31/03/2008

Ciudadanía crítica


Uno debe comprender que cuando hace una crítica, incluso la considerada “constructiva”, es más que probable que reciba una respuesta. Si bien la ideal es de comprensión y tolerancia, dicha reacción no es la común. Por el contrario, el resentimiento, la frase violenta y la miradita picona son las reacciones más acostumbradas.

En la editorial de Perú21 de hoy, Augusto Álvarez Rodrich menciona esta incapacidad por ver con buenos ojos la crítica necesaria que se hace a nuestros representantes. Uno puede entender que existan reacciones naturales, pero un representante debe tener claro que “representa”, valga la redundancia, a un contingente numeroso de personas y que por tanto no solo es sujeto de crítica, sino que debe atenderlas.

Esta actitud negativa ante las críticas fomenta también el desprestigio de las mismas autoridades y con ello crece también la desconfianza por parte de los representados. De más está decir que la desconfianza resulta un obstáculo bastante grande para quienes deben tomar decisiones; la desconfianza, además, conduce a la pérdida de legitimidad, con lo cual, la labor del representante se dificulta.

Una autoridad que ha demostrado no querer llevarse bien con los críticos de su gestión es el amigo Castañeda quien, durante este segundo período en la alcaldía metropolitana de Lima, ha debido contestar ciertos cuestionamientos que, desde luego, ha minimizado. Luis Castañeda Lossio se ha caracterizado más por su silencio que por sus acciones; este excesivo (y a mi modo de ver, irresponsable) silencio ha sido cuestionado y criticado por muchos (en este espacio hemos hecho lo propio). Esta vez, el alcalde decidió hacer uso de su
aparato fonatorio (ese que andaba en desuso) y le hizo frente a las críticas.

¿Cómo lo hizo? Al mejor estilo de García, con quien la relación es bastante más que cordial: con la pata en alto y descalificando a quienes osaban cuestionar su gestión.

Además de afirmar que todos sus críticos tenían mente de bodeguero (lo cual, en principio no tendría nada de malo, pero el alcalde le dio una connotación totalmente peyorativa), sale ahora con el nuevo rótulo para los opositores a su gestión: parásitos políticos.

No sé si alegrarme porque finalmente el Alcalde dejó el silencio en el pasado, o deprimirme por su tonta performance verbal; en todo caso, resulta interesante de todos modos darle una revisada a las actitudes de otros representantes políticos que han decidido pronunciarse sobre el tema.

Los parlamentarios por el Partido Nacionalista han sido los más fuertes críticos de la gestión de Castañeda. Está de más decir que mi cercanía con los nacionalistas es nula, sin embargo uno debe reconocer que ellos se han comprometido con el asunto y, a mi modo de ver, es algo que cabe resaltar.

Ahora bien, nada es gratuito ni coincidente. Podría haber, y lo dejo como posibilidad, la intención de desviar la atención de la investigación que se hace a las Casas del ALBA; sin embargo, lo uno no quita la importancia de lo otro. Las investigaciones no deben ser miradas como piedritas en el zapato, sino como referentes importantes sobre el desempeño de la gestión del personaje del que se trate.

No podían faltar, como es obvio, las declaraciones de la defensora del Alcalde de Lima: Fabiola Morales quien afirmó que detrás de esta investigación solo había el deseo de desviar la atención del asunto de las Casas del ALBA. Respecto a ello hemos hablado en el párrafo anterior; sin embargo lo interesante viene después cuando le sugiere a Masculán (crítico de Castañeda) que se dedique a velar por los intereses y preocupaciones de Amazonas (departamento que representa) y no por Lima.

Aquí hay dos cosas interesantes. Por un lado, es cierto que los representantes deben velar por los intereses de aquellos lugares que representan. Ello permite que la descentralización sea más de facto que de letra; sin embargo, no se puede afirmar que por ser representante de un lugar y no de otro, no denuncies aquello que te parezca trascendente. Es perfectamente legítimo que, sin descuidar los intereses que representas, puedas denunciar aquello que te parece denunciable, incluso si ocurre en otro lugar.

Lo que tenemos aquí es una respuesta bastante picona frente al parlamentario que, en este momento, está haciéndole la vida a cuadritos al amigo Castañeda. Habría que decirle a la amiga Morales, que no es necesario apelar a estas “estrategias” para defender a su líder.

Otra reacción interesante ha sido la del congresista Eguren quien pertenece a Unidad Nacional, alianza con Castañeda y los solidarios.

Lo que menciona Eguren es que toda gestión exitosa causa críticas y que, por ello Castañeda es un blanco para ellas. Sin embargo, mencionó también la importancia de no mirar con temor y pesimismo las invitaciones al Congreso, las investigaciones resultan positivas y necesarias.

Y esto me hace pensar en un aspecto que recuerdo haber mencionado superficialmente en algún otro post, pero que vale la pena recordar.

No pretendo encontrar una respuesta inmediata a la siguiente pregunta, pero cabe preguntarse ¿la gestión de Castañeda ha sido y es exitosa? Ello nos lleva a otra pregunta inmediata ¿cuándo una gestión puede ser calificada como exitosa?

Si la variable única fuera la percepción ciudadana respecto a la autoridad, diríamos que la gestión de Castañeda ha sido excelentísima y se mantiene. Si, por otro lado, la variable fuera la cantidad de obras realizadas, pues tampoco estaría tan mal. Si la variable fuera la frecuencia de aparición en medios, el pobre andaría jaladísimo. Si la variable determinante fuera la cantidad de cuestionamientos a sus proyectos, andaría más o menos (tal vez más menos que más) y etcétera.

La semana pasada conversaba con un amigo acerca de estos letreros que se pueden ver en Chorrillos (no sé si en otros distritos también) en los cuales se lee “mis obras hablan por mí”. Si nos detenemos en dicha afirmación notaremos que no es todo tan simple como desearía el autor de dicho cartel (imaginen quien).

Las obras resultan importantes puesto que responden a una serie de demandas de la ciudadanía. Hasta ahí estamos de acuerdo. Claro, habría que ver si todas las obras emprendidas por el Alcalde han respondido a estas demandas básicas y urgentes, pero ese es otro cantar. Sin embargo, al afirmar que son estas las que hablan por él, se está cerrando de arranque el debate y la discusión pública.

Ello no puede ser positivo, puesto que vivimos en una democracia. Siendo franca no sabría si calificar de exitosa la gestión de Castañeda puesto que, además de las irregularidades en las obras, no percibo un representante en contacto con sus electores. Creo que este es un aspecto fundamental en el desarrollo de la gestión de la autoridad elegida.

Esta crítica se le puede hacer a muchos representantes, pero en este post la he centrado en Castañeda puesto que me pareció interesante observar la dificultad de calificar su gestión. Si tuviera que ponerle alguna nota, tal vez aprobaría de modo muy mediocre. Sus irresponsables silencios y su reciente intolerancia a las críticas podrían bajarle más puntos.

La pregunta es, ¿cuándo calificará la ciudadanía? (y a conciencia). Por lo pronto sigue aprobadísimo en las encuestas y ello resulta, para muchos (me incluyo), preocupante. Las obras son importantes, pero lo son también el diálogo con la población y la cercanía con los electores, la toma de posición frente a temas de interés público y la consideración por quienes representan también, léase los regidores. En esos rubros, Luis Castañeda Lossio, anda jalado. ¿Habrá nivelación?

29/03/2008

5.5 grados

Un temblor de 5.5 grados a 38 km. de la costa de Lima, nos soprendió esta mañana.
Los dejo con la noticia (click aquí)
Información completa aquí

27/03/2008

¿Alan habla chino?


Ya varios blogs han rebotado la noticia de las declaraciones de nuestro Presidente avalando, muy a su estilo, la represión que China está desarrollando contra los tibetanos. Una represión que, de más está decir, es sumamente dura y que viola derechos humanos de pies a cabeza.

Al respecto uno no puede sino indignarse puesto que Alan García no es una persona que viaja porque sí, da su opinión y ya está, ahí queda; Alan García es el Presidente de la República y, por tanto, sus declaraciones representan un aval del país peruano (sí, nuestro país) ante estos sucesos. ¿Qué les parece?

Habría que ver, sin embargo, cuál es aquella motivación que hace que nuestro Presidente actúe de esta manera. Como sabemos, no se trata de una coincidencia o, en todo caso, no es una metida de pata involuntaria pues el señor García sabe que sus declaraciones traen cola.

Entonces, ¿qué busca?

Hoy en la mañana conversaba con un muy buen amigo quien me comentaba que entre Toledo y García comparten eso del "sí o sí". Alan García parece estar decidido a conseguir el TLC con China. Ahora bien, al margen de las discusiones respectivas sobre la conveniencia de dicho Tratado, lo importante es hasta qué punto puede permitirse un sí o sí que implique un aval como el realizado por nuestro mandatario hace pocos días.

Creo que convenimos en que no es posible permitir eso. Ahora bien, tampoco podríamos decir que se trata de una sorpresa.

Antes que nada, cabe recomendar el artículo que Luis Jaime Cisneros publicó al respecto. Este resulta preciso para entender este asunto desde una perspectiva analítica bastante interesante y completa. Comenta, además, que Alan García es el único mandatario que ha avalado las acciones del gobierno chino en un gesto “políticamente correcto” durante su viaje.

Sin embargo, debo decir que no comparto ese pequeño optimismo del amigo Cisneros puesto que, no creo que García haya hablado por descuido y sin consejeros cercanos. Nadie le dijo nada al oído, porque el Presidente peruano no quería escuchar nada en realidad. Su discursito ya estaba planeado.

A nuestro Presidente parecen importarle nada los DDHH y ello ha quedado evidenciado no solo por sus propuestas frente a hechos coyunturales actuales (publicación de nombres de presuntos ex terroristas, propuesta de pena de muerte, aval también de los “logros” del procesado Alberto Fujimori, sonrisitas partidarias con la bancada fujimorista, etc.), sino desde su primer gobierno. Le importa poco también, ello queda evidenciado con sus declaraciones en el país oriental, la democracia en tanto sistema político.

¿Qué quiere decir todo esto?
Hace algunos meses escribí un texto bastante largo (realmente largo) sobre la tolerancia. Una de las ideas principales era que la tolerancia se desarrolla entre los individuos en función de aquellas diferencias que estamos dispuestos tanto a aceptar, como a negociar en ciertos casos. Además, y esta es una percepción bastante personal, creo que todo es negociable, excepto los valores.

En democracia, la discusión y pluralidad de puntos de vista es natural y saludable. Pero, ¿qué cosa no estamos dispuestos a negociar y aceptar? Yo creo tenerlo claro: no estaría nunca dispuesta a negociar la defensa de la democracia, el respeto a los DDHH y sobre todo, la libertad.

El señor García, sin embargo, está dispuesto a negociar y aceptar todo esto siempre que con ello consiga firmar el “tan ansiado” TLC con China y, tal vez hay otros intereses.

Con los ánimos movidos en América Latina a raíz del diferendo marítimo con Chile, el conflicto Ecuador-Colombia (y Venezuela), con nuevas declaraciones de Chávez contra la actitud peruana debido a las Casa del ALBA, etc. al Perú le conviene contar con la aceptación y amistad de países fuertes.

Pero, ojo con esto, contar con el aval de los EEUU (al margen de si ya lo tenemos o no) podría también resultar perjudicial en un contexto latinoamericano en el cual son varios los países que no ven con muy buenos ojos la amistad con este país. En ese contexto, la amistad china no resulta nada despreciable.

A ello sumémosle un último factor. Durante la semana pasada, a raíz de declaraciones del presidente regional puneño, Hernán Fuentes, no fueron pocos los personajes políticos (del partido de gobierno y de otros) que se manifestaron en defensa de la soberanía nacional y la integración peruana por sobre todas las cosas. Tal vez García pensó que si no decía lo (para él) “políticamente correcto” estaría contradiciéndose y mandando un mensaje distinto al Perú.

Pero, ¿acaso la contradicción no es de lo más triste en este caso? Por un lado reconoce la independencia de Kosovo, por el otro avala la actitud de China. El Presidente parece estar hablando chino y sin haber tomado un cursillo básico, por lo menos.

Hay que estar claros en esto: nada justifica el aval de la represión china.

Habrá que ver si el Presidente García cae en cuenta de lo que significan sus declaraciones a nivel nacional e internacional. Tal vez aún esté a tiempo de enmendarse. ¿Creen que lo hará? Como siempre, me gana el escepticismo, sin embargo los ciudadanos peruanos podemos hacer algo y mostrar nuestra solidaridad con las víctimas de esta represión.

Los invito a firmar en el siguiente enlace (clic aquí) un documento solidarizándonos con los amigos tibetanos y pidiendo que cese la represión para abrir paso al diálogo. Por ahí nos vemos.

Reflexiones

Algunas reflexiones sobre la crisis de representatividad peruana y las posibles consecuencias de cara al 2011

Porque hoy ando más reflexiva que analítica.

No pocas veces nos descubrimos escuchando, o incluso afirmando, que no nos sentimos representados por quienes, en principio, elegimos. No resulta extraño oír hablar de la “crisis de la representatividad” y, aunque deseáramos, es cierto que la representatividad está en crisis.

Por un lado nuestros representantes se encuentran alejados de los representados por diversas razones. Tal vez no advierten aún, o no le dan la importancia que merece, que con dicha lejanía no hacen sino complicarse el trabajo puesto que, resulta sumamente difícil trabajar para alguien que desconfía de nosotros. Sin embargo, la brecha existe y, lo que es peor, sigue creciendo.

Pero, ¿por qué esto resulta importante?

Un científico social, Bernand Manin, trata en uno de sus textos este problema. Ahora bien, no pretendo resumir el texto (Metamorfosis de la representación), sino comentar un único punto que me pareció bastante interesante y que podemos aterrizar en nuestra realidad.

En una época, para algunos lejana y para otros no tanto, los partidos de masas eran los entes que abanderaban los intereses de la ciudadanía. Resulta evidente que en las sociedades siempre ha habido diferencias (de todo tipo) y por tanto, también intereses diversos. Llamemos a estas diferencias, escisiones.

Estos grupos distintos, producto de las escisiones sociales, se sentían representados por los partidos políticos que, dentro de su programa e ideología, se acercaban más a unos que a otros. ¿Y ahora qué?

Ahora tenemos un panorama particular muy interesante. Por un lado, encontramos escisiones variables y que cambian de manera muy veloz. Cabe anotar que no ocurre que cuando una escisión deja de ser la principal deja de existir; simplemente pasa a un segundo plano (o tercero) pero sigue latente. Pero, por otro lado, habría que ver a qué responden las nuevas escisiones sociales.

Y aquí es donde entra una idea que me pareció central en el texto mencionado líneas arriba: los actores políticos, en la actualidad, crean escisiones. Es evidente que no todas, pero sí muchas que encuentran convenientes para mantener el protagonismo, o cierta presencia.

Si recordamos las elecciones del 2006 (las tenemos medio fresquitas todavía) notaremos que la estrategia por excelencia de Alan García fue justamente esa. Durante la primera vuelta su enemiga fue Lourdes Flores y, para lograr aventajarla no hizo otra cosa que resaltar una escisión que se encontraba latente, diferencia entre “ricos y pobres” (candidata de los ricos).

¿Logró el objetivo? Ustedes respondan.

¿Y en la segunda vuelta? La estrategia fue irse al centro (lo cual no es nuevo en las segundas vueltas electorales) y presentarse como la opción democrática. ¿Cuál fue la escisión presentada? Democracia frente a autoritarismo.

¿Logró el objetivo? Ustedes respondan.

¿Pero a qué viene todo esto?
La idea resulta interesante puesto que debemos ser conscientes de que no solo existe una crisis de representatividad puesto que no hay actores o entidades (partidos, sindicatos, movimientos, etc.) que abanderen nuestros intereses particulares; sino, además nuestros intereses particulares se condicionan también, a partir de los actores políticos quienes mueven determinados temas con la intención de beneficiarse de algunas posiciones.

No quisiera poner aquí ningún juicio de valor respecto a esta actuación de los personajes políticos. Tal vez para ello utilicemos otro post. Por lo pronto, quisiera solo plantear algo más.

¿Cómo se ve el 2011?

El año 2011 se percibe desde ya como un año de infarto. Se perfila como un momento crítico puesto que, sospechamos que las escisiones serán similares o más fuertes que las que el 2006 evidenció y, francamente, ello no resulta nada alentador.

Habría que ver, entonces, qué escisiones son aquellas que pueden resultar perjudiciales para el país puesto que, no todas las diferencias en una sociedad son malas; todo lo contrario. Pero hay algunas que resultan sumamente negativas y no se debe jugar con ellas.

Entonces, lo que resultaría pertinente es presentar la disposición para actuar en consenso, dispuestos a aceptar algunas diferenciaciones propias del juego democrático, pero también basarnos en ciertas ideas comunes. Evidentemente, no se trata de ponernos todos la misma camiseta pues ello además de ingenuo, tampoco sería lógico (divergencias habrán siempre); sin embargo, podría resultar interesante que comulguemos bajo algunas premisas importantes.

Por lo pronto se me ocurre, parafraseando al ex presidente Alejandro Toledo: democracia sí o sí.

¿Creen que podamos llegar a ese acuerdo?


24/03/2008

Y seguimos...


No es la primera vez que hago hincapié en la necesidad de actuar de manera preventiva y no solo reactiva. Ello no solo en casos en los cuales las consecuencias resultan sumamente costosas, sino en general. Debería ser un estilo de vida.

No es la primera vez, tampoco, que la poca capacidad efectiva en el Ministerio del Interior, por garantizar la seguridad ciudadana queda evidenciada. Hace algunas semanas, en Satipo, dos policías murieron a manos de presuntos narcoterroristas. Esta vez, una nueva emboscada ocasionó la muerte de Marisel Solier Gavilán (policía) y dejó heridos a seis efectivos.

No es la primera vez, tampoco, en que muchos peruanos nos preguntamos por el “deber hacer” frente a casos como este. No es la primera vez que sumamos nombres de ciudadanos a la lista de muertos en esta agresión narcoterrorista. No es la primera vez que pedimos que el Ministro del Interior actúe con celeridad, ni la primera tampoco en que le rogamos que se quite el fajín y deje el cargo libre para alguien más competente.

Las preguntas no son nuevas: ¿hasta cuándo? ¿Cuántos muertos más? ¿Por qué sigue en el cargo, señor Alva Castro? ¿Por qué no lo despide, señor García? ¿Qué favor le debe?, etc.

Y al margen de las posibles respuestas que, hasta ahora no han dado pero, imaginemos en un vano intento de optimismo ingenuo darán, lo crucial aquí es que el asunto no puede continuar así.

El Ministro del Interior afirma que este último atentado (y lo mismo dijo de los anteriores) es una respuesta a las acciones que realiza la Policía en el VRAE. Por supuesto, remata confirmando que enviará un contingente policial para atrapar a los responsables.

Aquí hay dos cosas muy puntales. Si en serio se trata de una respuesta, ¿no debió prever el Ministro que dicha consecuencia llegaría? En ese mismo sentido ¿qué hace enviando un contingente especial ahora que ya se realizó el atentado? ¿Por qué no previó que ello ocurriría?

Es que en realidad no hay que ser genial para darse cuenta de que nuestros actos tienen consecuencias y que es preciso, prever que ellas no afecten a los ciudadanos peruanos que, en principio, debieran poder confiar en la capacidad de sus autoridades.

Pero, por otro lado, me pregunto ¿qué clase de operativo exitoso puede permitir que estas consecuencias terribles se concreten? ¿Cuándo culmina un operativo? ¿Acaso no debe también existir un momento en el proceso, en el cual los miembros de la Policía garanticen la seguridad en aquellos lugares en los cuales “operaron”?

Si Luis Alva Castro piensa que nos callará la boca con dichos argumentos está bastante equivocado. Hace buen tiempo que se le está reclamando que se vaya y no solo porque no ha sabido trabajar bien en la cartera que tiene a su cargo, sino sobre todo, porque ha perdido total autoridad y ello es sumamente peligroso debido a que es nada menos que el Ministro del Interior.

Mi pregunta es, ¿hasta cuándo seguiremos pidiendo que se retire? No es por nada, pero uno se va cansando. Por suerte, el orgullo terco nos permite aún esperar a que quien se canse primero sea quien está en falta. Señor Alva Castro, dé un paso al costado.

22/03/2008

Respuestas televisivas


Durante estos días ha estado movido el ambiente televisivo. Por un lado la polémica respecto al programa de Laura Bozzo, “Laura en acción”, provocó duras y justificadas críticas; y por otro lado, el tema de la transmisión del juicio que se le sigue a Alberto Fujimori, ha despertado opiniones encontradas.

Ahora bien, digamos que el segundo tema es el que involucra al gobierno de manera directa puesto que el asunto ha girado en torno a la pertinencia de que el canal del estado transmita este proceso. Este asunto inició un debate en este espacio hace algunos días (click aquí) y hoy me topé con una noticia interesante que puede ayudar a completar el panorama.

Al parecer, el canal del estado se pluralizaría pues ya no estaría dominado por representantes del gobierno. Así como leen, el directorio estaría integrado por ocho personas, de las cuales solo tres serían representantes del Ejecutivo, uno de Promperú, uno de los gobiernos regionales y tres de la sociedad civil. Asimismo, se plantea la necesidad de crear la figura del “Defensor del televidente”. Solo falta esperar a que esta Ley sea aprobada por El Congreso.

Bueno, sin duda se trata de una noticia que resulta, en principio, positiva puesto que ayuda a que el canal del Estado no sea el canal del partido de turno. Sin embargo, no puedo evitar el tenor escéptico respecto a esta noticia.

Para comenzar, no podemos negar que dado el contexto en el cual surge esta propuesta, la sospecha es obvia: se trata de una respuesta a la polémica generada en torno a la pertinencia de la transmisión del juicio a Alberto Fujimori.

Ahora bien, con dicha sospecha entonces podemos seguir adelante. ¿Por qué la importancia de responder? No hay, evidentemente, una real intención de poner en debate el asunto, puesto que creo que en la negación de esta transmisión (y cualquier noticia relacionada al juicio) hay mucho de favor pagado o favor anticipado entre el APRA y el fujimorismo. Lo que podría haber es un ánimo intenso por calmar las aguas.

El gobierno no está atravesando un período armónico en estos últimos días. La aprobación del Presidente García anda en picada, sobre todo debido al alza de precios. La población necesita respuestas y, lamentablemente, el gobierno no ha sabido ponerse a la altura. A ello, se añada el recuerdo masivo del primer gobierno de García y, casi todos estamos empezándonos a preguntar ¿cuándo empiezan las colas?

Lo último que necesita el gobierno es otro motivo para que la ciudadanía le reste puntos pues, a este paso, la aprobación presidencial podría acabar en números negativos. La cercanía con el grupo fujimorista no le hace ningún favor al APRA y, por eso, es preciso empezar a tomar distancia. Pero, ¿la distancia les conviene? No.

Hace unas semanas, un Alan García reconocía los “logros” de Alberto Fujimori y, con ello, causó desconcierto entre muchos de nosotros. ¿No era que no quería meterse en este asunto? Bueno, digamos que nos llegó un mensajito con dichas declaraciones: al señor García eso de la neutralidad todavía no le queda claro.

Con dicho antecedente, uno se pregunta si tal vez la razón por la cual el juicio no ocupa ningún espacio en Canal 7 es, porque las sonrisitas entre el partido de gobierno y el grupo fujimorista no cesan.

La propuesta de pluralizar al directorio del canal del estado resulta, por eso, interesante en principio. Ahora habría que ver si no queda en el papel. Para comenzar, el Congreso debe aprobar la ley. Por otro lado, habría que ver si en realidad los miembros de la “sociedad civil” no tendrán carné partidario (lo siento, no puedo con el escepticismo) y si, finalmente, el defensor del televidente es también neutral.

Si dichas condiciones se cumplen, entonces podremos decir que se trata de un directorio plural que velará por los intereses de los ciudadanos, y no solo del partido. Hasta que ello quede demostrado, seguiremos escépticos, pero también expectantes. Habrá que ver si “TVPerú” realmente merece el nombre; de lo contrario, “TVAPRA” no le quedaría nada mal.

21/03/2008

"Mi" patrullero


El Ministro del Interior compra 1000 patrulleros con el objetivo de mejorar la seguridad ciudadana. Pero, tranquilos, no se trata de otra fórmula extraña de adquisición que luego será revocada, sino que esta compra se realizó con la ayuda del PNUD.

Bueno, no es la primera vez que pintamos una de las múltiples canas del amigo Alva Castro; sin embargo, en esta ocasión lo que me llama la atención lo desapercibido que ha pasado por esta compra. Si bien la ayuda del PNUD garantiza de algún modo que no haya errores como los del anterior intento de compra, no podemos decir que todo es color de rosa.

El hecho de que se nos “ayude” con esta adquisición es, desde el inicio, un indicador de que no estamos haciendo las cosas bien. Por “estamos” me refiero a los peruanos en general porque, pese a que el responsable político de estas compras es el Ministro del Interior, es el Perú el que queda mal y no solo él.

En fin, el asunto importante es que, para variar, se sigue dejando que errores totalmente sancionables y que deberían valer la remoción de Alva Castro del cargo, pasen como si nada.

El asunto de los patrulleros es uno, pero tenemos también las irregularidades en la compra de pertrechos, la falta de previsión respecto a lucha contra el narcoterrorismo, deficientes planes de seguridad al interior del país, mínima autoridad por parte del Ministro en una cartera tan importante, etc.

Pero el hombre sigue ahí.

Y una cerecita en el postre. El Ministro señala que instituciones privadas están donando patrulleros a fin de implementar el programa “El patrullero de mi barrio”. Toda ayuda es bien recibida, no solo en este, sino en muchos casos; pero, ello debe enorgullecerlo. Todo el tema de los patrulleros y la frustrada adquisición de los mismos, ha sido tan escandaloso que las empresas privadas (y amigos de otros países) han decidido dar una mano.

¿Y no le da alguito de vergüenza?

Ni por semana santa, usted hace un mea culpa.

20/03/2008

Las cumbres del diálogo


Un amigo me pasó el siguiente dato: el Viceministro del Interior (mi ministerio favorito), consideró el diálogo como una medida importante para que las denominadas “anticumbres” se realicen dentro de los parámetros legales establecidos.

Resulta interesante que recién se mencione la importancia del diálogo. Este año, el Perú será la sede del Foro Económico Asia Pacífico y la reunión de la Unión Europea y, como tal, ello no solo trae como consecuencia que nuestro país esté ante los ojos del mundo, sino también ante las movilizaciones internas.

Sería ingenuo pensar que el clima interno no se verá alterado por estas cumbres o que el ánimo interno será totalmente armónico. Para comenzar, la armonía total, por llamarla de algún modo, no es un rasgo característico de los espacios en los cuales interaccionan individuos. Es propio, sobre todo en espacios democráticos, que la pluralidad de perspectivas sea constante y, en ese sentido, no podemos pensar que eventos como los de este año, pasen desapercibidos y no acarreen estas perspectivas múltiples.

Solo para empezar, el término “anticumbre” resulta polémico. El prefijo anti- hace alusión a algo “opuesto a” o con “características contrarias a” otra cuestión. En ese sentido, cabe preguntarse si las llamadas “anticumbres” realmente tienen características contrarias o son opuestas a las cumbres que este año se llevarán a cabo en nuestro país. Ahora bien, a ello sumémosle el hecho de que existe una percepción negativa del término “anticumbre” y con ello tenemos un panorama que, lingüísticamente, nos indica cierta intención de quienes rotulan de esta manera estas iniciativas.

Digamos que preferiría denominarlas “cumbres alternas” puesto que son espacios que manejarán una dinámica particular y buscarán la participación de la ciudadanía. No olvidemos que las cumbres no son abiertas a todo el público y ello es explicable puesto que asistirán los representantes; sin embargo, la participación de la ciudadanía nunca está de más y, en ese sentido, estas “cumbres alternas” podrían representar una oportunidad interesante para quienes deseemos discutir sobre temas relevantes de la agenda económica y política internacional y nacional.

Por otro lado, cabe mencionar que estas “cumbres alternas” se han desarrollado en los países que han sido sede de estos eventos. No se trata de algo inusual.

Un amigo me mencionó que, podría decirse que se trata de un espacio con la intención de “democratizar” más este evento que es dirigido para los jefes de estado, en principio. Bueno, yo debería hacer una aclaración a esta afirmación. No me parece que se trate de un espacio más “democrático” pues, los jefes de estado son representantes de sus países (exceptuando las dictaduras, pero en todo caso, son los menos…por suerte), sino de un espacio más participativo.

En este espacio hemos defendido siempre la importancia de la participación ciudadana y, en ese sentido, las “cumbres alternativas” (al margen de los defectos que puedan tener) son espacios que permiten esta participación. Las dos cumbres a realizarse en nuestro país este año, no son solo eventos de los cuales gozan las autoridades. Son eventos que, a la larga, traerán consecuencias para todos los peruanos.

Debo, por eso, reconocer el acierto (aunque tardío) del viceministro del Interior cuando menciona la importancia de dialogar con quienes organizan o dirigen estas iniciativas alternas. Las primeras declaraciones por parte del Gobierno respecto a estas propuestas fueron bastante duras y críticas. Ahora, si bien no hay una rectificación de las declaraciones iniciales (y probablemente sigan pensando que las “cumbres alternas” son un estorbo), lo que hay es la toma de conciencia de que estos espacios no solo son siempre necesarios, sino que también positivos, en buena cuenta.

Habrá que ver, también, cómo los impulsores de estas reuniones alternas se encuentran comprometidos con el país y la ciudadanía. ¿Hasta qué punto están dispuestos a dialogar? Esperemos que lo suficiente como para que estas cumbres alternas realmente sumen. Esperemos merezcan el rótulo de “cumbres alternas” y no terminen por acercarse más al de “anticumbres”.

Reapareciendo...

El ex presidente Alejandro Toledo, reaparece en el escenario político con las siguientes declaraciones: “yo discrepo con el presidente regional de Puno, de esa actitud de separarnos o dividirnos, pero también hay que mencionar que esto está alimentado por las actitudes confrontacionales que evitan el diálogo”.

No podemos decir que se trata de medias tintas puesto que, es una apreciación bastante sensata. Ahora bien, ¿este es el inicio de un nuevo protagonismo peruposibilista?

Habrá que ver.

18/03/2008

Sin fuentes


EL Presidente Regional de Puno, Hernán Fuentes, ha decidido sonar más fuerte de lo acostumbrado. Lamentablemente, no podemos afirmar que esta nueva “sonoridad” se deba a la labor realizada en su región, a la simpatía popular que despierta o a los proyectos presentados; por el contrario, se trata antes de ciertas declaraciones que pintan de cuerpo entero ciertas intenciones muy suyas (porque no podríamos decir que en Puno todos bailan con este pañuelo).

No es una novedad la cercanía ideológica que tienen Fuentes y Chávez; sin embargo, ello no implica que las intenciones del presidente regional de Puno deban ser canceladas de antemano. Si bien en este espacio hemos resaltado nuestras diferencias con el Presidente venezolano, no podemos ser intolerantes y condenar a quienes opinen distinto. Pero este es un caso algo diferente.

El día de hoy, Hernán Fuentes, mencionó que Puno se encuentra en un proceso de independización. Con ello, lo que queda más claro es que Fuentes está harto de que lo anden dirigiendo desde Lima, o también está harto de obedecer normas que, en principio, él no ha creado. Digamos que, desea ser Adán.

Sin embargo, con dichas declaraciones deja ver algunas otras cosas.

Por un lado, perjudica la imagen de descentralización en nuestro país, que se veía ya debilitada. La actitud de varios presidentes regionales contra estas declaraciones radicales ha sido precisa no solo para marcar distancia de facto con el amigo Fuentes, sino también para brindar a la ciudadanía una visión de “unión” contra estas propuestas desestabilizadoras.

Por otro lado, se vuelve a poner sobre el tapete una gran deficiencia estatal: hacerse sentir en el interior del país. Este aspecto resulta fundamental, puesto que mientras el Estado central siga siendo solo central, pero no repercuta realmente al interior del país, habrá muchas propuestas de este tipo que, solo cuando se nos aparecen cerca, reciben la atención que merecen.

El día de ayer, comentábamos la importancia de definir claramente las funciones de los gobiernos regionales para poner fin a este tipo de encontrones. Para ello, seguimos considerando el diálogo con todas las partes una actividad fundamental. Sin embargo, no puedo negar que resulta evidentemente complicado dialogar con personajes que tienen posturas tan inflexibles y radicales.

El caso de Fuentes resulta interesante por ello. Primero porque con la propuesta ha despertado gran polémica respecto a la pertinencia de la misma; pero sobre todo, porque no estamos notando que el hecho de que la polémica surja en contextos como este, indica que no tenemos claros los lineamientos a seguir para que la descentralización sea un hecho y no solo palabritas al aire.

La propuesta de ley que encendió más esta discusión entre regiones y el gobierno central, ha sido un gran tropiezo del gobierno. ¿Esperaban, sinceramente, que nadie se lo tomara personal y se levantara contra dicha norma? Error grande, he aquí las consecuencias.

Ahora bien, una cosa es que la polémica despierte el interés de todos, y otra muy distinta es que se pueda llevar a cabo. Aquí la cosa es clara: Hernán Fuentes se siente mucho más cercano a Venezuela que al Perú.

Bueno, no podemos culparlo del todo pues, para comenzar, la presencia del Perú en Puno (curiosa la expresión) es mínima. Pero, por otro lado, Fuentes es un gran admirador de Chávez. Tal vez por ello no advierta que no está en la misma posición que el ídolo.

Para emprender aventuras como las que Fuentes tiene en mente, necesita primero contar con un apoyo popular significativo, ¿es esto así? No. La cantidad de irregularidades registradas en su gestión y, desde luego, el levísimo margen por el cual ganó las elecciones regionales, indican que este personaje no despierta precisamente, las palmas más sonoras. No está contemplando la importancia de este factor en sus soñadas intenciones.

Por otro lado, si bien el Perú se encuentra alejado de Puno, cierto también es que Fuentes no es cercano. La población no lo mira con mucho cariño y, por ello, se puede presumir (como de hecho, hago un poco) que sus intenciones son enteramente “suyas” y no la intención de toda la región que él representa.

Por ello, las intenciones de Fuentes podrían quedar solo en eso; sin embargo, no debemos dejar de prestar atención a la forma como presenta nuestra descentralización ante la ciudadanía. Ojo, que un país sea descentralizado no quiere decir que no haya “un” centro.

Descentralizar” quiere decir que se transfieren funciones, no que deja de haber un “poder” central. Tal vez es eso lo que le molesta tanto al señor Fuentes quien, parece, querer dirigirlo todo, todo, todo. ¿Eso no sería centralizar Puno? Digo, nomás.

No permitamos que declaraciones como estas desestabilicen el escenario y nos presenten a los Presidentes Regionales como enemigos del gobierno central. Son muchos los que están comprometidos con el trabajo articulado con el Ejecutivo ¿y eso por qué? Porque saben que esa es la manera de lograr el ansiado proceso de descentralización. Es preciso trabajar en equipo para lograr un real beneficio para todos. Parece que a Fuentes eso de “para todos” no le gusta mucho.

17/03/2008

Descentralización forzada


La evaluación realizada a los maestros peruanos para el proceso de nombramiento ha despertado una serie de suspicacias justificadas, en muchos casos. Este, como todo proceso de evaluación, es susceptible de un análisis detallado respecto a su desarrollo, a los criterios de calificación, a la lógica de estos criterios, a la calidad de la convocatoria, a los logros alcanzados, etc. Sin embargo, el hecho de que muchos profesores hayan obtenido notas por debajo de la mínima (14) ha hecho que nos preguntemos ¿qué pasó?

Para comenzar debemos admitir que no se trata de una sorpresa total. Si bien la evidencia resulta abrumadora, no podemos decir que no nos esperábamos resultados de este tipo. Ahora bien, cabe siempre la sospecha (debido a errores cometidos por el Ministerio) respecto a la imparcialidad de las calificaciones y, por tanto, la legitimidad de los resultados. Seamos francos, no se trata de desconfiar por desconfiar de todo lo que haga el gobierno, pero si notamos que los resultados se han entregado con tanto retraso (cuando generalmente se publicaban al día siguiente) uno empieza a preguntarse.

Pero en este post no deseo ahondar en las sospechas respecto a la evaluación docente, al respecto hay otros textos bastante interesantes (click aquí y aquí), sino en las reacciones de quienes hace un tiempo han empezado a protagonizar el escenario del sector educativo: autoridades regionales.

Hace pocas semanas el DS que ponía como condición para que los docentes fueran contratados, el que hayan egresado en el tercio superior, causó polémica. Desde este espacio mencionamos algunas razones por las cuales dicha norma resultaba absurda, pero lo interesante es la participación activa de muchos dirigentes regionales.

Fueron ellos quienes le hicieron frente a esta norma de manera enfática y, finalmente, se reunieron con el Ejecutivo a fin de lograr un consenso respecto a esta controversial norma. Digamos que, con este tema, ocuparon un papel importante en espacio político y mediático y, desde entonces, se esperó su reacción frente a esta evaluación.

Bueno pues, la reacción no se hizo esperar mucho. En vista de los resultados del domingo 9 de marzo, algunas autoridades regionales (Puno y Tacna) han decidido elaborar sus propias evaluaciones a fin de conseguir que la gran cantidad de vacantes sin titular, lo consigan. ¿Resulta esta medida positiva?

Debemos primero determinar desde qué perspectiva contestaremos esta pregunta puesto que, de lo contrario, la respuesta será muy difícil. Si bien las evaluaciones no han sido realizadas con el detenimiento respectivo y existen sospechas fundadas sobre la legitimidad de los resultados, ello no permite que las autoridades regionales puedan tomar una prueba propia, saltándose las funciones y los deberes del Ministerio de Educación. A ello se añade el hecho de que ello va contra el acuerdo entre los Presidentes Regionales y el Ejecutivo, tomado hace algunas semanas, con el fin de actuar coordinadamente en el campo educativo.

Ahora bien, ¿se trata solamente de una respuesta a las evaluaciones?

Aquí entra en juego otro asunto también polémico y bastante reciente. Hace pocos días, el legislador aprista José Vargas presentó un proyecto de ley que busca autorizar la intervención en las regiones, por parte del Presidente de la República.

Al respecto de dicho proyecto podremos hablar más adelante; en este post, basta resaltar que la polémica generada por el mismo (sobre todo el disgusto por parte de los Presidentes Regionales), es sin duda un motor bastante influyente detrás de esta reacción. Digamos que se trata de una respuesta del tipo “en mi región mando yo” y, claro, el asunto de las evaluaciones docentes se encuentra fresquito.

Pero aquí hay un asunto claro y concreto. Este tipo de problemas seguirá ocurriendo si no se trabaja intensamente en dos cuestiones fundamentales. Por un lado, resulta necesario (y urgente) que se delimiten claramente las funciones de los Presidentes Regionales. Del mismo modo, es importante que estas funciones se difundan entre la ciudadanía, a fin de que exista un conocimiento certero sobre aquellas cosas que le competen a los Presidentes Regionales.

Por otro lado, y este es un asunto crucial, resulta indispensable crear una conciencia de descentralización. No puede ser que sigamos pensando que el Perú es Lima, o creyendo que se parece. En ese sentido, los resultados de la encuesta realizada por IPSOS Apoyo respecto a la opinión ciudadana sobre las medidas a tomar frente a una autoridad regional que vaya contra los dictámenes nacionales, resulta reveladora.

Sin duda, también considero que no se puede permitir que los Presidentes Regionales vayan contra las normas nacionales o la Constitución; sería absurdo apoyar esa situación. Sin embargo, tengo la impresión de que ese abrumador 75% que considera que deben ser destituidos quienes cometan tal acción, responde también a una conciencia sumamente centralista. Esa conciencia campea en nuestro país.

No se trata de permitir que al interior los Presidentes Regionales hagan y deshagan a su antojo, incluso yendo en contra de normas establecidas; pero sí se trata de delimitar funciones e iniciar un diálogo constante y fluido con las autoridades. Tal vez si este se diera, no habría problemas como el mencionado en este post.

¿Y al final quiénes son los perjudicados?
Los alumnos que no saben si inician o no clases y con qué maestros, los maestros que no saben si son o no contratados; en suma, todos los peruanos. Es preciso que el diálogo se dé inmediatamente pues no pueden primar los dobles discursos en aspectos tan fundamentales y críticos como este. En Palacio, ¿querrán conversar? Que no nos extrañe si empiezan los adjetivos (des) calificativos. Uyuy….ya conocemos el modus operandi.

16/03/2008

Fujimori a la tele


¿El juicio que se le sigue a Alberto Fujimori tiene el ráting suficiente como para ser difundido en el canal del estado? Al parecer esa es la preocupación del premier Jorge del Castillo cuando se le pregunta el porqué de la negativa del canal estatal para transmitirlo.

En algún post anterior se mencionó la importancia de este juicio por violaciones a los DDHH. Cabe recordar que se trata de un juicio histórico puesto que el acusado es nada menos que un ex presidente. Pero el tema interesante aquí es que, bajo el discursito de “no nos entrometeremos en este juicio”, nuestros representantes en el gobierno optan por salidas de lo más sospechosas.

Es preciso reconocer que se trata de un juicio que, por su magnitud, se encuentra bajo la lupa de todos. Tanto la prensa nacional como la internacional lo siguen y, por otro lado, son miles de ciudadanos peruanos los que se encuentran pendientes de lo que ocurra ya sea por la televisión, la radio, los periódicos, las revistas, los blogs o, simplemente, conversando entre ellos.

Ahora bien, cierto es también que no debe politizarse un juicio como este. Ello por diversas razones. Por un lado, no puede permitirse la intrusión del campo político en el sistema legal, pero ello no solo en este caso particular, sino en general, siempre. De este modo, la imparcialidad en un proceso se verá “garantizada” (las comillas son resultado de mi escepticismo cotidiano).

Por otro lado, cualquier vinculación entre el acusado y los personajes políticos puede enturbiar la percepción de los ciudadanos frente a la objetividad de la sentencia. Si empieza a crecer la desconfianza frente al sistema judicial de nuestro país (esa desconfianza que en la actualidad es también muy preocupante), entonces no debe extrañarnos encontrar a miles de peruanos que deciden hacer justicia con sus manos, pues no creen que existe otro modo, tal vez mejor.

Sin embargo, la idea de la no intromisión en este juicio puede ser la cortinita tras de la cual se esconden algunas intenciones nada santas por parte de algunos personajes políticos como el mismísimo Presidente de la República.

Han pasado pocos días desde que Alan García “reconociera” públicamente los “logros” de Alberto Fujimori. Dicho reconocimiento le valió críticas provenientes de muchos y distintos bandos (e incluso un post en este espacio), debido a que, justamente, daba la impresión de que el mandatario estaba emitiendo un mensaje al Perú respecto a este proceso. ¿Intromisión? Algo de eso había.

Pero no siempre tiene que hacerse algo para entrometerse en otro tema, muchas veces la inacción, el no hacer nada, es consecuencia de intenciones particulares ocultas. En ese sentido, el hecho de que este importante juicio no sea transmitido por el canal estatal da ciertas luces respecto a la intención del gobierno de que la ciudadanía no esté al tanto. Mientras no estén al tanto no podrán fiscalizarlos, mientras que no puedan fiscalizarlos entonces podrán hacer lo que les venga en gana.

Bueno, en primer lugar cabe reconocer que los medios de comunicación no son lo que eran antes (justo luego de Fujimori). Existen medios muy serios y responsables que desempeñan una labor fiscalizadora constante y que, por tanto, dudo que dejen de cumplir si las cosas respecto a este juicio empezaran a enturbiarse. Sin embargo, ello no debe impedirnos notar que hay ciertas cuestiones que debieran ser iniciativa del gobierno no por la fiscalización de la ciudadanía y los medios, sino porque resultan positivas para el país.

Si bien este juicio resulta denso, en ocasiones, y largo debido a la importancia del mismo, ello no quiere decir que no deba transmitirse. Es cierto que no son muchos los ciudadanos que lo ven y, tal vez, si el canal estatal lo transmitieran tampoco serían tantos los espectadores; pero se estaría cumpliendo con un deber. ¿Por qué deber? Porque considero que en este juicio hay en juego mucho más que la estrategia de la defensa y de la sociedad civil.

Este juicio es el resultado de un largo proceso de lucha por la extradición, en la cual participaron los peruanos; no solo aquellos que fueron directamente afectados por estas violaciones sistemáticas a los DDHH, sino todos aquellos que nos solidarizamos con los nuestros y reconocimos en el ex presidente al culpable que debía ser juzgado.

Por esta razón, este juicio representa también, un primer logro en materia judicial que, desde luego, da esperanzas a todos aquellos que desconfían de su sistema de justicia. No obstante este proceso significa algo más. Se trata del inicio de una nueva lucha que esta vez será protagonizada solo por el sistema judicial, ya no la sociedad civil. La presión política, social y mediática debe ser eso, presión, pero no un factor determinante en el momento de decidir la sentencia.

Pero nadie puede negar la importancia que tiene este juicio para la ciudadanía no solo pues demuestra que nuestro sistema judicial puede funcionar (esperemos), sino también porque representa una oportunidad de reconciliar a las víctimas de estos hechos con el país. El Estado les falló en ese momento, pero esa falla debe ser sancionada.

Esta debe ser la razón por la cual el canal estatal debe transmitir el juicio. No se trata de estudiar o evaluar las cifras del ráting y hacer un análisis meramente cuantitativo. El canal del estado debe procurar brindar información relevante para los peruanos que bajo el rótulo de “cultural” mantienen en la programación (he puesto comillas en cultural, puesto que me quedan dudas respecto a qué tan “cultural” resulta ver las inauguraciones que hace el Presidente de la República). ¿Acaso no fortalece la cultura ciudadana ver cómo a un ex mandatario se le sigue un proceso por violar DDHH? ¿No se trata, acaso, de una lección tanto para los ciudadanos como para los representantes políticos? ¿No se contribuye con ello a fortalecer la idea, a veces vaga, de que nunca se deben violar los DDHH?

Los indicadores que resultan importantes para Del Castillo resultan, sin duda, insuficientes para decidir si transmitir o no el juicio, pero tal vez convenientes. Si el gobierno no desea ser un intruso en este proceso, que empiece por actuar con objetividad. Ello implica, no dar más declaraciones reconociendo “logros” (falsos), pero sí actuar en pos de un beneficio común para los peruanos.

Transmitir este importante proceso puede ser un primer paso. Dejar de callar y crear silencios culpables para mantener una alianza que otorgue mayoría en el Congreso, podría ser un segundo paso. Pero, todo esto parece una historia en la cual, el niño aún no aprende a caminar. ¿Hasta cuándo esperaremos?

14/03/2008

Estrellitas en picada


Al parecer en el partido de gobierno las papas están quemando y quemando fuerte. El mismísimo secretario general del partido ha admitido que el blindaje a favor de Tula Benites es un hecho vergonzoso y con ello, nos demuestra que, al parecer, eso de la lealtad partidaria no pasa de ser una imagen de antaño.

El Presidente García tampoco se quedó atrás y, luego de enterarse de los primeros resultados de la votación en el Congreso se dirigió de manera muy dura hacia sus correligionarios. Ocurre pues, que Tula Benites no merece tanta atención ni vale tanto la pena como para desprestigiar a todo el partido aprista que, además, es el actual partido de gobierno.

La pregunta sigue siendo, sin embargo, si es que los ciudadanos olvidaremos este blindaje vergonzoso protagonizado por los militantes del considerado “único partido político peruano”. Si bien debemos reconocerle estructura partidaria clara, amplias bases, movilización al interior del país, historia y etcéteras, el hecho de que los valores al interior sean tan escasos como mi afecto por Alva Castro, solo indica que el partido aprista tampoco se la juega por el país, sino por ellos mismos.

Habría, por otro lado, que cuidarnos de meter a todos en el mismo saco, pues ha habido militantes del APRA que han actuado con corrección desde el momento en que se evidenció la falta de Benites. Un ejemplo es Mercedes Cabanillas, pero al margen de ella, no podemos asumir que ningún otro militante del partido de la estrella estuvo en contra del blindaje que protagonizaban sus compañeros.

No obstante, ello no quita de lado que nos preguntemos por la calidad moral de quienes representan a este partido histórico. Con hechos como el anterior, se ratifica la idea de que el sistema de partidos en el Perú no es más que un rótulo pues de facto, solo se trata de agrupaciones que actúan en pos de beneficios propios.

¿Es ello justo?
No me parece, puesto que creo que existen muchos peruanos dispuestos a trabajar en pos de un bien común y desean, por ello, conformar partidos políticos. Una lástima, que tengan primero que combatir la mala imagen que de ellos tiene la ciudadanía.

En el partido de la estrella, andan todos medio estrellados. Ojalá se recuperen pronto puesto que, simpatizantes o no (es obvio que yo no lo soy) es bueno que existan partidos políticos dentro de nuestro sistema democrático ya que con ello se enriquece el debate, la pluralidad de ideas y las posibles soluciones a nuestros problemas comunes.

13/03/2008

Sí se pudo


El día de hoy, un hecho vergonzoso colmó las páginas de varios diarios. La congresista aprista Tula Benites, se habría salvado del desafuero gracias a una alianza entre la bancada aprista y el grupo fujimorista.

Muchos de nosotros hemos seguido este proceso desde que Perú21 lo denunciara por primera vez hace ya varios meses. Hemos visto indignados y sorprendidos cómo el espíritu de cuerpo y disciplina partidaria extrema pueden ser los motores fundamentales que permitan el blindaje de personajes que debieran recibir sanciones fuertes. El partido aprista, nos demostró una vez más, que no importa la falta siempre que venga de sus filas puesto que, solo por dicha condición, se les perdonará.

Muy acertado el tono de la editorial de Augusto Álvarez Rodrich, quien con la indignación lógica que un hecho como este causa, denunció una vez más, la falta no solo de la congresista Benites, sino sobre todo, de quienes la blindan solo por compartir el carné partidario. Digamos que algo parecido he sentido durante los varios meses que, desde este muy humilde espacio, he mencionado las muchísimas razones por las cuales el Ministro del Interior, Luis Alva Castro, debería irse a su casa.

No obstante, pese a la sensación de pesimismo que me deja cada post referido al ministro más popular de “menoscanas”, hoy el ánimo es optimista debido a la reconsideración del Congreso respecto al tema de Benites.

El congreso dio marcha atrás y aprobó el desafuero de Benites”. Sí, estimados amigos, se aprobó la acusación constitucional contra la parlamentaria aprista y, por ello, el título de este post es “Sí se pudo”.

Sin embargo, nunca el optimismo es lo suficientemente grande como para nublar nuestro campo visual. ¿Qué pasó?, ¿nuestros congresistas entraron en razón?, ¿nuestra representación parlamentaria ha mejorado?, ¿podemos decir que nuestros congresistas han decidido ponerse la camiseta?, ¿la oposición realmente lo fue?

Lamentablemente, la respuesta sería “nunca tanto”. Pero es preciso reconocer que hay datos bastante interesantes que no debemos perder de vista. Por un lado, debemos reconocer el hecho de que los parlamentarios de la “oposición” (no se merecen dejar las comillas todavía) hayan solicitado la reconsideración en el Congreso. Por otro lado, debemos tratar de identificar la intención del Presidente del Congreso para propiciar que esta se apruebe.

El día de ayer, Luis Gonzáles Posada se presentó menos neutral que el día de hoy. ¿Eso por qué? Pues porque además del hecho de que la sesión de hoy era pública (nunca hubo razones reales por las cuales debía cerrarse) habría que ver si está realmente dispuesto a desprestigiar al APRA como partido, y consecuentemente a sí mismo como personaje político, al avalar blindajes como el de ayer. Se trata nada menos que del Presidente del Congreso.

Pero aquí hay más cosas. Al margen de la actitud de la “oposición”, es preciso reconocer que la labor de los medios de comunicación (desde que se evidenció el hecho) ha sido muy importante. Por un lado, pusieron sobre el tapete un asunto de interés público; por el otro, indirectamente presentaron la actitud aprista a la ciudadanía; finalmente, lograron que se apruebe la denuncia puesto que, sin la presión de los medios tal vez esta no hubiera llegado a buen puerto.

En ese sentido, es preciso reconocer la actuación que han tenido frente a este tema y, sobre todo, la constancia con la cual han fiscalizado durante estos varios meses (otro hecho vergonzoso: la lentitud del proceso) el caso.

Pero no podemos evitar notar que resulta, o debiera resultar, realmente triste que andemos aplaudiendo el hecho de que a una congresista que incurrió en una falta evidente y grave, se la sancione. Eso es el colmo pues debiera ser lo usual, no lo extraño. Que las malas acciones de nuestros representantes reciban el castigo correspondiente no debiera ser lo anecdótico o deseado (e incluso, utópico), sino lo rutinario.

Con hechos como el de ayer y la rectificación de hoy, notamos que aún nos falta mucho para construir una conciencia democrática sólida en el Perú que contemple el respeto a las leyes y normas no solo para algunos, sino para todos. En ese sentido, es preciso que la sociedad civil no olvide cómo ha operado el partido aprista frente a este hecho durante estos meses y también respecto al blindaje también vergonzoso que le dan a Luis Alva Castro.

Finalmente, una acotación. El hecho de que alguien esté en un partido político no debe impedirle a la persona actuar según sus propios valores. Si el partido político al cual pertenece no tiene como principios rectores los valores de algún militante, pues entonces el militante debería pensar si está dispuesto a negociar aquello que considera moral con el partido. Acá entre nos, creo que los valores nunca son negociables.
Respecto al hecho de Tula Benites me quedan dos preguntas:

1. ¿La disciplina partidaria aprista es tan fuerte? ¿Ello es positivo?
2. O ¿será que todos los apristas piensan igual? (para nosotros todo, para los enemigos, la ley)

Sigamos atentos pues el partido aprista aún permanecerá en el gobierno unos años más. Tengamos cuidado porque parece que si un aprista comete falta, no habrá quién le cobre. ¿Podremos cobrar nosotros?

Mensajitos presidenciales


Cada 28 de julio, varios peruanos escuchamos atentos el mensaje presidencial. El año pasado escuchamos atentos y por bastante tiempo puesto que a Alan García le pareció buena idea darnos uno de esos discursos largos, largos, largos (muy largos); sin embargo, no solo los 28 de julio los mensajes son tan importantes. De hecho, son los mensajes cotidianos los que nos indican, de algún modo, cuáles son las intenciones, estrategias y etcéteras que el Presidente pudiera tener bajo la manga.

El día de hoy, Alan García, reconoció el mérito de Alberto Fujimori en el combate contra el terrorismo y la solución contra la inflación. ¿Acaso este mensaje no merece también nuestra total atención? Creo que sí.

Primero dejemos en claro que nadie está sugiriendo que nuestro Presidente entre con la pata en alto (sin alusiones a eventos pasados) a cualquier que sea el país que decida visitar o, deba visitar. El asunto es claro, cuando uno es el visitante se comporta a la altura de las circunstancias y con esa dosis de cordialidad y diplomacia siempre necesarias. Pero aquí tenemos una diferencia.

El Presidente de la República afirma que desea no interferir en lo absoluto en el juicio que se le sigue al extraditado Alberto Fujimori. Ese es el argumento que utiliza también para defender el hecho de que el megajuicio no sea televisado en el canal del Estado. Ahora bien, con declaraciones como las de hoy, ¿sigue sin involucrarse?

Algunos podrían decirme: Ya pues Laura, es que está en Japón y tiene que decir algo sobre él pues; no seas tan mala.

Es cierto que el Presidente debe decir algo, no puede ir de viaje y fingir afonía, pero el detalle está justamente en el fondo del mensaje que emite. Justamente para evitar cualquier interferencia en el proceso judicial que se le sigue al ex presidente, debería cuidar más sus declaraciones y el auditorio.

Para comenzar, no debemos olvidar que Alberto Fujimori no es un personaje de gran peso político en el Japón. Para muestra un ejemplo sencillo, las elecciones para el senado japonés. ¿Cómo le fue a Fujimori? Pues menos que mal. Entonces, ¿por qué el Presidente querría mencionarlo? Pues tengo la impresión de que García buscó dirigir su mensaje al Perú, antes que al Japón.

Pudo mencionar el juicio imparcial que hay en el Perú, la importancia de un sistema judicial independiente, el respeto a los DDHH del extraditado, etc.; sin embargo, hacer hincapié en los “logros” del ex presidente no resulta la actividad más amigable con la ciudadanía peruana que sigue reclamando justicia.

Resulta ciertamente discutible el considerar “logro del gobierno de Fujimori” el fin del terrorismo. Además de las razones por las cuales podamos discrepar de esta opinión presidencial, está el hecho de saber que si Alberto Fujimori está siendo juzgado en este momento se por los crímenes de lesa humanidad cometidos durante su gobierno. Ese es el punto central del asunto.

Si el presidente García no desea pronunciarse, a fin de no entrometerse en el juicio, entonces que simplemente no diga nada. El reconocimiento de méritos (a mi modo de ver falsos) resulta perjudicial pues origina en la ciudadanía esa percepción de que tal vez, por el hecho de lograr “derrotar” al terrorismo no se debería dar penas tan drásticas.

No olvidemos la importancia de este juicio debido a la repercusión que tendrá dentro del país como fuera de él. El Presidente de la República es el primer llamado a mantener la neutralidad, pero al parecer, no domina bien el papel aún.

11/03/2008

2011 de infarto: palabra del señor


Porque no creemos en las coincidencias

Felipe Osterling no es un personaje cualquiera dentro del Partido Popular Cristiano. No es un militante más, ni un error en el padrón: Felipe Osterling es una de las figuras ppcistas más reconocidas no solo dentro del partido, sino también fuera del partido. Esto hace, tal vez, que sus recientes declaraciones respecto a la poca “personalidad presidencial” de Luis Castañeda Lossio, generen turbulencias peligrosas entre los dos partidos que conforman una alianza que, desde hace buen tiempo, pisa la cuerda floja.

Si miramos un poco más a fondo y con ganas de desmenuzar el asunto, no podemos dejar de pensar que algún motivo subyacente debe ser el motor de las declaraciones poco amables de Osterling. Acá entre nos, estoy plenamente de acuerdo con él cuando manifiesta que el Alcalde de Lima no tiene aptitudes presidenciales, pero ello no me impide ver que, si dichas declaraciones provienen de un alto dirigente ppcista, debe haber otro mensaje (no tan oculto).

Tengo la impresión de que tras las declaraciones de Osterling se encuentra el corazoncito ppcista bastante encendido. Hace algunas semanas algunos ppcistas con cargo dentro del partido y además en el Congreso, consideraron la posibilidad de que Luis Castañeda Lossio fuera la figura presidenciable por la alianza UN al 2011. Ello no implica necesariamente la salida de Lourdes en dicho juego electoral, pero sí una subordinación suya ante quien sería, el nuevo líder de la alianza.

Cierto es que Lourdes lideró dos campañas que no llegaron a buen puerto. Al margen de sus propias cualidades y aptitudes como candidata, uno de sus grandes errores fue el entorno que le envolvía (asfixiaba, para ser exactos) y la importancia brindada a un partido político como Solidaridad Nacional. Con ello, se hicieron el harakiri.

Pero, al margen de la conciencia que puedan tener los mismos ppcistas respecto a la falla de su lidereza durante las campañas electorales pasadas, parece que la sola idea de ayudar en campaña al actual Alcalde de Lima, les produce arcadas.

Con la intención de mantener la fiesta en paz, ya que se trata de aliados formales en el congreso (ojo con lo de “formales”), las declaraciones respecto a la propuesta mencionada líneas arriba fueron ciertamente ambiguas y débiles. Al poco tiempo, la noticia se había diluido, pero ¿olvidado? Parece que no.

Con las recientes declaraciones, Felipe Osterling no solo deja mal parado (aunque de mucho no sirve) al actual Alcalde de Lima, sino que además pone en vitrina nuevamente a Flores Nano porque, seamos francos, o uno o el otro será el candidato por la alianza si esta se mantiene, o ambos si esta se disuelve. Lo que Osterling no capta del todo, es que con la metida de cabe que le pone a Castañeda, le abre las puertas para despedirse de UN, pero no para despedirse del sillón presidencial.

La reciente encuesta realizada por CPI en Lima, anuncia a Luis Castañeda Lossio como el líder en la contienda electoral con un, nada despreciable, 26.9%. Esta intención de voto puede dar luces sobre varias cosas.


Por un lado, podemos ver como los ciudadanos privilegian a los personajes políticos que menos se muevan en el escenario mediático y que, por ende, hablen menos. Acerca de lo negativo de esta percepción en el caso particular de Casteñeda, hemos mencionado algunas cosas. Por otro lado, podemos empezar a vislumbrar un 2011 de infarto en el cual primen las alianzas y, desde luego, ellas se conformen basadas en intereses y no similitudes ideológicas o programáticas.

¿Acaso creen que si Castañeda mantiene la aprobación que tiene (es probable que así sea) no habrá quienes deseen aliarse?

Curioso resulta entonces, que justo en este contexto el congresista de Alianza Parlamentaria, Juan David Perry, considere factible una alianza entre su partido (Restauración Nacional) y Solidaridad Nacional.

Ahora bien, se podría decir que se trata de una opinión a título personal, pero no creo que se trate de una coincidencia o un error de cálculo debido al contexto en el cual el Congresista dice esto. Acá la cosa es clara, empieza a perfilarse el tablero electoral y las fichas solidarias ocuparán un espacio importante. Dudo que Restauración tenga posibilidades de jugar de manera protagónica si van solos, así que se acomodan como mejor les parece y, desde luego, quieren picar al más alto (hasta el momento, pues en política nunca se sabe).

De este modo, Castañeda (y sus secuaces: Morales y Parra entre ellos) sienten el rico masajeo al ego que han recibido por parte de la encuesta de CPI y por las declaraciones del Congresista que resultan importantes por la intención que dejan notar. Habrá varios aliados posibles, los solidarios serán quienes decidan.

Por ello Osterling no le hace un favor al PPC con sus declaraciones pues, resulta demasiado ingenuo querer que en Solidaridad no se ofendan. ¡Por favor! Al margen de que sea verdad, Felipe, claro que es ofensivo. Sin embargo, el precio fuerte lo pagarán los mismos ppcistas que, por un lado ya la tienen difícil en el Congreso a la hora de captar los votos solidarios dentro de su misma bancada, y por otro lado, pues en una contienda en la cual Lourdes y Luchito se enfrenten Lourdes no la tiene nada fácil.

Sin embargo, habrá que ver si algún ppcista le sugiere a papá Osterling que calme las aguas porque, es muy propio de este partido que la renovación sea nula y el cuestionamiento también. Palabra del señor…

09/03/2008

Diálogos



Día Internacional de la Mujer


Amigos, comparto ahora (y para cerrar las celebraciones por el Día Internacional de la Mujer) un diálogo que sostuve con Enrique Bustamante, reconocido pintor peruano y con Paul Maquet, comunicador de la PUCP. Ambos conversaron con nosotros acerca de la mujer en general y peruana en particular y con puntos de vista a veces distintos a veces iguales, enriquecieron la discusión. Bueno, ahí les va.

Les agradezco a ambos por el tiempo y a Luis Manuel Olguín por la producción del vídeo.






08/03/2008

Entrevista


Estimados amigos, comparto con ustedes una entrevista muy interesante y divertida con Rocío Silva Santistevan, con quien conversamos acerca del Día Internacional de la Mujer. Sin duda, muchas de las apreciaciones y anécdotas mencionadas por Rocío ayudan a comprender la importancia de este día y, desde luego, la necesidad de no olvidarlo.

Agradezco a Rocío por la participación y a Luis Manuel Olguín por la producción del vídeo. Espero que disfruten la entrevista.










Nuestro día


Hoy, ocho de marzo, se celebra el Día Internacional de la Mujer. ¿Qué quiere decir esto? Que se celebra “nuestro” día. Ahora bien, el entrecomillado podría significar muchas cosas, pero antes de caer en especulaciones digamos que lo he puesto ahí por el simple hecho de no saber a ciencia cierta (si acaso ello es posible) a quiénes nos referimos con ese “nuestro”.

Durante esta semana, los preámbulos a esta fecha han sido varios y muy diversos. Por nuestra parte, quien les habla y el productor de los vídeos, hemos conversado con varias personas a fin de entender un poco más lo que quiere decir esta fecha y, sobre todo, la percepción que tienen tanto los hombres y mujeres peruanas a raíz de la misma.

El entrecomillado en el “nuestro” responde a una de las ideas que me parece más importante, luego de las conversaciones realizadas: al abogar por la equidad de género (aquello que desde este espacio consideramos y necesario) no abogamos por los derechos de millones de mujeres nada más, sino por la construcción de una sociedad más justa para todos. Siendo francos, el machismo perjudica a todos, no solo a las mujeres.

Fiel a mi defensa por la equidad de género y al codeo diario al que me enfrento (al igual que muchas) con muchos compañeros, había empezado a considerar (hacía buen tiempo) que el Día Internacional de la Mujer era una fecha llena de machismo subyacente. Consideraba que se trataba de una ocasión que servía de recordaris a cada una de nosotras (y también a ellos) de que, por si acaso, estábamos aquí y necesitábamos reivindicación. Digamos, en un arranque de sinceridad, que lo consideraba antes una fecha más que LA fecha.

Sin embargo, ocurre que cuando uno conversa con personas que tienen opiniones tan diversas respecto a un mismo tema, uno puede realmente moldear sus propias creencias. Ello ocurre cuando el diálogo es fluido y existe, por parte de cada uno de los participantes, la real intención de cuestionarse a uno mismo. He tenido la suerte de disfrutar de varias conversaciones con esas características durante estos días. La entrevista de hoy a Rocío Silva Santistevan y el diálogo que publicaré mañana han sido sumamente enriquecedores para entender que este día resulta importante por varias razones.

El ocho de marzo no celebramos una fecha porque sí, sino que recordamos (y esto es lo importante) que hace muchos años nosotras no podíamos hacer muchas de las cosas que ahora hacemos. Por ejemplo, el próximo año se cumplirán recién 100 años desde que la primera mujer peruana pisó una universidad; por otro lado, no han pasado 50 años desde que la mujer pudo votar en nuestro país. Veamos un ejemplo más cercano, hace algunos años (no tantos) una mujer jamás podría haber manifestado su opinión respecto a asuntos políticos como lo hacemos muchas mujeres en la actualidad.

Pero a no alcanzamos todo esto producto del azar o la casualidad. Los logros mencionados son eso, logros, que demandaron muchos años de ardua lucha constante que implicó el compromiso y sacrificio (social, cultural, literal, etc.) de otras muchas mujeres.

El solo hecho de que el tema de equidad de género esté en el tapete en un día como este, implica una reflexión crítica en torno a la situación femenina a nivel mundial. Para que podamos hablar ahora de “equidad de género” (la cual no existe de facto totalmente, aún) ha habido que iniciar con una lucha activa que primero que nada, reclamara que el espacio de la mujer dejara de circunscribirse a ciertas prácticas muy marcadas y empezara a ampliarse.

Tal vez ahora, podamos notar que ha habido evolución. No podemos negar que se ha avanzado mucho respecto a la “equidad de género” deseada. El rol de la mujer se ha extendido a distintos campos y por ello podemos ver a las mujeres participando activamente en el campo laboral, político, artístico, educativo, etc. De algún modo hemos logrado despojarnos de ciertos paradigmas muy arraigados en la sociedad que no permitían a la mujer desempeñarse en espacios más lejanos que las paredes de sus casas. Hemos avanzado, pero aún hay mucho por hacer. Y para eso estamos todos.

