30/07/2010

¿Militar = patriota?

He vivido muchos años en Magdalena, relativamente cerca de la Av. Brasil. Por eso, recuerdo el desfile militar no solo como un evento que se puede ver por la televisión, sino como un conjunto de anécdotas pues, aunque no lo crean, esta señorita ha estado como espectadora presencial en el desfile más de una vez.

La primera vez que presencié el desfile militar tenía unos 5 ó 6 años. Recuerdo el tumulto de gente y la posibilidad que tenía, por mi estatura y aprovechándome de mi condición de infante, de ver lo más posible ya que, al parecer, todos le ceden el sitio a una pequeña gordita. ¿Qué vi? Lo que imaginan, lo de todos los años y, antes que nada, hay que admitir que el desfile es impactante. Por un lado, la cantidad de personas que desfilan es considerable y, además, recuerdo, los militares que tenían las caras pintadas o desfilaban con las armas en los brazos o la espalda me parecían todo un espectáculo.

Es cierto, además, que se trata de un desfile que más que desfile ya es una tradición. Como que se ha hecho costumbre que los 29 de julio de cada año se realice la parada militar ya sea en la Brasil, Campo de Marte o lo que fuere. Sin embargo, como recordaba con un amigo hace unos días, el punto de las tradiciones es que se mantengan vigentes porque al repensarlas siguen teniendo sentido. Creo que, en este caso, valdría la pena repensar este desfile y, desde luego, los desfiles que muchos colegios realizan con sus alumnos, por ejemplo, en concordancia con la gran parada militar. ¿Es acaso “desfilar” la única manera de expresar patriotismo?

Hay que recalcar que en sí, el desfile militar, no expresa patriotismo. Este significado es añadido y no intrínseco del hecho de “desfilar”. De hecho, la relación desfile-patriotismo tiene que ver con la condición de héroes que se le adjudica a las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional del Perú. Siendo justos, es verdad que los miembros de las FFAA y la PNP son héroes muchas veces y tienen en sus filas una enorme lista de nombres que deberíamos recordar siempre por su excelente labor. Esta es la relación desfile-patriotismo, pero OJO, habría que repensar si el desfile militar es la única forma de expresar amor al país y si aquel que no lo avala (o no desfila) es, como he escuchado en estos últimos días, poco menos que un traidor a la patria.

Por un lado, habría que dejarnos de simplismos y entender que “amar a la patria” o “patriotismo” si prefieren, no pasa por levantar las piernas al ritmo de izquierda-derecha-izquierda, sino por una acción cotidiana de respeto entre nosotros. Pero, si quisiéramos enfatizar durante las fiestas patrias este patriotismo, no estaría de más evidenciarlo en un evento que congregue, justamente, lo peruano. Y lo peruano, así no les guste, no es solo lo militar.

En este sentido, y como mencionan varios analistas, sería interesante contar con un pasacalle que sea representativo del país. Un “desfile” si quieren llamarlo, pero sin el carácter marcial que vemos cada año. Un desfile en el que se puedan reconocer diferentes tradiciones, todas peruanas, donde se unan estudiantes, trabajadores, autoridades, ciudadanos y, desde luego, también los militares de todo el Perú. Un pasacalle que pueda ser visto por niños y además, pueda educarlos, donde la música no se reduzca a las bandas y las marchas, sino a la música tradicional de los diversos lugares del país. Del mismo modo, los colegios podrían ampliar la idea de celebración durante las fiestas patrias y destinar las varias horas empleadas en practicar la marcha, también en armar pasacalles que representen lo más posible un país que nunca pecará de homogéneo.

En un país donde la inclusión sigue siendo un tema pendiente, ¿no creen que sería importante evidenciar el respeto a través de un rediseño de la tradición del desfile? Creo que las fiestas patrias son la mejor fecha para hacerlo. ¿Ustedes qué opinan? Porque, OJO, militar no es igual que patriótico y el “patriotismo” o “civismo” se expresa justamente en la conjunción de peruanidades y no en la exclusividad de lo marcial.

