Estamos en las últimas horas pre-electorales. Se acerca el fin, o el comienzo, o el comienzo del fin. Por ello las hipótesis abundan, la perplejidad y las estrategias también. Los insultos, estuvieron siempre, solo se han agudizado y la indiferencia, porque la hay, corta de manera trasversal estas últimas semanas. ¿Y en qué nos hemos metido? En una película triste que nos ha tocado vivir.
El domingo, luego del flash, lo que veremos será el drama. Una película dramática de lo más lacrimógena. Hasta las 4 de la tarde el optimismo casi forzado de algunos candidatos seguirá a la orden del día. Las frases altisonantes y ridículamente victoriosas (“yo le gano a todos en segunda vuelta”) se mantendrán aunque con cierto temblor en los labios de quien se reconoce #foreveralone (pero en privado). Lo que veremos luego de las 4 de la tarde de pasado mañana será el drama entre los que se quedaron en las eliminatorias luego de invertir tantísimo dinero. El drama de quienes creen que Humala es vencible porque es una amenaza y no reconocen que tiene mucho de crédito (más que en el 2006).
Lo que nos quedará luego de las 4pm del domingo será también un legado del APRA o, mejor dicho, de ese presidente que se dignó a ocultar los conflictos sociales que le reventaban en la cara, que se permitió llamar “perros del hortelano” a quienes denunciaban su soberbia y su prepotencia, a quienes reclamaron que se les “consulte” antes de tomar medidas, a quienes denunciaron decretos de “urgencia” cuya única urgencia era la de zurrarse en el parlamento, cochino, pero elegido por nosotros. Sí, Alan García ha tenido su cuota en la producción de este drama.
Nos quedará el drama del crecimiento macroeconómico. Sí, ese que publicitan con su “Perú avanza” y que debería completarse con “para algunos”. Ese que un significativo sector de la población denuncia y por eso reclama que haya un cambio. Un cambio de cualquier tipo, pero un cambio. Y de pronto, la democracia ya no importa, los derechos humanos tampoco, la libertad de prensa menos. Lo que ellos buscan es alguien que cambie la realidad. Que haga que les “chorree” alguito. Que se reparta, o que en todo caso, no diga que “el Perú avanza” que casi parece una burla. Ah pues, ese es el drama. Ha habido tres muertos por el conflicto de Tía María y recién hoy llegaron a un acuerdo. ¿Cómo no quieren que Humala esté primero?
Pero entiendo que en este drama Humala esté primero. Lo entiendo, me asusta y me entristece, pero lo entiendo. Y, sin embargo, lo que me parece más dramático es que Keiko Fujimori se alce como una posibilidad. Una posibilidad que para muchos es “mejor” que Humala. Como si los crímenes estuvieran por encima de un “modelo” que, por si acaso, esa señora tampoco garantiza. Ella sería, probablemente, el peor drama.
Y no porque su padre sea quien es, y no porque su tío Vladi se llevara al Perú y su dignidad en maletas y vídeos, sino porque ella avala todo lo ocurrido. Lo justifica y hasta lo ensalza. Porque se sigue zurrando en mi país cuando no se digna a responder por sus estudios universitarios, porque se burla de mi memoria cuando dice que el mejor presidente del Perú fue su padre. Porque se ríe en mi cara cada vez que dice que la sentencia a su padre fue injusta y porque me toma por cojuda cuando dice que “ella no es su padre” y se rodea de la misma gente que trabajó con él, que vivió del fujimorismo, que se pervertió de uno de los regímenes más corruptos de la historia. Si ella no es su padre, ¿por qué trae a la misma gente?
No, señora Keiko Fujimori. Yo no le creo nada. Y sé que ningún modelo económico está garantizado con usted, porque ningún modelo funciona con instituciones corruptas. Porque estoy segura, además, que en aras de su estabilidad gubernamental (si llegara al gobierno), se encargaría de destrozar el plan de gobierno que nos quiere vender, de destrozar la libertad de prensa que nos constó recuperar y hasta el parlamento si fuera necesario. No, señora Keiko, usted no es digna de ser mi presidente. No se la voy a hacer tan fácil. Si tenemos que vivir drama, viviremos drama, pero no amnesia.



6 comentarios:
Estimada Laura:
1. Previo al día de votación, creo que se puede hacer una especie de reflexión dadas las más recientes tendencias políticas.
2. Un primer punto sería que el factor más importante de la política peruana sigue siendo Alan García quien, con todo el poder en la mano, continúa con su labor de titiritero en solitario disponiendo tanto los escenarios como los personajes.
3. Está visto que sus ambiciones se hallan lejos del interés nacional y se centran en lo absolutamente personal, de ahí que haya tenido como primera meta borrar de plano toda la imagen negativa que acumuló durante su primer gobierno y lo ha hecho a través de una exaltación supina de lo maravilloso de su período actual, creando una especie de línea recta imaginaria que va desde los 90 hasta la actualidad, visión que complace por supuesto a los amantes del neoliberalismo, sea en su versión autoritaria como democrática.
4. A consecuencia de esto nos ha hecho creer (a la mayoría) la tesis del "vaso medio lleno" en el sentido de que sí habían muchas cosas buenas que justificaban todo lo hecho, tanto de bueno como de malo. Y lo político y socialmente correcto ha venido siendo hasta el momento ver solo el vaso medio lleno y no verlo vacío pues es una señal de derrotismo.
