lunes 1 de diciembre de 2008

SimONG


Diversos representantes de Organizaciones no Gubernamentales (ONGs) han realizado agudas críticas al hecho de que el premier Yehude Simon haya firmado, junto con el Presidente García, el proyecto de ley 2872 que se encuentra dirigido a las ONGs. Este proyecto es conocido también como la Ley Mordaza y, justamente, contempla dos grandes motivos por los cuales ésta podría aplicarse. Estas causales son: disolución de fundaciones, asociaciones y sociedades cuyas acciones y objetivos atenten contra la soberanía nacional, la seguridad del Estado, el orden público, las buenas costumbre, o vayan en contra del principio de no intromisión en los asuntos internos del país.

Lo primero que se nos viene a la mente es, ¿y qué cuernos significa atentar contra la soberanía nacional, la seguridad del Estado, etc., etc., etc.? y la pregunta es muy legítima puesto que, tratándose de una sanción tal como la DISOLUCIÓN (“disolver” asu, ¡qué tétrico el recuerdo!) habría que tener claras las razones por las cuales dicha disolución se haría efectiva. Ahora bien, lo que notamos sin mucho análisis ni dolor de cabeza es que se trata de dos causales tan amplios que actúa como una suerte de caja de sastre donde una serie de acciones pueden encontrarse implicadas. ¿Y quién define eso? Beto a saber.

Desde luego, la alarma surge en cuanto empezamos a oler a quemado y nos preguntamos si cualquier acción que resulta incómoda hacia el gobierno podría ser incluida en esta “caja de sastre” forrada con el rótulo “Ley 2872” y vaya que la alarma es ruidosa. No me extraña, sin embargo, del gobierno de García quien, desde hace buen tiempo, da luces sobre sus intenciones de ocultar caleta, y no tan paletamente, a sus opositores más pesados. Las ONGs, sin duda, calzan en esta horma.

Ahora bien, ¿debería sorprenderme que Simon en el premierato haya firmado este proyecto? Supongo que por un lado, sí me causó algo de sorpresa, pero fue tan leve que ni cuenta me di, por una razón muy sencilla: no llegué a creer que nunca que Simon realmente fuera a hacer la diferencia y ¡zas! quedó demostrado. El tema que preocupa, sin embargo, es que con él o sin él en el premierato, acciones como esta parecen llegar a buen puerto y he ahí el problema.

Por un lado, los representantes de las ONGs han cuestionado al premier por firmar un proyecto como este ya que, el mismo Yehude Simon, se vio beneficiado por las campañas de estas instituciones para que se le libere de su carcelería injusta. Sin embargo, es aquí donde encuentro el principal tropiezo en el reclamo de los representantes de las ONGs.

Es cierto que Simon se vio beneficiado por la actitud de las ONGs, sin embargo no debería tratarse de una “devolución de favores” entre Simon y estas instituciones para que no se firme el controversial proyecto. Por favor, no equivoquemos la mira, la razón por la cual esta Ley resulta inadmisible no es porque Simon tiene un deber moral con las ONGs, sino por el simple hecho de que se trata de un proyecto perjudicial para una sociedad democrática que tiene en las ONGs a los principales defensores de los DDHH en el país.

Si Simon se vio beneficiado por las campañas de las ONGs, bien por él, su roche a ver si puede dormir con el cargo de conciencia, pero no es esa la razón por la cual firmar este proyecto está mal. En un país cuyas garantías de oposición libre son nulas, y ello queda evidenciado en sendas acciones iniciadas por este gobierno, la famosa “Ley mordaza” no es sino un elemento preocupante para quienes desde ya, miramos con preocupación el respeto a la oposición, a la libertad de expresión y a la defensa de nuestros derechos.

Entonces, centrémonos en ese argumento y no descuidemos este asunto. Puede ser Simon, como cualquier otro que en algún momento ocupe el cargo de Premier, el elemento polémico es la LEY y no quien la firma. Desde luego, desde menoscanas, discrepamos con la promulgación de la misma que, sin la especificidad adecuada, puede resultar un atropello arbitrario o conveniente por parte de ciertos grupos de poder.

