, los veo como pantalla para garantizar que no se pierda la inscripción de un partido que el presidente García ha dejado en ruinas.

Así pinta el Congreso. Como vemos, las reformas radicales que tanto asustan de Ollanta Humala no se llevarían a cabo por la falta de bancadas afines a las mismas. De otro lado, Keiko Fujimori también la tendría difícil para conciliar temas polémicos en su agenda (y su agenda oculta, claro). Recordemos, sin embargo, que el indulto es una gracia presidencial y que el quinquenio pasado se caracterizó por zurrarse en el Congreso y ser decretista. Si el próximo gobierno asume el diálogo con el parlamento la cosa podría no ser tan desastroza, de todos modos, en lo que más podemos confiar es en nuestra capacidad de fiscalización.

Fotos tomadas de aquí y aquí

3 comentarios:

Alfredo P. dijo...

Ojo, el que tiene escrito en su plan de gobierno que se debe cambiar la actual constitución para implementar sus reformas, es el nacional-humalismo; así que si no logra consenso en el Congreso para esto, pues le lanza una campaña de demolición, lo cierra y pone a otro a su medida(ya se hizo esto antes en el pasado y lo pueden hacer ahora).
El Congreso, hoy más que nunca -dadas las opciones en pugna-debe servir para fiscalizar al Ejecutivo.

Víctor Mendívil dijo...

yo espero que sí sirva para algo esta vez... yo supongo que la cosa estará más clara apartir del 5 de junio... saludos, victor

Anónimo dijo...

SALUDOS TU BLOG ES MUY BUENO