27/07/2010

Una Roca en el camino

“No veo peligrar la democracia” Entrevista a Alan García (El Comercio)

Yo confieso que no sé si la verdadera roca en el camino del APRA es Carlos Roca o Alan García. A estas alturas de la semana, deben saber que el candidato por el APRA para la Municipalidad de Lima fue (para decirlo bonito) “desaprobado” por su “partido” para dicha candidatura, con lo cual no solo se quedó sin piso en plena campaña electoral, sino que sufrió ese papelón que ningún personaje público, y sobre todo un personaje político, quiere sufrir. Sin embargo, debo admitir que me he sorprendido.

Si hay algo que le reconozco al APRA no es exactamente que puedan considerarse, tal vez, el único partido político en el Perú ya que no estoy completamente segura de si el APRA encaja en la etiqueta. Sin embargo, una característica partidaria que sí encontraba siempre era la disciplina. Esta disciplina no es necesariamente positiva porque cuando se trataba de cerrar filas en torno a alguna mala decisión, a veces perjudicial para el mismo partido, no importaba nada y al son de la disciplina aprista, ¡zas! todos calladitos y sonrientes. Sin embargo, esta vez hay uno que está haciendo bulla.

El domingo pasado Perú 21 ponía en la portada “Lo bajaron”, haciendo alusión a la decisión tomada en reunión de la Dirección Política del APRA (encabezada por Alan García), noticia que el mismo Roca desconocía hasta que leyó estas noticias. ¡Qué roche! Aún así, el ya-no-sé-si-candidato-o-excandidato afirmó que seguía siendo el candidato, convocó a conferencia de prensa, en la cual presentó su plan municipal y reclamó que se respetara la decisión partidaria aprista de presentarlo como candidato y no que se impusiera desde arriba (¡oh! ¿quién será?) un nuevo camino.

Varios analistas coinciden en afirmar que así Carlos Roca sea más fuerte que una roca, está difícil que logre que a García se le mueva el piso y se le desobedezca. Es una roca contra un rocón; sin embargo, nadie puede negar que ya hay una “roca” como obstáculo en el camino del Presidente del Perú y casi “dios” del APRA.

Ahora bien, lo que me interesa notar, y ya lo han dicho varios, es esta falta de respeto a la democracia interna del partido aprista. En este sentido, repito mi duda sobre la etiqueta de “partido político” que quiere ostentar el APRA ya que, lamentablemente, un partido sin democracia en interna es, para mí, cualquier cosa menos un partido. Pude ser un grupo, un conjunto de gente, una banda, una secta, una religión, el club de Toby o lo que fuere, pero no un partido.

Pero hay más. La raíz del asunto no es solo la capacidad que tiene García de cambiar el rumbo en la casa del pueblo pese a la decisión de los militantes apristas, sino cómo cree que puede hacer eso también en otros espacios. Hagamos un paralelo veloz: Alan García pasa por encima de la voz de quienes aceptaron que Roca fuera candidato a la Alcaldía de Lima, de la misma manera en que pasa por encima de la voz de todos aquellos que quieren que se les consulte previamente antes de realizar actividades en la zona en la que viven. Democracia interna y democracia externa, pero siempre “democracia”.

Contradictorio, entonces, que en la reciente entrevista al mandatario, publicada por El Comercio, antes del caso del candidato Roca, García afirme que, por si acaso, “no ve peligrar la democracia”. ¿Estará entendiendo el Presidente García qué es “democracia”?

Finalmente, coincido con Mirko Lauer en que la mejor alternativa para el APRA sería mantener a su candidato si buscan que las candidaturas apristas del país tengan una posibilidad considerable. Una competencia municipal impulsada también en Lima hubiera fortalecido las candidaturas al interior del país lo cual resulta importante como contexto para las elecciones presidenciales del año que viene. Sin embargo, una vez más, podemos notar cómo para el Presidente García sigue siendo más importante su posición en el partido, la nula potencia de otras figuras apristas, y la mantención del APRA como el espacio político que lo lleve por tercera vez a la presidencia en el 2016. Aunque para ello necesite liquidar a su propio partido por el momento.

Pregunto entonces ¿quién es la verdadera “roca” del APRA?

