El Presidente García llegó el día de ayer a los EEUU y se reunirá hoy con el Presidente Barack Obama. Se ha afirmado que la idea del encuentro es definir temas de la relación entre EEUU con el Perú y la pregunta es, ¿el Presidente García no tiene una agenda propia? Siendo franca, no sé cuál será la agenda del Presidente García, pero dudo mucho que se contente solo con ir a dar la mano a Barack Obama. Veamos el contexto en que se da esta visita.
Por un lado, recordemos que Barack Obama envió al Congreso una nueva doctrina de seguridad nacional que dista considerablemente de las medidas de su antecesor, George Bush para quien un tema fundamental era la cuestión de la guerra contra el terrorismo. Este documento consta de 52 páginas y en él se da un giro en la política exterior estadounidense que contempla, entre otras cosas, una reconciliación con Rusia, la revitalización de las Naciones Unidas y el fortalecimiento de otras alianzas internacionales con potencias emergentes como China, India y Brasil. De hecho, estamos ante un viraje interesante del timón norteamericano y cabe resaltarlo.
El porqué de este viraje no podemos confirmarlo, sin embargo podría creerse que hay una conciencia del debilitamiento de la hegemonía estadounidense. Un dato interesante es que en el documento se pone énfasis a la renuncia a soluciones unilaterales por parte de los EEUU. Da la impresión de que los EEUU han tomad conciencia de la necesidad de consensuar con las nuevas potencias.
¿Salpica en algo este documento al Perú?
En el caso de la guerra contra las drogas, se mantiene la decisión de luchar contra actividades criminales; sin embargo, el tema de seguridad parece haber dejado de ser prioritario o de tener el papel importante que tenía antes. Lo que está claro es que el protagonista de la región parece ser Brasil.
Ahora bien, recordemos que hace unas semanas el Presidente de Brasil, Lula, dijo “¿dónde está escrito que Estados Unidos debe ser el sheriff de Medio Oriente y del mundo?”. Estas declaraciones las hizo en el contexto de un acuerdo con Turquía que permitirá que Irán continúe el uso pacífico de energía nuclear. De este modo, Brasil desafió la hegemonía estadounidense con un gesto que, sin duda, resulta significativo.
Entonces, en este contexto de cambios en la política exterior estadounidense y con el gesto del Presidente del Brasil, vemos a un Alan García que por un lado decide no ir a las celebraciones del Bicentenario en Argentina para recibir a Lobo con toda la parafernalia que implica y, por otro lado, agiliza el tema de Lori Berenson (sobre el cual escribiré un post puntual, luego pues la Ley debe respetarse) y notamos que García también ha estado moviendo sus piezas.
De alguna manera, queda claro Alan García busca mantener un trato cercano con los EEUU. Ahora bien, ¿cuál es la agenda de Alan García? No la tengo muy clara. Los que quieren especular en voz alta, tienen la sección de comentarios.



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