Si algo recuerdo de Mockus es que despertaba simpatía en general, por su carisma. Pero, además, sus períodos como Alcalde de Bogotá (1995-1997 y 2001-2004) le han permitido contar con una serie de simpatizantes por su manera de enfocar los problemas de la ciudad. ¿Cuál fue uno de sus grandes aciertos? Contar con los ciudadanos para solucionar problemas de la ciudad. Pero, con tantos simpatizantes e incluso con las encuestas que lo favorecieron durante un buen tiempo ¿qué pasó en las recientes elecciones presidenciales donde Mockus alcanzó únicamente el 21.5%?
El amigo Godoy ha explicado concisamente las razones de esta derrota, que lo es, en un reciente post. Me ha parecido interesante una razón particular: “4. El voto rural: Ojo que Colombia es el único país de América Latina donde no hubo reforma agraria, hay una gran concentración de la tierra, la guerrilla se concentra en esas zonas y el voto es más conservador. ¿Esto fue medido por las encuestas? Parece ser difícil.”
Recordemos que Colombia es el único país en América del Sur que no ha pasado por una reforma agraria. Por esta razón, la concentración de tierra es muy fuerte y los latifundistas ejercen una influencia directa en el voto de su gente. Este voto es, como podemos imaginar, mayoritariamente conservador y por tanto el oficialismo tenía todas las de ganar. La pregunta, sin embargo, se mantiene ¿cómo así las encuestas no vieron esta característica?
Una posibilidad es que se haya subestimado este voto y, honestamente esta posibilidad parece muy tonta, pero no por eso inválida. Ahora bien, cabe mencionar que en el Perú la cuestión no es del todo distinta, en tanto las encuestas que vemos semanalmente en los diarios suelen ser en su mayoría capitalinas o, una que otra vez, nacional urbanas. Esto, sin duda, hace una diferencia en el resultado del sondeo y esta diferencia tiene una importancia que parece querer obviarse.
Pero el punto también es la necesidad de leer correctamente encuestas porque, como mencionó AAR el día de hoy en Radio Capital, sería también un error que la desconfianza en las encuestas sea desmedida a raíz de lo ocurrido en las elecciones colombianas. El tema, en realidad, es que las encuestas serán siempre una fotografía de la realidad en un momento determinado, pero lo que olvidamos es que se trata de una fotografía borrosa. Esto fue lo que comentó Fernando Tuesta en un curso sobre Sondeos de Opinión que estoy llevando en la PUCP durante estas semanas. Si no se es consciente de las varias variables que hay que contemplar a la hora de leer una encuesta, podríamos caer en el simplismo de creer que, realmente, son infalibles.
Ahora bien, esto no les quita una responsabilidad importante y, a partir del caso de Mockus en Colombia, creo que no estaría de más detenernos en la necesidad de contar con encuestadoras que se tomen la enorme chamba de hacer encuestas a nivel nacional que contemplen tanto el área rural como urbana. Si bien, a diferencia del caso Colombiano, en el Perú no tenemos el caso de los terratenientes colombianos, no podemos inventarnos que el voto rural no hace diferencias importantes, sobre todo en un contexto donde en nuestras últimas elecciones los candidatos se la han visto bien difícil al momento de conseguir mayorías significativas. No. Al menos en el 2006, la diferencia fue bieeeen chiquitita entre Humala y García, otro detalle que convenientemente no queremos ver.
Esperemos a ver qué pasa en la segunda vuelta colombiana que, admito, veré con ansias pues le he agarrado cariño a Mockus. Sí…lo confieso.
Foto tomada de aquí












