El Decreto Supremo del Ministerio de Cultura que propone que las Instituciones Nacionales de Educación Artística Profesional se fusionen a este consiste un error. Así lo afirmaron miembros del Conservatorio Nacional de Música, una de las instituciones perjudicadas por este decreto, aquí.
Copio parte de la noticia: El citado Decreto Supremo genera, entre otros, los siguientes incalculables perjuicios al Conservatorio Nacional de Música:
- Desintegración de la institución y desaparición de su nombre.
- Transferencia de sus bienes muebles e inmuebles, personal, acervo documentario, derechos, obligaciones, activos y pasivos al Ministerio de Cultura.
- Pérdida de la prioridad en el otorgamiento de presupuesto como ente perteneciente al Sector Educación (Artículo 16°, Constitución Política del Perú)
- Suspensión inminente del proceso de admisión, el proceso de elección de autoridades similar al sistema universitario, expedición de grados y títulos y otras acciones con efectos para el próximo año como consecuencia del proceso de fusión por absorción.
- Pérdida de la prioridad en el otorgamiento de presupuesto como ente perteneciente al Sector Educación (Artículo 16°, Constitución Política del Perú)
- Suspensión inminente del proceso de admisión, el proceso de elección de autoridades similar al sistema universitario, expedición de grados y títulos y otras acciones con efectos para el próximo año como consecuencia del proceso de fusión por absorción.
Se trata de una medida que más allá del perjuicio que causa a las instituciones artísticas, no tiene ningún sentido. Instituciones como el Conservatorio Nacional de Música cumplen una función pedagógica en las artes. Vale decir, deberían estar integrados al Ministerio de Educación y regirse con la normativa, como se menciona en el pronunciamiento, del sistema universitario.
Recuerdo que cuando estudiaba en el conservatorio acababa de aceptarse que los alumnos recibieran un título equivalente al universitario en la música. Hasta carné. Ustedes dirán ¿"no siempre fue así?" Pues no, aunque no lo crean. No se le daba el mismo nivel a la profesión de músico que a la de un abogado, por ejemplo. Y, créanme, yo que luego dejé el Conservatorio para ir a la Universidad admito que de haberme quedado en el CNM mi chamba hubiera sido muy distinta, pero igual de intensa, se los aseguro. Es muchísima chamba.
Esta decreto debe reconsiderarse pues no resulta positivo para las artes ya que, entre otras cosas, perjudican el funcionamiento, posicionamiento y presupuesto de estas instituciones. Repito, se trata primero de una labor pedagógica.
Esperemos que la derogatoria se de lo antes posible. Y revisen la web del CNM, es muy interesante y tiene noticias de todo tipo para los músicos aficionados y aquellos que simplemente no pueden vivir sin música, como yo.
Más
(en algo estamos de acuerdo)



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