23/07/2010

Congreso invisible

A estas alturas del año, recuerdo, escribía un post sobre la que sería la nueva Mesa Directiva del Congreso de la República. Me empeñaba en saber las listas, me indignaba con el hecho de que, oh sorpresa, otra vez el APRA encabezaba la lista con más posibilidades, me indignaba también con el hecho de que Luis Alva Castro (uno de mis mejores amigos durante este gobierno aprista) buscara, con toda la ostra del mundo, alcanzar los votos para presidir el Congreso, vomitaba cuando lo lograba, etc.

Hoy, sin embargo, a tono de lo que dice Álvarez Rodrich, las ganas se me han ido apagando. Pero lo más triste de todo es que esto ocurre ante la indiferencia de la opinión pública pues lo que ocurra en este Congreso desprestigiado –especialmente en el último año– ya no le importa a nadie.

Y es que, lamentablemente, el juego parece estar predeterminado, no parece avecinarse ningún cambio sustantivo y, lo que es más triste, nosotros mismos hemos perdido la esperanza en que así sea. ¿Alguien cree que un opositor encabezará la Mesa Directiva congresal en este último año de gestión del Presidente García? Levante la mano cri cri, cri…

Una vez más notamos que la oposición a este gobierno ha sido desarticuladísima lo que hace que parezca nula y la única oposición que podría considerar es la bancada nacionalista que en muchos casos no ha sido “seria”. Sin embargo, hay algunas cosas que reconocerle como las iniciativas de interpelación o censura a personajes que lo merecían. Claro, con las alianzas no tan santas en el Congreso fue difícil que estas llegaran a buen puerto así que, nos quedamos con la voluntad.

Por eso, respecto a la nueva Mesa Directiva que será elegido solo me queda decir “me lo imaginaba”. Es cierto que en el Congreso los votos se otorgan básicamente, y la mayoría de veces, a cambio de favores personales. Pero, ¿acaso el fenómeno es solo congresal? No. En este sentido, cabe recordar que si bien los peruanos conocemos los grandes problemas estructurales en el país, en lugar de apostar por cambios o candidatos serios que podrían trabajar contra esos problemas, apostamos por quienes se inclinan más hacia los favores individuales y no hacia las mejoras colectivos. Curioso ¿no? que los dos candidatos punteros en las encuestas compartan una característica: sospechosos de corrupción.

Vía Otra Mirada:

“Primero, ambos son sospechosos de una serie de actos de corrupción y no son todavía exculpados de los mismos. Recordemos que la semana pasada nos dimos con la lamentable noticia de que los fiscales Jaime Schwartz y Jorge Cortez habían decidido limpiar a Keiko Fujimori y a sus tres hermanos, haciendo que el proceso que se les seguía por haber pagado sus estudios en Estados Unidos con fondos del Estado regrese a fojas cero. Y en cuanto al Alcalde Castañeda, basta recordar el caso “Comunicore”, empresa que logró que una deuda que a Relima le costó años de negociación e incluso un arbitraje, le fuera pagada en dos semanas y, una vez con cheque listo, cerró. Curioso, además, que el Alcalde Castañeda tuviera vínculos de parentesco con directivos de esta fantasmagórica empresa.

Pero además de estos dos ejemplos puntuales, podríamos enumerar una lista de tantos otros que confirman esta característica común a los dos candidatos presidenciales “más fuertes”: sospechosos de corrupción. No obstante, tienen otra característica común: silencio frente a las denuncias. Recordemos que la candidata por el fujimorismo no ha respondido claramente a la población sobre la financiación de sus estudios y, cuando lo ha hecho, solo se ha contradicho. Por otro lado, basta notar que el apodo de Luis Castañeda es “el mudo” para entender que a ninguno de estos personajes le interesa rendir cuentas a la población. Entonces ¿qué los hace atractivos?”

Es un mal generalizado el de los favores intercambiables y, mientras no se resuelva no solo no tendremos mejores autoridades y representantes, sino tampoco mejores candidatos. Y, con respecto a la Mesa Directiva del Congreso, diría que el final de la película ya está cantado. Será ganadora la lista oficialista y, para variar, pasará sin mucha gloria por el hemiciclo mientras el Presidente García va alistando maletas para salir de Palacio no sin antes meter su cuchara en las elecciones municipales y presidenciales que se avecinan.

