31/05/2010

Mockus no pudo cantar victoria, ¿error de encuestas?

Confirmado. Habrá segunda vuelta en Colombia, luego de que ayer el candidato oficialista, Juan Manuel Santos, no alcanzara la mayoría necesaria (46.6%) para gritar “victoria”. Sin embargo, estas elecciones han tenido un candidato que gozó de bastante simpatía fuera de Colombia, Antanas Mockus, a quien escuché hace unos años cuando estuvo de visita por la PUCP.

Si algo recuerdo de Mockus es que despertaba simpatía en general, por su carisma. Pero, además, sus períodos como Alcalde de Bogotá (1995-1997 y 2001-2004) le han permitido contar con una serie de simpatizantes por su manera de enfocar los problemas de la ciudad. ¿Cuál fue uno de sus grandes aciertos? Contar con los ciudadanos para solucionar problemas de la ciudad. Pero, con tantos simpatizantes e incluso con las encuestas que lo favorecieron durante un buen tiempo ¿qué pasó en las recientes elecciones presidenciales donde Mockus alcanzó únicamente el 21.5%?

El amigo Godoy ha explicado concisamente las razones de esta derrota, que lo es, en un reciente post. Me ha parecido interesante una razón particular: “4. El voto rural: Ojo que Colombia es el único país de América Latina donde no hubo reforma agraria, hay una gran concentración de la tierra, la guerrilla se concentra en esas zonas y el voto es más conservador. ¿Esto fue medido por las encuestas? Parece ser difícil.”

Recordemos que Colombia es el único país en América del Sur que no ha pasado por una reforma agraria. Por esta razón, la concentración de tierra es muy fuerte y los latifundistas ejercen una influencia directa en el voto de su gente. Este voto es, como podemos imaginar, mayoritariamente conservador y por tanto el oficialismo tenía todas las de ganar. La pregunta, sin embargo, se mantiene ¿cómo así las encuestas no vieron esta característica?

Una posibilidad es que se haya subestimado este voto y, honestamente esta posibilidad parece muy tonta, pero no por eso inválida. Ahora bien, cabe mencionar que en el Perú la cuestión no es del todo distinta, en tanto las encuestas que vemos semanalmente en los diarios suelen ser en su mayoría capitalinas o, una que otra vez, nacional urbanas. Esto, sin duda, hace una diferencia en el resultado del sondeo y esta diferencia tiene una importancia que parece querer obviarse.

Pero el punto también es la necesidad de leer correctamente encuestas porque, como mencionó AAR el día de hoy en Radio Capital, sería también un error que la desconfianza en las encuestas sea desmedida a raíz de lo ocurrido en las elecciones colombianas. El tema, en realidad, es que las encuestas serán siempre una fotografía de la realidad en un momento determinado, pero lo que olvidamos es que se trata de una fotografía borrosa. Esto fue lo que comentó Fernando Tuesta en un curso sobre Sondeos de Opinión que estoy llevando en la PUCP durante estas semanas. Si no se es consciente de las varias variables que hay que contemplar a la hora de leer una encuesta, podríamos caer en el simplismo de creer que, realmente, son infalibles.

Ahora bien, esto no les quita una responsabilidad importante y, a partir del caso de Mockus en Colombia, creo que no estaría de más detenernos en la necesidad de contar con encuestadoras que se tomen la enorme chamba de hacer encuestas a nivel nacional que contemplen tanto el área rural como urbana. Si bien, a diferencia del caso Colombiano, en el Perú no tenemos el caso de los terratenientes colombianos, no podemos inventarnos que el voto rural no hace diferencias importantes, sobre todo en un contexto donde en nuestras últimas elecciones los candidatos se la han visto bien difícil al momento de conseguir mayorías significativas. No. Al menos en el 2006, la diferencia fue bieeeen chiquitita entre Humala y García, otro detalle que convenientemente no queremos ver.

Esperemos a ver qué pasa en la segunda vuelta colombiana que, admito, veré con ansias pues le he agarrado cariño a Mockus. Sí…lo confieso.

Foto tomada de aquí

27/05/2010

Ese silencio elocuente

Hoy, 27 de mayo, se celebra el día del idioma/lengua nativo. Bueno, digo que se “celebra” porque en principio no encuentro otro término; sin embargo, más allá de una entrevista menos que corta en el diario La Primera y un par de textos puneños que encontré de casualidad en el Gran Combo Club, no hay más información que indique que, por si acaso, alguien “celebra” este día.

