19/11/2009

¡No te lleves mi grasa, po!

(los puertos, el aire, la energía, bueno…está bien)

Cuando el día de ayer escuché que integrantes de la banda “Los Pishtacos” que traficaban con grasa humana, habían sido detenidos se me activó el detector de cortinas de humo de la época fujimorista. Como dice Rosa María Palacios en su programa radial el día de hoy: solo falta la virgen que llore. ¿Preparados para un festival de noticias surreales?


Ahora bien, varias noticias han pasado desapercibidas a raíz del espía chileno (ver aquí y aquí) porque la sensibilidad ante el vecino sureño ha estado siempre vigente aunque dormidita, pero por más desafortunada que haya sido esta noticia ha servido para reevaluar algunos temas como, por ejemplo, la posibilidad o imposibildad de la tesis de “cuerdas separadas”. Yo, por ejemplo, no estoy tan segura del fracaso de esta posibilidad porque, per sé, no termino de creer que sea un desacierto.

Veamos las diferentes reacciones en ambos países, por ejemplo, frente al diferendo marítimo con Chile que está siguiendo su curso en La Haya. El Perú afirmó que era necesario hacerlo y que esto no tenía por qué enfriar las relaciones comerciales con Chile porque eran dos cosas distintas; o sea, cuerdas separadas. Sin embargo, en Chile se tuvo una reacción política que me parece comprensible: se congeló la firma del TLC por poco más de un año. ¿Recuerdan?

Me parece lógica la reacción chilena que evitó la firma inmediata del acuerdo comercial, no porque el acuerdo no les resultara beneficioso, sino por el simple hecho de que existen ciertos casos en los cuales dividir las relaciones con un país es difícil. ¿Qué hicimos nosotros? Bueno, acá la cosa es no solo turbia, sino ridícula y no estoy exagerando. No me interesa si el TLC con Chile nos beneficia o no económicamente. Para ese detalle que se inicie otro debate. Pero, independientemente de si realmente es legal o no que el tratado pase x el congreso (cuestión que dilucidará el TC en última instancia), lo cierto es que se trataba de un tema de relevancia pública y, por tanto, sí debía ser discutido en el Congreso, donde están nuestros representantes.
Ah, pero nuestro Presidente no es tonto y sabía que, aunque en el Congreso pueda lograr congregar a varios, estaba difícil que el TLC con Chile pasara como si nada, pero como no quería arriesgarse a que el acuerdo se trabe en el Congreso decidió puentearlo.

Ahora que el cuco chileno, luego del escándalo del espía, ha cobrado vida nuevamente y ha re-sensibilizado a peruanos y chilenos, me parece más pertinente que preguntarnos sobre una posibilidad bélica (¡por favor!), utilizar la oportunidad para reclamar un TLC legítimo, vale decir, que cuente con la aprobación congresal. Si a eso, se añade una revisión del mismo, mejor. Y esto no es ánimo antichileno, no vaya a ser que ahora me pongan de ese lado.

Por otro lado, a sabiendas de que existe una demanda en La Haya por dominio marítimo, el tema del puerto de Paita, por el carácter geopolítico que tienen los puertos, nos recuerda que, aún si las inversiones chilenas no son más fuertes que las de España o Reino Unido en el Perú, no podemos negar lo siguiente (vía
La República, Pedro Francke):
Agregó que debería modificarse la Constitución Política, a fin de que se precisen algunas restricciones a la inversión extranjera en sectores estratégicos.
“Indicó que así se evitaría que haya tanta inversión chilena en campos que, precisamente, ponen en riesgo nuestra soberanía. “Una línea aérea chilena domina el 80% de nuestro espacio aéreo, hay otras empresas chilenas con presencia en puertos y empresas de energía, ¿qué pasaría si paralizan?”, preguntó”

Para terminar, cortar las relaciones diplomáticas con Chile sería un error (no señor Humala, no se sofoque con propuestas absurdas), pero es preciso tener una respuesta contundente ante el escándalo del espía que demuestre que en el Perú no permitimos gracias. No obstante, si Chile se hace el ciego ante las pruebas presentadas por el Perú, habría que
evaluar nuestra relación con dicho país.

Por lo pronto, esperemos la reacción chilena, pero eso sí, que no nos metan grasa en la cabeza. Esa estrategia es harto conocida. YALA.

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1 comentario:

La zorra de abajo dijo...

Mamita, los chilenos. Y hora, ¿quién podrá defendernos? Esta es la hora en que las ciudadanas desprotegidas llamamos a los machazos de uniforme parq que den brillo a sus armas. Patriarcas de la patria, para eso les dimos poder y gasolina, para que nos cuiden de todo mal. Propongo: en la linea fronteriza se agarren a pedradas TODOS LOS OFICIALES ARRIBA DE COMANDANTES, TODOS LOS POLÍTICOS CON CARGO EJECUTIVO Y LEGISLATIVO, con sus pares chilenos. Al final de la batalla ellos estarán extenuados y nosotros habremos mejorado la distribución del PBI