30/01/2008

¡Qué molestia!


Un dato corto pues el día de hoy se pinta muy atareado. Leo en Perú21 que Indecopi dispuso que la Municipalidad de Lima ponga punto final al monopolio en las revisiones técnicas. Bueno, para quienes han pasado o, han tenido amigos cercanos que sufrieron la aventura de “revisar” sus autos, la disposición resulta oportuna y positiva.

Ahora bien, Marco Parra (pues nuestro “alcalde” anda por ahí un poco mudo) ha mencionado que apelarán e incluso podrían llegar al Poder Judicial. La pregunta es, ¿realmente no les conviene que se termine el monopolio en las revisiones? O, antes bien, lo que no les conviene es aceptar que se equivocaron con la licitación.

Lo que no ve el señor Castañeda ni el señor Parra, es que resulta preciso reconocer errores de manera veloz o, de lo contrario, el descontento ciudadano (ese que se ha gestado a raíz de las interminables colas durante las revisiones) crece. Pero el “alcalde” de Lima no sabe de eso, puesto que a fuerza de morderse la lengua (esa que en realidad tiene, pero oculta) anda bien paradito en las encuestas. ¿Hasta cuándo?

Me voy, los dejo con la noticia: click aquí

29/01/2008

Diálogos: maestros


A veces se cree que existe una apatía generalizada por parte de la ciudadanía hacia la política. De alguna manera, siempre existimos quienes tratamos de defender la tesis de que dicha apatía no es tan cierta o, en todo caso, tan generalizada como se cree puesto que la política nos afecta directamente a todos y por ello, siempre se tiene una opinión muy personal respecto a lo que acontece alrededor.

En este intento por aterrizar la política y escuchar directamente lo que los ciudadanos tienen que decirnos, se me ocurrió una travesura: dialogar. Travesura sana, por cierto, que me dio la oportunidad de escuchar, esta vez, a maestros de distintas áreas y especialidades que desde su campo, dijeron mucho respecto al sentir de este grupo que ha estado en la lupa durante buen tiempo y que, sin duda, representa un sector muy importante en la sociedad.

Es necesario reformar el sistema educativo pues ello garantizará la formación no solo de mejores ciudadanos, sino también de mejores personas. El Presidente García y el Ministro Chang parecen querer ir en ese sentido; sin embargo, no son pocos los maestros que se sienten descalificados por parte de las mismas autoridades quienes deberían (y no es muy difícil) trabajar en conjunto con los maestros peruanos. Solo así se pueden lograr reales cambios: involucrando a los maestros y no descalificándolos o, en todo caso, no a todos.

Por eso, el primer diálogo que presento en “menoscanas” es un diálogo con maestros que, se encuentra dividido en cuatro grandes bloques. En el primero y el segundo, los tres maestros invitados (Sonia Antezana, Pepita Albarracín y Miguel Auqui) comentan su sentir respecto a la política educativa peruana. En el tercer bloque enumeraron los considerados obstáculos a la hora de ejercer la docencia y además discutimos un poco sobre el SUTEP. En el cuarto bloque les pregunté cuánto de nota pondrían al Presidente García en materia de educación y cuán optimistas se sienten respecto a los posibles cambios.

Las respuestas de los maestros resultan importantes pues, a veces olvidamos que existen casos particulares y resulta necesario escuchar opiniones diversas. El SUTEP no es todos los maestros y, como concluimos al final de la conversación, sería bueno que se busque un trabajo real con las bases magisteriales, es decir: profesores de a pie (o de aula) que conocen el terreno, las dificultades del mismo y, desde luego, cómo podemos mejorarlo con medidas realistas.

Espero que disfruten este primer diálogo y, como siempre, un agradecimiento especial a Luis Manuel Olguín, el productor del vídeo.


















28/01/2008

2011 de infarto: temblores partidarios


Un capítulo más se añade a la novela que titulamos “Rumbo al 2011”. Esta vez, los actores son militantes del Partido Popular Cristiano, partido en el cual las cosas no andan color de rosa. Reuniones prohibidas, personajes incómodos, disidentes impertinentes, etc. Con el glamour propio de la política peruana, este capítulo promete también ser de infarto.

El vicepresidente del PPC, Raúl Castro (también congresista por UN) anunció que se expulsará a los militantes del partido que participen en reuniones con disidentes partidarios (léase, los que se fueron). Ahora bien, aquí cabe la precisión, se trata de reuniones con fines políticos, vale decir, se sanciona a quienes se reúnen con ex – ppcistas siempre que la reunión esté orientada a la conformación de un nuevo grupo político.

Pero caramba, la impresión salta a la vista ¿un nuevo partido político? O, mejor dicho, ¿otro?

Al parecer, algunos militantes del PPC ven en otros terrenos mayores posibilidades de alcanzar el sillón presidencial. Aquí no vamos a entrar en detalles sobre lo mucho que debería (y debió empezar ya) a hacer el PPC para congregar a las bases, ganar simpatizantes al interior del país y, desde luego, eliminar el rótulo de “partido de los ricos” que tanto daño le hizo en el 2006; aquí lo interesante es, por un lado evaluar por qué esa facilidad de “cambio de camiseta” y por otro lado, ¿quiénes son los ex – ppcistas interesados en captar seguidores de estos lares?

Eso del cambio de partido, cambio de nombre, cambio de logo, cambio de himno, cambio de líder, etc. está bastante publicitado hoy en día. Debido a la cantidad, casi insultante, de partidos políticos que siguen existiendo (si entendemos por existir, figurar en una lista y nada más) la identificación de los ciudadanos con los partidos es mínima.

No obstante, no debemos pensar que se trata de un asunto que afecta solo a los ciudadanos que no militamos en ninguna agrupación política pues, al parecer, la falta de conexión con un partido político puede darse también entre los militantes del mismo.

Si bien los militantes suelen vivir una mística distinta respecto a la agrupación a la cual pertenecen, asisten a determinadas reuniones y, en buena cuenta, se sienten parte de tal o cual grupo; cierto es también que en muchos casos, la firma en el padrón de militantes fue o un accidente o, lo más usual, motivo de apoyo a tal o cual candidato presidencial en la época electoral. Si los partidos políticos aumentan impresionantemente sus militantes en época electoral, pues es un indicio de que se firma por el candidato o, por sus posibilidades, antes que por la doctrina, la ideología y etcéteras.

Entonces, con la falta de identificación que ocurre dentro del partido, lo que tenemos pues es la puerta abierta hacia la calle; es decir, la posibilidad de que los militantes dejen de serlo de la noche a la mañana.

Ahora bien, si vemos el caso particular del Partido Popular Cristiano debemos reconocer tres cosas. En primer lugar, no todos los partidos políticos peruanos pueden jactarse de cumplir más de un par de años de existencia. El PPC ha cumplido 41 este año y ello es un indicador importante respecto a su desarrollo. Digamos que por ahí, como que siguen en carrera. En segundo lugar, también debemos reconocer que si bien nunca han logrado dirigir las riendas del país, en algún momento (gobierno de Fernando Belaúnde) las han compartido. Y, en tercer lugar, varias figuras que se encuentran actualmente en el escenario o que han ocupado algún cargo político en algún momento, salieron del PPC. Tenemos por ejemplo a Alberto Andrade, Alex Kouri, Ántero Flores Aráoz, Alberto Borea, etc.

Teniendo en cuenta lo anterior podemos ver que con las diferencias propias que se pueden tener con el partido en cuestión, historia han hecho, han presentado cuadros políticos y, pueden ser una alternativa para algunos peruanos, en los próximos comicios. La pregunta es ¿cómo? ¿En la misma alianza, en otra, solos como PPC, con anteriores ppcistas, en un frente “socialcristiano”?

Si tanto ha molestado las supuestas reuniones entre actuales ppcistas y anteriores militantes, es justamente porque da la impresión de que no se está contemplando la posibilidad de integrar al PPC en la fórmula partidaria. Entonces, ¿se trata de un nuevo partido socialcristiano?

Si de algo se jactan los ppcistas es de su doctrina socialcristiana (los apristas hacen lo mismo, pero con la socialdemocracia), en ese sentido, tengo la impresión de que la nueva agrupación seguiría dicha ruta, o por lo menos ese sería el discurso. Ahora bien, ¿por qué la intención de dejar el PPC? Tal vez por resentimiento, por cansancio o, me inclino por esta idea: decepción. Dos elecciones consecutivas perdidas, bueno...¿debe decepcionar, no?

Para quienes lo vemos de fuera, Lourdes Flores Nano es la lidereza del PPC con apoyo de todos, no en vano fue reelegida presidenta del partido. Sin embargo, habría que preguntarse si el sentir al interior es el mismo, recordemos que hubo lista única.

Cuando Ántero Flores Aráoz renunció al PPC, hubo algunos dimes y diretes entre la cúpula que dirige (siempre ha dirigido y parece que siempre dirigirá) el partido. Ello se debió, créanlo o no, a que el actual Ministro de Defensa tenía un buen grupo de simpatizantes dentro que lo veían como la carta fuerte para el 2011. Pero él renunció y se retiró del escenario nacional un tiempito.

¿Por qué menciono a Anterito? Sí, creo que él puede haber iniciado (o por lo menos, estar involucrado) con las reunioncillas de las que se habla. ¿Acaso supusimos que dejaría la política? Él mismo mencionó que un retiro del PPC no era un retiro de la política y parece que anda medio recargado con el fajín que ha estrenado hace poco.

Ahora bien, retomando una idea que esbocé hace varios meses, la intención de Flores Aráoz por conformar un frente socialcristiano de centro fue aceptada por actuales dirigentes del PPC como Javier Bedoya. Sin embargo, vuelvo a preguntar ¿creen que podremos ver a Lourdes y Ántero juntos otra vez? Lo veo difícil, aunque en política nunca se sabe; total, muchos falsean los abracitos.

Como ven, las cosas son complejas y hay más variables. ¿Cómo cuernos sancionan a los que van a estas regiones? ¿Cómo cuernos se enteran de que estas reuniones se están llevando a cabo? Y, finalmente ¿cómo cuernos certifican que la reunión era política y no un almuerzo “coincidente” como el de Mantilla con sus amigos hace algunos meses?