Yo confieso, además, que no recordaba esta celebración y que una de esas casualidades del destino me topó hoy con la noticia mientras vagaba un rato por google. Qué silencio para más elocuente el de esta fecha, ¿no? Ya casi acaba la tarde y nada…nada…nada al respecto. Bueno pues, aunque sea una reflexión para que se recuerde el día.

Recuerdo que durante las clases de lingüística en la facultad siempre el tema de las lenguas nativas (el término que utilizábamos era “originarias”) encendía el ambiente. No se necesita justificación. Sin embargo, sigue existiendo la idea generalizada y absurda de que el tema de las lenguas es de interés exclusivo de lingüistas, como si los que no se especializaron en esta área no hablaran una lengua o, más aún, utilizaran esta lengua como la herramienta social que es. O como si la autoridad de las lenguas fuera tal o cual diccionario y no los hablantes. Error. Craso error.

En un día en que se celebran, y vuelve el polémico término a este post, las lenguas nativas, cabe reflexionar sobre cuántas lenguas nativas existen en el Perú. El dato exacto no es tan exacto porque hay que contemplar la cantidad de lenguas o variedades que se han extinguido (o se extinguen de cuando en cuando, lamentablemente) o cuyo desarrollo depende de una única generación, o un número muy reducido de hablantes que aún la utiliza. Pero, para que se hagan una idea, basta decir que solo en la Amazonía peruana existen aproximadamente 14 familias lingüísticas distintas. En cada familia hay variedades, o sea…saquen su cuenta. Nadie puede negar que este es un país multilingüe, ¿verdad?

Entonces, ¿cómo se explica este silencio elocuente? Y no es que me haya agarrado un ataque de ingenuidad tremendo y haya despertado pensando que las portadas de los diarios le darían un espacio al tema, sino que me parece interesante cómo es que, para variar, el tema lingüístico que es mucho más que un tema de lenguas es relegado cotidianamente de todas las agendas.

Para armar este post releí uno que escribí hace ya un par de años cuando me fui de viaje a Huancayo con el profesor Cerrón Palomino y los entonces, estudiantes de lingüística, a hacer trabajo de campo. En la lectura noté nuevamente que el orgullo lingüístico era el tema que más nos chocó a todos. La negativa de muchos hablantes de quechua ante la pregunta “¿habla quechua?” era justificada por ellos mismos “¿para qué?”

Y claro, uno puede decir “¡qué terrible! ¿Cómo es posible que renieguen así de su lengua materna con lo rica que es y con toda su tradición y bla bla bla?”, pero lo cierto es que si nos paramos en sus zapatos no podemos evitar advertir que no reniegan de su lengua porque les da la gana, sino porque no la encuentran funcional. Y no es que no sea funcional porque sea peor que otras, sino porque sencillamente, en el Perú existe una discriminación lingüística tremenda.

Explíquenme si no cómo cuernos hace un hablante de quechua para denunciar un robo si cuando se dirige a la comisaría local (si la encuentra abierta) no puede denunciar el hecho pues los policías solo hablan castellano. Imaginen cada mañana a los niños que se dirigen a la escuela y encuentran a un profesor que solo habla castellano, ¿cómo se comunican con él en su lengua materna? Y, OJO, estoy hablando del quechua, la lengua originaria más reputada (¡imagínense!) en el Perú. ¿Qué pasa con el Aimara? O, vamos más allá, ¿con las lenguas amazónicas?

Lo terrible del asunto es que casi ni se mira. Que quienes se preocupan ante la posibilidad de extinción de nuestras lenguas originarias seguimos siendo una minoría. No se entiende, todavía, que cuando se extingue una lengua no solo se pierde una sintaxis determinada o un léxico determinado, sino una visión del mundo distinto, una concepción de la realidad particular. En buena cuenta, toda una cultura. Pero claro, muchos siguen abogando por la homogeneización lingüística y ¡zas! castellano para todos. Así, simple. ¿Simple?

