11/10/2010

Castañeda y su “telenovélico” hasta luego

Luis Castañeda Lossio deja hoy el Municipio de Lima pero, esperen, no griten de emoción todavía pues esta renuncia es estratégica. Hoy vence el plazo para que los funcionarios públicos renuncien si desean candidatear en las próximas elecciones del 2011. Esto confirma dos cosas que ya sabíamos hace tiempo: por un lado, que nuestro mudo alcalde está dispuesto a jugarse las cartas en las elecciones presidenciales del 2011 y, por otro lado, que la carrera hacia la presidencia ya empezó y será fuerte. Agárrense con las uñas si es necesario.

Primero que nada, cabe resaltar que lo que ocurre en la Alcaldía de Lima es que, una vez que Castañeda Lossio renuncia, el teniente alcalde Marco Parra asume la Alcaldía. Parra es también militante de Solidaridad Nacional y se ha ganado también la antipatía de algunos limeños. Pero, tranquilos todos, no es que cambie mucho la situación en Palacio Municipal porque de facto, Parra era algo así como el Alcalde de Lima de lo malo. ¿Cómo así? Pues, cada vez que había una inauguración o una buena noticia salía el Alcalde de Lima de lo bueno (Luis Castañeda Lossio) y, del mismo modo, cada vez que salían a la luz escándalos de corrupción, sospechas como Comunicore o descontento frente a la lentitud y ampliación notable en el presupuesto del Metropolitano, etc. salía a defender su gestión el Alcalde de lo malo (Marco Parra). Interesante dualidad.

Pero, ahora que se va: ¿qué Castañeda tendremos en la campaña? ¿Será el mismo que hemos visto en el sillón municipal? ¿Será un Castañeda reloaded que buscará mantener su intención de voto a toda costa? ¿A lo mejor un Castañeda que seguirá mudo y enfatizará durante su campaña las obras realizadas antes que sus cuestionamientos (total, si hace obra…)? O, por el contrario ¿un Castañeda confrontacional dispuesto a jugársela con todo en la próxima campaña que promete ser de muerte? La pregunta es, sin duda, ¿quién será Castañeda en su condición de candidato y qué posibilidades tiene?

La semana pasada, La República presentaba la foto que he puesto en este post e indicaba que Castañeda además de pertenecer al grupo de los candidatos “fijos” está entre los preferidos. Datum, vía Perú21, afirmaba el día de ayer que el ahora ex Alcalde de Lima ocupa nada menos que el 2º lugar en intención de voto, lo cual me sorprendió un poquitín pues esperaba verlo en el primer puesto como hace varios meses es costumbre. ¿Cuántas posibilidades tiene el candidato Castañeda?

El otro día conversaba con mi buena amiga Deici Dávila sobre las posibilidades de Castañeda una vez que deje la Alcaldía y si bien las obras se mantienen en la memoria de los limeños, pensábamos que lo probable es que empiece a caer en las encuestas en cuanto deje el sillón municipal. Un buen recuento sobre lo bueno, lo que pudo ser bueno y lo malo pueden leerlo en Desde el Tercer Piso, haciendo un rápido y corto click, aquí.

Evidentemente, no se puede afirmar que de todas maneras Castañeda bajará en las encuestas apenas deje el sillón municipal (o sea, desde ahoritititita) pues en este país está claro que todo es muy volátil; sin embargo, no podríamos negar que las condiciones de “campañero” de Luis Castañeda son pocas y, pregunta para ustedes, ¿les parece carismático? A mí no, pero a lo mejor ya estoy muy sesgada sobre este personaje.

Si bien sus obras serán su caballito de batalla e incluso su gran trampolín (basta ver cómo durante este fin de semana se despidió de la Alcaldía inaugurando más obras y bañándose en calor popular desde el balcón municipal), no bastarán las obras en una campaña que promete ser fortísima. Sus obras suenan, es cierto, pero sobre todo en Lima. No le bastan para lograr lo que quiere, tiene que ponerse a hacer campaña así que adiós al mudito.

Tal vez por eso, como parte de sus últimas actividades como Alcalde y mientras se despedía “telenovélicamente” (permítanme acuñar esta caracterización) de la Alcaldía, Castañeda se permitió una frase también “telenovélica” dirigida al Presidente García: “Usted es la estrella del APRA, y yo soy el sol de Solidaridad, pero ambos se juntaron para iluminar la noche y el día, y para iluminar finalmente el país y la democracia”. No necesito comentar la frase, ¿no?

Está clarísimo que empezó la campaña y que Castañeda ya empezó a jugar sus cartas. Honestamente, no veo un panorama tan auspicioso para él, a menos que rediseñe varias características suyas. Del mismo modo, tendrá que cuidarse del fuego que los medios de comunicación que comulguen antes con una Keiko Fujimori que con él le lancen. Nadie la tiene fácil, eso sí.


Actualización: No solo Castañeda le lanza flores (o, mejor dicho, estrellas y soles) a García. El Presidente también le reitera su preferencia vía la mula aquí.

1 comentarios:

victor dijo...

castañeda me parece un reverendo weberto.