Para recordar en menoscanas: Post sobre Mesa directiva del Congreso 2007 , Post sobre Mesa directiva del Congreso 2008, Post sobre Mesa directiva del Congreso 2009

19/07/2010

¿Condena o epitafio?

Todos sabemos que el tema del terrorismo es más que espinoso. Nos damos cuenta que a la sola mención de Sendero Luminoso o un recuerdo del terrible conflicto armado interno, saltan reacciones de todo tipo. Saltan quienes consideran que el mal persiste, saltan quienes no creen en la vigencia del pensamiento subversivo, saltan quienes creen que en el VRAE antes que narcotráfico hay un rebrote senderista, saltan quienes creen que todos los condenados por terroristas deberían morirse en la cárcel (a lo que agregan a quienes no fueron confirmados culpables), en fin…todos saltamos aunque por motivos distintos.

Bueno, es verdad. Es un tema polémico y mueve demasiadas heridas, pero, aunque cueste, hay cosas que deberíamos esforzarnos por ver de manera objetiva, en la medida de lo posible. Les cuento una anécdota personal.

Hoy en la mañana, luego de una noche de insomnio injustificado que me ha pintado un par de ojerazas muy sexys, empiezo a revisar los diarios como de costumbre. Empiezo por
La República y me di con esta noticia: “Desde hoy docentes con antecedentes por terrorismo no darán clases. MINEDU: no interesa si se arrepintieron y abdicaron de sus ideas. No podrán reingresar al servicio en ninguno de los planteles públicos del país.”

Lo repetiré para que los que quieran saltar lo hagan por las motivaciones correctas: el tema del terrorismo en general es complejo, lo entiendo, peeeero…vamos a calmarnos. Si más de una vez se ha mencionado que las cárceles son espacios en los cuales los condenados por una serie de delitos cumplen sus condenas pero lo hacen con la intención de que, una vez cumplida puedan reinsertarse en la sociedad, ¿es coherente que a quienes cumplieron sus condenas se les prohíba trabajar?

Pero entiendo también que el riesgo del “proselitismo” es preocupante; sin embargo, ¿prohibir trabajar a estas personas es la manera correcta? ¿No debería encargarse el MINEDU de fiscalizar correctamente que no haya proselitismo de ningún tipo en ninguna escuela? Y cuando digo “de ningún tipo”, quiero decir “de ningún tipo”. Ni subversiva, ni aprista, ni fujimorista, ni baylysta (si eso existe), ni ciprianireyisca, etc.

Pero claro. Esa chamba es más complicada y no trae réditos políticos ¿no? Mientras que despertar de cuando en cuando al cuco del senderismo siempre trae su yapa para determinados sectores y este cuco, curiosamente, ha estado despiertito durante las últimas semanas para justificar, no sé…¿mano dura? ¿represión?

Cuidadito porque por un lado, levantar innecesariamente al cuco es lamentable, pero por otro, en el tema específico de estos docentes con antecedentes estamos cayendo en un tema cuya solución debiera ser otra: fiscalización real, pero no prohibición. De lo contrario cuidado que este tipo de medidas puede extenderse a otros delitos y entonces ¿para qué cuernos están las cárceles y las sentencias si al final, aunque te arrepientas y/o las cumplas, seguirás siendo “culpable” de facto? Mejor les ponemos el epitafio de una vez ¿no?

14/07/2010

De obra no vive el ciudadano

Ahora que estamos en pleno contexto electoral municipal es el momento preciso para que no solo los candidatos, sino los limeños en general, pensemos en la ciudad que queremos. Hace dos años, el amigo Godoy decía:
“Hoy, nuestra casa es mucho más grande y, en realidad, a estas alturas, podríamos hablar de varias Limas antes que una sola. Tenemos varios centros en lugar de uno, con dinámicas políticas y económicas diferenciadas, y hasta los climas cambian de un lado a otro de la ciudad. Sin embargo, esta diversidad - que no es otra cosa que la expresión de lo que es el Perú - necesita una visión política para solucionar los problemas comunes de todos. Ello debería ser responsabilidad del alcalde metropolitano.”


