Hoy, con motivo del Blog Action Day, escribo sobre agua. Como todos los viernes, no tengo mucho tiempo para escribir pero de hecho hay un par de cositas que en pocos párrafos y haciendo uso de lo ya escrito por algunos amigos se pueden decir. Como imaginarán, en el Perú, el acceso al agua no es tan problemático (ojo con el “tan”) en Lima; sin embargo, la situación al interior del país es particularmente terrible. Imagínense ustedes sin acceso al agua o, si tiene acceso, este es irregular, o sea, no siempre tienen agua. Difícil ¿no? Es difícil siquiera imaginarlo, vivirlo es otra historia.
El agua, como pueden ver en el vídeo que he puesto al lado derecho del blog, es un derecho y es el recurso que puede convertirse en el más preciado durante este siglo. ¿Por qué? Pues porque no todos tienen acceso a él. Pero centrémonos en el Perú para hacer este post de reflexión corto. Hace pocos meses pudimos ver en los periódicos la noticia del conflicto por el proyecto Majes-Siguas II que, les cuento, tiene como tema central el agua. Este proyecto traerá una serie de beneficios a Arequipa, sin embargo, en Cusco temen por los daños que la construcción de la represa los prive de agua para sus actividades agrícolas. Sí señores, ese es el centro del problema.
Vía Otra Mirada podemos notar que en febrero de este año, la Autoridad Nacional del Agua (ANA) identificó nada menos que 244 conflictos que se relacionan con los recursos hídricos. Esta alarmante cifra resulta paradójica con el hecho de que nuestro país sea particularmente rico en recursos hídricos y posea el 46% de agua superficial planetaria. Sin embargo, no se trata de poseer el recurso y ya está, problema resuelto; sino también de la distribución óptima del mismo. Dado que la Costa es una región desértica, se realizan una serie de proyectos de irrigación y políticas sobre el agua para abastecerla y, lamentablemente, se han desatendido las zonas altas de la sierra. Una vez más, desigualdad.
La cerecita de la torta es que, lamentablemente, no hemos podido ver que el gobierno de turno sea bueno en la resolución de conflictos (de todo tipo). Antes de evitar el conflicto, lo fomenta ¿cómo? Evitando el diálogo con la población. Si hay conflicto con los docentes, ¡zas!, aparecen todos los adjetivos descalificativos como comechados, mediocres, etc. Si hay conflicto en Bagua, ¡zas!, aparece el Presidente afirmando que son ciudadanos de segunda, tercera o cuarta categoría y la mismísma Ministra del Interior de entonces, Mercedes Cabanillas, diciendo que no era responsable de nada porque no había salido, cito, “con su pluma en la cabeza” a disparar a los policías. Si hay conflicto porque un voluntario de Essalud, Richard Gálvez, comete la impertinencia (porque hizo muy mal) de gritarle “corrupto” al Presidente, ¡zas! (o mejor dicho “plaf”), viene el Presidente y le manda una bofetada aunque primero dice que no, luego que solo lo insultó, luego que le pegaron, pero él no quiso asustar, etc.
Del mismo modo, el conflicto en Espinar ocurre porque en lugar de dialogar con los cusqueños y arequipeños, explicar las bondades del proyecto y, del mismo modo, escuchar sus opiniones, todo se hace al caballazo.
Nuevamente Otra Mirada:“Lo escandaloso del asunto es que, al caballazo, sin haberse culminado los Estudios de Impacto Hídrico y de Impacto Ambiental de la Cuenca del Río Apurímac recomendados por el MEF para iniciar la licitación del proyecto, PROINVERSIÓN ha programado la adjudicación de la buena pro para el 10 de diciembre, cuando ambos estudios recién estarían listos el 20 de febrero de 2010. Entonces, ¿de qué se trata este asunto?
La Evaluación del Estudio de Factibilidad del Proyecto Majes Siguas Etapa II realizado por la Dirección General de Programación Multianual del Sector Público del MEF, recomendó que el Gobierno Regional de Arequipa implemente las recomendaciones del INRENA respecto a la aprobación del Estudio de Impacto Ambiental, incluyendo los impactos sobre los ecosistemas desarrollados aguas abajo del río Apurímac. Sumado a ello, en febrero de este año, la Corte Superior de Justicia del Cusco declaró fundada la Acción de Amparo interpuesta por el Gobierno Regional de esta ciudad para dejar sin efecto la viabilidad del proyecto Majes Siguas Etapa II, mientras no se cumpla con realizar un estudio de técnico de impacto ambiental y de balance hídrico integral de la cuenca del río Apurímac.
A pesar de estas observaciones al proyecto, PROINVERSIÓN inició la licitación de la obra. Los postores-entre ellos los conocidos consorcios Odebrecht y Graña y Montero- estaban a punto de concretar su negocio, cuando la población de Espinar inició un paro indefinido el 9 de noviembre pasado. El gobierno, como en otras oportunidades, “intervino” enviando un contingente policial para despejar la carretera en el sector Imata (Arequipa) tomada por más de 500 pobladores de la provincia de Espinar. El resultado: 20 heridos, cuatro de ellos de gravedad.
Después de que la sangre llegó al río, el gobierno ha comunicado su “decisión” de postergar la licitación del proyecto. Sin embargo, otra vez, la forma tan irresponsable como ha actuado PROINVERSIÓN ha pasado desapercibida. ¿Por qué esta institución parece intocable? ¿Acaso olvidamos las tan cuestionadas concesiones a los proyectos Taboada y Paita? Lo más grave de este asunto es que, a pesar de que Espinar ha levantado el paro, según el Defensor del Pueblo en Cusco, Silvio Campana, la situación en los próximos días podría empeorar si es que el problema se convierte en una posición extrema de rechazo total al proyecto. Por tanto, urge una respuesta del gobierno, en la cual, más allá de preocuparse solo por poner orden, concilie a las partes en conflicto.
Es necesario que los proyectos se hagan, como deben hacerse. Es una mínima muestra de respeto a los ciudadanos y, es una buena manera de evitarse conflictos. En esta línea, los conflictos por recursos hídricos son, sin duda, un indicador de que la distribución de este recurso debe formar parte de una política de desarrollo fundamental que el próximo gobierno deberá tomar en cuenta de arranque. La existencia de 244 conflictos por este recurso es alarmante. Es tiempo de tomar cartas en el asunto, con urgencia.