A estas alturas del año, recuerdo, escribía un post sobre la que sería la nueva Mesa Directiva del Congreso de la República. Me empeñaba en saber las listas, me indignaba con el hecho de que, oh sorpresa, otra vez el APRA encabezaba la lista con más posibilidades, me indignaba también con el hecho de que Luis Alva Castro (uno de mis mejores amigos durante este gobierno aprista) buscara, con toda la ostra del mundo, alcanzar los votos para presidir el Congreso, vomitaba cuando lo lograba, etc.
Hoy, sin embargo, a tono de lo que dice Álvarez Rodrich, las ganas se me han ido apagando. “Pero lo más triste de todo es que esto ocurre ante la indiferencia de la opinión pública pues lo que ocurra en este Congreso desprestigiado –especialmente en el último año– ya no le importa a nadie.”
Y es que, lamentablemente, el juego parece estar predeterminado, no parece avecinarse ningún cambio sustantivo y, lo que es más triste, nosotros mismos hemos perdido la esperanza en que así sea. ¿Alguien cree que un opositor encabezará la Mesa Directiva congresal en este último año de gestión del Presidente García? Levante la mano cri cri, cri…
Una vez más notamos que la oposición a este gobierno ha sido desarticuladísima lo que hace que parezca nula y la única oposición que podría considerar es la bancada nacionalista que en muchos casos no ha sido “seria”. Sin embargo, hay algunas cosas que reconocerle como las iniciativas de interpelación o censura a personajes que lo merecían. Claro, con las alianzas no tan santas en el Congreso fue difícil que estas llegaran a buen puerto así que, nos quedamos con la voluntad.
Por eso, respecto a la nueva Mesa Directiva que será elegido solo me queda decir “me lo imaginaba”. Es cierto que en el Congreso los votos se otorgan básicamente, y la mayoría de veces, a cambio de favores personales. Pero, ¿acaso el fenómeno es solo congresal? No. En este sentido, cabe recordar que si bien los peruanos conocemos los grandes problemas estructurales en el país, en lugar de apostar por cambios o candidatos serios que podrían trabajar contra esos problemas, apostamos por quienes se inclinan más hacia los favores individuales y no hacia las mejoras colectivos. Curioso ¿no? que los dos candidatos punteros en las encuestas compartan una característica: sospechosos de corrupción.
Vía Otra Mirada:
“Primero, ambos son sospechosos de una serie de actos de corrupción y no son todavía exculpados de los mismos. Recordemos que la semana pasada nos dimos con la lamentable noticia de que los fiscales Jaime Schwartz y Jorge Cortez habían decidido limpiar a Keiko Fujimori y a sus tres hermanos, haciendo que el proceso que se les seguía por haber pagado sus estudios en Estados Unidos con fondos del Estado regrese a fojas cero. Y en cuanto al Alcalde Castañeda, basta recordar el caso “Comunicore”, empresa que logró que una deuda que a Relima le costó años de negociación e incluso un arbitraje, le fuera pagada en dos semanas y, una vez con cheque listo, cerró. Curioso, además, que el Alcalde Castañeda tuviera vínculos de parentesco con directivos de esta fantasmagórica empresa.
Pero además de estos dos ejemplos puntuales, podríamos enumerar una lista de tantos otros que confirman esta característica común a los dos candidatos presidenciales “más fuertes”: sospechosos de corrupción. No obstante, tienen otra característica común: silencio frente a las denuncias. Recordemos que la candidata por el fujimorismo no ha respondido claramente a la población sobre la financiación de sus estudios y, cuando lo ha hecho, solo se ha contradicho. Por otro lado, basta notar que el apodo de Luis Castañeda es “el mudo” para entender que a ninguno de estos personajes le interesa rendir cuentas a la población. Entonces ¿qué los hace atractivos?”
Es un mal generalizado el de los favores intercambiables y, mientras no se resuelva no solo no tendremos mejores autoridades y representantes, sino tampoco mejores candidatos. Y, con respecto a la Mesa Directiva del Congreso, diría que el final de la película ya está cantado. Será ganadora la lista oficialista y, para variar, pasará sin mucha gloria por el hemiciclo mientras el Presidente García va alistando maletas para salir de Palacio no sin antes meter su cuchara en las elecciones municipales y presidenciales que se avecinan.
Para recordar en menoscanas: Post sobre Mesa directiva del Congreso 2007 , Post sobre Mesa directiva del Congreso 2008, Post sobre Mesa directiva del Congreso 2009



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