Dos años después seguimos teniendo el mismo problema. No solo la ciudad crece y crece, sino que no se la está pensando como un gran espacio que congrega otros espacios particulares (varias Limas), sino que se la concibe como un espacio en el cual hay que hacer obra, obra, obra y obra. Esta es una concepción muy simple de la ciudad y no basta.

De lo que se trata es de ver a Lima de manera integral. Tenemos grandes problemas que ya han sido enunciados varias veces: seguridad ciudadana, transporte público y contaminación (problemas ambientales). Estos tres grandes temas necesitan ser abordados, con todos los costos que ello implique y en todas las Limas. ¿Quién quiere pagar la factura? Ahí está el reto.

Luis Castañeda Lossio deja a Lima en una situación polarizada, así como parece ser la campaña municipal por Lima. Castañeda ha sabido utilizar sus caballitos de batalla que han sido, como imaginan, obras. Las obras resultan muy efectivas, sobre todo, para los sectores socioeconómicos D y E, como
afirma Roberto Bustamante, ya que “reclaman ornato antes que seguridad ciudadana (un reclamo de los sectores A y B)”.

Las obras estarían excelentes si detrás de ellas no existieran los anticuchones que parecen haberse cocinado. En este sentido, cabe recordar que el actual Alcalde de Lima no se ha dignado a contestar una serie de denuncias (Comunicore, escandaloso aumento presupuestal y retraso del metropolitano, falta de respeto a los vecinos, etc.) que deberían bastar para dejar de ver sus “grandes obras” como grandes logros y, peor aún, permitirle callarse porque "no habla, hace obra".

Por otro lado, de obra no vive el ciudadano. Basta un
único ejemplo: ¿de qué nos servirá un Metropolitano que fue concebido para ordenar el insoportable tráfico limeño pues sustituría una serie de líneas de combis, custers y demás si es que, por fines electorales, el Alcalde decidió no eliminar estas líneas, sino reubicarlas? Pues nada. Entonces no solo es la aparente corrupción que parece haber detrás del Metropolitano porque se aumentó considerablemente el presupuesto inicial de la obra, sino que aún si aceptáramos semejante escándalo, esta obra no sirve mientras no esté bien hecha. Punto.

Pero entonces, ¿qué hacer?

Pues, primero que nada, demandar de nuestros candidatos que los planes municipales vayan más allá de las obras. Que iniciativas positivas como la Asamblea de Alcaldes Metropolitanos, propuesta por Alberto Andrade en el año 96, vuelvan a instituirse. ¿Cómo es posible que la Av. Tomás Marsano esté cerrada por el tren eléctrico (Gobierno Central), que en Velasco Astete haya obras (Municipalidad de Surco), que la Av. Primavera esté cerrada (obra municipal), que hasta hace unos meses otras tantas hayan estado cerradas por el bendito metropolitano (Municipalidad de Lima) y etcéteras?

Hace unos meses
escribí: “Lo que me parece terrible es la falta de sentido común de nuestros múltiples alcaldes limeños que no se les ocurre servir al ciudadano, sino hacerle la vida imposible si con eso logran asegurar su cargo. Limeños, díganme si me equivoco, si lo que propongo es tirado de los pelos, es fuera de lo imaginable, es digno del país de las maravillas y es imposible que a algún representante se le ocurra, pero
- ¿sería muy difícil que al Presidente García se le ocurriera reunirse con el Alcalde Castañeda (no importa que sea mudo, pueden conseguir un especialista en lenguaje ) para explicarle su proyecto y planificación de desvíos necesarios para que la obra del Tren Eléctrico sea concluido?
- Luego de esta reunión, ¿sería muy imposible que al Alcalde de Lima se le ocurra reunirse con los alcaldes de los distintos distritos de Lima para explicarles el proyecto que el Presidente ha puesto en marcha a fin de que TODOS hablen el mismo lenguaje y vean con tiempo la manera de no hacer obras que interfieran con esta gran obra del Tren Eléctrico para no perjudicar a la población?”