Este asunto da para rato. Las declaraciones de Raúl Castro y Javier Bedoya son antes un gesto que acción concreta pues, como vemos, determinar las faltas será difícil. Pero el gesto es el gesto, no tanto para los militantes (aunque de yapa les cae), sino para los disidentes. Respuesta enfadada del partido que, al parecer, no los extraña.

Lo que queda claro es que se están preparando para el 2011; solo un consejito: Anterito, sé más caleta.

26/01/2008

2011 de infarto: recargado


Hace pocas semanas titulé un post “2011 de infarto”. Si bien, en aquel texto el tema respectivo no es el mismo que presento ahora, lo que queda claro es que el correspondiente paro cardíaco llegará a nosotros de todas maneras. El escenario está desde ya (2008) bastante movido y una nueva noticia permite profundizar un poco más acerca de nuestro sistema partidario, y lo que nos depara los próximos comicios electorales.

El día de ayer, la Asociación Nacional de Fonavistas realizó un mitin en Campo de Marte con el fin de insistir en la realización de un referéndum para que se les devuelva (en cualquiera de las formas que ellos mismos han sugerido) los aportes entregados al Estado durante años.

Respecto de la devolución del aporte y de la pertinencia del referéndum (aquí lo importante es respecto a la autoridad que el TC representa) hemos mencionado algunas cuestiones hace unas semanas; sin embargo, lo que llamó mi atención esta vez fue la confirmación sobre la creación de un partido político llamado “Fonavistas del Perú”.

Andrés Alcántara, secretario general de la asociación, adquirió un kit electoral en la ONPE y la recolección de firmas ya se inició. A la fecha, podemos hablar de unas 150 mil firmas aproximadamente y la justificación de esta creación es, entre otras (pues la intención de enfatizar el tema del referéndum es clara) la de formar una agrupación que defienda los derechos del pueblo; agrupación que, para ellos, aún no existe.

Acá debemos ver algunas cosas. Por un lado, no resulta extraño que la adquisición de firmas sea sencilla puesto que se trata de un tema vigente y que ha tenido protagonismo mediático durante buen tiempo (hasta ahora). Por otro lado, la causa justa que reúne a los fonavistas en una asociación, es una imagen ciertamente digna de respaldo, lo cual no quiere decir, ojo con esto, respaldo para la conformación de un partido, sino con la causa de la devolución de los aportes. Es preciso diferenciar las situaciones.

Esta diferenciación es fundamental pues, tengo la ligera impresión, de que las firmas obtenidas obedecen a una sincera solidaridad con quienes fueron estafados durante muchos años, pero sin medir la acción que se está tomando. La conformación de un partido político (y cuidado con la definición) pasa por muchas otras cosas que por el interés respecto a un asunto tan puntual y particular como este.

Si la intención de los dirigentes de la Asociación de Fonavistas es poner de relieve el reclamo y seguir esforzándose por lograr el ansiado referéndum, es preciso mencionarles que la conformación de un partido no debería tener que ver con eso. El mitin realizado el día de ayer y la presión que como asociación han ejercido desde que este tema volvió a la agenda, es precisa y sin duda necesaria para alcanzar lo que aspiran (y desde acá nuestro reconocimiento y solidaridad plena); sin embargo, pasar a otros terrenos es otra cosa.

Este asunto puede parecer antes una trivia que una real noticia, pero no debería subestimarse pues dice mucho del sentir popular; ese sentir que inclina la balanza a la hora de elecciones y que puede, sin duda, hacer la diferencia.

El desprestigio de la clase política en general y la desconfianza por parte de los ciudadanos hacia sus representantes, a quienes sienten muy lejanos, tiene como consecuencia mucho más que un ceño fruncido masivo. La necesidad de identificación con quien vela por los intereses de uno y nos representa es suma y, al caer en la cuenta de que solo se trata de palabras bonitas y no de realidades, se opta por salvar el vacío con acciones propias.

Es de este modo que los ciudadanos empiezan a crear sus propias redes de identificación. Así, ya no se vota por quien hace una real mejor campaña, o por quien presenta una mejor propuesta programática, o por quien representa una ideología política que calza con la personal, etc. sino, se vota por “uno mismo”. En ese votar por uno mismo las opciones se reducen en términos de distancia geográfica, por ejemplo, pero se amplía en términos cuantitativos.

Un grupo situado en determinado lugar y con prioridades tales, se identifica con tal o cual personaje que no es el mismo con quien miembros de un grupo situado en otro espacio, se identifica. La nueva ideología es el espacio geográfico, el nuevo plan programático es el orden de prioridades coincidentes con la comunidad de que se trate, el nuevo mejor candidato es quien reúne estas características afines, desde luego, a mí mismo.

Hago alusión a esta nueva dinámica debido a que la intención de crear un partido político por parte de los miembros de la Asociación Nacional de Fonavistas, no responde únicamente a la facilidad de conformar una agrupación política hoy en día, sino a esa necesidad de identificación creciente.

Por ello no es de extrañar que haya muchos adhirientes a la causa. Desde luego, algunos no son plenamente conscientes de lo que una rúbrica en el padrón de inscripción significa o pueden no saber que están firmando por la inscripción de un partido político antes que por un gesto de aprobación y respaldo a las demandas de esta asociación; pero, por otro lado, también existe asidero para que este nuevo partido se conforme.

¿Cuál es este asidero? La Asociación Nacional de Fonavistas ha dado en el clavo respecto a un par de asuntos. Por un lado, sus miembros se perciben como ciudadanos de a pie que, en buena cuenta, le hacen frente al Estado por la estafa de la que fueron víctimas. Ello, pone a muchos peruanos de su lado. Por otro lado, la desconfianza generalizada hacia la clase política dota de un plus a los fonavistas: al situarlos como ciudadanos de a pie se les acerca al elector y, con ello, se crea la identificación.

Esa percepción es otra particularmente fuerte. Estamos ante una iniciativa civil y su reclamo justo. No son pocos los peruanos que se identifican más con quienes fueron y son víctimas del sistema que con quienes lo dirigen en la actualidad o se oponen, si fuera el caso, pues aún para ello es preciso estar un poco dentro del mismo.

Probablemente, y con temor a equivocarme, si dentro de algunas semanas se difunde este posible nuevo partido, las encuestas cambien un poco (porque aún es pronto) respecto a las posibilidades hacia el 2011. Pero al margen de ello, un aspecto fundamental en este asunto es el perjuicio que sufre nuestro ya débil sistema de partidos con iniciativas como esta. Si bien no es la intención de los fonavistas, ello lo tengo medianamente claro, las consecuencias son, de todos modos, negativas.

Si a partir de cada particular reclamo de determinado grupo de peruanos se conforma un partido político, imagínense el kilometraje de la cédula de votación en el 2011. Con ello creo que dejo más claro mi punto. La causa que defienden los fonavistas es justa, pero no se pueden mezclar las cosas. La creación de un partido político no es un juego y no debe girar en torno a un único punto de agenda pues, salvando las grandes diferencias, ello es similar al fujimorismo, en el cual el único asunto es el líder.

Es preciso, por ello, que los partidos políticos reelaboren sus programas en función de las prioridades de la población; prioridades que varían constantemente y frente a las cuales es preciso estar alertas. En ese sentido, interesante hubiera sido contar con posiciones más claras y enfáticas respecto al tema del FONAVI, por parte de los opositores al gobierno o, de los diversos actores políticos en general. Tal vez ello hubiera evitado, en cierta medida, la iniciativa.

Por otro lado, es preciso que nosotros como ciudadanos reevaluemos nuestras demandas respecto a los representantes políticos. ¿Acaso votamos en función a un único tema que consideramos principal? ¿No deberíamos tener una visión más global, que involucre tanto temas que nos atañen directamente como otros que no lo hacen?

Es preciso indagarnos si es verdad lo que dicen cuando mencionan que votamos con el hígado y no con la cabeza. Tal vez lo que pasa, es que se vota con la cabeza, pero estamos pensando antes en intereses muy puntuales a la hora de elegir, que en planes integrales.

Todavía estamos a tiempo de mejorar el escenario y, con ello, salvar el corazón que de tanto machaqueo anda ya muy débil. ¿O acaso queremos otro susto como el del 2006? No, gracias, creo que aprendimos la lección ¿verdad?


24/01/2008

¿Sorpresa o ingenuidad nuestra?


No me queda claro si en verdad las reacciones del gobierno chileno a raíz de la presentación de la demanda peruana ante La Haya nos han agarrado por sorpresa. Una cosa es que nos agarren desprevenidos, ojo, pero una distinta es que no nos las hubiéramos esperado; vale decir, si no hemos previsto estas reacciones tal vez quienes hayamos pecado de ingenuos hayamos sido nosotros.

Informan hoy los medios que el gobierno chileno le quitará el carácter de prioridad (urgencia) al debate en torno a la firma de un TLC con el Estado peruano. El presidente de la Comisión de RREE chileno mencionó que esta medida es una señal que evidencia el desagrado que sienten los representantes de dicho país frente a la demanda presentada por el nuestro.

Considero que una de las declaraciones peruanas más sensatas respecto a este asunto ha sido la que nuestro canciller, José Antonio García Belaúnde, enunciara respecto al perjuicio que se daría en ambos países de retrasar este acuerdo. La impresión que se tiene, y creo que es justificada, es que la reacción chilena responde netamente a un juego de señales y gestos políticos antes que a un interés económico tal ya que, en buena cuenta, el tratado de libre comercio beneficiaría a ambos países.

Ahora bien, el asunto está en el grado de sorpresa que debiéramos mostrar frente a estas reacciones del país vecino. De hecho, podría presumirse (de manera avezada) que el carácter de urgencia respecto al TLC con Chile se mantenía como “en espera” de las acciones del Perú; una vez que se presentó la demanda se cortan palitos y ¡zas!, no prioridad con el tema.

Al margen de la validez de la presunción anterior, lo que resulta evidente es que aquí tenemos un juego de señales que han dejado en claro que por el país del sur los ánimos andan movidos. Ello no es de extrañar puesto que la presentación de cualquier demanda resulta un asunto que, de algún modo, afecta el clima en cualquier país; sin embargo, hace algún tiempo mencionamos en este espacio el espíritu antichileno como un factor a considerar respecto a la unión política en torno al tema de la demanda ante La Haya. La pregunta en este caso es, ¿habrá en Chile algo parecido?

