Esta imagen de Andrés Edery me parece precisa para ilustrar la intervención del Cardenal Cipriani respecto a la política de distribución de 18 millones de condones promovida por el Ministerio de Salud. He leído varias columnas de opinión al respecto de las declaraciones de Cipriani y concuerdo en que se trata de una manifestación retrógrada. Pero vamos más allá de Cipriani porque todavía estamos a más de un condón de distancia de evitar las ETS y embarazos indeseados.
Mi mejor amigo es italiano y me contaba que en Italia, un país en el cual la mayoría de ciudadanos son católicos, la clase de educación sexual desde 3º de primaria abarca temas como ETS, relaciones sexuales, embarazos, etc. No es esa “clase” de educación sexual que en la mayoría de colegios peruanos se limita a enumerar los cambios físicos que “sufrirás” (palabra utilizada en algunos libritos) en la adolescencia. Además, la política de repartir condones gratis está institucionalizada hace muchos años y afuera de todas las farmacias y en los baños públicos hay dispensadores de condones. Seguro los miembros del Opus Dei y varios representantes católicos hacen pataleta por esto también, pero la hacen en su casa. Es una decisión política, la iglesia no tiene por qué meterse.
Lo que vemos es que el condón es parte de la dinámica social. La sexualidad es visibilizada 24 horas al día y claro, el ciudadano recibe un recordatorio constante sobre la importancia de cuidarse cuando tenga relaciones sexuales. Qué mejor manera de prevenir el problema de las ETS y los embarazos indeseados que poniéndote la solución en cada calle. El que quiere abstenerse, que lo haga y el que no, que ponga sus moneditas y compre su condón. Libertad la llaman.
El tema del condón es, para mí, uno de los mejores ejemplos para entender nuestra percepción social de la sexualidad. Como decía otro amigo hace unos meses, el hecho de que acá solo te vendan cajas de 3 condones, en lugar de tiras de muchos más como ocurre en los EEUU por ejemplo, evidencia un discurso sobre la concepción de la sexualidad peruana: el sexo no es cotidiano. Solo “algunas” veces.
Pero hay otro indicador aún más obvio. Hagan la prueba y salgan a la calle y pregunten a varias personas si estarían de acuerdo con que se instalen dispensadores de condones en los baños, por ejemplo. Deténganse en la cara que ponen cuando dicen la palabra “condón”. La incomodidad es evidente. El condón evidencia la sexualidad y es un tabú vigente. El condón es mucho más que el jebe físico.
Ayer en la noche, el post de Renato Cisneros fue censurado en la página de RPP. Por suerte, gracias al caché, todos podemos leerlo. Podría gastar muchos párrafos rajando de RPP pero quiero detenerme en el contenido de este post. Como afirma Cisneros, antes los papás ni te hablaban del tema o, si lo hacían, era muy tímidamente. Es más, en su caso, se valieron de alguna argucia para que él investigue por su cuenta al respecto. ¿Ha variado mucho la situación? Creo que la norma sigue siendo que recibas información sobre la sexualidad en general por internet, la TV y los amigos antes que por tus padres. Me animaría a decir que en la mesa (o en la casa) no se habla de religión, política ni sexo. Las excepciones son solo eso.
Por ello, los embarazos indeseados y las ETS son casos cotidianos. Miren a su alrededor porque los casos están a la vuelta de la esquina. Claro, si tu fuente de información generalmente son los amigos que están igual de enterados que tú, no es lógico pedir que sepas cómo usar el condón, en qué momento ponerlo, cómo ponerlo, cuántas veces usarlo (no debemos confiar en el “sentido común”), que la billetera no es el mejor de los lugares para preservarlo, que tiene fecha de vencimiento, que los tradicionales suelen ser los más seguros, que eso de los aritos puede producir dolor luego de mucha fricción, etc. etc. etc. Y, lo más importante, los que recién se inician sexualmente no suelen ver el valor real de cuidarse al momento de tener relaciones sexuales.
El discurso del cardenal busca mantener invisible, por lo tanto “tabuizar”, (valga el verbo acuñado) la sexualidad. De esta manera, se mantienen prácticas que, a la larga, contribuyen a que las ETS y los embarazos indeseados sigan ocurriendo. El condón no va a detener esto porque, para evitar la cara desconfiada de quien te vende el condón, obvias la compra. Para evitar la incomodidad en casa, silencias tus preguntas; y, finalmente, optas por el pésimo método de “aprender equivocándote”. ¿Se imaginan ustedes la experiencia traumática que puede ser tu primer encuentro sexual si la consecuencia es un hijo? Imaginen ahora, si esa consecuencia es el SIDA. Y así, una experiencia natural que debiera ser placentera termina cobrándote una factura durante toda tu vida. Mejor sería que la factura fueran los 7 soles de tu cajita de condones, ¿no?



3 comentarios:
De acuerdisimo en todo lo que pones Laura, a mi lo que mas me entra por el estomago, o la emociòn es porque el cardenal con todo el curriculum de cosas que tiene se sigue metiendo en nuestra politica y porque los peruanos lo seguimos permitiendo, la iglesia catolica no tiene porque meterse en nuestra politica porque para mi observa la vida desde la religion, desde sus mandamientos y no desde la realidad. La realidad es que hay muchos abortos clandestinos, pero ellos se oponen, la realidad es que no se dara la tan ansiada abstinencia, entonces es cosa de mirar, de querer ver, y crear leyes para la mejor vida.... eso es religion para mi. Para mi, el dios que yo profeso es el que busca lo mejor para todos, y no creo que quiera ver adolescentes embarazadas y menos enfermas de sida!!!
El cardenal tiene la casa desordenada, así que hace mal en tratar de manejar otras, cuando no puede con la propia.
Es el colmo que se le permita tanta ingerencia a la iglesia católica en asuntos políticos. Lo único que falta es que Cipriani se siente en el sillón presidencial.
Ya basta, señores!!!
Ella y Laura:
estoy muy de acuerdo con sus comentarios, gracias por participar.
Es el colmo que el cardenal siga queriéndose meter en la política, pero, peor aún, que lo dejemos.
¡Gracias por los comentarios!
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