Resulta que esta reunión existía en la época en que Alberto Andrade era alcalde. Es imposible que cada alcalde dispare para su lado porque, a la larga, las obras siempre traerán como consecuencia incomodidad para los limeños, pero si estuvieran bien planificadas sería otra cosa.

Mientras no se entienda la importancia de dialogar no solo con los vecinos para que estén informados sobre las obras y las fechas en que se desarrollarán las mismas, sino también la importancia del diálogo entre alcaldes para que no todos disparen por su lado cuando se les ocurra, el tráfico limeño y la incomodidad ciudadana seguirán en aumento.
Lo siento mucho, pero el Metropolitano no es la solución. Sin diálogo y sin planificación estamos condenados al caos. Pero claro, ¿cómo va a estar interesado el Alcalde Castañeda en reunirse con otros alcaldes si no parece importarle siquiera reunirse con sus propios regidores?

Esperemos entonces que, más allá de los propios planes de cada candidato, exista el espacio para debatir estos temas de fondo. Eso es lo que necesita Lima.

07/07/2010

Felicitación atrasada

...e improvisación cotidiana en el MINEDU

Ayer se celebró del Día del Maestro y por una serie de circunstancias no pude postear. Sin embargo, no es tarde para desearles un feliz día atrasado y esperar que esta fecha les haya permitido discutir temas importantes en la labor que realizan y que causa un impacto importante en todas las áreas.

Debo reconocer que me llamó la atención no leer mucha felicitación ni notas al respecto de este día en la mayoría de medios de comunicación. Me quedo, eso sí, con una nota que encontré en la página de facebook de Susana Villarán que me parece de lo mejorcito que se ha publicado ayer (leer la nota aquí). Y me quedo con la siguiente idea:


Trabajemos juntos por una Lima educadora y segura, libre de violencia, hagamos de la educación el eje del desarrollo social de nuestra ciudad. Lima necesita una Municipalidad más cercana a la gente, con docentes, hombres y mujeres, comprometidos, dignificados en su labor, apoyados y acompañados, defendidos en sus derechos.”

Y es que, en buena cuenta, más allá de determinadas obras muy concretas en las cuales se centran los candidatos municipales (sumado a los ataques personales), la necesidad de ver el reto de Lima como un reto integral donde la educación sea protagonista, es fundamental. Los maestros necesitan estar comprometidos con su trabajo y este compromiso redunda en tantas otras áreas.

Pero Susana no es la única que dijo algo a los docentes el día de ayer. Hoy leo, vía La República, al ex Presidente (y candidato de facto) Alejandro Toledo sugiriendo, muy a su estilo, al Presidente García, que aumente los sueldos a los docentes:

“En su cita con candidatos municipales y regionales de su grupo, Toledo recordó que en su gobierno ‘prometió y cumplió’ con duplicar las remuneraciones de los maestros, y recordó que al comienzo de la gestión aprista le pidió al presidente García hacer lo propio. “Lamento decir que han pasado más de cuatro años y eso no ha sucedido. No es esta una crítica, es una invocación porque esta es una política de Estado, porque son nuestros hijos los que merecen una educación de calidad”, aseveró.

Lo cierto es que durante el gobierno de Toledo el sueldo de los docentes aumentó y esta deuda con los maestros tenía bastante tiempo, así que el aumento debe reconocerse. Sin embargo, si bien el aumento a los docentes es necesario (porque vean una boleta mensual de un docente y es para morirse de la pena) también lo es que la reforma integral en el sector educativo lo sea realmente. En este sentido me llamó la atención un detallito importante.

Hace unas semanas se llevó a cabo el examen para la incorporación de los docentes a la Ley de Carrera Pública Magisterial. Si bien, la convocatoria sigue siendo débil y la mayoría de docentes, con una desconfianza justificada debo decir, prefiere quedarse en la Ley del Profesorado, hay otro datito que ha alertado mis antenitas. Una fuente confiable (una docente que conozco y se presentó al último examen) me comentó que aquellos que habían desaprobado en este examen con notas entre 11 y 13 (recordemos que la valla es 14 como nota mínima aprobatoria) tendrán un nuevo examen, solo para ellos, en breve. Luego lo confirmé aquí.