Sinceramente, habría que cavar mucho más hondo para corroborar la posibilidad enunciada arriba, lo que sí podemos dilucidar es que el gobierno chileno ha empezado a fortalecer sus lazos con diversos países en nuestro escenario inmediato (Ecuador y Bolivia, solo para empezar) que, curiosamente, no comulgan del todo con el Perú. Acá lo pertinente es leer los gestos pues las palabras de los diplomáticos de ambos países cumplen con su misión: aquietar las aguas, pero no informar.

El día de hoy Álvarez Rodrich menciona en su editorial que la actuación chilena puede responder o a una reacción inicial debido a las demandas políticas internas de dicho país, o, por otro lado, a un plan de respuesta que el gobierno chileno manejará durante todo el proceso. De ser así, imagínense como será la cosa y lo que se viene.

En un post anterior mencioné que debíamos tratar de dejar los ánimos revanchistas de lado puesto que este tema albergaba un único asunto: el límite marítimo con Chile; sin embargo, lo que veo es que la recomendación también deberíamos hacerla a las autoridades chilenas.

No sé hasta qué punto se trate de un ánimo revanchista, únicamente, pero sin duda parece tratarse de un asunto que de jurídico tiene el nombre, mientras que de facto parece un asunto político, social e histórico.

La iniciativa fue peruana, lo cual indica que en Chile varios personajes políticos utilizarán (y deben estar haciéndolo desde ya) esta demanda peruana como una excusa perfecta para aparecer en el escenario del conflicto y adquirir protagonismo mediático (o recuperarlo). De eso vemos a diario en nuestro país. De todos modos, aquí cabe una apreciación: así como en nuestro país el respaldo político evidenció consenso y postura firme respecto a la iniciativa nacional, en Chile la respuesta querrá hacer lo mismo.

En ese sentido, no debe parecernos extraño que gestos como el de retrasar el TLC (o en todo caso, quitarle el rótulo de “urgencia” responda a una demanda social de los ciudadanos chilenos que reclaman que esta cuestión del “orgullo” nacional (herido a raíz de la iniciativa peruana) sea reivindicado con medidas como la que tratamos en este post.

La política de las “cuerdas separadas” funciona muy bien en el papel o en la teoría, pero sabemos cómo es la nuez en asuntos políticos. La sonrisita, el abracito, el saludito cordial, etc. son gestos que colman las fotografías, pero no las reales acciones. El canciller Foxley está haciendo su mejor esfuerzo por calmar los ánimos y mostrar al Perú que en Chile no hay ninguna represalia. Hay que decirle que no se esfuerce tanto, aquí ya nos dimos cuenta de cómo está la cosa.

Lo que tenemos es una serie de gestos que debemos leer y respecto de los cuales debemos prestar atención. Es preciso que dejemos que el tema se desarrolle en la instancia pertinente, pero también que respondamos con los gestos precisos para que nuestra ingenuidad no sea materia de burla.

Hay que responder a la altura así que, nada de revanchismos ni respuestas piconas. Tenemos razón en nuestra demanda así que no desesperemos. ¿Y el TLC con Chile? Veamos cuánto les dura la gracia porque lo cierto es que tanto ellos como nosotros saldríamos ganando.

23/01/2008

Esta vez Ucayali


Una familia de agricultores de de hoja de coca, que apoyaban la erradicación de las plantaciones ilegales y promovían los cultivos alternativos fueron víctimas de asesinato en Ucayali el día de ayer.

De más está decir que este hecho lamentable resulta también fuerte ya que se trata de un asesinato de una familia completa de seis miembros que deja ver por un lado la intolerancia de unos hacia puntos de vista discrepantes y, por otro lado, la urgencia de un plan de seguridad nacional concreto para los ciudadanos al interior del país.

Si bien los hechos pueden ser distintos respecto a los atentados narcoterroristas que tuvieron lugar el año pasado, no podemos aislar de todo estas acciones pues, de una u otra manera, evidencian la poca garantía que tienen nuestros hermanos peruanos al interior del país. Si el “ministro” del Interior desea que veamos los casos por separado, que sea solo para entender que se trata de motivaciones algo distintas pero que evidencian (y tal vez eso es lo que quiere tapar) su incapacidad para brindar la seguridad que debiera.

Las políticas gubernamentales que buscan hacer frente al cultivo ilegal de la hoja de coca han encontrado posturas contrarias desde el inicio. Desde el Congreso de la República se han alzado voces en contra y, desde luego, en el interior del país la cosa es mucho más compleja. Por ello el tema de la seguridad resulta crucial tanto para los ciudadanos como para el mismo gobierno.

El asesinato de esta familia puede tener detrás motivos que, de alguna manera, desconocemos; sin embargo, no podemos cerrar los ojos ante la evidente intolerancia que se ha generado por parte de quienes defienden una postura y quienes defienden la contraria.

En ese sentido, el gobierno se las verá a cuadritos si no actúa con velocidad puesto que, peor enemigo que un bando contrario es que el que tenías de “aliado” tema por su vida y por ello, decida congraciarse con los fuertes. Siendo sinceros, los fuertes de facto al interior del país no son, para nada, las autoridades policiales, regionales, o incluso representantes del gobierno, sino los campesinos organizados que, desde luego, existen.

Y ahora, como parte de mi tortura acostumbrada, entro nuevamente al asunto del Ministerio del Interior que, desde luego, tiene responsabilidad no solo en el último caso que mencionamos en este post, sino respecto a los ocurridos durante el año pasado también. ¿Cómo vamos señor Alva Castro? ¿Se siente cómodo? Nosotros no.

Nuestro “ministro” favorito ha mencionado que ya se ha capturado al principal autor y que por tanto no debemos dramatizar el asunto. ¿No debemos qué? ¿dramatizar? Esa está buena, ahora resulta que por reprocharle la ineptitud que ha demostrado somos melodramáticos. Al parecer el “ministro” aprende del jefe quien descalifica a todo aquel que le reprocha ciertas cuestiones.

A la lista de oenegistas, comunistas, comechados, perros del hortelano, etc. podemos agregar ahora melodramáticos, esta última cortesía del Ministerio del Interior. Bueno, en todo caso, con el melodramatismo que nos caracteriza seguiremos afirmando que hechos como el de ayer y como los atentados anteriores solo revelan una debilidad estatal gravitante y, desde luego, una ineficiencia por parte del “ministro” del Interior quien, debería irse de una vez al exterior porque aquí ya no lo queremos.

No, no es nada personal, es solo que usted ya es demasiado canoso para nuestro gusto y no hay tinte que pueda ayudarlo.

22/01/2008

2011 de infarto: debilidad 2011


Santiago Fujimori ha reaccionado, con algo de retraso debo admitir, al anuncio que su compañera de partido Keiko Fujimori hiciera hace algunos días respecto de la conformación de un nuevo partido político fujimorista. El personaje en cuestión mencionó el día de ayer que “creación de Fuerza 2011 es cuestionable”.

Respecto de la pertinencia de la creación de un nuevo “partido” (solo más de lo mismo) hemos hablado un poquito, sin embargo, estas declaraciones del hermano del extraditado podrían dar luces respecto a ciertas cuestiones particulares e interesantes que se mueven bajo las banderas que reclaman libertad para Alberto Fujimori.

No es la primera vez que el hermano menor del ex Presidente peruano, explicita sus discrepancias con los personajes de su partido. Resulta interesante mencionar aquí que si bien los fujimoristas declaran que su líder único es Alberto Fujimori, de facto la lidereza de la bancada fujimorista viene a ser Keiko quien, por cierto, no pertenece a ninguno de los intentos de “partido” de los fujimoristas.

Entonces, la formación de “Fuerza 2011” viene a ser algo así como la posibilidad de que todos los fujimoristas se alineen bajo una misma bandera (con la cara de Alberto Fujimori de logo) y con la posibilidad de que Keiko (pieza clave del fujimorismo) se integre “formalmente” en el juego naranja. Ahora bien, ¿captan los tropiezos?

Si el fujimorismo se encuentra partido en cuatro (Cambio 90, Nueva mayoría, Vamos Vecino, Sí cumple) es evidente que el cariño que entre ellos se tienen es tan pequeño como para no acercarse ni en son de broma. Lo interesante es, y ello resulta obvio desde hace buen tiempo, que lo único que tienen en común es el hecho de que Alberto Fujimori es el líder y lo desean ver libre. Ahora que fue extraditado y enfrenta a la justicia, se ha originado la excusa perfecta para alinearlos a todos bajo el mismo techo.

Alguna vez mencionamos que el “fujimorismo” (todas sus vertientes) tiene como único punto de agenda e ideológico lo que el líder dice o pide. En ese sentido, quién mejor que la hija (quien ha evidenciado respaldo popular en las últimas elecciones) para asumir el mando. Que sea ella quien proponga la creación de este nuevo “partido” indica que se abre la posibilidad de conciliación con los otros solo por el hecho de que se encuentra en juego la reputación del líder eterno.

Lo que vemos entonces, es un escenario de varios sub-grupos, no muy amistosos ni responsables, que en pos de levantar al líder decidirán sentarse no solo en una misma mesa, sino también bajo un mismo nombre. ¿No les parece que ello resulta peligroso? ¿Se imaginan cómo se realizarán las disputas para conformar luego la lista de este “partido” a las elecciones? La negociación y repartija de cargos va a ser de lo más pintoresca y lamentable. Grupos unidos alrededor de una figura, pero no de una ideología ni de un plan programático, solo llevan al interés por satisfacer ambiciones personales.

El juego intra-partidario(s) fujimorista revela en buena cuenta, nuestro sistema partidario peruano (con algunas pocas excepciones) o, mejor dicho, lo que Alberto Fujimori dejó de él luego de su gobierno.

Ahora bien, regresando al tema de la satisfacción de ambiciones personales cabe esbozar una avezada, pero tal vez no tan errada hipótesis.

No es la primera vez que Santiago Fujimori contradice lo que su sobrina o miembros del grupo fujimorista plantean. Cuando el fallo de la Suprema chilena anunció la extradición de Fujimori, una Keiko más hija que política, afirmaba que las movilizaciones serían estratégicas para evitar que su padre fuera condenado injustamente. Sin embargo, el tío de la pequeña, se opuso rotundamente a esta estrategia y con ello, ¡zas! un primer distanciamiento.

