19/11/2010

¿Carácter de hija o de candidata?

Hoy se cumplen 10 años desde que Alberto Fujimori renunció a la Presidencia del Perú por fax, en uno de los actos de cobardía más notorios de nuestra vida republicana. Varios blogueros y analistas han comentado este hecho que es, sin duda, el gran PerúFail de la última década así que no quiero repetir las ideas. Prefiero detenerme rápidamente en la participación de la actual candidata presidencial Keiko Fujimori.

En cuanto vi el timeline del twitter lleno de comentarios sobre el fax de renuncia de Fujimori, pregunté si alguien había escuchado a Keiko Fujimori manifestarte respecto a este tecnológico (y cobarde) método de renuncia empleado por su padre. Gentilmente, los amigos tuiteros me mandaron algunos enlaces y pude escuchar la entrevista que se le hizo en RPP a la candidata fujimorista esta mañana.

Va acá un pedacito de esta entrevista:“Yo no estuve de acuerdo con la renuncia de mi padre, con la renuncia desde el Japón. No voy a juzgar a mi padre. Soy su hija, las discrepancias que tenga con él pues se las digo a él personalmente. Va en contra de la ley natural que una hija juzgue a un padre.”

Así, pesada como soy, busqué en la DRAE el significado de juzgar y tiene tres acepciones. La primera relacionada con el poder de un juez de tomar una decisión o sentenciar en determinado caso. La segunda, que es la que nos importa, es la siguiente: Formar opinión sobre algo o alguien. La tercera se relaciona con la comparación de ideas, así que la descartamos por ahora.

Me tomé el tiempo de hacer esta búsqueda porque me asusté. Cuando la candidata fujimorista mencionó una supuesta “ley natural” pensé que yo era algo así como “antinatural” o “artificial” porque, desde que tengo uso de razón, he juzgado no solo a mi padre, sino a todo el mundo. Cuidado, “juzgar” implica formarse una opinión y creo que es imposible que los seres humanos vayamos por el mundo en neutro o en modalidad robot recibiendo información y no asumiendo posturas respecto de lo que se nos dice, quiénes nos lo dicen, lo que nos rodea, etc...

Ahora bien, la candidata ha manifestado que cuando está en desacuerdo con su padre se lo dice personalmente. Ok, eso es saludable. El detalle es que se trata de una candidata presidencial, vale decir, un personaje que aspira a ocupar el cargo de mando más alto en el país razón por la cual eso de las discrepancias privadas y no públicas podrían resultar un problema. Ojo, todo esto asumiendo que, en efecto, discrepa de su padre algunas veces (a mí, al menos no me queda claro, pero eso es subjetivo. Cada quien cree lo que desee) ¿Por qué?

En el CADE pudimos notar que la candidata fujimorista busca despercudirse de la influencia que podría ejercer su padre sobre ella. Cuando Keiko Fujimori afirma que en un eventual gobierno suyo será ella quien tome las decisiones, ella quien gobernará y asumirá las riendas del país y no su padre, el mensaje es claro: “no soy mi padre.”

Y acá entra mi preocupación: ¿cómo hará esta candidata para asumir la dirección del país si no está dispuesta, en un tema tan simple como “el método de renuncia de su padre a la Presidencia” a discrepar abiertamente, tajantemente, enfáticamente o, dicho en crudo, presidencialmente?

Un aspecto fundamental que cualquier personaje político debe evidenciar es el carácter político y esto no me ha quedado nadita claro con las declaraciones de Fujimori. Más allá de todo lo que podamos discrepar respecto a su plan de gobierno, su visión de país, sus ideas sobre el desarrollo y la competitividad, etc. el tema del “carácter” es fundamental.

Me pregunto entonces, si algún día su padre le dice que lo indulte, ¿será capaz de violar esa “ley natural” y decirle que no como tanto nos promete? O, será antinatural, juzgarlo y nos vendrá con el cuento de que lo hizo porque ninguna hija debe juzgar (al menos públicamente) a su padre. Y en ese caso, ¿quién estará gobernando realmente el país?

Más sobre el día del fax:

Desde el tercer piso: FAX U

3 comentarios:

Esteban Palma dijo...

¿Natural o antinatural? Realmente parece que no había nada mejor que analizar de todo lo que dijo Keiko.

Alvaro Salcedo dijo...

Lau.... en verdad tu analisis, por primera vez, resulta sumamente pobre... en primer lugar, basarte en lo que dice el diccionario para analizar unas declaraciones donde es evidente lo que Keiko quizo decir es sumamente triste. Sea presidenta o candidata o lo que quieras, es hija de su padre, y eso le da todo el derecho del mundo a no hablar mal de el o de lo que hizo en publico. Yo JAMAS lo haria sea candidato o lo que sea... y decir que el aspirar a ser presidenta del peru le quita el derecho a no decir publicamente lo q opina de su padre es deshumanizar el cargo de presidente.

Laura Arroyo Gárate dijo...

Acá va la mejor respuesta a sus comentarios.

http://www.larepublica.pe/24-11-2010/carlincaturas-24112010

Saludos