Ley que defienda, sí, pero a todos los peruanos.

7 comentarios:

Jose Alejandro Godoy dijo...

Muy bueno el post. Solo una atingencia. El ataque también es contra las empresas, a las cuales el Poder Ejecutivo puede pedir al PJ que las "disuelva" por incurrir en estas cláusulas. Osea, también adoptamos "el modelo de mercado de China". O tal vez se vayan también contra las empresas periodísticas.

Lindos, verdad?

Paja el post, buen tono y excelente ironía.

Pablo H. Carreño dijo...

Si pues Laurita, asi se acaba la democracia, mas rapido de lo que te das cuenta y casi como jugando. Empezo con un altruista proyecto de pena de muerte a los violadores de ninhos (renuncia a la convencion de derechos humanos incluida para lograr tan noble fin) y continua con una serie de perlas que tu conoces mejor que yo. Y, odio ser pesimista, pero me temo que esta escalada fascista continuara con una persistencia digna de mejor causa ahora que se acabo la bonanza minera, una vez mas (se acuerdan del guano?) y la "crisis de crecimiento" nos agarre, y se lleve la ya casi nula aprobacion con que todavia cuenta este triste segundo gobierno aprista. Sorry por mi pesima ortografia y un abrazo.

GUILLE da MAUS dijo...

Ese artículo del código penal originalmente se limitaba a proteger "las buenas costumbres" lo cual también requeriría urgentemente de una definición como la que pides para los items "soberania nacional", "seguridad del estado", etc.
Dicho de otra forma si bien es legitima la duda, esta "fuera de lugar" pues con el texto original, que hasta donde yo se nadie ha venido objetando, se le otorgaba a la justicia la atribución de distinguir lo que es y o que no es.
Y, que yo sepa, no ha habido mayor lio por lo que a "buenas costumbres" (que es, de lejos, muchísimo mas arbitrario) se refiere.

GUILLE da MAUS dijo...

Otrosí: fijate bien de donde estraes la información: de "La primera"! Supongo que estaras de acuerdo en que es diario junto con La Razon tienen poca credibilidad por su clara filiacion política antidemocratica

Laura Arroyo Gárate dijo...

Estimado Guille,
qué bueno encontrarte nuevamente por aquí. Saqué la información de La Primera pues fue el diario en el que encontré la reacción de representantes de ONGs, los otros medios han informado respecto de las declaraciones de Simon y como quería la primera información mencionada, cité "La Primera".

No hay ninguna otra intención, si hubiera encontrado dicha información en La Razón, también la hubiera citado. Leo ambos diarios, el único que leo a regañadientes, pero por una cuestión de ardor personal latente, es Perú21 que, ya no compro.

Un abrazo y gracias a todos por los comentarios.


fijate bien de donde estraes la información: de "La primera"! Supongo que estaras de acuerdo en que es diario junto con La Razon tienen poca credibilidad por su clara filiacion política antidemocratica

Jose Alejandro Godoy dijo...

Felizmente mi estimada, ganamos por ahora. Ya retiraron el proyecto :)

Luis dijo...

Simon cometió un error al firmar el proyecto. Pero no fue un error por facista, sino por ingenuo.

En la entrevista que le hizo Rosa María Palacios, en Prensa Libre, ella le enrrostró que haya firmado tal proyecto. El contestó, totalmente desinformado "Que el proyecto solo abarca a organizaciones informales", tratando de explicar que no se tocaba ni a ONG's ni a empresas.

RM le explicó el verdadero alcance de la ley y, una vez que Simon hubo entendido, es que accede a revisarlo.

No creo que Simon sea facista ni que este haya sido un acto de traición. Me parece más bien que está pagando derecho de piso y siendo, ciertamente, manejado por el gobierno en un intento de lavarse el rostro.

Con esto no se limpia Simon, claro. Habría que preguntarnos qué es más peligroso en política: ¿Un hombre malo, o un hombre ingenuo?

Luis

PD: Puedes encontrar el programa en Youtube. Lamentablemente no puedo buscarlo y pasartelo yo mismo ya que el filtro del trabajo no me deja abrir Youtube >.<