Finalmente, como afirma mi asesora de tesis, Virginia Zavala, acá lo que parece haber es un consenso generalizado en torno a la frase: “lenguas sí, hablantes no”. Qué duda cabe entonces de que las lenguas son mucho más que sistemas de comunicación pues evidencian, por ejemplo, relaciones de poder. Acá en el Perú el asunto es evidente. La pregunta es ¿hasta cuándo lo será? ¿Hasta que se ponga especial atención en la necesidad de apoyar la revitalización lingüística? ¿O hasta que no haya nada que revitalizar?



Más sobre el tema:

Los andes: 27 de mayo día del idioma nativo

La Primera: Día del idioma nativo

Foto: Mapa etnolinguístico del Perú tomado de aquí.

25/05/2010

Bicentenario para reflexionar

Tenía este post corto pendiente hace unos días pero la gripe no me quiere soltar y me ha impedido postear seguido. Sin embargo, justo el post cae en el Bicentenario Argentino, fecha que hace más que oportuna una reflexión sobre la democracia que se desarrolla en América Latina.

Estuve revisando un texto titulado “Repensando la cuestión democrática: La región andina en el nuevo siglo” publicado en el volumen 30 de la Revista de Ciencia Política de la Universidad Católica de Chile y las reflexiones en el mismo son interesantes. Por ejemplo, no es de extrañar que, fuera de ciertas excepciones como Chile, el tema de la democracia en la región andina ha sido casi reducida a una democracia electoral. En este sentido, la idea de que un gobierno democrático es aquel que llega democráticamente al poder está particularmente extendida y, bueno, no sé hasta qué punto esto baste para calificar de democrático a algún gobierno.

Sin embargo, sin llegar a otros puntos que debieran enfatizarse en un régimen que pueda jactarse de democrático, el autor del texto resalta el hecho de que la democracia electoral ha sido también amenazada varias veces. En este sentido, considera que una gran amenaza a la democracia electoral ocurrió justamente en el Perú, durante el gobierno de Alberto Fujimori, empezando con el cierre del congreso en 1992. Por otro lado, admite también que existe una amenaza latente en el caso del gobierno de Hugo Chávez en Venezuela. Concluye que en América Latina, a la región andina le ha costado mucho más conquistar una democracia electoral, para comenzar.

En este sentido, si tuviéramos solo que mirar al Perú, ¿hasta qué punto nuestra democracia electoral funciona? Y por otro lado, entendiendo que esto no basta ¿qué otros elementos democráticos nos faltan alcanzar?

Para el autor del texto, Gerardo L. Munck, una característica importante en el desarrollo democrático de un gobierno es la existencia de instituciones autónomas e independientes como el Poder Judicial. Pregunto, en el caso peruano, ¿cómo vamos en este sentido? Bastan ver los últimos reclamos al poder judicial para notar que fuera de la democracia electoral, la independencia de instituciones importantes es, en buena cuenta, todavía un ideal.

Por otro lado, el respeto a instituciones elegidas por voto mayoritario, como el Congreso, es también fundamental. Pero, ¿qué respeto existe en el Perú por una institución que tiene más del 70% de desaprobación ciudadana? La respuesta es casi evidente: con un Congreso así de desprestigiado como el nuestro, la labor legislativa es siempre cuestionadísima (valga el superlativo) y ello es, a la larga, riesgoso.

En este sentido, resulta interesante el texto que publica el día de hoy Otra Mirada en el cual se presenta una tabla con la cantidad de decretos constitucionales (de urgencia) y delegados (legislativos) utilizados en América Latina, por países y Presidentes. En él notamos que, lamentablemente, el Perú es el país que tiende a ser más “decretista” en toda la región, desde la época de Belaúnde:

Vía Otra Mirada: “(…)la utilización de facultades legislativas extraordinarias por parte de varios presidentes de América Latina resulta frecuente, sobre todo en los casos de Perú, Venezuela y en forma decreciente, en Colombia. Del mismo modo, dado que parte de gobernar democráticamente implica respetar a la institución del Congreso, resulta alarmante que el decretismo sea tan frecuente en países de la Región Andina, sobre todo en nuestro país. ¿Acaso el decretismo no debiera ser limitado solo a casos de emergencia?”

Lamentablemente, hace buen tiempo que en el Perú el decretismo es más una norma que una excepción y esto evidencia la democracia precaria en el país.

