
Varios blogs han reproducido fragmentos de lo que sería una nueva versión, bastante monse para ser sincera, de los “perros del hortelano” que hace algunos meses el Presidente García publicó en El Comercio. Ahora, haciendo de megáfono para su propio discurso, publica, esta vez en Expreso (para nada predecible), un nuevo texto que bajo el título “A la fe de la inmensa mayoría” (mayoría que sabe dios dónde anda re-escondida) demuestra que la mula sigue dándole al trigo (en sentido figurado, desde luego).
Más allá de si esta vez el Presidente menciona a los blogs, alienta a sus patas a que abran los suyos (porque siendo francos, hacer uno no es difícil), y contribuyan con informar “mejor” a la población, lo que preocupa es una cuestión de fondo que forma parte de un patrón de conducta del Presidente a quien, eso de “democracia”, “libertad de expresión” y “respeto a la divergencia” le entra por una oreja y le sale por la otra.
Si bien la represión y mano dura que hemos visto evidenciada hace no mucho en los acontecimientos ocurridos en Bagua, ha llamado la atención de todos y, sobre todo, dejado un sinsabor nacional, no se trata de un hecho aislado. El insulto y descalificación de todo aquel que se opone a las ideas que vienen de palacio, la protesta de quienes reclaman que se les consulte sobre tierras que les permiten el desarrollo, el diálogo nulo con sectores importantes tales como el magisterio cuyos reclamos no son todos legítimos, pero sí lo son sus dudas, y desde luego, la soberbia con la que se opera al interior del país, evidenciada no solo con las lamentables pérdidas humanas, sino también con comunicados del despacho presidencial y desde luego, el vomitivo spot que siguió los sucesos en Bagua, muestran que el respeto por las voces que contradicen los antojos verbales de García es también nulo.
Pero los incómodos para el gobierno son varios. Periodistas, bloggeros, maestros, médicos, etc. Pero, esta vez, el Presidente se queja de aquellos que utilizan la “desinformación” para “malinformar” a la población y pone a los bloggeros, en primer plano. Yo me pregunto, a lo mejor con inocencia: si el Presidente quiere “informar” a la población ¿Quién es responsable de esa “desinformación” que nos acusa el mandatario de utilizar con fines negativos? Y por otro lado, ¿qué significa “informar correctamente”? ¿Hacer eco del estilo de TVPerú, seguir la línea franelera de EXPRESO, aborrecer a los indígenas peruanos como hace CORREO? Discúlpeme Señor García, pero paso.
Lo más curioso, sin embargo, es que el Presidente se empeñe en resaltar que los “adversarios son los de siempre” cuando si alguien ha virado 360 grados el timón, ha sido él mismo. ¿No será que el adversario es el mismo? Y en ese caso, ¿no será el mismo García?
OJO: ya empezó el insulto por internet hacia los incómodos para el gobierno (ver aquí), si algo bueno se puede sacar de esto, es que si García se ha dado el tiempo de leer blogs para criticarlos, quiere decir que algo estamos haciendo bien. Ese es el medidor con García: entrar al “insultómetro presidencial”. Estaremos a la espera de nuestro insulto correspondiente.