Sin embargo, no debemos caer en la idea fácil (y errada a mi modo de ver) de ir de un extremo al otro. No se trata de solo contratar mujeres, de hacer un gabinete paritario porque sí, de aceptar que la jefa sea mujer porque es política (y cronológicamente) correcto o de votar por una presidenta mujer, solo por su condición femenina.

La mujer debe hacerse un espacio y ser aceptada en tanto es un ser humano con los mismos derechos que los hombres, y no ser aceptada y respetada únicamente por ser mujer. Seamos claros, no necesitamos venias gratuitas, sino respeto. No exigimos mayor deferencia, sino la justa. El día en que se nos mida con la misma (repito: con la misma) vara que a los hombres, habremos ganado en la lucha.

Hoy, ocho de marzo, debemos recordar el empuje de quienes nos antecedieron y con su lucha abrieron las puertas de muchos espacios para todas nosotras. Hoy, ocho de marzo, debemos agradecerle a todas y cada una de ellas. Hoy, ocho de marzo, debemos también tener presente que así como ellas iniciaron este camino, nosotras debemos continuarlo, pero ya no en los mismos términos pues los tiempos cambian.

Antes debía hablarse del día internacional de la mujer, hoy podemos proponer el día de la equidad de género, pero de todos modos se trata simplemente de un rótulo. Lo importante es que tengamos presente que aunque se ha avanzado, aún quedan mucho que alcanzar. Para ello, desde luego, las abanderadas no somos solo las mujeres sino también muchos hombres que creen sinceramente en la importancia de una sociedad justa y equitativa pues ello redundará en un beneficio común.

A todas ustedes, un muy feliz día internacional de la mujer y, no olvidemos, que depende de nosotras que este día no sea solo una fecha más en el calendario, sino que redunde en nuevas prácticas sociales que tomen lugar todos los días del año. Hoy es el día de la mujer, y los 365 restantes (porque este año es bisiesto), son los días de la equidad de género. ¡Feliz 365 días! (eso es para todos).

07/03/2008

El "derecho" de votar


Hoy “El Comercio” brindó la siguiente noticia: “Instauración del voto voluntario se debatiría y votaría antes de junio”. Para quienes conocen un poco este espacio, sabrán que hemos dedicado más de un post al tema del voto facultativo, pero nunca está de más brindar más precisiones sobre una noticia que, al menos para algunos, resulta positiva.

Si hay algo que podemos escuchar a diestra y siniestra durante la época electoral es, además del candidato de preferencia, el hecho de “tener” que votar. No son pocas las personas que asisten a las urnas a ejercer su derecho antes por obligación (la multa) que por real deseo de ejercerlo. Ello puede degenerar en gran cantidad de votos viciados o blancos, pero sobre todo (al margen de estos resultados) en la nula percepción de que ante lo que nos encontramos es un derecho (un bien) ganado que se relaciona directamente con el sistema democrático.

En algún post anterior mencionaba el tema de la percepción que la ciudadanía tiene sobre la democracia. Existe, y no podemos negarlo, esa idea subyacente de que las democracias son un sistema positivo, siempre que no estemos hablando de un país desordenado y caótico que necesite mano dura. Existe una imposibilidad de conjugar orden y democracia, lo cual a la larga, beneficia a quienes de manera dictatorial asumen el poder y desean mantenerlo bajo el slogan de “así se mantendrá en orden el país”. ¿Y los ciudadanos?

El asunto del voto facultativo es sinceramente complejo, pero ello no debe impedir que podamos hacernos una opinión respecto a esta modificación electoral que pudiera ponerse en práctica desde el año 2011 (o tal vez 2010). En “El Comercio” también se menciona que Unidad Nacional no apoyará la instauración del voto voluntario puesto que considera que el país aún no está listo para el cambio.

Es cierto que nuestro sistema de partidos es sumamente débil (si es que aún se le puede considerar un “sistema” de partidos) y teniendo dicha verdad en mente resulta difícil pensar que la instauración del voto facultativo pueda resultar beneficiosa para todos. De hecho, implica por un lado el compromiso de los ciudadanos para con la democracia y también, implica el trabajo constante de cada uno de los partidos políticos que siguen con vida en nuestro país.

Ello parece tener mucho de utópico y por ello es que reformas como esta siguen manteniéndose al margen puesto que “no estamos preparados”. La pregunta, sin embargo, debiera ser ¿cuándo estaremos preparados?

Acá entre nos, no sé si yo estaba preparada para caminar, cuando a mi siempre inteligente madre se le ocurrió dejar de sujetarme las manos. No sé tampoco si estaba preparada para manejar la bicicleta sin ayuda de las “dos rueditas sujetas a la trasera”, pero al poco tiempo de practicar (y con algunas heridas encima) logré dominarla. ¿Cómo saberlo?

Esta pregunta resulta importante puesto que mientras más lo pienso (y puedo equivocarme, háganmelo saber) siento que la respuesta es una sola “nunca estamos preparados”. El momento en el cual uno asume un reto tiene relación directa con la intención de quien lo asume, antes que con la preparación que tiene. Esto no quiere decir, que podemos lanzarnos al agua y no temer por lo que pueda ocurrir después, es preciso que tomemos las precauciones del caso y prever las consecuencias propias de cambios como este, pero es claro que se necesita una reforma estatal en el Perú y se deben contemplar también reformas en las medidas electorales.

Hace un mes aproximadamente, el secretario general de la Asociación Civil Transparencia, comentaba que resultaría positivo que no se considerara la recolección de firmas como el elemento determinante para inscribir y hacer formal un partido. De hecho, se considera más importante tener en cuenta el trabajo constante del mismo, el funcionamiento estable de sus bases distritales y regionales, la participación activa de sus militantes, etc.

Creo que se trata de una medida interesante, pero lo más importante es que se ha empezado a mirar con mayor detenimiento hacia el campo de las medidas electorales como forma de mejora de la actitud ciudadana respecto a su sistema democrático. Debemos ser conscientes de que votar es un derecho antes que una obligación y tal vez, creando y fortaleciendo dicha percepción, logremos que nuestra democracia se fortalezca también.

Ahora bien, en varios comentarios de compañeros, lectores, amigos, etc. se siente un temor hacia el beneficio que obtienen los partidos ya constituidos y fuertes en nuestro país. De nada sirve cerrar los ojos o callar la verdad: ¡claro que los beneficia! Pero ello ocurre siempre que no hagamos absolutamente nada al respecto.

Ha quedado claro, luego del más de un año de vida de “menoscanas”, que no soy aprista. Creo además en que nuevos partidos, con las intenciones debidas y los actores comprometidos, pueden hacer mucho por este país que queremos construir a diario, de manera terca, pero también empeñosa. En ese sentido, ¿por qué temer tanto a una medida como esta? ¿Acaso sentimos que no habrá nada que podamos hacer?

Pues sí lo hay. Por un lado están los mismos partidos políticos que deberán ganarse a sus simpatizantes a diario, con un trabajo constante y concreto que beneficie a todos. Ello evitará el nacimiento vergonzoso de partidos políticos a cada hora durante el período electoral y brindarán al elector más propuestas que logos. Por otro lado, estamos nosotros que debemos entender que el hecho de que el voto sea voluntario no implica que no haya multa y nada más, sino que somos libres de asistir a las urnas a ejercer un “derecho” que se ha ganado con el pasar del tiempo y del cual somos responsables

No sé hasta qué punto podemos hablar de “preparación ciudadana” o “preparación partidaria”. Creo, sinceramente, que esa preparación la podemos hacer sobre la marcha. Sin embargo, no está de más mencionar que no será fácil. Habrá un índice de ausentismo mucho mayor a los registrados en otros períodos electorales, pero poco a poco este irá disminuyendo. Depende de nosotros como sociedad civil, de los partidos políticos como protagonistas del juego electoral y de los candidatos respectivos, que esta iniciativa llegue a buen puerto.

Será un tema polémico, será difícil de manejar al comienzo, pero lo que me queda claro es que en algún momento tenía que manejar la bicicleta sin rueditas de ayuda y lo que hice (y hacemos todos) fue prepararme en ese momento, para asumir el reto de la mejor manera posible. Creo que los peruanos ya estamos listos para asumir ese reto también.

06/03/2008

Entradita apetitosa


Hoy, una canita pequeña pues andamos escasos de tinte. El día de mañana se llevará a cabo la cena entre los altos dirigentes del Partido Popular Cristiano y los del APRA, partido de gobierno.

No es la primera vez que los pesos pesados de ambos partidos se reúnen en torno a una mesa llena de manjares singulares, pero al margen del menú del día de mañana, empecemos ahora con una entradita que Lourdes Flores Nano adelantó el día de hoy. Tal vez sirve de aperitivo.

En declaraciones brindadas a RPP, la lidereza del PPC marcó un claro distanciamiento de Hugo Chávez (lo cual no es nuevo) y, a la vez, reconoció la prudencia en las declaraciones de Alan García, el invitado de mañana. Con ello, Lourdes Flores pone un mantel limpio sobre la mesa en la cual “discutirá” algunos puntos respecto a la política nacional.

Todo esto me lleva a pensar que las duras críticas que lanzara al gobierno de García hace pocos días, respondía antes a una cuestión enteramente intrapartidaria. Lourdes no quiere tener que bandearse nuevamente las críticas duras no solo de Salvador Heresi (a quien le mandó el castiguito postulándolo muy pronto), sino de muchos militantes que deben andar metidos en un conflicto discursivo respecto a eso de oposición, oposición selectiva, y cena con el “enemigo”.

De esta manera Lourdes primero se presenta como una anfitriona que recibe con los cuchillos afilados, para luego cerrar la cena con abracito y besito coquetón. Mañana tendremos un panorama algo más claro, por lo pronto solo podemos seguir esperando que llegue el menú.

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