Hoy he saludado a varios amigos periodistas por su día. A veces me pregunto si tengo más amigos comunicadores que lingüistas (mi especialidad) porque los primeros son mucho más que los segundos o porque simplemente, en la época universitaria era medio antisocial. Prefiero quedarme con lo primero. En fin. Quería escribir un post por el día del periodista, pero más allá del acostumbrado cliché del “Feliz día” no se me ocurre mucho más que añadir. Excepto…Yo respeto mucho a los buenos periodistas porque, en buena cuenta, mantener una línea (cualquiera sea esta) y ser coherente con las convicciones de cada uno es muy difícil para esta profesión en que, como afirma Jacqueline Fowks: “Los medios aún no se han recuperado en ser suficientemente independientes de los poderes.”
Hay quienes afirman que no es propio de la profesión del periodista mantener ni una línea personal ni coherencia con la misma. Que solo se trata de informar. Bueno, de informar sí…pero, ¿cómo? Y eso de “con la verdad” me suena insuficiente no solo porque hay muchas verdades (así como muchos “Perúes”), sino porque, siguiendo la afirmación de Fowks, la verdad puede ser para determinados medios una y para otros medios otra. Recordemos la sentencia a Alberto Fujimori, dictada el día de ayer, que nos recuerda que, entre otras perlitas, el corrupto ex presidente compró medios de comunicación con el fin de legitimarse en el poder.
Entonces ¿cómo hace el periodista si debe rendir cuentas a sus jefes que a su vez pueden tener cuentas que rendir a personajes en el poder? Y eso lo vemos a diario.
Recuerdo cuando mi asesora de tesis, Virginia Zavala, me desasnaba hace algunos años, recordándome que no hay discurso que no tenga una ideología detrás. En ese sentido, es absurdo pedir que el de los periodistas no las tenga. Entonces, ¿qué cuernos hacen?
Creo que lo justo es reconocer a los periodistas íntegros, a aquellos que saben cuáles son las ideologías detrás de sus propios discursos, pero creen en ellas y las defienden. Aquellos que no hacen pasar gato por liebre, solo porque de ello dependa una nota, un reportaje o lo que fuere. Aquellos que son capaces de, con todo lo que ello implica, decir que “NO” cuando creen que es necesario. En buena cuenta, es propio reconocer a los periodistas que no es olvidan que antes que nada, son ciudadanos cuya profesión demanda responsabilidad y sobre todo, integridad.
Para todos aquellos periodistas, que los hay y no tan pocos: ¡Feliz día!
Foto: Diplomado de periodismo político UARM 2006-2007


2 comentarios:
Feliz dia también tú ...
Hey! en esa foto está un gran compañero y amigo, Nicola Torriti, upecino también! Saludos periodísticos a un blog con mucho feelin periodístico desde el www.elhelenico.blogspot.com
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