19/10/2009

Y hablando de mujeres...

El riesgo de la polémica en torno al aborto es que ocupara mucho espacio mediático durante algunos días o máximo, semanas y que luego se desvaneciera, pese a lo acalorado del debate en que todo tipo de personajes ha dicho “esta boca es mía”. Sin embargo, más allá de todas las aristas que pueden considerarse a la hora de posicionarse a favor o en contra del aborto (ver aquí mi posición) el tema de género vuelve a ser puesto en vitrina y vale la pena detenernos.

Durante la semana pasada y el fin de semana, en el twitter el tema siguió dando que hablar y tweets van y vienen, me topé con uno que decía algo así como “si los hombres pudieran embarazarse el aborto sería legal hace rato”. ¡Ah pues! Acá sí tocamos carne porque me tinka que la situación sería muy diferente si el hombre fuera el que cargara los primeros 9 meses la panza delatora.

Pero no me interesa entrar nuevamente en el asunto del aborto pues ya está explicado hasta el hartazgo la importancia de que la mujer decida sobre su cuerpo pese a que abortar sea una decisión terrible. El punto es que sea su elección. Sin embargo, el tweet que cité en el párrafo anterior me siguió dando vueltas porque me parece terrible lo verídico del asunto. Y fue en medio de esa onda que me topé con la
editorial de El Comercio del sábado: “Inequidades salariales. Doble discriminación”.

En esta editorial se comenta el texto del BID titulado “
New Century, Old Disparities” (Nuevo siglo, viejas disparidades) que estoy chequeando y está muy bueno y en el texto se presenta la desigualdad latente no solo en el Perú, sino en Latinoamérica en general. Podemos ver que, por lo menos, en el ámbito salarial prevalece una doble discriminación de raza y de sexo. Las mujeres siguen ganando menos que los hombres y el criterio de “color de la piel” sigue siendo válido para algunos empleadores. Así como lo leen, aunque no lo crean. Pero además, de los 18 países analizados en este texto, el Perú es el cuarto lugar en la lista de países con mayores brechas salariales.

La relación con el tema del aborto es que, una vez más, encontramos una brecha, en este caso no económica, sino relacionada con los derechos de decisión y libertad de cada una de nosotras porque, como afirma Rocío Silva “lo incongruente es que sean hombres célibes quienes, en este acalorado debate, se adueñen de la verdad sobre la maternidad y sus límites.” OJO, no que se pronuncien, sino que se adueñen de la verdad es lo que resulta absurdo.

Ese “adueñarse” de la verdad, en efecto, refleja mucho las brechas de género que existen en la sociedad peruana hoy en día. La cobertura que tuvo Rafael Rey (y sigue teniendo) o Juan Luis Cipriani no es, pero ni por asomo, directamente proporcional con la de aquellos y aquellas que proponen algo distinto a los "mandamientos" de la Iglesia Católica. Y eso que se supone que somos un Estado Laico.


En fin, para no regresar al tema del aborto, les recomiendo el texto del BID que nos muestra una realidad que es bueno revisar en medio de un debate que atañe, entre otras cosas, el tema de género una vez más. Es, aunque no queramos, una realidad que se ve a diario o que se quiere invisibilizar aunque con poco éxito.

2 comentarios:

Bobsparz dijo...

Estimada, claro que los hombres podemos embarazarnos pero por tres cosas no lo hacemos:

1. Son procedimientos muy costosos

2. Son procedimientos que tardan mucho y son medio complicados

3. A ustedes les gusta el masoquismo... no a nosotros

Pero igual... para que veas a lo que me remito: hhttp://chinolocochino.blogspot.com/2008/04/el-transexual-embarazado-contar-todo-en.html

Saludos y buen blog :p

Marcos V Mazzotti dijo...

Creo que es mejor hablar de sexo que de género.
El sexo es un concepto científico, el género, ideológico.
Pienso que se trata de desprestigiar a la Iglesia porque es la principal institución en defender a los niños por nacer.
(¿Donde están por ejemplo las tan mediáticas ongs de "derechos humanos", para defenderlos, como tu dices cri cri y bola de paja)
Los ataques a la Iglesia son de siempre, siempre ha habido persecución, y siempre la habrá, lo que no me cabe es porqué la minoría atea quiere imponer un estado Laico ¿quien lo pidió?.
El Perú es provincia de la Cristiandad, si se respeta a los no creyentes, se les acoge en el Perú y todo, no quiere decir que se impongan ideologías exóticas de minorías, a las mayorías, no le veo lógica a eso. A veces hay que salir al campo para entender las cosas fuera de conceptos de salón de clases.
El niño por nacer no es un órgano de la madre.
Y no es una decisión sólo, de mujeres es una decisión de sociedad. Y de los padres también.
Es lo que pienso, ojalá que la supuesta "tolerancia", permita publicar este comentario.