Lo cierto es que si bien la extradición del ex mandatario afectó de alguna manera el escenario político nacional, hizo lo propio dentro de los grupos que lo apoyan. La postura de su hermano ha sido bastante mesurada desde entonces, al menos respecto a sus declaraciones, y ha sabido guardar prudente distancia de ciertas declaraciones muy enfáticas por parte de los suyos.

¿A qué está jugando?
Aún no podemos saberlo, pero esa suerte de medio juego o, al contrario, doble juego puede obedecer a sus ambiciones personales con miras al 2011. ¿Hasta qué punto Santiago no quisiera encabezar la lid electoral próxima? Probablemente sea consciente de que dentro de los grupos fujimoristas, la hija del ex mandatario tiene las de ganar, pero ¿fuera? Discurso de centro vende más que extremo, Santiago debe saberlo.

Sin duda veremos más capítulos en esta novela que puedan dilucidar algo más el rumbo que toman estas jugadas fujimoristas. Por lo pronto Alberto Fujimori sigue en el banquillo respondiendo a la justicia peruana, mientras que su hija y su hermano parecen empezar a disputarse el trono. ¿Habrá pelea?

21/01/2008

Otro gesto presidencial


Hoy me topo con una noticia pequeña en Perú21: García califica de acertada la frase que el Rey Juan Carlos I le lanzara al Presidente venezolano Hugo Chávez. Al respecto de ella, en este humilde espacio hemos hecho alguna observación (leer aquí), pero es preciso reconocer que nuestro mandatario está jugándose algunas simpatías por el viejo mundo.

Si alguien es en este momento enemigo mediático declarado de Hugo Chávez, ese es Juan Carlos I. A raíz de la conocida frase del Rey, surgieron las posibles motivaciones, consecuencias, posturas, etc. y de pronto todos tenían algo que decir.

El Presidente García ha viajado a España con la intención de fortalecer los lazos con dicho país y propiciar así una segunda ola de inversión española, no sabemos si lo está logrando, pero interesante notar el gesto de apoyar al Rey poco luego de que la demanda peruana respecto al diferendo marítimo con Chile, fuera presentada ante la Corte de La Haya. ¿Por qué?

Se ha mencionado ya la importancia de, sino reestablecer, establecer de una buena vez, lazos sólidos con los países de nuestro entorno a fin de “aliarlos” a nuestra causa que, como es obvio, consideramos justa. De no lograr ello, perderemos la oportunidad de hacer notar a nuestros vecinos y cercanos que tenemos razón. El gobierno debe mirar hacia este lado.

Por ello, no resulta extraño que el Presidente haga espíritu de grupo con quien es, actualmente, el enemigo más farandulero del Presidente venezolano. Si el Presidente ecuatoriano hace poco mencionaba la posibilidad de que la recién presentada demanda peruana influenciara en su país, y nos percatamos de que Chile goza de mejores caras por esos lares y por Bolivia también (quienes no se encuentran nadita alejados de Hugo Chávez), el gesto del Presidente peruano puede estar respondiendo a una estrategia (aunque claro que desearía mandar callar a Chávez de todos modos).

En ese sentido, los gestos pueden decir mucho y este lo hace también. Sin embargo, es preciso que el escenario que se mueva con precisión y cuidado sea el cercano. Si bien las relaciones con España resultan importantes (al igual que con otros países), es preciso que nos esforcemos aquí cerquita. No vaya a ser que demos por perdido nuestro escenario o que, por soberbia (que el Presidente parece conocer muy bien) no hagamos sentir nuestro justo reclamo y las razones por las cuales lo defendemos.

¿Aún a tiempo? Por supuesto, falta aún mucho por recorrer, pero que no empiecen a aventajarnos tan pronto pues.

pd: por cierto, García mencionó textualmente que no importa si el Rey hizo la conquista alguna vez, "¡Por Dios! si nos vamos a quejar de cosas ocurridas hace quinientos años", dijo. Bueno, por las colas, la inflación, el Frontón, la leche ENCI, etc...siempre debemos quejarnos, duela a quien le duela.


20/01/2008

¿Nakazaki pierde el juicio?


Llamamos manotazos de ahogado a las respuestas utilizadas como último recurso. Como es de suponer, no se trata de las mejores alternativas ni obedecen a estrategias sesudas, se trata en realidad de reacciones a un posible “ahogo”. Cuando se perciben estos gestos, se puede notar que alguien está perdiendo el juego.

Este parece ser el caso del abogado defensor del extraditado Alberto Fujimori quien, ha empezado a tomar una ofensiva que corresponde más a manotazos de ahogado, que a argumentos sólidos. César Nakazaki deja ver así, que percibe una derrota que sino contrarresta con medidas inmediatas le golpeará la cara, para gusto de muchos de nosotros que queremos justicia y un castigo justo para quien violó los Derechos Humanos de muchos peruanos.

Veamos por ejemplo, las respuestas de Nakazaki a las recientes declaraciones del Premier Jorgito del Castillo.

En primer lugar mencionó que debía restárseles importancia puesto que del Castillo es un “testigo político”. En segundo lugar (para rematar con diente de oro) se mandó con un rollo jurídico que cito textualmente a continuación: “así fuese secuestro la detención que sufrió, el delito ya prescribió porque, al no ser secuestro agravado sino la figura básica del secuestro, la pena máxima era de cuatro años”.

Y, en tercer lugar, tenemos al mismo abogado (Nakazaki) deseando que como testigo estuviera Alan García para compararlo con Fujimori. “Habría sorpresas. ¿Cuántos muertos hubo en el gobierno de García y cuántos en el de Fujimori?”, anotó.

Bueno, aquí hay varias cuestiones interesantes. Vamos en orden.

Para comenzar habría que preguntarle al señor Nakazaki si su defendido no es un personaje político. ¿A alguien se le ocurriría decir que no lo es? Si bien el caso se ve en la instancia pertinente (y ello es positivo), no se puede negar que la llegada de Fujimori ha afectado de todos modos el terreno político puesto que se trata nada menos que de un ex presidente.

En ese sentido, ¿no es lógico que varios de los testigos sean también personajes políticos? Por supuesto y, la razón por la cual están de testigos nada tiene que ver con “politizar” el tema, como tanto teme el amigo Nakazaki, sino porque fueron víctimas de atropellos que su defendido es acusado de haber cometido.

Por esa razón, no debe extrañarnos, ni debe menospreciarse, la declaración del Premier quien ha dado argumentos sólidos y reveladores respecto a lo ocurrido el día del Golpe de Estado del 92. Si tanto le molesta al señor Nakazaki eso de los “personajes políticos”, entonces debería renunciar a este juicio.

En segundo lugar, y esto está bueno, habría que ver si realmente el delito prescribió. Para ello es preciso que se determine si se trató de un secuestro agraviado o la figura básica de un secuestro (en términos de Nakazaki). Ello es fundamental no solo para determinar este asunto y dejarlo zanjado, sino porque de probarse que la defensa busca inducir a equívocos respecto al tipo de delito, tendremos un referente importante a la hora de considerar la estrategia de este abogado como parte de un plan mayor. Si bien los juicios son varios y distintos, el abogado y las estrategias no lo son tanto; es preciso considerar este patrón en la defensa, en todos los otros juicios que se le siguen a Alberto Fujimori.

Pero dejando de lado el tenor jurídico, en el cual no soy especialista pero algo de sentido común me permite entrar en el tema, cabe mencionar otro aún más importante. ¿Cómo puede alguien decir que porque un delito prescribió entonces ya no es relevante?

Esa es la muestra más clara de la sinvergüencería (y lo digo con todas sus letras puesto que se necesita contundencia en estos menesteres) en la cual basa su defensa el señor Nakazaki. Imaginemos que el delito prescribió, ¿acaso probar que ocurrió el secuestro no significaría nada? Por supuesto, se probaría que Alberto Fujimori, durante su período como Presidente de la República, dio dichas órdenes y, con ello, su imagen quedaría aún más desprestigiada. Se trataría de todo un acontecimiento social (del mismo modo que los juicios que se le siguen). Ello es relevante, al margen de si en el juicio particular significa o no.

Y ahora veamos el punto tres. Interesante la propuesta de Nakazaki para comparar al extraditado con Alan García. Ello de arranque indica que sabe que su defendido no es ningún santo. ¡POR FAVOR! Que la comparación sea con García, quien tiene una serie de denuncias en fila, no hace sino ratificar que Nakazaki confía en su defendido tanto como yo en Alva Castro. Esa es, la patinadita Nakazaki. ¡Bien ahí!

Pero, y aquí viene otro detalle, no se trata de una cuestión de comparación. No se trata de decir el que mató a menos gana, el que violentó menos derechos humanos gana, el que cometió menos irregularidades en su gestión gana, etc. No, no, no y no (y sigan negando). No debemos seguir acostumbrados a la figura del mal menor que, no solo se obedece en elecciones. Nunca se deben violentar derechos humanos, nunca se debe hacer mal uso de un cargo que la ciudadanía delega, etcétera. Aquí no importa la cantidad, así que déjese de gracias señor Nakazaki. Alan García no es un santo y Alberto Fujimori tampoco, ambos deben responder a la justicia.

Como podemos ver, la estrategia del abogado defensor de quien alguna vez renunció por fax (en uno de los episodios más pintorescos y lamentables de nuestro país) responde más a reacciones desesperadas por salvar a su defendido que a una estrategia de defensa argumentantiva real. Ello nos deja clara la evidente derrota que empieza a ver cercana y, claro, pese al mal rato, al dolor de hígado y al aumento de arrugas que sufre mi frente luego de sus declaraciones, es un buen indicio para todos. Tal vez estemos ganando la batalla, desde acá comparto mi más escéptico, pero también terco optimismo.

Más sobre el tema

José Alejandro Godoy "La honestidad brutal del fujimorismo"


19/01/2008

Limas nuestras


¿Qué comparten todas las Limas dentro de la gran Lima? ¿El espacio geográfico, el nombre, el alcalde metropolitano (ojalá no), el clima? Bueno, el clima no pues varias veces una ruta no tan larga nos recuerda que si olvidamos la chompa en casa cometimos un grave error (y viceversa). El espacio geográfico parece ser un argumento muy misio, el nombre es un argumento muy simple y el alcalde uno muy práctico. ¿No se trata acaso de varias Limas?

