20/04/2010

Fantasmagórico mudito

La portada del Comercio del día de ayer presenta la siguiente frase: Aprobación de Luis Castañeda como Alcalde baja 7 puntos. Elocuente ¿verdad? Para quienes nos indignamos con la capacidad del Alcalde de Lima para flotar como un corcho con su altísimo porcentaje de aprobación, esta baja además de significativa es una especie de respiro. Pero, es un respiro corto, eso sí.

Primero, sería iluso pensar que ya está. Que ese 68% de aprobación en la gestión de Castañeda es una cifra bajísima. En buena cuenta, pensar que los 7 puntos que ha descendido nuestro mudo alcalde es lo más significativo del mundo es tan iluso como creer que el #lentopolitano solucionará el caos vehicular en Lima. Pero, ¿qué nos puede decir esta encuesta?

Para algunos amigos con quienes estuve conversando ayer, el escándalo alrededor del Metropolitano (aumento del presupuesto y la inauguración fantasma) son los motivos fundamentales de esta baja. Para otros, se trata de un buen combinado entre los reclamos por el Metropolitano y el escándalo de Comunicore. Ahora bien, yo creo que el asunto del Metropolitano fue definitivamente más fuerte que lo de Comunicore y, acá va el dato importante, eso es también vergonzoso.

La tremenda corrupción que se sospecha debido al escándalo de la empresa fantasma Comunicore es gravísimo, pero no ha tenido el impacto que se hubiera esperado. El porqué no lo sé, pero igual preocupa. Sin embargo, cabe reconocer que si bien el escándalo por el Metropolitano nació en la misma Municipalidad, ha sido también la sociedad civil la que ha logrado que este tema sea reflejado en una disminución en la aprobación del Alcalde. ¿Cómo?

Hace poco le comentaba a un amigo que frente a las barrabasadas que, a veces, nuestras autoridades hacen mi confianza frente a la sociedad civil aumenta. Creo en las iniciativas ciudadanas como un mecanismo para denunciar, efectivamente, determinados asuntos. Si dichos temas, además, son del interés de muchos el impacto será aún más fuerte. Esto pasó con el Metropolitano.

Claro, igual hay que reconocerle al Alcalde Castañeda que nos la hizo fácil porque entre el aumento grosero de presupuesto y la inauguración sin pasajeros, cualquiera empezaba a dudar sobre si vivía en un país o en una broma. Sin embargo, todo pudo quedar en un simple y sencillo “te odio, Castañeda” y san se acabó, pero iniciativas como la del #lentopolitano en el twitter, chapa tu paradero lograron que las demandas salpicadas que tenían algunos ciudadanos (algunos, porque todavía no somos mayoría, ¡eh!) se unieran e hicieran presencia.

Este resultado no ha sido tan fuerte (porque 68% de aprobación sigue siendo notabilísimo), pero nos enseña mucho. Tal vez si uniéramos más las demandas salpicadas e hiciéramos más causas comunes tendríamos más impacto. Tal vez, de a poquitos, sí se puede hacer sentir el disgusto ciudadano. Seremos un 32%, pero ya es un 32%.


Pregunta salpicada: ¿en serio hay un 68% de limeños que está contento con un Alcalde Fantasma involucrado en un caso sospechoso de corrupción por una empresa fantasma y que hace inauguraciones con pasajeros fantasmas en un Metropolitano que debería estar a nuestra disposición hace dos años cuando menos? Fantasmagórico había sido el mudito.

0 comentarios: