El año 2009 ha sido denominado por el Presidente García como "Año de la Unión Nacional Frente a la Crisis Externa". Y esta es una de las poquísimas evidencias de que por fin el Presidente de la República decidió dejar de escapar (como si pudiera) a la palabra “crisis”.
En efecto, García que ha querido pasar el tema de la crisis (que no solo ocurre en el Perú, caramba) por agua ultra tibia, admitió por fin que la cosa está problemática y que el año que viene será un año en el cual se la sentirá. Y ello, sin duda, es preocupante, pero no por ello la mejor estrategia es hacerse el de la vista gorda (sin alusiones personales). Vale entonces, empezar a prever el año que viene y para ello, primero se acepta el problema.
Ahora bien, eso de la “unión nacional” puede además de sonar ambiguo y sin mensaje, no muy certero. No sé si la unión total sea realmente positiva, de hecho la pluralidad de opciones no solo es necesaria, sino también ineludible. Habría que ver, antes bien, cómo avanzar en temas fundamentales para que la crisis no sea catastrófica para un buen número de peruanos, lo cual es difícil.
En todo caso, lo que sí está claro, es que los peruanos en general, y el Presidente también, somos conscientes ahora de que el año que viene será bastante complejo. Por lo pronto, disfrutemos del último día del 2008 y…a abrocharse el cinturón.
¿Al que madruga, las urnas lo ayudan? A dicho refrán parece querer apuntar el amigo Kuczynski al anunciar con tanta anticipación, sus intenciones de candidatear a la presidencia de la república en el 2011. Nuevo capítulo en nuestra novela favorita “Rumbo al 2011” o, simplemente, primeras páginas de lo que será el capítulo de los “madrugadores” a quienes, por cierto, ya hemos visto en elecciones anteriores.
El amigo Kuczynski ha estado siempre acostumbrado a gozar de ciertas simpatías en sectores determinados. Amparado en las mismas, aparece de cuando en cuando con declaraciones no siempre muy acertadas, a mi modo de ver, pero no se ha separado de la arena política y mediática peruana desde hace un tiempo. Pero, ¿candidatear al 2011?
Honestamente, debo decir que no me sorprende mucho ningún aspecto de esa novela que escribo entre uñas mordidas y algo de temor hacia el futuro no tan lejano. En realidad, no me causaría gran asombro ningún tipo de candidatura porque, en las elecciones del 2011 la cosa parece estar realmente de infarto; sin embargo, no pensé que todo fuera tan “apresuarado” ¿A qué apunta Kuczynski? O, para ser más preciso ¿qué indica una actitud como la de él?
Hoy conversaba con Augusto Álvarez Rodrich quien comentaba en una entrevista que podrán ver a partir de mañana, que el año 2009 parece prometer ser muy “apresuradamente electoral” y no le falta razón. Las declaraciones de Kuczynski son justamente una muestra de ello. Parece parte de la fiebre de consumo. Así como ahora en el Perú (y en otros países también) navidad empieza en cuanto acaba Halloween, parece que las elecciones siguientes se acercan cada vez más a las anteriores. ¿Por qué?
Esa pregunta es muy gorda como para responder al vuelo y fácil; sin embargo, puedo lanzar una idea al aire. Dado que el año 2009 parece ser también el año en que el Perú sentirá la crisis mundial de manera más fuerte dado que, en el 2008 se ha sentido, pero no tanto aún, las figuras salvadoras o mesiánicas empiezan a hacerse necesarias. Los ojos de muchos ciudadanos peruanos que seguirán reclamando por reformas estatales necesarias para que la crisis no nos golpee en la cara muy fuerte, seguirán advirtiendo ineficacia en un gobierno que está postergando las tan importantes y urgentes reformas. Los “salvadores” de la crisis, se hacen fáciles de construir cuando los ánimos no solo están caídos, sino muy preocupados.
Ahora bien, ¿Kuczynski será una buena figura? No lo creo. Tengo la impresión de que no jugará tan fuerte aunque, no deberíamos sacarlo del tablero tan rápido. Aún falta mucho por ver, porque, como mencioné líneas arriba, las elecciones parecen adelantarse notablemente. Por lo pronto la novelita queda en suspenso y, seguro, dentro de poco los otros aspirantes a “mesías peruanos” madrugarán antes de que otros futuros candidatos, los madruguen primero. De infarto…realmente.
Al parecer los días festivos del APRA no han estado lo suficientemente cargados de paz y amor como para que las rencillas internas se evaporen o, en el peor de los casos, se prolonguen y silencien hasta pasadas las fiestas. Por el contrario, la incomodidad de ciertos miembros (podrían también ser considerados sectores) del partido respecto a la falta de elecciones al interior del partido, parece crecer conforme pasan los días y ello, sin duda, resulta sintomático respecto de los ánimos al interior del partido de gobierno.
Ocurre generalmente, que cuando un partido político o agrupación política en general, para no resultar muy ambiciosos tratándose del contexto peruano, logra llegar a su meta (en el caso del APRA, al sillón presidencial), lo hace luego de una campaña ardua en la cual todos los miembros de dicha agrupación han cooperado de alguna manera. Esta suerte de objetivo común entre los miembros de una misma agrupación permite que las discrepancias al interior o bien se olviden o, de lo contrario, pasen desapercibidas. Se trata de un mismo objetivo y por tanto, todos se empeñan en alcanzarlo. Pero, ¿qué pasa luego? El detalle está justamente en este “luego”, en esta reacción post-victoria que pone a todos de cabeza pues uno se empieza a preguntar sobre qué parte de la torta podrá llevarse consigo. De esta manera, la disputa por los cargos, por las asesorías, por el “apoyo” de los nuevos gobernantes, etc. resulta bastante evidente y ello, por supuesto, no es nuevo en nuestro país.
Esto también pasa en el APRA donde, por cierto, hemos encontrado pese a la súper disciplina partidaria, más de una postura discrepante que pone de vuelta y media a los personajes políticos locales que también militan en el partido de la estrella. Si bien en un inicio, la armonía y la felicidad parecían campear en cada casa del pueblo, no pasó mucho tiempo antes de que ciertos grupos al interior del APRA mostraran sus inquietudes respecto a la ruta que estaba tomando el más más: Alan García.
Ahora bien, no solo los estrellados notaron el viraje casi indescriptible y ciertamente peligroso, de García, sino también los peruanos en general que antes que reconocer un plan de gobierno como hoja de ruta en Palacio de Gobierno, reconocen un piloto automático que, por ahora, no ha causado tantos desastres, pero que desastres al fin, sí ha causado de todas maneras. Sin embargo, los disgustos al interior del APRA no van únicamente por el lado ideológico.
Revisé hoy en “El Comercio” la siguiente noticia: “Falta de elecciones en el APRA causa malestar interno” y vaya que los ánimos al interior del partido de gobierno no están del todo quietos. Por más que los representantes partidarios se encarguen de minimizar los ruidos (ante lo cual ya estamos todos acostumbrados) la situación de arbitrariedad y desinterés con los cuales se dirige en la actualidad el APRA está empezando a alterar a muchos.
Si bien García es actualmente el líder indiscutible del partido, no podría decirse que los demás representantes partidarios son iguales de indiscutibles en los cargos que desempeñan. En el APRA, al parecer, ha habido siempre una suerte de “personaje” irremplazable que en un momento fue Haya de la Torre y ahora es García; si bien otros personajes resultan también muy importantes, la importancia de estos últimos no es comparable con la de los dos primeros que pese a quien le pese, son una suerte de “eternos” (males).
Sin embargo, ello no impide que los apristas de a pie (o de a “estrella”) se pregunten ¿por qué las ansiadas elecciones internas aún no se realizan? Y por más respuestas que Mulder o Zumaeta quieran darnos, queda claro que no hay un interés de convocarlas debido a que, todos parecen estar muy ocupados en “gobernar” o en “apoyar” a quien gobierna. Eso de “el partido es el que gobierna” y no solo García, es un slogan que en la práctica puede parecer soso, pero que sin embargo no resulta del todo falso.
¿Acaso no son los apristas quienes se han visto beneficiados en el campo laboral, de manera sustancial? Digo, solo para citar un caso.
Ahora bien, los militantes apristas mantendrán las quejas en tonos tibios o críticos, pero en bajo volumen o, por el contrario, decidirán hacer alguna revuelta. La disciplina aprista no ha tenido pierde hasta ahora, sin embargo, no estaría mal, tratándose de un partido DEMOCRÁTICO, que se hagan escuchar por los medios convenientes. Si el tenor del gobierno de turno es democrático solo en los aspectos que parece convenirle, no me extrañaría que ello se refleje también al interior del partido. Ojos y oídos atentos, que el reflejo podría asustarnos.
25 de diciembre y durante el almuerzote familiar, aquel en el que ves a los primos y tíos que no ves durante el año porque la universidad y la chamba te quitan hasta las horas de sueño, un tema recurrente es sin duda la política nacional. No sé si se trata solo de una característica de mi propia familia, razón por la cual me dedico a pintar canas desde antes de que este blog naciera, o si es una característica generalizada entre familias peruanas, pero debo admitir que la disfruto.
No se trata de un afán masoquista por la indigestión luego del almuerzo aunque, generalmente, el pavo y el APRA no suelen ser buenos compañeros (o tal vez ningún alimento lo sea), no termino de entender si lo que me cae pesado es el panteón con chocolate en verano, o la conversación respecto al “petrovómito”, Romulito León y Alberto Fujimori lo que provoca mis constantes huidas al baño; sin embargo mis navidades, desde que tengo uso de razón, traen consigo polémicas políticas que pese al mal rato, también nos entretienen.
Hoy no ha sido la diferencia y, por el contrario, la mesa se llenó de anécdotas navideñas, que sazonadas con las anécdotas políticas de este año nos permiten recapitular sobre aquello que no queremos más para nuestro país. Nada mejor que una buena mesa de discusión para que surjan nuevas ideas, se empoderen nuestros proyectos y se plasmen las nuevas ambiciones positivas para el próximo año que está a la vuelta de la esquina.
Desde menoscanas agradezco a la comunidad familiar que siempre me acompaña con sus sugerencias y críticas en esta, y en todas las otras áreas de mi vida. Agradezco también a una familia más grande, la de los bloggeros, que me acompañan durante el año y a quienes les deseo una muy feliz navidad, en especial a José Alejandro que, además, es un excelente amigo. Finalmente, cabe un agradecimiento y un abrazo especial a la familia más grande, a la del Perú y espero que estas fiestas hayan sido mejores que las anteriores y, desde luego, que sean peores que las que se vienen.
Felices Fiestas y…nos vemos mañana, por ahora, a seguir disfrutando del pavo que desde la mesa me sonríe un poco.
Antes de navidad, me permito una reflexión breve a partir de la Teletón realizada el domingo pasado. En esta última Teletón, como sabemos, el protagonista principal fue nada menos que el Presidente de la República quien, con su presencia y participación activa, contribuyó con elevar la recaudación de eventos de este tipo que, generalmente, no alcanzaba la cifra alta que alcanzó en esta oportunidad.
Como es de suponer, la notoria presencia de García ha traído diversos comentarios por parte de quienes lo quieren mucho y quienes lo queremos un poco menos; sin embargo, acertados son los comentarios moderados de quienes han sabido reparar en este juego en el cual ganan tanto los niños discapacitados como el mismo Presidente quien, por cierto, vio en su participación la posibilidad de elevar la aprobación presidencial que, hace varios meses, lo tenía un poco preocupado.
Como bien menciona Álvarez Rodrich, el que la actuación de García en esta Teletón sea positiva para los niños pobres con discapacidad, no quita el que gane algo pues ambos objetivos no son excluyentes: “Así, la actuación del Presidente Alan García es muy positiva por su impacto en los niños pobres con discapacidad. Pero en estas cosas no se dan puntadas sin hilo: a los políticos les encanta que la cohesión social sea en torno a ellos. Así lo entienden, en el caso de la Teletón los encuestados por Ipsos-Apoyo: 28% cree que García tiene un “interés sincero en ayudar”, y 67% que es una maniobra para elevar su popularidad. Ambos objetivos no son necesariamente excluyentes. El Presidente desea ayudar con la Teletón, pero también “ganarse alguito”…”
En efecto, el Presidente apoyó de manera significativa en la recaudación de esta última Teletón, pero es preciso mencionar la importancia de continuar con esta labor que, esperemos, no se trate de un nuevo saludo a la bandera que actúa más de factor mediático que de iniciativa real. Se trata de un tema importante para el país, razón por la cual debería considerarse realizar algo más que una Teletón para la importante labor que realiza el Hogar-Clínica San Juan de Dios. La institucionalización de la misma, como sugiere Álvarez Rodrich es una propuesta a evaluar.
Desde menoscanas nos alegramos por lo recaudado el domingo pasado que, sin duda, será utilizado en beneficio de muchísimos niños peruanos. Sin embargo, no dejamos de ver en esta Teletón, el primer paso y no el último. Esperemos pronto seguir el camino para que, hoy como en otros años, sean muchos más los niños peruanos que puedan disfrutar de una “Feliz Navidad”.
Luego de haber realizado una lista de 12 personajes políticos que sonaron durante este 2008, no todos tan bien, pero finalmente sonaron; no pude evitar poner en el TOP al “Perro del hortelano” cuya forma es algo difusa pues, siguiendo la definición García, es una categoría que sigue la filosofía de “cajón de sastre” en el cual entra de todo un poco. De esa manera, perros del hortelano serían….bueno todos aquellos opositores a las propuestas de García o, al menos, esa es la impresión que queda a partir de la definición del Presidente.
Sin embargo, el día de ayer, revisando los periódicos dominicales que, en épocas navideñas puedo leer en cama (sí, me lo merezco), me topé con un interesante artículo del ex ministro Fernando Rospigliosi quien sin querer queriendo (o tal vez queriendo más de lo que parece) aterrizó acertadamente el concepto polémico del cual hablé líneas arriba. Y ¿quién es el ejemplo perfecto para entenderlo? Nuestro gran amigo, y personaje incluido en nuestro TOP12 2008, Luchito Castañeda Lossio.
Ocurre que los días de silencio de nuestro Alcalde de Lima, se basan en su propia conveniencia y claro, eso no es nada nuevo. Pero, de pronto, un acontecimiento escapó a sus planes iniciales y la lengua no pudo aguantar mucho más. Ocurre que el alcalde de San Miguel, Salvador Heresi, y el de Magdalena del Mar, Francis Allison, unieron fuerzas para mejorar (reconstruir, sería más preciso) 3 km. de la vía de la carretera de la Costa Verde que corresponde a ambos distritos.
Como ciudadana que anda con auto (viejito, pero auto al fin) debo comentar que si bien la chamba trajo sus lógicas consecuencias durante un mes y algo más, ahora esa vía es transitable y mucho más veloz. Sin embargo, la reacción de nuestro querido Alcalde ha sido bastante “hortelanesca” a raíz de esta iniciativa Heresi-Allisoniana.
Alan García se reunió con algunos alcaldes entre quienes se incluían Heresi y Allison y ofreció apoyo al proyecto “Playa para todos”. Esta cercanía respecto a una obra vial que, para comenzar, compete al Alcalde de Lima antes que al Presidente, provocó el recelo del mudo limeño quien encarnando al perro del hortelano, se mandó con su rollo de “no tienen nada que hacer acá”.
Y Fernando Rospigliosi en “La República”, ayer, lo dice muy bien: “Esto motivó las iras de Castañeda, que durante los seis años que preside la Autoridad de la Costa Verde no ha mostrado interés en la zona. Peor aún, no dijo nada cuando el anterior alcalde de Barranco entregó las playas de su distrito para construir restaurantes.(…) En síntesis, Castañeda no se desveló por la Costa Verde hasta que dos alcaldes distritales empezaron a realizar las obras de las que él no se ocupó. Y ahora pretende impedir, cual perro del hortelano, que se continúe el desarrollo de esa zona.”
Y acá entran las interpretaciones sobre la reacción del amigo Castañeda quien, cada vez que aparece diciendo algo causa polémica porque estamos muy poco acostumbrados a que diga algo. Ahora que ha hecho el esfuerzo, pues escuchémoslo.
Antes que una disputa real sobre la construcción o reconstrucción en la Costa Verde, hay un tema de fondo asolapado. Parecen celos del Alcalde respecto al apoyo que recibieron sus colegas de ciertos distritos. Ello indica, para comenzar, una inusual diferencia entre García y Castañeda, quienes mantienen relaciones más que cordiales desde hace bastante tiempo. Por otro lado, eso permite notar también, la reacción de Luchito frente a una ligero cambio, pero cambio al fin, en sus estrategias.
Como muchos suponemos, Luchito Castañeda mira con ojos fijos la posibilidad de candidatear a la presidencia en el 2011 y, claro, parece también la carta de García. La estrategia del solidario, sin embargo, ha empezado ya hace tiempo y cuenta, a mi modo de ver, con dos puntos fundamentales: 1. El silencio convenido 2. El apoyo de García
¿Y qué ha hecho García? En realidad no le ha quitado apoyo, pero ha quedado claro que en la Costa Verde, las cosas estaban bastante dejadas de lado; entonces, chiquita para Luchito quien, si bien no compite contra Heresi (que es la carta a la Alcaldía de Lima por el PPC), compite siempre por el cariño de García. Por cierto, el mandatario debe andar bien contento con la escenita de Castañeda.
En fin, por lo pronto quedó claro el concepto del “Perro del Hortelano” gracias a Luchito Castañeda y, también tuvimos la oportunidad de escuchar al Alcalde antes de que acabe el año porque, es muy probable, que no volvamos a oír su armoniosa voz hasta antes del 2009.
1. Luis Castañeda Lossio (el mudo) 2. Lourdes Alcorta ("mis gastos, a nadie") 3. Yehude Simon ("amnesia voluntaria": Ley mordaza) 4. Rómulo León (el "Petrovómito") 5. Luciana León ("papi, papi, ¿por qué me has abandonado?) 6. Luis Alva Castro (ya me fui) 7. Edwin Donayre ("quiero comprar una funeraria") 8. Gustavo Espinoza (yo web-eo)
9. Barack Obama (Presidente de los EEUU) 10. Ingrid Betancourt (libertad 2008) 11. Augusto Álvarez Rodrich (libertad de prensa 2008) 12. El perro del hortelano (sin palabras)
Luego de las dos semanas más largas de mi no tan corta vida, por fin puedo decir que terminé exámenes y que hoy, a las 10am. de la mañana presenté el último trabajo de mi vida académica en pregrado. Como comprenderán, estoy contenta, pero ahorita solo muy cansada luego de estas noches de poquísimo sueño y días de muchísimo café. Llegué a casa y empecé a leer periódicos y blogs para ver de los acontecimientos que me he perdido por andar metida en los cuadernos y la tesis y me topé con el tema en materia de DDHH de esta semana: Caso EL FRONTÓN.
Parece una causalidad de la vida que el último post que he publicado, antes de empezar a tener noches de solo 2 horas, se relacionara directamente con el 60 aniversario de la declaración universal de los Derechos Humanos y que ahora que regreso a pintar canas, lo haga sobre el tema de DDHH en el Perú, otra vez. Y bueno, la noticia no es optimista.
He leído algunos post de la blogósfera al respecto del tema y, como se menciona en el “útero de marita”, no se trata de una resolución del TC en el cual se haya afirmado que prescribió este caso, sino de una resolución que apuntaba a enfatizar que la apelación hecha por el IDL, luego de una resolución anterior en la cual sí se hablaba de prescripción, no tenía razón de ser. Pero, ojo, ¿sobre la prescripción del caso? Ni PÍO.
Y entonces nos empezamos a preguntar sobre la capacidad de los miembros de nuestro TC y no sobre sus argumentos que válidos o no, por lo menos tendrían protagonismo. Si no encontramos una posición clara y firme frente al fondo de este caso, y antes bien tenemos una pasadita de responsabilidad, o lavada de manos como han llamado en otros blogs, ¿de qué se trata? ¿Por qué el silencio cuando podrías, con ruido, cumplir tu papel?
Recomiendo por eso, la entrevista publicada por Alberto de Belaúnde a fin de dejar respuestas más claras a todos los que, como yo, no hemos transitado las aulas de derecho de ninguna universidad. La mejor de las respuestas, me parece, aquella que nos da luces sobre lo que podemos hacer ahora porque, pasada la molestia, el disgusto y el mal rato, no nos vendría mal tomar acción. De “Realpolitik”:
Y ahora, ¿qué es lo que se puede hacer en este caso? Hay varios caminos: pedir un pronunciamiento a la Corte Interamericana y pedirle, en su momento, a los jueces que vean el otro proceso por la matanza de El Frontón, que declaren que los delitos de lesa humanidad no prescriben. Finalmente estudiar la posibilidad de una acusación constitucional contra los magistrados del TC que votaron por la sentencia de mayoría por violar el artículo 44 de la Constitución, que señala que la razón de ser del Estado es proteger los derechos. Por último, estar atento al próximo proceso de elección de magistrados al TC el próximo año. Ello para vigilar que los magistrados que se elijan estén a la altura de tan alto cargo.
El Caso “El Frontón” aún tiene para rato, la pregunta es, ¿estamos dispuestos a seguirlo? No olvidemos que es importante para todos los peruanos y peruanas quienes, hemos visto con escepticismo y decepción pronunciamientos tan tibiones, por parte de aquellos a los que les corresponde ser más enfáticos y, claro, velar por nuestros derechos.
Y tuve la ingenua corazonada de que regresaba en tiempos más alegres. Seguro fue el exceso de café, pero no me angustio, siempre existe la posibilidad de ser útil. Estoy de regreso.
Hoy se conmemora el 60 aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos y seguro que se puede decir mucho respecto de lo avanzado, así como también de lo retrocedido en este país respecto a este tema. Y antes de que salga alguna autoridad gubernamental a criticar con tolerancia cero a los despectiva y injustamente llamados “derechohumanistas”, basta decir que, para fines prácticos, no me importa la etiqueta que puedan poner(nos) (me incluyo) a quienes defendemos la importancia de velar por los Derechos Humanos.
No se trata de que en un país como este, dicho tema sea aún más picante que en otros espacios, se trata en realidad de un asunto que no conoce de límites ni fronteras, en el sentido estricto del término “humano”. Lo que sí llama la atención, sin embargo, es la manera como en muchos espacios se busca virar el timón para considerar que los derechos humanos son en realidad relativos e incluso ineficaces para lograr el progreso en un país o defenderlo en momentos de crisis.
Y para ejemplo basta un ligerísimo flash back y nos topamos con nuestro propio país hace no muchos años. ¿Acaso la defensa de los Derechos Humanos debiera alcanzar ejemplos tan macabros y lamentables para hacerse escuchar? No es necesario. Habría que recordar siempre eso.
Pero como bien apuntaba la defensora del pueblo el día de hoy en RPP, hay sin duda mucho que reconocer. Primero que nada, el hecho de que vivimos en una sociedad que valora la democracia como sistema de gobierno que permite que se nos escuche y represente a todos. Obviamente, ello no quiere decir que nuestra democracia esté si quiera cercana a la ideal, si acaso esta es pensable. Por otro lado, la conciencia ciudadana respecto a los derechos que tenemos y a la importancia de hacerlos valer, ha aumentado significativamente en el transcurso de los últimos años y eso sí es algo digno de reconocer, aunque, claro, esperemos que lo avanzado no se esfume.
Vale entonces alegrarse por lo avanzado, pero cabe también y con fuerza, recordarnos aún no solo lo que falta, sino lo que retrocedemos con actos muy puntuales que, a veces pasan menos obvios de lo que realmente son. Las salidas alternativas a quienes violaron los derechos humanos, la amnesia al parecer “voluntaria” de quienes podrían hacer la diferencia para que dichos temas no se pasen por alto, la omisión de temas en la agenda mediática para que nadie crea que sus derechos están siendo violados, la implementación de normas y leyes que no contemplan otras normas que debieran ser simultáneas justamente para no relegar a la gran mayoría de peruanos, etc. Nos recuerdan justamente que aún hay muchísimo por andar.
El detalle está en que no solo se trata de caminar veloces lo que falta andar, sino en realidad de discutirlo con el de al lado y con el del frente. Generar momentos (no necesariamente espacios) de diálogo, discusión y reflexión es aquello que garantizará que temas tan importantes no pasen al olvido y traigan consecuencias negativas. Contamos con ello para hacer valer nuestros propios derechos, y qué mejor representante que nosotros.