La música, las costumbres, el lenguaje, la organización ciudadana, los reclamos, las prioridades, etc. demuestran con creces que hablar de una única Lima resulta poco adecuado para conceptualizar nuestra ciudad. Del mismo modo, por extensión, hablar de un único limeño resulta igual de complicado.

A raíz del aniversario de Lima, conversé hace poco con un buen amigo que me repetía que los limeños sabemos solo de nosotros mismos, a menos que hayamos decidido voluntariamente conocer más Lima que la que nos rodea. El centro histórico fue, en su momento, el núcleo de una ciudad que se veía aún pequeña. ¿Podemos hablar ahora de un centro?

Del puente a la alameda” es la frase de un excelente vals que nos recuerda algunos años limeños. Ahora podríamos cantar frases muy distintas: del Mega Plaza a Larcomar o De Plaza San Miguel a Lima Sur Plaza, o de Pueblo Libre a la nueva biblioteca nacional, etc.

Nuestra ciudad ha crecido, tal vez de forma caótica pero siguiendo una lógica muy particular. Lima pluricéntrica la llaman algunos, y con bastante acierto. No hay uno, sino varios espacios compartidos por determinados grupos de limeños que viven en torno a su centro. Estos responden a varias variables, una de las cuales es la del grupo socioeconómico de que se trate.

Ello me recuerda a un comentario de otro amigo que me decía, algo pensativo, que eso de unir grupo social con económico resultaba curioso. Grupo “socio-económico” tal vez es un término que perdió vigencia. ¿Será cierto? Habría que indagar más al respecto, pero basta decir por lo pronto, que en términos económicos el Mega Plaza nada tiene que envidiar al Jockey Plaza (al otro lado de la ciudad). ¿El público asistente es distinto? Pero, en qué sentido.

Las necesidades básicas y las de entretenimiento se resuelven en un mismo espacio, de este modo parece que si no se sale de un centro por travesura (puesto que no suele ser por necesidad) uno puede vivir cómodo y feliz en el mismo pequeño espacio dentro de una gran ciudad. Claro, en términos laborales, muchos deben trabajar fuera de sus centros y tal vez es ese el factor que dinamice el movimiento en nuestra ciudad, no otro.

Por otro lado, las ideas que miembros de un centro en esta Lima se hacen de miembros de otro centro responden a una serie de prejuicios que pueden resultar verdaderos pero, que al ser asumidos como dogmas siempre tendrán ello de negativo.

Este desconocimiento de un limeño por otros, encuentra también asidero en el hecho de que los centros limeños se hacen cada vez más estrictos. Se trata de una suerte de inflexibilidad invisible y tácita que cierra la puerta a quienes reconoce como intrusos y, de este modo, se restringe la dinámica social entre unos y otros. Imaginen entonces la dificultad de crear, o imaginar siquiera, un perfil del limeño. ¡Vaya tareita!

Lima se ha configurado como una ciudad sin otro símbolo que la identifique que ese Centro Histórico tan desconocido por muchos. Lima es una suerte de lienzo lleno de pincelazos de colores diversos, fiel a los anuncios de conciertos del Grupo5 (excelente y recomendado desde este espacio) o Aguamarina, entre otros. La pregunta es ¿debiera no serlo?

Las migraciones son, definitivamente, un factor responsable de esta pluralidad bajo un mismo cielo gris (y bastante feo, para ser sincera); ello tal vez es lo más rico de Lima. Esta ciudad permite conocer culturas distintas (porque hablar de “microculturas” como algunos, me parece desacertado) en cada distrito o, tal vez, en cada barrio. Comparar a Lima consigo misma es un ejercicio enriquecedor y ciertamente ilustrativo.

Claro que tenemos miles de problemas por solucionar, sobre todo si se desea garantizar seguridad y bienestar a todos los limeños que responden, desde luego, a perfiles muy distintos; sin embargo, al margen de ello, es preciso reconocer que tal vez en la diversidad está la respuesta.

Tal vez esa sea la razón por la cual para algunos las piletas surrealistas son una estupidez y para otros un acierto. Tal vez esa sea la razón por la cual algunos no sienten enojo cuando el Alcalde de Lima guarda silencio extremo y otros le rogamos que hable y cumpla su papel. Tal vez esa sea la razón por la cual algunos alaban las nuevas propuestas de construcción vial y otros reclaman que las áreas verdes no se vean perjudicadas, etc.

Ello también es democracia.

Ahora bien, al margen de lo distintos que somos entre nosotros, es preciso caminar buscando un mismo objetivo: mejorar nuestra ciudad que cada día alberga a más ciudadanos. Para ello, debemos trazarnos metas claras y prioridades. Solo en el diálogo lograremos poner sobre el tapete nuestros puntos de vista y considerar los ajenos y, de este modo, cada uno será evaluado y se podrá trabajar en pos de una ciudad que es de todos.

En este post no he querido hablar mucho de nuestro Alcalde, puesto que se ha hecho en otros espacios y en este ya se ha dicho bastante sobre él. La idea a rescatar es el beneficio de nuestra ciudad al contar con la pluralidad que se evidencia en cada espacio. Claro que no será posible gozar de ella siempre que se imponga alguna forma de vida sobre otra y de ello tenemos varios ejemplos. Lo oportuno es contar con todos.

La descentralización debe darse no para que Lima se homogeneice, sino porque es preciso que en todo el país exista igualdad de oportunidades para los peruanos. Quien deseaba ver homogeneizarse esta ciudad, debería considerar nuevamente la idea. Por lo pronto pasearé por el Centro hoy ya que, como muchos, no asisto hace buen tiempo. Lima, la pluricéntrica, abre las puertas para todos aquellos que deseemos pasar no uno, sino varios buenos ratos. ¿Se unen?

pd: perdonen el desorden del post. No podrán negar que es muy limeño.



18/01/2008

Aniversario de Lima


Hoy Lima cumple 473 años de fundada y, como es de esperar, las celebraciones empezaron y seguro tendrán para rato.

Mañana el post respectivo, pido disculpas hoy, pero debo recuperar horas de sueño.

¡Feliz Aniversario!

pd: por supuesto que Luis Castañeda habló hoy, ¿qué creían? Ha desarrollado una enfermedad novedosa: mudez voluntaria. Ojalá luego no degenere en “amnesia voluntaria”, sino…la canción.


Más sobre el tema

El Comercio: Lima de aniversario
José Alejandro Godoy: La ciudad de la furia y el alcalde mudo

17/01/2008

Juntos y revueltos


Nuestro escenario político suele ser rico en noticias, entendiendo por rico: lleno, plural o diverso. De lo que no nos podemos quejar es de aburrimiento. Pero, también entendemos que pese a ello, existen casi de manera natural, algunos temas que gozan de mayor protagonismo por sobre otros y ello ocurrió durante esta semana respecto al diferendo marítimo con los vecinos chilenos.

El día de ayer el Presidente de la República, Alan García, se presentó en el Congreso para explicar los alcances de la demanda interpuesta ante la Corte Internacional de La Haya, con lo cual concretó este hecho. Las reacciones en Chile no se han hecho esperar y, sin duda, la peruana tampoco.

Sobre el tema hay mucho y pertinente análisis. Basta decir en esta oportunidad que hay dos cuestiones principales: por un lado, es preciso que el equipo de representantes peruanos sea estable y constante (no otro FORSUR) y, por el otro, no se debe politizar el tema a fin de que pueda resolverse en la instancia pertinente y sin intromisiones de otra índole que pudieran resultar perjudiciales.

Ahora bien, en esta ocasión sobre lo que deseo llamar la atención es respecto a la unión política notoria tras la postura gubernamental.

Al respecto, Álvarez Rodrich menciona el día de hoy la importancia de esta unión por parte de nuestros políticos debido a que la relevancia del tema lo amerita. Debo decir que sin duda, la unión resulta básica y desde luego digna de resaltar. Acá entre nos, imaginar a los diversos personajes políticos (antagónicos en muchos casos) de acuerdo y respaldando con énfasis la iniciativa del gobierno, no pasaba de ser una utopía digna de convertirse en chiste.

Afortunadamente, hoy podemos decir que ello se hizo realidad.

Bueno, utilizando la frase de un buen amigo diré “no sería yo…" si me conformara con la superficie, por ello me pregunto: ¿realmente nuestros políticos se unieron por la relevancia del tema?

Uyuyuy, acá hay especulación para todos los gustos. Para los escépticos por ejemplo, queda siempre la opción de pensar que todo se debe a intereses propios de unos y otros. Para los crédulos (lo cual no es peyorativo, por si acaso) está la opción de creer que los políticos han dejado de lado este afán por el protagonismo personal y han decidido unir fuerzas en asuntos importantes como este. Algunos otros pueden pensar que se trata de una sana coincidencia (los azarosos), otros que es un error (los que no creen en la unión en ningún caso) y a otros, ni les va ni les viene porque son indiferentes.

Para ser sincera, no tengo una respuesta a la pregunta enunciada líneas arriba, pero lo que sí puedo decir es que no deberíamos generalizar las motivaciones, o al menos no por ahora. Cada caso es distinto, porque cada personaje político lo es, pero eso sí, crédula no soy. Veamos.

Primero, dejemos en claro que la unión tras una demanda como esta es vital. Enfatiza el discurso, la postura y, desde luego, se trata de un gesto político importante que da un mensaje simultáneo (a peruanos y extranjeros) al esbozado con los elementos prácticos: la presentación de la demanda en sí.
En ese sentido, perfecto.

Sin embargo me queda la duda, algo así como una molestosa piedrita en el zapato, ¿tendrá que ver en algo el ánimo antichileno? No se puede cerrar los ojos ante los hechos, hay que reconocer que en el país existe antichilenismo y pudimos recordarlo hace algunas semanas cuando los supermercados Wong fueron comprados por Cencosud.

