Luego de unas merecidas vacaciones, regreso para ponerme al día y me topo con una buena noticia que, por cierto, he reclamado hace dos años cuando este humilde espacio recién empezaba. A iniciativa de la Congresista Rosa Florián, se aprobó la modificación de la Ley Orgánica de Municipalidades.El asunto que nos interesa es que la publicidad que se hiciera sobre las obras públicas no podrá contener el nombre del alcalde de turno ni colores que se relacionen directamente con alguna organización política. La intención fundamental de este norma es que los ciudadanos no relacionemos obras con nombres propios pues, por un lado resulta un fin particular del alcalde de turno y su partido político (si lo tuviera) puesto que tiene publicidad gratuita debido a su cargo (evidente ventajita, ¿no?) y, por otro lado, se toma consciencia de la responsabilidad que tienen los alcaldes de turno para realizar obras. No se trata de un hecho que salga de sus funciones, al contrario, es su responsabilidad, entonces la publicidad con nombre y apellido no es necesaria.
Como bien señala Augusto Álvarez Rodrich, esta medida le cae como balde de agua fría al amigo Castañeda Lossio que será muy mudo, pero cuya locuacidad se evidencia en cada cartelito y nombre de obras que realiza. Entre escaleras solidarias y hospitales solidarios, ya uno se pierde en el mar de amarillos y azules que rodean Lima.
Hace dos años escribí: “Pero este artículo no apunta solo a eso. Yo me pregunto: estimado alcalde, ¿con qué dinero se han construido estas escaleras, perdón, estas “escaleras solidarias”? ¿Acaso con el mismo dinero que el utilizado para construir también los “hospitales solidarios”? ¡Ah, ya entendí! Ha construido ambos con el dinero de la municipalidad, osea, nuestros impuestos. Y entonces, ¿POR QUÉ UTILIZA USTED RECURSOS DEL ESTADO PARA PROMOCIONAR A SU PARTIDO POLÍTICO? Escaleras solidarias (como parte del proyecto "solidaridad" de la municipalidad de Lima), Hospitales solidarios...¿qué viene después? ¿Piletas solidarias, parques solidarios, shows infantiles solidarios, tren solidario, monumentos solidarios?”
La pregunta se mantiene. Resulta fundamental que tanto los representantes tomen consciencia de la impertinente de aprovechar sus cargos para realizar publicidad convenida y, por otro lado, que los ciudadanos dejemos de caer en la “estrategilla”. Esta norma apunta a esto, entonces mirémosla con buenos ojos. Los representantes pueden enojarse un poquito, pero se trata de lo mejor para la ciudadanía no para ellos, así que todo bien.


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