Ahora sí, regreso a los finales y la tesis, disculpen el poco tinte de canas últimamente, pero el último ciclo universitario es más pesado de lo que dicen, pero también más satisfactorio. Nos vemos pronto, cuando acabe el insomnio “obligatorio”.
Diversos representantes de Organizaciones no Gubernamentales (ONGs) han realizado agudas críticas al hecho de que el premier Yehude Simon haya firmado, junto con el Presidente García, el proyecto de ley 2872 que se encuentra dirigido a las ONGs. Este proyecto es conocido también como la Ley Mordaza y, justamente, contempla dos grandes motivos por los cuales ésta podría aplicarse. Estas causales son: disolución de fundaciones, asociaciones y sociedades cuyas acciones y objetivos atenten contra la soberanía nacional, la seguridad del Estado, el orden público, las buenas costumbre, o vayan en contra del principio de no intromisión en los asuntos internos del país.
Lo primero que se nos viene a la mente es,¿y qué cuernos significa atentar contra la soberanía nacional, la seguridad del Estado, etc., etc., etc.? y la pregunta es muy legítima puesto que, tratándose de una sanción tal como la DISOLUCIÓN (“disolver” asu, ¡qué tétrico el recuerdo!) habría que tener claras las razones por las cuales dicha disolución se haría efectiva. Ahora bien, lo que notamos sin mucho análisis ni dolor de cabeza es que se trata de dos causales tan amplios que actúa como una suerte de caja de sastre donde una serie de acciones pueden encontrarse implicadas. ¿Y quién define eso? Beto a saber.
Desde luego, la alarma surge en cuanto empezamos a oler a quemado y nos preguntamos si cualquier acción que resulta incómoda hacia el gobierno podría ser incluida en esta “caja de sastre” forrada con el rótulo “Ley 2872” y vaya que la alarma es ruidosa. No me extraña, sin embargo, del gobierno de García quien, desde hace buen tiempo, da luces sobre sus intenciones de ocultar caleta, y no tan paletamente, a sus opositores más pesados. Las ONGs, sin duda, calzan en esta horma.
Ahora bien, ¿debería sorprenderme que Simon en el premierato haya firmado este proyecto? Supongo que por un lado, sí me causó algo de sorpresa, pero fue tan leve que ni cuenta me di, por una razón muy sencilla: no llegué a creer que nunca que Simon realmente fuera a hacer la diferencia y ¡zas! quedó demostrado. El tema que preocupa, sin embargo, es que con él o sin él en el premierato, acciones como esta parecen llegar a buen puerto y he ahí el problema.
Por un lado, los representantes de las ONGs han cuestionado al premier por firmar un proyecto como este ya que, el mismo Yehude Simon, se vio beneficiado por las campañas de estas instituciones para que se le libere de su carcelería injusta. Sin embargo, es aquí donde encuentro el principal tropiezo en el reclamo de los representantes de las ONGs.
Es cierto que Simon se vio beneficiado por la actitud de las ONGs, sin embargo no debería tratarse de una “devolución de favores” entre Simon y estas instituciones para que no se firme el controversial proyecto. Por favor, no equivoquemos la mira, la razón por la cual esta Ley resulta inadmisible no es porque Simon tiene un deber moral con las ONGs, sino por el simple hecho de que se trata de un proyecto perjudicial para una sociedad democrática que tiene en las ONGs a los principales defensores de los DDHH en el país.
Si Simon se vio beneficiado por las campañas de las ONGs, bien por él, su roche a ver si puede dormir con el cargo de conciencia, pero no es esa la razón por la cual firmar este proyecto está mal. En un país cuyas garantías de oposición libre son nulas, y ello queda evidenciado en sendas acciones iniciadas por este gobierno, la famosa “Ley mordaza” no es sino un elemento preocupante para quienes desde ya, miramos con preocupación el respeto a la oposición, a la libertad de expresión y a la defensa de nuestros derechos.
Entonces, centrémonos en ese argumento y no descuidemos este asunto. Puede ser Simon, como cualquier otro que en algún momento ocupe el cargo de Premier, el elemento polémico es la LEY y no quien la firma. Desde luego, desde menoscanas, discrepamos con la promulgación de la misma que, sin la especificidad adecuada, puede resultar un atropello arbitrario o conveniente por parte de ciertos grupos de poder.