Primero que nada, informo que a mi humilde parecer, la valla de 14 como nota mínima es una ridiculez. O sea, primero que se pone una medida homogénea en un contexto totalmente heterogéneo y con esta antojadiza valla se ha “logrado” que ningún docente de educación bilingüe intercultural pueda ingresar a la nueva LCPM. Los reclamos a esta medida son los mismos que los que hice hace buen tiempo sobre la norma que sugirió el Presidente García para que solo aquellos que pertenecían al tercio superior de sus centros educativos pudieran ejercer la docencia.

Pero, en segundo lugar, lo que llama la atención es que se conceda esta oportunidad de manera tan sorpresiva. Si en las reglas conocidas antes del examen se supiera esto, pues, bueno…ya se sabía. Peeeeero, no es el caso. De hecho, en el examen de incorporación anterior no se hizo esta excepción. ¿Cuál es la motivación esta vez? Y lo que es igual de importante ¿por qué no se dio a conocer esta medida con el tiempo necesario?

Más allá de si es correcta o no, positiva o negativa, lo importante aquí es que se deje de improvisar. Que las reglas del juego sean puestas antes del inicio del mismo y que las medidas antojadizas no existan. ¿Acaso no hay previsión en el Ministerio de Educación?

Todo parece indicar que no.


Pd: una foto de los docentes que cursan la maestría de educación en San Marcos. Porque hay maestros que se capacitan a cada momento y se comprometen con su trabajo y porque en San Marcos no todos son terrucos.

05/07/2010

Disfraz de spot

El último spot del gobierno es más una provocación que un spot. Esta provocación disfrazada salió el día de ayer y me he tomado el rápido trabajillo de transcribir lo que se dice en estos 47 segundos o mejor dicho, lo que el gobierno dice en estos 47 segundos:

“ALERTA. Mientras el Perú avanza firme hacia el futuro, se ha iniciado una guerra contra el empleo y el desarrollo. Por razones políticas e ideológicas pequeños grupos radicales vienen realizando una gran ofensiva para detener a nuestro país. Una guerra llena de mentiras que buscan paralizar las inversiones nacionales y extranjeras.

Estos operadores antisistema se oponen a los grandes beneficios que se generan con el procesamiento de nuestros recursos y la modernización de la infraestructura para que se mantengan las grandes diferencias que justifican esta guerra contra el empleo y el desarrollo.

Alerta, Alerta…nada ni nadie debe detener al Perú.

Gobierno del Perú.”


Los resaltados los he hecho yo para enfatizar las expresiones que podemos encontrar en este spot. Haciendo una suerte de análisis crítico del discurso (ACD) muy veloz, ni tan riguroso, podemos notar la ideología detrás del discurso gubernamental. El ACD, para quienes no están muy familiarizados, es una corriente de la lingüística que analiza los discursos partiendo de la premisa que todos tienen una ideología subyacente. Entonces, veamos lo resaltado.


“…se ha iniciado una guerra contra el empleo y el desarrollo.”

La idea resulta sencilla de analizar. Un primer elemento que resalta en este caso es la presencia de “guerra” que, en efecto, no es gratuito. No se trata pues de una visión distinta, de una confrontación, de una competencia o cualquier otra palabra que denote una divergencia, sino de una “guerra”. Esta palabra denota un enfrentamiento que por un lado es sumamente fuerte (guerra no es lo mismo que debate, por ejemplo) y, por otro lado, en una guerra hay dos bandos opuestos que se excluyen entre sí. Esta palabra indica entonces que acá no hay puntos medios posibles. Es una guerra que se debe “ganar”.

Por otro lado, resulta interesante también que en esta “guerra” por un lado estén los contrarios al “empleo y desarrollo” que, se entiende, son individuos y, por el otro lado estén “el empleo y el desarrollo” que no son individuos propiamente, sino conceptos abstractos. Este concepto abstracto hace la figura de los “buenos” en esta disputa. El personalizar la figura del “malo” permitirá que luego, en el spot, se pueda también apuntar a estos individuos. Los “buenos” en la guerra ni son mencionados, seguirán siendo conceptos durante todo el spot.


