
Claro, cuando el Ejecutivo propuso que sean nuestros queridísimos y reputadísimos congresistas quienes decidieran qué era y qué no era patrimonio cultural, muchos pusimos el grito en el cielo porque, siendo francos, la confianza en los padres de la patria es mínima y justificadamente.
El día de hoy he podido revisar la encuesta realizada por el Instituto de Opinión Pública de la PUCP sobre cultura y hay una serie de aspectos interesantes. Me interesa detenerme un uno solo pero revisen la encuesta completita aquí.
Lo primero que me llamó la atención fue el hecho de que ante la pregunta ¿qué elemento considera más representativo de la cultura peruana? un 47% de encuestados afirma que la gastronomía. Le sigue un 28% que afirma que los restos arqueológicos, luego un 18% que vota por las danzas, un 6% la música, etc. Sin duda la gastronomía es un ganador contundente. ¿Por qué?
Podríamos quedarnos en la conclusión simplista de que debido a la presencia mediática de la gastronomía peruana en la actualidad y a sus héroes (Gastón Acurio y compañía) ya tenemos ahí las razones de este 47%. Sin embargo, una respuesta muy acertada me parece la que da Alberto Isola al respecto:
“El hecho de que nuestra gastronomía ocupe el primer y el segundo lugar como ‘elemento más representativo de la cultura peruana’ me parece una corroboración evidente. No se necesita ‘cultura’ para apreciarla y cumple con cierto rol de unificación nacional frente a la opinión pública, nos ‘democratiza’ ”.
En efecto, la ventaja de la gastronomía es que se relaciona con todos y para apreciarla no es necesario tener un cartón, un diploma o algún tipo de reconocimiento. Lamentablemente, la noción de “cultura” sigue siendo, en muchos casos, distante, pero sobre todo, una señal de status que nada tiene que ver con el carácter real de la cultura.Una vez más, como afirma Isola, “lo culto se sigue sintiendo como una imposición más que como un espacio de afirmación propia”. Claro, en un país como el Perú en el cual nos jactamos de tener una diversidad cultural enorme, pero al mismo tiempo la discriminación se mantiene vigente, la imposición es mayor y la discriminación en la publicitada diversidad cultural es constante.
En ese sentido, cuando un 79% de encuestados afirman que están de acuerdo con la creación de un Ministerio de Cultura (mis opinión la pueden ver aquí) me pregunto casi inmediatamente ¿Ministerio de QUÉ cultura? He ahí un detalle importantísimo, por decir lo menos.
Por ello, como recontra escuchaba en la época en que andaba por la facultad de humanidades en la PUCP, no se juzga a las lenguas, sino a los hablantes. Es algo similar con la cultura pues esta es mirada a través de un filtro que se detiene primero en los consumidores de lo etiquetado como "cultural"a cultura antes que en el resultado.
Para terminar, cabe resaltar y reconocer la labor de una serie de personajes, Gastón Acurio evidentemente, por repotenciar la gastronomía peruana y por presentarla al mercado mundial con tanto atractivo. Lo dije alguna vez medio de broma y medio en serio, pero Gastón Acurio es algo así como el empresario de izquierda que sí lleva a cabo un TLC para adentro pues repotencia el mercado interno, fomenta la mejora en la competitividad en el sector gastronómico, fomenta la exportación de productos de bandera, unifica a los productores, etc. Un golazo ¿no?







Ahora bien, varias noticias han pasado desapercibidas a raíz del espía chileno (ver 







