27/04/2010

Flores sin espinas: ¿decencia o acomodo?

Recuerdo haber escrito ya esta idea en algún post anterior, pero vale repetir que me parece vergonzoso que Alex Kouri sea un candidato con una intención de voto significativa a la Municipalidad de Lima. Y no lo digo porque no me caiga bien, o porque su voz me parezca poco sexy, o porque sus corbatas no hagan match con su camisa (lo cual es cierto en ocasiones), etc. Lo digo porque me parece básico priorizar una variable a la hora de elegir a cualquier candidato: decencia. Lamentablemente, me parece que Kouri es un personaje que dista de encajar en mi concepción de decencia y los argumentos los describí en un post anterior (aquí). Admito pues que, para mí, lo terrible sería ver a Kouri en sillón municipal en el año 2010.

Sin embargo, todo lo escrito en el párrafo anterior no me impide ver defectos en su principal contendora, Lourdes Flores, quien se ha querido posicionar bajo el rótulo de “candidata decente” lo cual ha sido relativamente fácil pues el contrincante es una dicha de trapitos sucios. Sin embargo, luego del Congreso del Partido Popular Cristiano este fin de semana, el discurso de Flores se ha moderado respecto a un personaje que tampoco es una dicha de decencia: Luis Castañeda Lossio.

Me esperaba, de una candidata que busca presentarse como “candidata decente”, una posición crítica frente a determinados temas con respecto a la gestión de Castañeda. Esperaba, por ejemplo, la garantía de una auditoría independiente para ver qué anticuchitos se cocinaron detrás de la obra del #lentopolitano. Esperaba también una posición firme en torno a la necesidad de investigar todo el escándalo de Comunicore. Esperaba también, una posición más clara con respecto a la valoración de la gestión de Castañeda en general y no un argumento flaco como “el problema fue la comunicación” o, peor aún, “la gestión de Castañeda fue necesaria”. Esta moderación en el discurso de Flores me parece poco coherente.

Pero también hubiera esperado que su actitud frente a Solidaridad Nacional, como partido político que le dio la espalda en más de una ocasión, sea más crítica y frontal. Pero no. Ese es el precio de que Flores “dependa” del voto de este partido hasta la fecha. Una lástima. ¿Acaso no recuerda la cantidad de veces que Fabiola Morales decidió votar a su antojo y contra lo decidido por la bancada? ¿Acaso no recuerda que la alianza congresal se rompió justo porque era imposible conciliar con los “solidarios”?

Lamentablemente, Flores seguirá tratando con particular cuidado su relación con Solidaridad Nacional y con Castañeda Lossio en particular, mientras no sea capaz de concentrar un contingente de votantes fuerte que apueste por su programa municipal y por su partido antes que por la alianza o grupo en el que va. Interesante además, que sea ella como representante de un partido político con cierta trayectoria reconocida, la que deba ceder ante los caprichos del representante de un partido político que, siendo francos, no merece estar en dicha categoría.


Hoy se confirmó que 8 alcaldes solidarios postularían a la reelección en sus distritos acompañando a Flores. Esta nueva cercanía entre Solidaridad Nacional y el PPC es un cálculo político que puede darle más puntos a Flores (no olvidemos que Castañeda tiene un 68% de aprobación nada despreciable); sin embargo, le va borrando la etiqueta de “candidata decente” y la coloca simple y llanamente como la competidora de Alex Kouri.

Otra cosa lamentable es que al lado de Kouri casi cualquier opción me parece atractiva. En este sentido Lourdes puede bajar puntos en el “eticómetro”, pero frente a la amenaza Kourista, sigue siendo una opción.

2 comentarios:

Vïctor dijo...

No me gusta Flores; no me gusta Kouri. Creo que nunca se ha tratado de votar por el menos malo. Existe el voto viciado por último, que no llama a la anarquía, si no que comunica que cierto porcentaje del electorado no está de acuerdo con ninguna de las propuestas y que el ganador debería utilizar esta información para dialogar justamente no solamente con sus opositores, si no también con quienes no tienen actualmente preferencias políticas. Esto sería lo ideal, pero no ocurre así. En todo caso, pienso que por más malos que nos puedan parecer los candidatos, peor me parece el sistema que convierte en elegibles y "candidateables" (¿existe esa palabras?) a personas con dudosa reputación previa o con incapacidad ganadora. Sé que es un poco duro, pero es que no cualquiera debería poder gobernar.
Por eso, antes de criticar a los candidatos que efectivamente no son lo mejor y dejan mucho que desear, critico al sistema que debería condicionar la elegibilidad de los candidatos con por lo menos una hoja de vida limpia o saneada (saneada éticamente, no al estilo página 11).
Saludos,

GUILLE da MAUS dijo...

Imagino que sabrás por tu cercanía al PPC que Lourdes no solo intentó aliarse con Castañeda para catapultarse, y que -hasta ahora- esta tratando de negociar la declinación de algunas candidaturas a su favor: Lourdes también trato de formar una alianza o pacto con Kouri para favorecer a Heresi.
Lourdes está jugando pésimamente a la política.