No es la primera vez que algún periodista avezado que se dedicó a realizar una investigación que involucre vergonzosamente a representantes políticos tenga que enfrentar al poco tiempo de realizada la misma, una denuncia por complete-el-espacio-en-blanco. Como mencioné en un post anterior, se ha puesto de moda esto de utilizar el juicio como herramienta para amedrentar a los incómodos, hacerles pasar un mal rato, obligarlos a gastar en la defensa en un proceso ridículo y mandar el mensaje a otros incómodos “o te callas, o te friego”.
Bueno pues, esta vez el denunciante viene del entorno del conocido mudo limeño, Luis Castañeda Lossio y ¿quién es la víctima? ¡Oh, casualidad! Daniel Yovera, periodista de Perú21, quien investigó a fondo el tema de la empresa fantasma Comunicore que, junto con la lentitud y sospechas de corrupción en torno al Metropolitano, le han costado al actual Alcalde de Lima esa aprobación flotante que ostentaba desde hace buen tiempo.
Ahora bien, la denuncia a Yovera no la ha hecho el Alcalde de Lima, sino un personaje no solo de su entorno sino que ha sido embarrado también (y bastante) con el lío de la empresa Comunicore: Miguel Garro. Este personaje, además, es uno de los principales investigados por este caso. Vean el vídeo con la entrevista a Daniel Yovera vía Dánae en La mula aquí.
Hoy es Garro, ayer fue otro (mejor ni escribir el nombre porque ya uno no sabe si será sujeto de un juicio por “mención inapropiada de nombre propio”) y mañana será uno nuevo. La pregunta es ¿hasta cuándo se permitirá que los expedientes de nuevos procesos sin justificación para ser abiertos, sigan desarrollándose para beneficio de quienes quieren utilizar el poder judicial como arma para amedrentar?
Hasta donde sabía, la justicia debía beneficiar al ciudadano, pero algunos cuantos la utilizan para beneficiarse a sí mismos y callar a quienes, en buena cuenta, no solo ejercen su chamba sino también otro tipo de justicia.
Una lástima que esta práctica se vuelva costumbre.
Más sobre denunciados:
Foto: Portada Perú21



2 comentarios:
Muerte a ese Garro. Creo que es más fácil encontrar en el mundo a alguien que deteste escuchar los Beatles que a alguien que no crea que el caso Comunicore involucra gato encerrado, gato por liebre y todo tipo de gato habido y por haber.
No voy a discutir sobre cómo esta chusma defiende lo indefendible. Hoy no estoy de humor. Simplemente, gente como Garro o como Tong (la misma calaña) merecen la hoguera, el garrote y la guillotina.
Soy hincha de la democracia con todas las taras que ella tiene, pero el amedrentamiento y la corrupción son dos cosas que por lo menos esta semana no pretendo soportar.
Saludos y que se mueran de una vez todos los corruptos.
Hola Víctor:
yo pensé que yo era la que estaba visceral hoy, parece que no soy la única. Cierto, basta ya con estos corruptos que quieren embarrar a otros para despercudirse. Sin embargo, no les desearía la muerte tampoco...
Gracias por el comentario.
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