¿Nos hubiera dolido (porque hubo dolorcito) de la misma manera si la empresa no hubiera sido chilena? Hubiera dolido, claro que sí, pues Wong antes que un espacio físico era también un símbolo; sin embargo, el factor chileno debe considerarse.

Regresemos al asunto de la unión política tras la demanda interpuesta por el Estado Peruano, ¿no habrá algo de esto? Creo que sí, lo que no sé bien es en qué medida. Si la población toma este asunto con el ánimo que comento, entonces está ejerciendo cierta presión social que pudiera influir en las posturas de los políticos peruanos. Creo que algo así sucede y por ello, la unión es tal vez más sintomática pues revela esta ya no solo intención, sino NECESIDAD de unión frente a Chile.

Para ahondar más al respecto debemos seguir el asunto de cerca. Es preciso ver las reacciones durante los días en que el tema siga siendo protagonista, no vaya a ser que estemos (inconscientemente) viviendo nuestra revancha por la Guerra del Pacífico. Ya estamos grandecitos. El asunto es sobre un aspecto: límite marítimo. No sobrecarguemos el escenario con subjetividades muy interesantes tal vez (¿?) pero innecesarias.

No obstante hay otro hecho que ha llamado mi atención de manera particularísima (-ísima, realmente) y son las declaraciones del líder del Partido Nacionalista Peruano, Ollanta Humala.

Acá en menoscanas le hemos dedicado algunos escritos, y hoy la historia se repite pero con otros colores. El comandante ha mencionado: “Antes de que se presente la demanda, uno tiene la obligación y la responsabilidad de presentar todas las sugerencias, correcciones, las críticas constructivas. Una vez que se presenta la demanda, tenemos que apoyar la posición del Gobierno”.

Sí amigos, yo tampoco lo podía creer.

De pronto, Ollanta Humala ha respondido de una manera bastante impredecible y, debo mencionar, lógica y razonable. Tal vez esta es la postura que hace que la “unión” política lo sea realmente. Si el PNP se ha alineado (puesto a ser los únicos que ponían varios peros) ¡caramba! La cosa es seria.

Ahora bien, como mencionaba un amigo, respecto a este tema a nadie le conviene presentarse más confrontacional que el otro. Todos guardarán su ánimo pleitista (si lo tuvieran) y se quedarán quitecitos. El Perú es uno solo, y bla bla bla. La idea es excelente, la sorpresa es suma.

Claro, aquí podríamos tener otro factor a considerar y es el hecho de que Ollanta Humala ha ido entibiando su discurso durante los últimos meses; bueno, cuando hablaba porque eso de quedarse mudo es un deporte entre varios de nuestros representantes. Esta nueva tibieza responde, entre otras cosas, a cálculos políticos para la supervivencia durante estos años y, desde luego, para el posicionamiento en el 2011.

Como tal, la radicalización parece no vender tanto como el discurso de centro cuando no se es un outsider y Ollanta ha notado este pequeño, pero significativo detalle. Interesante mirarlo desde esa perspectiva también.

En líneas generales, quedémonos con la idea de que al margen de las motivaciones subyacentes (que hay sin duda alguna, pero nunca conoceremos) lo importante es el mensaje que se da a todos los peruanos y, desde luego, a la misma Corte. Se trata de un gesto que indica unión y, con ello, fortalece la postura peruana. Tal vez en este caso, y de este modo, sí cabría el muy utilizado “El Perú avanza”.



16/01/2008

Tomándolo de quien viene


Hay algo de lo que estoy segura, y es respecto de mi convicción sobre la impertinencia de un ministro como Luis Alva Castro en el Ministerio del Interior. Ello lo pueden evidenciar en muchos posts publicados al respecto, pero quiero hacer hincapié en el hecho de que no se trata de una posición obstinada y subjetiva, sino que responde a la ineficacia e ineficiencia comprobada en dicho sector, durante lo que va de su gestión.

Sin embargo, es propio de quienes desean manejar sus posiciones en base a argumentos y no a rostros, reconocer cuando aquellos que deseamos ver fuera, cometen ciertos aciertos. No es del todo el caso de mi amigo LAC, pero sin duda algo de acierto tiene cuando exige a la Fiscalía que reconsidere enviar a la Fiscal Luz Loayza, de regreso a Maynas.

Cierto es que la situación de la mencionada Fiscal es particularmente difícil pues se trata de una magistrada que se encuentra observada por las mafias de drogas en nuestro país. En ese sentido, exigir su seguridad resulta, por decir lo menos, lógico y es deber de la Fiscalía atender el pedido que hiciera el despacho de nuestro amigo “el estancado”.

Ahora bien, ambos (Mininter y Fiscalía) se han enfrascado en una discusión que ha durado alrededor de una semana. Esta, giró en torno al asunto de funciones de unos y otros, pero el asunto de fondo, el central, no fue lo suficientemente abordado. Recién el día de hoy encuentro que puede que los dimes y diretes culminen para hablar de la importancia de brindar seguridad a esta Fiscal y, desde luego, a todos aquellos que se encuentren en los mismos aprietos.

Pero el punto a considerar respecto a este tema es este: ¿alguno de ustedes considera que Luis Alva Castro hace mal en exigir mayor seguridad para la Fiscal? Creo que la respuesta, casi inmediata, es un rotundo no. Si algo le hemos exigido desde el inicio (y le seguimos insistiendo sin cansancio) es que vele por la seguridad aunque, claro, la pedimos para todos los peruanos. Ese encargo aún le queda muy grande.

Sin embargo, la reacción de la Fiscalía (tengo la impresión de que cederá un poco en los próximos días) responde, a mi modo de ver, no a una cerrazón ilógica respecto de la seguridad que debe brindar a sus magistrados antes de mandarlos a la boca del lobo, sino a la falta de respeto que sienten hacia ellos cuando el “ministro” les enmienda la plana.

Pero ojo, ¿a quién no le molesta que le enmienden la plana?
A quienes son capaces de aceptar que pueden equivocarse.


No es mi intención hacer notar que la Fiscalía no quiere admitir el error (aunque sin querer queriendo ya lo hice), sino mencionar que lo que podría subyacer a esta incomodidad es que se trate del súper archi cuestionadísimo (ojo con los superlativos) “ministro”.

Es evidente que con la autoridad que tiene (y vaya que lo hemos mencionado hasta el hartazgo) no puede sino resignarse a que muchos tomen sus iniciativas como de quien viene. Si ello no gusta a nuestro amigo Luis Alva Castro, debería reconsiderar sus dos únicas opciones para evitar estas confrontaciones:


1. callarse la boca (como suele hacer)
2. Renunciar (lo cual esperamos con mucha esperanza terca desde este humilde espacio)


Mientras tanto seguirá actuando un poco como el ridículo, un poco como ogro y recibirá cada cierto tiempo (tal vez no muy espaciado) el reclamo respectivo desde este blog. Acá en menoscanas lo queremos…pero sin el fajín.

Canitas al aire

Obsequio de Rodrigo por el primer aniversario




15/01/2008

Primer aniversario

Menoscanas cumple un año










Selección de comentarios


Juan Luis Denegri
Nosotros poderosos


Estoy de acuerdo con tu comentario, creo que debemos ser la mirada vigilante. Ese se supone es el punto de la democracia poder elegir a nuestros representantes y si actúan mal, no volver a votar por ellos. Pero tu contribución tiene una propuesta particular, que me recuerda a los Simpsons, si a esos personajes amarillos. Liza una vez saco un diario, como tu sacaste tu blog, y se enfrento a los poderes de la ciudad. Aunque probablemente no venció, esto le enseño al resto de ciudadanos a manifestarse, a expresarse libremente. Solo cuando cada ciudadano pierda el miedo y se manifieste, tendremos un sociedad verdaderamente fiscalizadora.”

Anónimo
Primer día de clases

"Laura, es oportuno el tema que desarrollas en este artículo, creo que la responsabilidad que tenemos los padres de familia en muchos casos nos queda grande. Este tipo de colegios llamados preuniversitarios ahora ya tienen educación inicial; en su mayoría no tienen patios adecuados y el objetivo más importante es que los pequeños aprendan lo mas tempranamente posible a leer y a escribir. No tiene gran importancia la psicomotricidad, el arte ( danza, teatro, música, plástica, etc.)o lo maravilloso que es para un niño descubrir su entorno o descubrirse a si mismo JUGANDO, pero lo mas grave es lo que refieres en tu artículo: los padres están contentos con el aprendizaje de sus hijos, no les interesa que sea a costa de no haber disfrutado su infancia. Conozco a niños que han iniciado su educación en estos centros, que estan comodos sentados horas frente a sus computadoras, hartos de ir a la primaria y que rechazan las actividades manuales o de movimiento en general. A estos padres ya no los veo tan felices, y en medio de su preocupación se percatan que el tiempo no se puede retroceder.Francy"






Anónimo
Sucedió en Venezuela


Cuando las personas no tienen claro lo que significa vivir en democracia, dudan ante cualquier dictador.Una dictadura NUNCA es buena.Porque la dictadura no te permite expresarte, porque saquea tu país, porque mata a nuestros compatriotas, porque rompe todo tipo de organización, no acabaría nunca los porques, pero si los resumo en ATRASO DEL PAIS EN TODOS LOS SENTIDOS, NO SOLO EL ECONÓMICO. Si nuestro país es pobre, también es porque cada corto trecho de democracia, aparece un dictador que como cangrejos nos lleva para atrás. El problema es que como la democracia en pocos años no puede solucionar las desgracias que nos dejan las dictaduras en largos años, los ciudadanos terminamos apoyando a estos caudillos. Preguntémonos en primera persona:¿me gustaría no poder dar mi opinión?¿Me gustaría que matasen impunemente a un familiar cercano?¿Me gustaría que cada cierto tiempo entre un ladrón a mi casa, me robe todo y me diga que a cambio me va a dar un menú diario?, etc, etc.Sacar adelante un país en democracia es dificil, pero lo facil no me interesa. Debemos tener claro que existe gente interesada en que las dictaduras retornen, hay mucho en juego. No dudemos.


Guille da maus
¿Y dónde está el solidario?


Vivo el "muertito". Pero fijate como a él le liga quedarse callado y dejar que el interés mediático en su "muertitud" se desvanezca.Aunque en realidad no era necesaria su presencia en el desalojo, la cosa es que no se le escuchó mucho al respecto y, más bien, logro que el peso de la responsabilidad cayera sobre la policia. No es fino?

