Todos sabemos que el Congreso de la República es una de las instituciones políticas que menor aprobación goza por parte de los ciudadanos y esta desaprobación no es producto de nuestro capricho, sino una consecuencia de la serie de perlitas (ooops…escribí “perlitas”) que vemos en el hemiciclo cotidianamente. Sin embargo, ¿de quién depende que el próximo Congreso tenga mejores integrantes? ¿Conocemos a los congresistas actuales? Cuidadito porque si no conocemos quiénes están ahí ocupando un escaño de manera vergonzosa, ¡zas!, en el 2011 podríamos votar nuevamente por alguien que no lo merece.
Hoy, vía El Comercio: “La última encuesta de El Comercio, elaborada por Ipsos Apoyo en Lima, pone en evidencia el pobre nivel de aprobación de algunos de los 120 legisladores en funciones, muchos de los cuales piensan repetir el plato el 10 de abril del 2011. (…) Por otro lado, llama la atención el alto índice de congresistas desconocidos. El caso más alarmante es el del ex ministro de Comercio Exterior y Turismo Martín Pérez Monteverde, ya que el 88% no tiene idea de quién es. Asimismo, el 71% no conoce al primer vicepresidente de la República, Luis Giampietri.”
Empecemos por los aprobados. El top cinco va en este orden:
48% aprueba a Gabriela Pérez del Solar
40% aprueba a Luisa María Cuculiza
38% aprueba a Martha Hildebrandt
33% aprueba a Mercedes Cabanillas
32% aprueba a Javier Valle Riestra
Estos cinco congresistas son personalidades que o han estado en el Congreso en más de un período, o son algún personaje conocido como es el caso de Pérez del Solar quien era conocida antes de llegar al parlamento, o desde que entraron al parlamento han estado en los medios regularmente. Sin embargo, también presentan, en algunos casos, el mayor porcentaje de desaprobación. Por ejemplo, Mercedes Cabanillas es la segunda congresista más desaprobada, Martha Hildebrandt, la tercera y Luisa María Cuculiza, la quinta.
Pero el dato que me parece importante es que el Congresista con mayor desaprobación sea Jorge del Castillo. Este personaje tiene nada menos que un elocuente 66% de desaprobación. Quienes pensaban que no se quemaría con las sospechas de corrupción que lo han rodeado, se equivocaron. Sin embargo, pese a todo esto, Del Castillo estaría muy probablemente repitiendo el plato en abril del 2011 ya que está disputándose encabezar la lista parlamentaria aprista con Mauricio Mulder. Lo cierto es que Del Castillo todavía tiene temas por responder respecto sus reuniones con Canaan, el caso de Petrolera Monterrico, etc.
Y aquí entra nuevamente el tema de la corrupción. Cómo se espera que el Congreso goce de mayor confianza si es que no solo vemos casos de corrupción cotidianamente, sino que la sanción posterior parece no llegar nunca o casi nunca. Poniendo el caso de Del Castillo, porque no es el único caso, notamos que, además, sigue en la cúpula dirigente de su partido y nadie le recuerda nada. ¿La candidata Aráoz será capaz de despercudirse de los escándalos de corrupción que han caracterizado a este segundo gobierno de García? Hasta donde yo veo, no se despercude de personajes como Del Castillo, por ejemplo.
En este sentido, doy la razón a la frase que dijo Ollanta Humala en conferencia de prensa hoy: “En su primer gobierno, Alan García nos dejó hiperinflación; en este segundo gobierno nos deja hipercorrupción”.
Y esta hipercorrupción nos salpica a todos. A estar atentos de los congresistas por los que vamos a votar, no vaya a ser que repitamos un plato podrido. Dicho en criollo: si los partidos políticos no quieren sancionar a sus militantes es su roche, nosotros tenemos todo el derecho de sancionarlos no votando por ellos.
Infografía de El Comercio (Click en la imagen para ampliarla)




1 comentarios:
bueno, pero alguna vez ha sido distinto? porque que yo recuerde, nunca.... a diferencia del fútbol, del cual se cree que en tiempos que ya nadie recuerda alguna vez fuimos una potencia, del congreso nadie recuerda nada bueno pero así: nunca. Lo cierto es que tanto nuestro futbol como nuestro congreso han sido y son aspectos bien miserables de nuestra vida; no obstante, no podemos vivir sin ellos. Qué hacer? Pucha, es complicado y largo el camino. Una vez más todo comienza por educar a políticos con fuertes valores éticos y con una muy buena formación en ciencias políticas. Esto no es para mañana ni para dentro de algunos años, pero es la mejor solución que encuentro. Ojalá no nos gane el cambio climático, no más. Saludos, Víctor
Publicar un comentario