Estas reflexiones resultan importantes en un día cómo este en que se celebra el bicentenario en que más allá de una fecha para recordar, debería también ser una fecha para reflexionar sobre lo que hemos alcanzado y cuánto nos falta. En el caso peruano, es preciso que se desarrolle una democracia que no se limite a ese “mínimo indispensable” de la democracia electoral (como si esto garantizara algo) y que pueda ampliarse también al desarrollo democrático de los gobiernos una vez que democráticamente llegan al poder.

Para ello, hacen falta también partidos políticos sólidos y serios, un Congreso representativo y con mejores congresistas en sus filas, medios de comunicación plurales y objetivos, etc. Partidos de alquiler, corrupción en altos funcionarios que luego quedan impunes, partidos que nacen para cada elección y congresistas que en lugar de legislar protagonizan escándalos solo contribuyen a que la democracia ansiada vuelva a estar en peligro. Cuando llegue el bicentenario peruano, ¿qué cuernos vamos a celebrar?

17/05/2010

Juicios al aire

No es la primera vez que algún periodista avezado que se dedicó a realizar una investigación que involucre vergonzosamente a representantes políticos tenga que enfrentar al poco tiempo de realizada la misma, una denuncia por complete-el-espacio-en-blanco. Como mencioné en un post anterior, se ha puesto de moda esto de utilizar el juicio como herramienta para amedrentar a los incómodos, hacerles pasar un mal rato, obligarlos a gastar en la defensa en un proceso ridículo y mandar el mensaje a otros incómodos “o te callas, o te friego”.

Bueno pues, esta vez el denunciante viene del entorno del conocido mudo limeño, Luis Castañeda Lossio y ¿quién es la víctima? ¡Oh, casualidad! Daniel Yovera, periodista de Perú21, quien investigó a fondo el tema de la empresa fantasma Comunicore que, junto con la lentitud y sospechas de corrupción en torno al Metropolitano, le han costado al actual Alcalde de Lima esa aprobación flotante que ostentaba desde hace buen tiempo.

Ahora bien, la denuncia a Yovera no la ha hecho el Alcalde de Lima, sino un personaje no solo de su entorno sino que ha sido embarrado también (y bastante) con el lío de la empresa Comunicore: Miguel Garro. Este personaje, además, es uno de los principales investigados por este caso. Vean el vídeo con la entrevista a Daniel Yovera vía Dánae en La mula aquí.

Hoy es Garro, ayer fue otro (mejor ni escribir el nombre porque ya uno no sabe si será sujeto de un juicio por “mención inapropiada de nombre propio”) y mañana será uno nuevo. La pregunta es ¿hasta cuándo se permitirá que los expedientes de nuevos procesos sin justificación para ser abiertos, sigan desarrollándose para beneficio de quienes quieren utilizar el poder judicial como arma para amedrentar?


Hasta donde sabía, la justicia debía beneficiar al ciudadano, pero algunos cuantos la utilizan para beneficiarse a sí mismos y callar a quienes, en buena cuenta, no solo ejercen su chamba sino también otro tipo de justicia.

Una lástima que esta práctica se vuelva costumbre.

Más sobre denunciados:

Denuncia y Ventaja

Canitas al aire

Godoy: réplica a Mufarech


Foto: Portada Perú21

11/05/2010

El único protagonista

M. Espinoza sobre Susana Villarán “no creo que habría ninguna propuesta viable con alguien que se dice de izquierda, pero que actúa de derecha, es casi inviable una alianza”.

Cuando la vocera de la bancada nacionalista, Marisol Espinoza, confirmaba ayer que no apoyarían a la candidata por Fuerza Social, Susana Villarán, a la Alcaldía de Lima, levanté la oreja para escuchar el argumento de esta decisión. Luego se me cayó la oreja al escuchar el argumento no solo más flaco, sino incoherente: “Susana Villarán no es de izquierda”.

Si bien no he comentado mucho sobre la candidatura de Susana Villarán, y creo que un post sobre su programa municipal es necesario (lo apunto ya mismo), creo que más allá del programa en sí que la candidata presenta e incluso, más allá de las alianzas que está manejando en esta campaña municipal, en el sentido más plano y general, yo sí consideraría a Susana Villarán como una representante de la izquierda e incluso, como la única candidata a la Alcaldía de Lima que presenta una tendencia progresista no solo en cuanto a aspectos muy particulares e importantes en una candidatura (temas de seguridad ciudadana, ordenamiento del transporte, ordenamiento de la ciudad en general, etc.), sino como personaje político.