“…gran ofensiva para detener a nuestro país”

Así como en la anterior idea podíamos notar que la guerra estaba entre los contrarios al empleo y el desarrollo y, evidentemente, “el empleo y desarrollo”, en esta idea podremos notar que estos contrarios al “empleo y desarrollo” buscan no solo oponerse a estos dos conceptos, sino, con ello, “detener” al país. La utilización de la palabra “detener” tampoco es gratuita pues es imposible detener algo que no se está moviendo. El gobierno presenta así la idea de que el país, pese a estos contrarios al empleo y desarrollo ha ido moviéndose, lo que en este caso significa “ha ido avanzando”.

Finalmente, que al sustantivo “ofensiva” se lo grandifique habla por sí solo ¿no? No es lo mismo decir “ofensiva” que “gran ofensiva”. Y con esta idea vamos a la siguiente “gran contradicción” del spot (jojo).


“…pequeños grupos radicales vienen realizando una gran ofensiva para detener a nuestro país.”

Y entonces si se trata de una “gran ofensiva” ¿cómo es posible que sea liderada por “pequeños grupos radicales”? Entonces acá notamos dos intenciones en el discurso del gobierno que si bien se contradicen un poco, dan las dos ideas que el gobierno busca presentar: por un lado, que la ofensiva contra “el empleo y desarrollo” es grande así que por si acaso, no perdamos la precaución y que no nos coja desprevenidos y, por otro lado, la idea de que quienes se oponen al “empleo y desarrollo” son poquitos, ni tan importantes, ni tan influyentes.

¿Captan la contradicción? Sigamos.


“…buscan paralizar las inversiones nacionales y extranjeras.”

Un nuevo personaje determina mejor la ideología gubernamental tras este spot. El “empleo y desarrollo” dependen de algo: las inversiones nacionales y extranjeras. Punto. Si te opones a las inversiones, por si acaso, te estás oponiendo al “empleo y desarrollo” y claro… “detienes” al país.


“Estos operadores antisistema…”

OJO, ya no se trata simplemente de “individuos en contra al empleo y el desarrollo que detienen el país”, sino que estos individuos son “operadores”. “Operador” hace alusión a sujetos estrategas que actúan en pos de determinado fin, calculando las variables para lograrlo. Una vez más se personaliza al “malo” en esta “guerra”, pero además se le caracteriza como un estratega. Sus reclamos no son pues naturales, sino parte de un plan mayor.

Ahora van un par de grandificaciones seguidas:


“grandes beneficios” y “grandes diferencias que justifican esta guerra contra el empleo y el desarrollo”

Como dije líneas arriba, la grandificación no es gratuita. Entonces, los beneficios generados por las inversiones son ¿cómo? Grandes. Recuérdalo oyente. Pero además, qué bueno que son “grandes beneficios” porque solo los “grandes beneficios” pueden enfrentar las “grandes diferencias”. Entonces, ya sabes. Grande, grande, grande…

Finalmente, interesante también que el post empiece con “Alerta” y termine con “Alerta”. Ya sabes, ¡estate alerta! que se vienen los enemigos del progreso y esta es una “guerra” que deben ganar las inversiones que traen “grandes beneficios” para eliminar las “grandes diferencias”.

Y ese fue el pequeño análisis de un spot donde en ningún momento se mencionan las motivaciones de este supuesto bando de enemigos del progreso, ni se mencionan las inversiones que se zurran en las medidas ambientalistas o, simplemente, se zurran en las comunidades que se ven afectadas por las mismas. Tampoco se menciona la importancia de consultar con las mismas y la necesidad de conciliar progreso con respeto. Pero claro, ese sería un spot que no iría acorde con la ideología gubernamental.


Pd: seguro este spot estará poco tiempo al aire. Lo mismo pasó con los dos anteriores que casi estuvieron en medios solo un par de días. El mensaje, sin embargo, ya fue enviado. Los invito a encontrar similitudes entre los spots anteriores y este nuevo. El discurso detrás sigue siendo el mismo.

Ver spot antes del paro del 9 de julio aquí.

Ver spot post Baguazo aquí.