A estas alturas, la indignación por el indulto inmerecido del cual es beneficiado Crousillat es noticia vieja. Sin embargo, nuevos datos evidencian que este indulto además de inmerecido, no debería pasar por alto. Ahora que el informe de los médicos del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) son conocidos sabemos que la salud del acusado no era motivo de un indulto pero, oh casualidad, justo este documento no fue tomado en cuenta.Acá hay dos cosas importantes. La primera es que un informe que busca beneficios de algún tipo para un acusado (y sentenciado) debiera contar con toda la información necesaria. Esto no ocurrió en el caso Crousillat porque, como vemos, se omitió información valiosa. Este documento debió ser considerado siempre sobre todo pues, la conclusión de los médicos del INPE es que el sentenciado debía volver inmediatamente al penal.
Por otro lado, es necesario que pongamos la atención en los responsables del caso. Como afirma @nicozt en Twitter, no nos debería extrañar que ahora se diga que el responsable de todo es el encargado de la Comisión de Indultos. ¿Sería esto suficiente? No. Se trata de uno de los responsables y debe ser sancionado pero, OJO, se trata de un indulto presidencial. O sea, Alan García lo firmó y a él ¿quién lo sanciona por una decisión tan arbitraria? ¿Su mamá? No pues.
El caso Crousillat no pasa desapercibido así que el Presidente García sabía de la importancia del mismo y de la necesidad de manejar transparencia en un proceso de indulto que, a mí me parece inmerecido. Es más, lo digo con todas sus letras, Crousillat es responsable de vender la línea editorial de su canal a la dictadura fujimorista, pero el responsable de concederle el indulto es el Presidente y no el acusado. ¿Saben por qué? Porque cualquier sentenciado puede apelar a un indulto, pero es el Presidente quien lo concede (en este caso) y por tanto, es responsabilidad del último, las consecuencias de esta decisión.
El Ministro de Justicia, Aurelio Pastor, afirma que “revisará” el tema (¿qué cuernos quiere decir “revisar”? No tengo idea) pero resalta que, por si acaso, el indulto es irrevocable. O sea, va a “revisar” el tema y si nota que la decisión fue un error, piña. Igual no se arreglará nada.
Genial. Con estos ministros, estas decisiones arbitrarias y estos beneficios inmerecidos, cerramos el año 2009 no con optimismo, sino resignación. Compre su muñeco García a tamaño real, pero no lo queme pues contamina el ambiente. Limítese a golpearlo y, si desea, quítele la grasa para ganarse alguito.
Más:
Desde el tercer piso: Crousillat y la inocentada del indulto