Recordemos que Villarán maneja una agenda con temas que se asignan la izquierda desde siempre, por ejemplo defensa de DDHH, posicionamiento y activismo respecto a la CVR, deslinde frontal y desde siempre del fujimorismo, posición marcada sobre la importancia de atacar la desigualdad y exclusión en el país desde dentro del sistema, opinión frontal sobre ciertos eventos como por ejemplo Bagua y defensa del derecho a consulta que tienen las comunidades indígenas, con lo cual se separa casi diametralmente de los partidos conservadores.

Ahora bien, Villarán ha sido una constante crítica al Partido Nacionalismo/Humalismo casi desde siempre. Me parece que la reacción nacionalista tiene que ver directamente con esto. Claro, ¿cómo se aliarían con quien les ha puesto puntos sobre las íes constantemente? Pero decir no solo que no es de izquierda, ojo, sino que “actúa de derecha” es no solo un absurdo sino una metidaza de pata. Honestamente, creo que ha sido de lo menos estratégico por parte del nacionalismo ad portas de las elecciones municipales donde se espera que acompañen a algún candidato o presenten uno propio (opción menos probable).


Siendo franca, la respuesta humalista me ha dejado un sinsabor bastante fuerte. Un sinsabor que podría resumir con el slogan: solo Humala, solo Humala, solo Humala. A lo mejor peco de extrema, pero la actitud de esta bancada (porque imagino que Espinoza habló a nombre de la bancada como vocera oficial) me ha parecido equivocada. ¿Acaso Ollanta Humala es el abanderado de la izquierda? Ojo, no estoy menospreciando la fuerza de su candidatura no solo en el 2006, sino también la que podría obtener en el 2011, pero nunca consideré a Humala como ÉL candidato representativo de la izquierda. Recordemos, además, que el nacimiento del Movimiento Tierra y Libertad tuvo como detalle este aspecto: un grupo de personas de izquierda que no creían en la supuesta candidatura natural de Humala como representante de esta tendencia.

No se puede negar, que la bancada nacionalista ha tenido un importante desempeño “opositor”, si cabe el término. Son la única bancada que ha puesto en agenda la mayoría de censuras e interpelaciones a diferentes ministros, medidas que me han parecido oportunas la mayoría de veces y no solo eso, hace unos días presentó un compendio de 10 proyectos de ley para combatir la corrupción desde la Constitución. Esta iniciativa se aplaude, pero, como hoy comentaba mi buen amigo Vicente Sotelo, hubiera sido interesante ver una coherencia de la bancada nacionalista con respecto a la presentación de estos 10 proyectos, si, por ejemplo, todos los congresistas de la bancada se hubieran dispuesto a hacer lo que Luis Galarreta (Unidad Nacional) ha hecho hace poco al presentar su página web de transparencia. Combatir la corrupción sí, pero con coherencia para, sobre todo, volver a inspirar confianza en los ciudadanos peruanos.

No sugiero tampoco que todas las izquierdas (porque no hay una sola, en todo caso hay varios matices) deban apoyar la candidatura de Villarán en pos de una coherencia ideológica, pero sí creo que si se deslindará de esta o se la apoyará se debería hacer basando la decisión en argumentos coherentes y presentando diversas opciones (o un programa municipal de apoyo a la candidata) y no anteponiendo las disputas entre los personajes. ¿Acaso no se puede criticar el papel de ciertos personajes de izquierda desde la izquierda? Creo que sí, que es lo ideal, que picarse por ello solo evidencia mucha soberbia.

10/05/2010

¿No tienes partido? ¡Te alquilo uno!

Durante el fin de semana que pasó el candidato a la Alcaldía de Lima, Alex Kouri, oficializó su candidatura por el partido de José Barba “Cambio Radical”. Este “partido” es el mismo por el que Jaime Bayly se presentaría a la Presidencia a la República en el año 2011. Kouri afirmó que esta decisión se ha hecho sin ninguna condición y que su agenda no es la misma que la de Bayly. Por otro lado, Bayly confirmó que, por si acaso “no votará por Alex Kouri” pues, no se ha olvidado del peaje. ¿Qué cuernos? Bueno, yo confieso que este partido de alquiler me da vergüenza y que los dimes y diretes entre los candidatos de la misma agrupación demuestran que, por si acaso, no se trata de ningún partido político, no nos vengan con cuentos.