Runa
Reforma: la juventud es un estado de ánimo
¿Reforma? ¿O revolución? Je! En efecto. Mientras los "partidos" que existen sean básicamente plataformas electorales para que los políticos accedan a puestos públicos nada va a cambiar mucho. Más les va a interesar seguir figurando que "renovar" sus movimientos. ¡Cada cuadro joven no es un camarada más sino un competidor nuevo! Pero bueno... Lo que me alegra es sentir que el grito de "renovación" se escucha cada vez más fuerte en todas las tiendas partidarias, de un extremo y de otro. Como decía el maestro González Prada... "los jóvenes a la obra". (Ya saben a dónde mandaba a los viejitos...)

Marcayuq
Mesa directiva del Congreso
Solo quería hacer hincapié en algo que nos termina centralizando fuerzas: elecciones. Para mi en todo caso, deberían ser el esfuerzo de un trabajo serio con organizaciones populares, organizaciones sindicales e incluso gremios empresariales. No la razón fundamental para acercarse a ellos, sobre todo, durante una campaña electoral. EL COngreso no hace más que reflejar lo que nuestro sistema político adolece: infraestructura partidiaria, participación política de la población, transparencia, y renovadas instituciones. No hay que olvidar la ausencia del debate ideológico.No entiendo la sorpresa de una eleccion de la mesa directiva del segundo poder del Estado, cuando lo que podria sorprendernos es que este asuma un rol independiente, autónomo, no partidarizado, y de directo diálogo con el pueblo...No es mayeutica, es simplemente ganas de conversar...


Rodrigo Montes
MAJAderíaZ
Más que seguir discutiendo sobre si el comunismo esto o el capitalismo lo otro, quiero opinar sobre el análisis político de Laura. En primer lugar, me parece oportuno que haya destacado los tonos dictatoriales que ya se dejan ver en palacio. No puede ser que una consulta popular sea tan poca cosa; que no sea vinculante no significa que sea irrelevante. Ahora, los escépticos dirán que sí lo es, pues los impulsores de la consulta amenazaron con azotar a los que no acudiesen a "votar". Yo me pregunto si la prensa registró algo, o los observadores; o si el gobierno - que tan diligentemente se la juega por la ciudadanía - tuvo que sofocar algún desvande tipo la pasión de Cristo (lo que queda claro, por lo menos, es que quienes no quisieron ir y fueron la consulta, en el peor de los casos estaban mas confiados en los azotes que en la protección de la policía, "que siempre ha vigilado el bien común en Pura" -ojo-).En segundo lugar, hasta donde yo sé, una emisora privada puede decidir librmente si le da la gana publicar tal o cual publicidad (dije publicidad no noticias). Según Jorge del Castillo, esto le recuerda a la dictadura de Fujimori. O es que quizás le gustaría que el gobierno SÍ pueda publicitar lo que le venga en gana, tal como se hacía en la década pasada. El tema da para largo, pero quiero terminar diciendo que es necesario que dejemos las ideologías a la hora de tomar decisiones. Hace falta mucha investigación sobre inversión minera y desarrollo social, como para estar seguros de que la minería es algo bueno siempre. También es cierto que es un poco rochoso que el gobierno se la juegue por la mina en pos de los intereses nacionales: ¿Alguien los ha visto alguna vez?

Nila Vigil
Educación: más variables

Querida laura,Las pruebas únicas son una muestrade la mentalidad homogeneizante del Estado. Sobre la del ingreso a la Formación Docente te cuento que ahora que he estado en el Paranapura he visitado una comunidad que tenía primer año de secundaria.A esa comunidad llegan niños y niñas (más niños) de distintas comunidades para hacer seguir sus estudios,,, es el primer año que se tiene secundaria y el cole tiene DOS profesores que enseñan TODOS los cursos,,,Con ese acceso a la educación que tienen esos niños, no será esa la nejor secundaria,, por muy buena voluntad que tengan esos dos profes y es por ello que la nota nota 14 es una muestra más de la falta de conocimiento de lo que es el Perú,,, Ese colegio es uno más de los muchos que hay en los territorios indígenas y con esa valla de nota 14 no se puede esperar que ingresen muchos jóvenes de esos coles a la FDLa gente del FORMABIAP (formación de maestros bilingües de la Amazonía peruana) que trabaja con jóvenes indígenas, evaluaba a los jóvenes, veía si tenían condiciones para ser docentes de su pueblo y en un ciclo inicial los nivelaba. Con la nota mpinima 14, este año no ha habido ingreso de jóvenes indígenas,,,,entonces faltan muchos docentes para los niños indígenas que hablen la lengua de los niños y el estado en lugar de hacer algo más para garantizar el derecho de los niños a recibir una educación en su lengua, está retrocediendo en lo poco que se ha ganado. Saludos

Jorge Vásquez
La primera cena

Está claro que el muy habil Alan desea apuntalar la figura de Lourdes Flores con miras al 2011, toda vez que la disputa final será muy probablemente entre Keiko Fujimori y alguno de los Ollanta.Puesto que entre Ollanta y Keiko, los votantes apostarán por Keiko por el pánico al Humalismo Chavista (tal como lo hicieron por Alan antes que por Ollanta) Alan intenta trabajar en la estrategia de Lourdes para lograr colocarla en la segunda vuelta; toda vez que dentro de su partido no existe ningún personaje capaz de vencer en ninguna contienda electoral por la presidencia y en el entendimiento que la zagacidad de Lourdes para responder positivamente como candidato es nula (dos elecciones con múltiples errores estratégicos lo demuestran) , Alan entiende que necesita coparla desde ahora y construir una base sólida que le permita armar una estrategia capaz de presentarla como una alternativa femenina frente a la de Keiko Fujimori.Este acercamiento no es sino un primer paso para construir una estructura orientada a darle continuidad al modelo que ahora el aprismo (o mejor dicho, el alanismo) ha hecho suyo y que va a mantener y que desea que el próximo régimen también la continue, toda vez que seguirá otorgando indicadores de crecimiento económico; aún cuando eso no signifique la construcción de una sociedad más justa.Esto último, la construcción de una sociedad más justa, no se avisora en un futuro cercano ya que desde el Estado (y desde nunguna organización política) está en marcha ninguna reforma seria del aparato burocrático estatal y de su relación con los ciudadanos.Se sigue esperando lo que el régimen Toledista esperaba: el chorreo. Es decir esperar que la inercia del crecimiento económico finalmente termine beneficiando en el mediano plazo a los sectores más desposeídos.Pero como todos sabemos, en el mediano plazo todos estaremos muertos...

José Alejandro Godoy
¿Dónde queda el Perú?

Cuando avanzaba la campaña electoral de 2006, fue un lugar común bastante repetido que el mensaje que debía quedar claro a quien sea elegido como Presidente o Presidenta de la República era que el mandato que se le entregaba tenía como tarea fundamental reducir las brechas sociales e institucionales entre los peruanos.
A dos años de dicha experiencia electoral, que todos vivimos de alguna u otra manera, el reportaje que comentas hace que buena parte de las reflexiones que has hecho en este post vuelvan a cobrar actualidad.
A estas alturas, seguir pensando en si debemos tener "más o menos Estado" resulta ser una discusión bizantina. Creo que a todos nos queda claros que la organización estatal no está siendo capaz de cubrir los servicios básicos de la población y que son urgentes una serie de reformas que tengan, como horizonte principal, la mejora de las condiciones de vida de todos los ciudadanos. Todo vacío en política - como en la física - se llena. La aparición de alternativas radicales con cierta aceptación en el interior del país no solo se produce por la voluntad de estos grupos de captar seguidores, sino, fundamentalmente, por la ausencia estatal a la que he hecho alusión y, además, a la de los partidos políticos, que no logran conectar con estas demandas.
Hay, finalmente, un punto que debiera ser materia de discusión: la relación entre política y sobrevivencia. Señalas en este post que mucho del desinterés de la ciudadanía por la política se debe a que requiere acceder a medios para poder subsistir de la manera más rápida posible. La pregunta, para comenzar a voltear esta situación podría ser: ¿por qué nuestros políticos no ven que el desencanto por lo que hacen es justamente porque no dan alternativas a esa situación?

14/01/2008

2011 de infarto


Los comicios electorales del año 2011 representan para muchos una oportunidad democrática en la cual haremos sentir nuestro “poder” al votar por tal o cual candidato. Sin embargo, luego de las elecciones del 2006, no somos pocos los que prevemos el escenario como un gran dolor de cabeza pues, es probable que nos encontremos nuevamente ante la necesidad de elegir al “mal menor” o tal vez, caer en cuenta de que dicho sujeto no existe.

Como parte de los preparativos para este 2011, uno espera que los partidos políticos que mantienen vigencia, y en algunos casos cargos representativos, se pongan las pilas y trabajen desde ya con la intención de brindarnos alguna propuesta atractiva y digna de considerar. No obstante, nuestras esperanzas andan por los suelos pues los partidos se han enfrascado en la coyuntura, han evidenciado su fragilidad y explican cada vez mejor la razón por la cual la población sigue sintiendo desconfianza hacia ellos.

En otras palabras: nuestro sistema de partidos está hasta las patas.

Consecuencia de ello es, claro está, la desconfianza ciudadana y la intención de tomar iniciativas propias (como se mencionó en el post de ayer), pero además tenemos, el surgimiento de algunas propuestas que aprovechándose de esta coyuntura, buscan beneficiarse de las percepciones ciudadanas. Pero como no somos tontos, no caeremos, ¿verdad?

El día de hoy escuché a la congresista fujimorista, Keiko Fujimori, anunciar la creación de otro partido con el objetivo de respaldar al extraditado Alberto Fujimori, y llegar al gobierno en el 2011. Dicho nuevo partido se llamará “Fuerza 2011” y la recolección de firmas empieza este viernes.

Atención con lo siguiente.

El hecho de que un sistema no funcione puede indicar que tanto el sistema como los actores que lo protagonizan son quienes cometen los errores. Visto así, es preciso reconocer que tal vez no sea la fórmula la equivocada, sino quienes la concretizan. Por ejemplo, si nuestra democracia es débil, no es porque el sistema democrático sea malo per sé, sino porque debemos mejorar el funcionamiento de nuestro sistema, lo cual pasa por reeducar a los actores del mismo.

