Las réplicas del terremoto vivido hace exactamente un año y cuyos mayores damnificados se encuentran al sur de nuestro país, siguen ocurriendo hasta hoy. Los damnificados siguen esperando desde el año pasado, agilidad en el apoyo gubernamental y sin embargo hasta ahora solo escuchan poco ruido. ¿Hasta cuándo?
Hace un año la solidaridad peruana se hizo notar y la internacional tampoco se hizo esperar. Hace un año varios ministros viajaron apresurados hacia las zonas más afectadas y el Presidente García hizo lo mismo, como para recordarnos (y sobre todo a los hermanos del sur) que el Perú estaba con ellos. Hace un año se sentía en cada medio de comunicación la preocupación por cada uno de los damnificados. Hace un año se creaba FORSUR a fin de canalizar mejor las propuestas para la reconstrucción del sur.
Hace un par de días, las noticias sobre el terremoto ocurrido el año pasado vuelven a pintar algunos medios, sin embargo el contexto es distinto. El descontento popular frente a la casi “inacción” del gobierno se ha hecho sentir y ello resulta preocupante pues ha pasado, aunque enfatizarlo parezca inútil, exactamente un año. ¿Qué fue del FORSUR? Lo mismo que la ONA (parece un karma en las instituciones creadas por este gobierno). ¿Qué fue de la cobertura mediática? Se redujo hasta la mínima expresión. ¿Qué fue de las visitas ministeriales? También reducidas. ¿Qué fue del apoyo y la reconstrucción? Siguen trabadas.
El día de hoy debemos recordar que muchos peruanos siguen sufriendo las consecuencias de un terremoto que hace 365 días alertó a todo el país. Nuestros amigos del sur padecen la resaca de un desastre natural que podría ya haber empezado a quedar en el recuerdo si la lentitud de ciertos personajes no fuera tan vergonzosa. El Congreso de la República ha canalizado recursos para la construcción de viviendas, pero ¿ya se construyeron? No. Entre la burocracia y la ineficiencia de muchos funcionarios sigue corriendo un reloj que a cada minuto se hace más pesado y a la vez más grave respecto a lo distante que parece encontrarse nuestro propio país.
Es en un escenario tan pesimista que surgen respuestas varias, algunas muy negativas, a fin de hacerse escuchar en el oído del mandatario. Este tipo de escenarios es aprovechado por quienes consideran preciso manifestarse no solo respecto al asunto particular del terremoto, sino sobre todo y, por qué no decirlo, también mantenerse en vitrina.
Oportuno, por eso, me parece el pedido de Monseñor Bambarén a Mario Huamán para que no aproveche el contexto y fomente una protesta al gobierno. Hay razones para manifestarse en contra, desde luego, pero en este momento resultaría positivo en el caso más extremo, iniciar en simultáneo (porque todos tienen derecho a manifestarse) un apoyo social a la reconstrucción. El Gobierno no está moviendo mucho las manos, o lo hace justo ahora que la noticia vuelve a ser prioritaria, bueno pues, la ciudadanía también puede apoyar.
No me emociona la idea de cargar con responsabilidades que no son mías, sin embargo el apoyo a la reconstrucción del sur es de todos. El Presidente García puede no estar asumiendo con responsabilidad dicha tarea, pero eso no quiere decir que mis brazos pueden quedarse cruzados y esperar a que otros tomen acción. En ese sentido, la visita de Mario Huamán y otros miembros de la CGTP puede resultar positiva si de dicha visita surgen posibilidades y propuestas de acción. Por otro lado, la cobertura mediática puede prolongarse y no solo circunscribirse a este primer aniversario, de modo que la población se mantiene alerta sobre el desarrollo de la reconstrucción tan necesaria. Por donde lo veamos, hay formas de colaborar.
Finalmente, el Presidente no puede pretender que los damnificados esperen con sonrisas de oreja a oreja las donaciones que, aunque no deseen admitirlo, llegan tarde. Su “segundo día de visita” al sur dice mucho pues, me hacen preguntar ¿cuántas veces ha viajado García al sur? ¿Si el terremoto hubiera tenido como epicentro Lima cuál habría sido la reacción?
Es preciso que las medidas se tomen con agilidad. Esperemos que el “¿hasta cuándo?” deje de sonar al sur de nuestro país. Esta puede resultar una oportunidad para demostrarnos cuánto podemos lograr como peruanos cuando actuamos con solidaridad y compromiso, pero que la oportunidad no quede solo en eso. Concretémosla. Ya ha pasado un año, que no pasen más.


2 comentarios:
y tu crees que el miserable de garcia va a hacer algo, estas soãndo ese es un ladron junto con los apristas, donde esta el dinero, algunos dicen se esfumo, no señor se lo tumbaron. ese garcia es un asesino, vende patria, defensor de un estado opresor,deveria estar en la carsel junto con todos su bufalos.
Un aniversario y aun mucha tristeza. No se que pasara hoy o manana.. pero se que hay tanto resentimiento en nuestro pequeno sur que espero que el Gobierno respete los sentimientos de un pueblo que se siente abandonado y, peor, utilizado! Ya te escribire pronto acerca de esto.. gracias por escribir sobre este tema!
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