martes 6 de enero de 2009

Sube la temperatura

No sé si por el calor veraniego, pero parece que los personajes andan bastante acalorados y salpicándose indirectas (y directas) entre unos y otros. El reciente intercambio verbal se realizó entre el Premier Yehude Simon y el alcalde de Lima Luis Castañeda Lossio a quien, se le ocurrió, iniciar el año con algunas declaraciones lo cual, acá aplaudimos pues su armoniosa voz es siempre extrañada.

A Castañeda se le ocurrió ponerse una mano en el bolsillo y decir lo que varios hemos manifestado “Antes de emitir una norma que homologa el sueldo de los ministros con el de los congresistas, el Poder Ejecutivo debió tomar en cuenta la crisis financiera internacional y el impacto que tendrá en el mundo durante el 2009 (…)”

Como comprenderán, al Premier no le gustó nadita que Castañeda abriera la boca para oponerse a la homologación de sueldos ministeriales que, desde luego, él ha defendido y sigue defendiendo a capa y espada. Pero, se alucinó disimulado, y en lugar de salir con una oposición directísima sobre el asunto, acudió a una estrategia bastante antigua: el duelo. Bueno, en el terreno político, también conocido como “el debate”. De este modo, Simon invitó al Alcalde limeño a debatir sobre la lucha anticorrupción, pobreza y regionalización.

En sus propias palabras:
"Le pido al alcalde de Lima que asuma su responsabilidad en la lucha contra la pobreza y no se dedique solo a criticar la homologación de sueldos (...) Es muy fácil recibir dinero del Estado para hacer veredas y pistas, y no meterse en la vida política del país. Qué fácil es ganarse las flores cuando hay que criticar, pero mejor sería trabajar, y bien".

¡Ouch!
Alguien parece haberse contagiado con las estrategias anti-oposición de García. Como muchos saben, en “menoscanas” el amor por Castañeda no es mucho, de hecho le reclamamos siempre su silencio y falta de presencia que cualquier representante político debe tener; sin embargo, el que se oponga a medidas como la de la homologación de sueldos ministerial no resulta fuera de lugar, justamente, pues se trata de la opinión de un representante.

Sin embargo, me cuesta creer que a Luchito Castañeda se le ocurrió empezar a hablar ahora porque le picó la lengua, antes bien hay una suerte de resentimiento luego del apoyo que García brindó a Heresi y Allison frente al tema de la Costa Verde. ¿Tanto le dolió a Luchito dejar de ser el favorito? Como buen niño resentido, ¡zas! se enoja con el papá y le saca la lengua.

Ahora bien, Fernando Rospigliosi sugiere que la homologación de sueldos ministeriales es una medida que perjudica más a Simon que otra cosa y que ello también podría ser una jugada presidencial. Concuerdo con que Simon es quien más se perjudica, pero no sé si la estrategia presidencial realmente haya sido hundirlo puesto que, por más que García no reciba aumento salarial, queda como el gran impulsor de esta norma y su desaprobación aumenta.

No obstante parece que Simon pisó el palito y la fregó porque si algo es evidente fue su piconería. ¿Y ahora? El mudito Castañeda volvió a cerrar la boca, mandó al teniente alcalde a hablar por él, para variar. Todo volvió a la normalidad.

1 comentarios:

Jus dijo...

eso estuvo bien fuertito--ejeje--

aunque mas fuerte esta esto sobre gaza: dale una chekeada:

http://libertadperiodistica.blogspot.com/2009/01/11-dasde-derramamiento-de-sangre.html