5. Sin embargo, analizando desapasionadamente las cosas, lo que descubrimos es que nunca hubo tal "vaso medio lleno". Lo que ha existido es un fenómeno muy típico de sistemas que producen lo que se llama la "prosperidad falaz", parecida a la de los emiratos árabes, en el que solo se beneficia la clase alta. Ésta, lógicamente, exhibe sus logros casi siempre en los campos del arte y el deporte (Kinas, Claudias, Sofías, Vargas Llosas) y sus "desarrollos" en terrenos como la alta culinaria, lejísima por supuesto del alcance de la población.
6. Hemos estado viviendo entonces en la era "Eisha", donde la felicidad, el exceso y la fanfarria del goce extremo estaba siempre del lado de los más beneficiados por el "modelo", coronándose ello con la exención de impuestos a los espectáculos masivos para dar la sensación de "un país del primer mundo".
7. Ahora que, como cada cinco años, viene el examen para ver qué tan bien se siente el pueblo con su “feliz” modelo es cuando empiezan los lamentos y las rasgadas de vestiduras. "¡Qué ingratos e ignorantes que son!" dicen los eishas cuando no los aplauden por lo bien que está el país, convencidos que la propaganda alanista demuestra que efectivamente la pobreza ha disminuido (pobreza que, según el INIE, es ganar más de 148 soles al mes, cifra que hasta un niño mendigo sobrepasa saltando en lo que dura un semáforo) y que los malls comprueban el imparable avance de la economía.
8. Pero la realidad es que nunca hubo tal "vaso medio lleno": solo eran unas cuantas gotas infladas con gas para hacerlas subir hasta el borde para dar la impresión de abundancia. Hoy que las burbujas se han reventado lo que vemos es solo un balneario próspero (“Eisha”), un derroche de cemento en departamentos clasemedieros y muchos centros comerciales en su mayoría de propiedad extranjera. Fuera de eso no hay nada más: ninguna fábrica inaugurada, ningún avance en ciencia y tecnología, ningún proyecto a corto o mediano plazo para crear empleo calificado. Todo ha sido un engañamuchachos mediático.
9. De modo que mucha gente ha caído en la trampa y no ha podido diferenciar entre riqueza y desarrollo, entre sultanes millonarios y sociedad próspera. Y la prensa ha sido el mejor cómplice de todo ello al negarse a aclarar nada y seguir la comparsa. No en vano el señor García tiene como canción personal "La vida es un carnaval", sutileza que nadie ha reparado pues es la forma cómo él se burla de toda la sociedad sin que se dé cuenta. Y de la intelectualidad (¿existe?) peruana ni qué decir: desapareció hace tiempo para quedar solo comentaristas mediocres a la caza de algún puesto ministerial (el caso más palpable es el actual Ministro de Cultura).
10. Habría mucho más que decir pero ya sería reiterar el hecho que a los peruanos se nos ha creado una fantasía a lo Egipto con la diferencia que aquí todavía no hemos asaltado la plaza mayor, hartos de vivir en un supuesto paraíso que no es otra cosa que más de lo mismo para beneficio de unos pocos allegados al poder. No digo que esto implique que hoy se dé una revolución, pero por lo menos pienso que hay una pugna por un cambio de manos, por la incursión de otros grupos diferentes (ya no Graña ni LAN) quienes creen que tienen también derecho a compartir las sobre ganancias de los precios de los metales. Pero esa es ya otra historia.
Muchas gracias.
Típica doble moral caviar: mucha comprensión hacia los seguidores del nacional-humalismo (claro, si comparten la misma ideología colectivista y socialistoide que ya nos llevó a la ruina en los 80s) y desprecio hacia los seguidores del fujimorismo (que mal que bien canceló el antiguo régimen colectivista y socialistoide e implantó un modelo económico que ha garantizado estabilidad y crecimiento).
Lo cierto es que un eventual triunfo de Fujimori por sobre el nacional-humalismo significaría para los rojos, zurdos y caviares algo así como el meteorito que extinguió a los dinosaurios, pues implicaría la cancelación definitiva de su único logro en esta primera década del siglo XXI - la CVR de la izquierda- de la cual han vivido hasta hoy.
Pienso Igual!!!
pelicula dramatica?...mas parece pelicula de terror con secuela incluida (segunda vuelta). Y esto no solo es dramatico sino desesperanzador.
Es como si el peru estuviera permanentemente al borde de la navaja, avanzando dos pasos para retroceder diez, dispuesto siempre a volver al punto de inicio.
Porque mas alla de Alan y su soberbia o Toledo y su banalidad la responsabilidad nos alcanza a todos sino como se explica q tengamos este congreso al cual todos elegimos, o nuestro silencio complice ante los abusos o la ceguera de unos en querer ver solo desarrollo cuando hay tanta inequidad. Humala y keiko podran ser el cancer y el sida pero esas son enfermedades q venimos incubando desde siempre y q salen a la luz cada cinco años con distintos nombres.
Bien ha llegado la hora de definirse, de acuerdo a tus deslindes y aclaraciones, no votarías por nada del mundo por la Sra. Keiko hija del fujimorato.
¿No es cierto?, entonces siguiendo la linea de tu pensamiento la opción menos mala, la que queda, en fin, sería votar por el comandante, no?
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