Entonces, cuando notamos que nuestro sistema de partidos es una reverenda nulidad, lo que es preciso revisar es a nuestros partidos políticos y no renegar del sistema.

¿Por qué me detengo en este asunto?
Pues, aquí meto mi cucharón, considero fundamental que para que una democracia funcione, existan agrupaciones ideológicas sólidas que brinden herramientas para la discusión y el debate. Sí creo en el sistema de partidos, pero también que el nuestro es deficiente y es preciso mejorarlo.

En ese mismo sentido, la burla explícita y sistemática que hacen los fujimoristas de este sistema, me parece altamente condenable. Resulta sin duda crítico que ante cada elección, este “partido” recurra a un nuevo nombre, nuevo logo, nuevos miembros (aunque ello es cuestionable), nueva inscripción, etc.

¿Por qué ello resulta tan peligroso? Pues porque debemos ver más allá. La nueva recolección de firmas, el nuevo logo, la nueva inscripción, el nuevo slogan, etc. no son aquello de lo cual debamos quejarnos pues subyace un asunto mucho más denunciable. Este es, el mensaje detrás de este cambio constante.

El movimiento fujimorista (pues no creo deber considerarlos partido), cuya línea ideológica y programática se reduce al accionar del líder natural y supremo (Alberto Fujimori), busca mediante esta nueva creación (porque no es la primera) ratificar la errónea idea de que los partidos deben conformarse únicamente con fines electorales.

Si ante cada elección se crean nuevos partidos que luego de ellas vuelven a cero, entonces no debe extrañarnos que nuestro sistema de partidos goce de cero credibilidad y confianza. Si resulta imposible articular y conjugar a un grupo de peruanos en torno a una ideología, principios comunes o doctrina, y a un plan de gobierno que se base en estos principios compartidos, entonces estamos condenados a ver más dizque partidos aparecer en la cédula de votación.

El fenómeno de los outsiders resulta un referente importante pues, la ciudadanía desconfía de los políticos curtidos y mediáticos, y gira hacia aquellos desconocidos bajo la premisa de que por no andar tan involucrados, son menos cochinos. La relación política y corrupción se ha extendido afectando no solo el sistema partidario, sino la democracia en general, pues se imposibilita cualquier intención de continuidad de planes.

Por ello, el anuncio de la congresista Keiko Fujimori no solo revela la noción que tiene el grupo fujimorista de los partidos (pues para ellos solo se trata de organizaciones que existen solo para la campaña electoral), sino además el nulo interés que tienen por ayudar a construir conciencia ciudadana respecto a la importancia de votar por planes y no por rostros. Vale decir, les importa un pepino la democracia y su fortalecimiento.

Claro que ello no me extraña de los amigos naranjitas, quienes ven en el respeto a la ciudadanía y sus derechos, un gran obstáculo; sin embargo es preciso recordarlo para que en el 2011 no cometamos errores. De esos ya hemos tenido bastantes, no podemos seguir tropezando con el mismo chino. Y los partidos, ¿están ahí?

13/01/2008

¿Dónde queda el Perú?


Hoy otra noticia volvió a evidenciar (y ello es preocupante) la falta de Estado al interior del país. Se trató esta vez de un informe publicado en el diario El Comercio, que bajo el título “Grupos políticos radicalizan un discurso étnico aimara en Puno”, pone nuevamente de relieve el riesgo que corremos como nación si seguimos cerrando los ojos.

La falta de presencia estatal no es un tema nuevo; sin embargo, nos detenemos en él cuando los atentados ocurren y, lo que es peor, se vuelven sistemáticos. Ocurre también que observamos este problema de lejos y, claro, cuando las noticias nos narran los acontecimientos que lo evidencian; vale decir, nuestra manera de hacerle frente es defensiva y no propositiva: no nos anticipamos, solo reaccionamos.

De esta manera, por ejemplo, la presencia de las casas del ALBA que representan para un sector del gobierno un problema, encuentran aceptación popular. Al margen del tema puntual de estos establecimientos (pues dicha discusión podría ser objeto de todo un artículo al respecto), lo cierto es que suplir funciones del Estado se hace necesario, sobre todo cuando se ha gritado hasta quedarse ronco, y nadie ha acudido al llamado.

Las políticas gubernamentales para contrarrestar esta deficiencia son, como mencioné líneas arriba, meras reacciones y como tal, no obedecen a ninguna planificación ordenada, articulada y con visión al mediano y largo plazo. El problema no se elimina desde la raíz. Con esta desordenada visión solo se llega a medios resultados en el mejor de los casos, y generalmente a absolutamente nada.

A ello sumémosle el hecho de tener líderes con autoridad cero como Alva Castro, nada menos que el titular del Interior, que con la fortaleza política que tiene no puede ni elegir el menú del día en casa. Ha perdido la capacidad de inspirar respeto y, como es obvio, cualquier iniciativa que proponga, por más buena que sea (aunque no hemos visto muchas) será también tomada de quién viene.

Si regresamos al tema de la falta de presencia estatal, es preciso mencionar que “cruzar los brazos” no es una actividad que guste a muchos peruanos. Ese es el caso de miles de ciudadanos que deciden tomar como suya la tarea de otros a fin de desarrollarse y, en muchos casos, sobrevivir. Como es de suponer, no solo las medidas no son correctas siempre, sino que además obedecen, generalmente, a intereses de terceros. Si en la mayoría de casos la gente está buscando sobrevivir, ¿creen que les interesará servir como parte del plan de terceros si con ello pueden garantizar cierta seguridad a sí mismos, y a sus seres queridos?

Hace algunos meses hice la siguiente reflexión (y mantiene vigencia):

Resulta ingenuo, pero no poco común, pensar que esta “invisibilidad” de muchos solo trae como consecuencia el relego de los mismos en un proyecto nacional aún inexistente; grave error, pues la otra consecuencia, y de ello tenemos bastante evidencia, es el resentimiento que se forja por parte de aquellos que se sienten invisibles, no escuchados y, en buena cuenta, extraños en su propio país”.

El problema de la ausencia del Estado en muchas zonas del Perú, tiene un precedente escabroso: el conflicto interno nacional vivido hace no tanto tiempo, aunque a veces parece que lo olvidáramos.

No podemos negar que desde entonces, se ha avanzado en distintas áreas, sobre todo, en la creación de conciencia en la ciudadanía respecto a la existencia de mucho más Perú fuera de Lima. Sin embargo hoy, seguimos observando este talón de Aquiles que si bien puede tomar distintas formas, se encuentra fundamentado siempre en la imposibilidad del Estado por ser.

El caso particular de Puno, como lo revela el informe publicado el día de hoy, da luces sobre esta segunda consecuencia del relego de muchos peruanos: el resentimiento. Este sentimiento reduce las posibilidades de negociación, el diálogo, el debate pues todo se restringe a una única ley: hacerlo por nuestros medios.

¿Pero qué país podemos construir con peruanos que no solo no se sienten representados, sino que además reniegan de las leyes que rigen en la nación a la cual pertenecen? Y lo que es igual de importante ¿cómo podemos pedirles que hagan caso a una ley nacional que nunca han practicado, que nunca se respeta en su territorio y que proviene de un Estado al que conocen solo de nombre?

El pensamiento político es sumamente radical en estos lugares pues responde además, a esa suerte de “deuda pendiente” que el Estado sigue sin pagar y que, por tanto, viene también a ser una suerte de estafa. ¿Acaso el Estado no es el encargado de brindar bienestar social, lo cual se traduce en óptima educación, salud, vivienda, etc.?

A ello sumémosle la cercanía, en el caso de Puno, a otros países pues, como bien menciona el texto de El Comercio: “En Puno las noticias de Bolivia llegan antes que las del Perú”. Ahora podemos entender que son extraños en su país pues no se sienten parte de él.

Me quedo con una reflexión de Paulo Vilca (SER):
(…)la penetración de estos grupos “minoritarios pero muy activos” en la población del sur responde, al menos en parte, al debilitamiento de las organizaciones sociales. Sin presencia fuerte del Estado y con partidos políticos democráticos poco activos, las opciones extremistas encuentran el camino libre”.

El camino libre y fácil, habría que agregar.

Es preciso que los Presidentes Regionales y los Alcaldes, sobre todo en el interior del país, cambien de pregunta: dejen de indagar sobre el candidato radical de tal o cual zona y de preguntarse si la revocatoria los sacará de sus cargos, pregúntense ¿por qué las ideas radicales de tal o cual encuentran aceptación? pregúntense ¿qué pueden hacer para cambiar ese hecho? y, desde luego ¿por qué querrían revocarlos?

En este clima de inestabilidad no por acciones del Estado, sino por la falta de ellas, sería desacertado postergar el proceso de revocatoria de autoridades pues, lamentablemente, es el único mecanismo que concretiza nuestra debilísima democracia allá. Evitar, por más que se cuente con argumentos medianamente sólidos, esta expresión de voluntad popular, solo contribuirá a la ratificación en el imaginario social, de un Estado más ajeno (si ello es posible).

El Estado central debe detenerse en este tema de inmediato, sugiero los siguientes primeros tres pasos (por supuesto que son libres de sugerir otros más):

1. El Estado debe tener presencia física en los lugares más alejados.
2. Luego de ello, es preciso que se realice trabajo con los pobladores del lugar y se demuestre con hechos que sí se puede llegar a las zonas más alejadas, y garantizar seguridad en la población. Vale decir, presencia activa del Estado.
3. Debe imperar la ley, pero no esa que se construye para salvarse del caos de la no ley, sino aquella que debe regir para todos los peruanos.

Son las primeras ideas, y sin duda superficiales pues un tema como este, que lleva postergado en la agenda política nacional mucho tiempo, necesita mayor atención y mayor estudio. Sin embargo, considero importante seguir la discusión pues de eliminar esta deficiencia cabría la posibilidad de crear un país que conformemos todos.

Es preciso mirar más allá si queremos lograrlo. El informe que presentó El Comercio el día de hoy lleva como encabezado “Miremos al sur”, perdonen el pesimismo, pero creo que debería decir “Abramos los ojos”.