Me he permitido una pequeña lista de las obscenidades que creo, se podrían contemplar en el Proyecto de Ley presentado por el Congresista Belmont quien había sido todo un “moralista”. Digamos que este proyecto de ley no debió aprobarse porque no se define claramente, en ningún lado, qué es obsceno. Entonces, me he tomado la libertad de darle un ejemplo de delimitación clara de obscenidades al señor Belmont y esperemos que las incorpore en el mamarrach…digo, en el proyecto.
Si ustedes tienen más sugerencias, la sección de comentarios los espera.
Declárese obsceno(a):
. cualquier portada de revista, diario, semanario, catálogo, etc. que limpie en sociedad a personajes involucrados y/o comprobados corruptos. (Señores de Ellos&Ellas pueden considerar variar sus personas ideales para ocupar su portada)
. cualquier columna de opinión o editorial que considere que utilizar NAPALM con los indígenas sería una buena opción. (Señor Bedoya Ugarteche debería ocultar su premio al racismo otorgado por la ONG Survival)
. cualquier candidato presidencial que tenga una investigación en curso pues todo indica que habría utilizado los recursos de todos los peruanos para pagar sus estudios. (Señora Fujimori, pregúntele a papá cómo puede zafar de esta)
. cualquier cortina de humo que busque cubrir actos de corrupción.
. cualquier artimaña judicial que pretenda encubrir actos de corrupción (encargados del tema de los petroaudios pueden empezar a temblar).
. cualquier candidato a cargo público que decida alquilar un partido político para poder presentarse a las elecciones.
. cualquier alcalde que decida contribuir con el caos limeño realizando “obras” a diestra y siniestra sin un plan de desvíos coherente que tenga alguna relación con el plan de desvíos correspondiente a la obra del tren eléctrico.
. cualquier alcalde que decida fingir mutismo cada vez que se le pidan explicaciones por alguna empresa fantasma, aumentar de la nada (y sin explicación lógica) el costo de una obra, prometer una fecha para concluir la obra y zurrarse en los plazos hasta nuevo aviso, zurrarse en los vecinos e inaugurar el término “arboricidio”, etc.
. cualquier rector de alguna universidad que no pueda explicar qué cuernos hace en el rectorado y cómo cuernos dirige una universidad si tiene dos pies izquierdos.
. cualquier representante de la Iglesia que utilice el altar para realizar mítines y que, de yapa, considere que los Derechos Humanos son…cómo decirlo bonito…una cojudez.
. cualquier Presidente que considere innecesario consultar con los ciudadanos sobre actividades que los perjudican directamente y que, encima, los considere perros del hortelano, enemigos del progreso o ciudadanos que no son de primera categoría.
. cualquier Presidente que considere que otorgue a algunos permiso para ser corruptos (¿Ontá Crousillat?)
Esta es una corta y muy mejorable lista de obscenidades. Se le ocurre también que podría agregarse:
. cualquier canal televisivo que obtuviera favores en publicidad gracias a sus vínculos con el hijo de Jorge del Castillo.
Pero no creo que al señor Belmont le guste esta última posibilidad.
Y ustedes, ¿qué obscenidades aumentarían?



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