“Cambio radical” se ha constituido como el flotador para el candidato ahogado, pero no ahogado por falta de adeptos (hay que admitir que Kouri tiene una intención de voto considerable) sino ahogado en términos de estructura política. De esta manera, no importa si eres un outsider, si tu candidatura despierta aplausitos entre algunos pero no tienes un partido que te permita postular pues, ¿para qué reformar y fortalecer el sistema de partidos si mejor podemos alquilar un partido que solo busca venderse al mejor postor? Esta parece ser la filosofía de “Cambio Radical” una agrupación cuya única ideología parece ser: hacer negocio electoral.

He escrito sobre mis “peros” tanto a la candidatura de Kouri (aquí) como a la de Bayly (aquí) sin detenerme, hasta hoy, en el tema del “partido político” por el cual se presentan. Para comenzar, un pequeño detalle que he notado en el discurso de Alex Kouri y en el de Bayly, aunque en este último de manera más sutil. Esta ideíta de “mi candidatura no obedece ninguna ideología, sino solo las ganas de mejorar la situación de los peruanos” no me termina de convencer pues no entiendo aquel absurdo cuidado por separarse de la palabra “ideología”. Escuchen a Kouri aquí y notarán este discurso. Bueno, primero que nada debería decirle al candidato Kouri que no existe discurso sin ideología. Que por si acasito, cuando dice “no defiendo ninguna ideología” ya está defendiendo una, pero bueno…digamos que eso no lo sabe.

¿Cuál es el problema con tener una ideología y defenderla? ¿Cuál es el problema con que el proyecto municipal, presidencial, o lo que sea se elabore en el marco de valores que corresponden a determinada ideología. Por si acaso, no es que solo exista la ideología “izquierda” y la “derecha”, eso es de lo más flaco e impreciso; sin embargo, lo que me parece terrible es que se le tenga tanto miedo a la palabrita esta y a la relación política–ideología como si se tratara de una epidemia que deberíamos alejar. Lamentablemente, esta separación cala, la gente prefiere escuchar a un candidato que afirma que no obedece ninguna ideología y que solo quiere trabajar y “hacer obra”. Y esto, finalmente, trae como consecuencia no solo el debilitamiento de un sistema de partidos necesario e inexistente en el país, sino también la predilección de técnicos en cargos que son, principalmente, políticos. Ah! Porque la alcaldía y la presidencia son cargos políticos. Esta es una de las resacas del período fujimorista que buscó priorizar la importancia de técnicos en cargos políticos. Bueno, la cercanía Kouri-fujimorismo la conocemos. OJO: ¿Hay que tener un conocimiento técnico? Sí, es importante, pero se trata primero de cargos políticos. Punto.

De alguna manera, el partido de alquiler que lidera José Barba fortalece la idea de candidatos a título personal y no por un proyecto político. Este partido de alquiler fomenta el voto por nombre y apellido y no por un plan coherente, ideas y propuestas. ¿Por qué se reúnen militantes en determinado partido? Porque tiene ideas afines con respecto a la solución de determinada problemática en el país, en la ciudad, en la región, etc. y buscan trabajar en dicha línea. ¿Qué tienen en común Bayly y Kouri? Que postularán por “Cambio Radical”, o sea, que alquilan el mismo partido, que tienen la misma factura. El mismísimo Kouri ha admitido que sus agendas no tienen relación (¿o sea?) y el mismísimo Bayly aseguró que no votaría por él, o sea “sorry, broder, pero no somos correligionarios ni mucho menos”.

Cierro con una cita del vocero del Frente Metropolitano (Kouri), Gustavo Sierra, que es muy elocuente sobre lo que he comentado líneas arriba. Dice Sierra: "El transfuguismo en las elecciones municipales no existe. Cuando se trata de hacer obras no se pregunta si uno es de izquierda o de derecha. Los alcaldes no tenemos que ver con ideologías ni con un carné partidario.”

Vamos parte por parte:

¿El transfuguismo en las elecciones municipales no existe? Ah, bien bonito. Y, por si acaso, no hay transfuguismo en alquilar un partido, lo que hay es una falta de ética política enorme.

¿Cuándo se trata de hacer obras no se pregunta si uno es de izquierda o de derecha? Pero, se pregunta si hubo corrupción o no, si hubo buena planificación, si se robó el dinero de los peruanos, si se burlaron de nosotros cuando nos dijeron que la obra estaría para tal año y no para 3 años después, etc. O sea, ese cuentito de “pero hace obra” hay que erradicarlo no fomentarlo, señor Sierra.

¿Los alcaldes no tenemos que ver con ideologías ni con un carné partidario? No necesariamente, es cierto. Muchos alcaldes se han presentado como candidatos independientes, pero ¿es eso necesariamente positivo? ¿Cuál sería el problema con que los alcaldes candidatearan por un partido político?


En buena cuenta, la desconfianza hacia los partidos políticos y el temor que surge frente a la palabra “ideología” nos hace un favor flaquísimo a todos los peruanos. ¿Queremos votar siempre por un candidato o por un proyecto? A la larga, es esta decepción frente al sistema de partidos lo que explica la existencia descarada de un partido de alquiler como “Cambio radical”. Lamentablemente, dudo que sea el último pues el negocio parece rentable. ¿Quiénes pierden? Nosotros.




Foto 1: tomada de http://Carabayllo.net

08/05/2010

Agripado reconocimiento a mamá

He estado tan agripada que he aceptado ponerme las benditas tres inyecciones que, según el doctor, son necesarias para que pueda sobrevivir no solo esta gripe, sino prever futuras. Para quien me conoce bien, sabe que aceptar ponerme una inyección solo puede indicar que me siento a punto de morir. Mamá, por ejemplo, lo sabe bien y hoy es uno de esos días en que, pese a que la gripe me obliga a guardar reposo absoluto, quiero dedicar unos minutos para no solo desearle un feliz día a mamá (y a todas las mamás) sino postear un breve, pero público y merecidísimo reconocimiento.

Mi mamá ha sido una de esas guerreras que aparecen en la vida y te la cambian en un par de segundos. Mamá ha vivido tantas cosas, o mejor dicho “sobrevivido”, que siempre me pregunto “¿qué necesito comer para volverme así de fuerte?”
Mamá ha sido amiga cuando la he necesitado así, consejera cuando, por ejemplo, no me decidía por mi carrera; crítica cada vez que tocaba una pieza en el piano que no terminaban de cuadrar, cómplice cuando se enteraba del chico que me gustaba, salvavidas cuando necesitaba que me recogieran de tal o cual lugar porque el plan de la noche había cambiado totalmente, enfermera cada vez que me agripaba (como este fin de semana), cocinera cuando me entraban los antojitos, fashionista cuando nos engreímos con algunos trapos (por algunos me refiero a muchísimos), etc., etc.

Pero creo que lo que más admiro en ella es que ha podido conjugar todo eso con el hecho de ser también mamá, cuando ha necesitado serlo. Lo es hasta ahora cuando me recuerda que no me levante de la cama, que ayer no debía salir y que no me dejaría hacerlo, que no olvide ponerme la chalina, que no hable para no deteriorar más mi voz, etc. Esa es también una chambaza, porque entre mi irresponsabilidad con mi salud y las travesuras constantes de mi malhumorado hermano, esta mujer ha tenido mil motivos para dejar la chamba, pero nunca nos ha dicho “renuncio”.

Así que va este post para ti, mami. Para ti que hasta el día de hoy sigues siendo mamá (y papá) no solo porque un 13 de setiembre del 86 o un 28 de setiembre del 91 nacimos, sino porque lo elijes a diario cuando en las mañanas te levantas y nos dices “buenos días, hijos”. Esa elección diaria es la que celebramos hoy…feliz día mamá, y sobre todo, gracias.

04/05/2010

Cuestión de fecha

Cuando durante la mañana de ayer escuché a Lourdes Flores respondiendo a su principal contendor (a la fecha) en las elecciones municipales que aceptaba el debate público y que proponía como fecha el 14 de setiembre (fecha en que se cumplen 10 años de la emisión del vladivideo con Alberto Kouri) reconocí una garra por parte de la lideresa del PPC que no había visto hasta ahora. Admito que me gustó su tono confrontativo porque no se me ocurre otra manera de tratar la corrupción; sin embargo, cuando hoy desperté en la mañana con RPP y el resumen de las reacciones de otros candidatos a la Alcaldía de Lima o a otras alcaldías noté que parecía una competencia entre niñitos de 5 años que compiten por el holograma que les falta en su álbum de figuritas.

Conocidos y recordados son los debates tanto para elecciones presidenciales como para las municipales. Yo recuerdo, vívidamente, el debate entre Alberto Andrade y Luis Castañeda quien para entonces tenía las cuerdas vocales en perfecto estado y no solo respondía fuertemente a Andrade sino que, miren ustedes, se opuso a la idea del Metropolitano (tenía otro nombre) originalmente concebida por el ex alcalde. Recuerdo también que en algún momento acalorado del debate Alberto Andrade le dijo directamente “amigo Castañeda, estás verde…como tu chompa”. Memorable.

Recuerdo también el debate entre García y Humala en las últimas elecciones presidenciales pues tuve la suerte de ser una de esas chicas que acompañan a cada asistente al evento hasta su silla. Sí, me quedé ahí y vi los pormenores del encuentro. Vaaaarios pormenores que contaré en otro post. El punto de este es confirmar la importancia de los debates en tanto permiten, no solo tener una idea más clara de los lineamientos defendidos por los candidatos, sino sobre todo verlos en un espacio de discusión pública distinto a las declaraciones usuales que aparecen en los medios. Como me dijo un buen amigo hace tiempo, para conquistar a un hombre hay que impactar todos sus sentidos de arranque. Bueno, de alguna manera el debate consigue impactar más sentidos en el elector.

Enfatizo la importancia del debate entre candidatos pues con la fecha propuesta por Lourdes Flores todo se ha centrado un poco en la propuesta y no en el debate. Por otro lado, las declaraciones que he podido leer o escuchar me han parecido de lo más resentidas. Vamos por partes. La cuestión empezó cuando Alex Kouri propuso a Lourdes Flores enfrentarse en un debate público. Ah pues, varios han olvidado que el de la idea inicial fue Kouri quien además, aprovechó para decir de patadita que su contrincante era una “improvisada”. Lourdes Flores ha contestado recién y se armó el bolondrón por la fecha propuesta.

Es cierto que estas elecciones municipales se han polarizado entre los Floristas y los Kouristas olvidando que, por si acaso, existen otros candidatos como Susana Villarán, Luis Iberico, Fernando Andrade, etc. Es cierto también, que todos estos candidatos merecen también la oportunidad de debatir públicamente y expresar así sus propuestas y, quién sabe, ganar más adeptos a su candidatura. Y también es cierto que los medios de comunicación le dan una cobertura a Flores y Kouri que los otros candidatos ya quisieran tener, lo cual es bastante injusto.


Sin embargo, ante la propuesta de debate que le hizo Kouri a Flores me pareció que la lideresa del PPC dio una excelente respuesta pues si se hubiera hecho la sorda los “cobarde” e “improvisada” no hubieran faltado. Ahora bien, en buena cuenta como comentaba un amigo mío, el tema también pasa por el hecho de que no deberíamos circunscribirnos a las iniciativas de los mismos candidatos o los bombos de los medios. En este sentido, la iniciativa civil por pedir un debate o el papel de instituciones como las universidades sería más que necesario.

En esta línea, las declaraciones de Susana Villarán sobre la importancia de no excluir a ningún candidato son válidas, pero creo que Flores hizo bien, políticamente hablando, al contestar a Kouri. Por otro lado, siento que Iberico comete un error diciendo que como Lourdes Flores no tuvo nada que ver con la emisión del vladivídeo Kouri-Montesinos no debe "adueñarse" de esa fecha. ¿Se hizo dueña de qué? Yo no tuve nada que ver con la difusión y celebro conchudamente esta fecha. ¿Debo pedir permiso?

Finalmente, alguno de los trolls que seguro empezará a comentar en este post, avísele a Kouri que quedaría mejor parado si deja esa idea flaca de que el debate debe tener una fecha más cercana porque sino indica que Flores no tiene nada que ofrecer. ¿En serio? No tiene nada de malo admitir que en una de las batallas de la guerra gana el otro. Espero, eso sí, que en la guerra gane cualquier otro que no esa Kouri, pero shhhh…eso no tienen que decírselo.