Si me preguntan por las traiciones evidenciadas en las últimas elecciones de la Mesa Directiva del Congreso, ciertamente la del “fujimorismo” no me resulta tan sorpresiva. En un post anterior mencioné la importancia de encontrar aliados en otros espacios del Congreso pues eso de poner en manos del Grupo Fujimorista la elección era una locura. Dicho y hecho, la última negociación aprista (muy poco antes de las elecciones) cogió “desprevenidos” a quienes integraban la lista opositora. ¿Realmente desprevenidos?
Espero con sinceridad que ello no sea así puesto que de lo contrario, la capacidad analítica y estratégica de los padres de la patria resultaría más que cuestionada. Creo por el contrario, que las cartas andaban bien echadas desde un inicio, pero la importancia en términos de gesto político, de una lista opositora en el Congreso fue lo que mantuvo viva la intención de quienes la fomentaban hasta el final.
Si el Congreso como institución goza del desprestigio que goza, se debe justamente a hechos como el ocurrido el día de ayer. La aparente incapacidad de los congresistas por discutir los temas más relevantes tanto para la población como los referidos a reformas estatales, solo percuden más el ánimo de los ciudadanos que siguen esperando una institución fuerte que pueda llevar las demandas ciudadanas a buen puerto. Finalmente, para oscurecer la cuestión, tenemos la imposibilidad de que otro partido político ocupe la Presidencia del Congreso, con lo cual el descontento crece, sobre todo si tomamos en cuenta el hecho de que el Presidente García no goza de cifras de aprobación significativas.
Entonces ¿cómo vamos? Parece que sin rumbo. Siendo francos debemos admitir que cuando Mulder comenta la falta de pericia de Lourdes Flores y la de Ollanta Humala, tiene algo de razón. Lourdes se acercó al oficialismo para luego alejarse, con lo cual dio dobles mensajes a la población y a su mismo partido; por otro lado, su incapacidad para liderar con fuerza la alianza Unidad Nacional, queda evidenciada con hechos tan bochornosos como los de Fabiola Morales. Regresando al inicio, cabe mencionar que la verdadera “traición”, por llamarla de algún modo, la encuentro en Morales.
Respecto a Humala solo queda decir que mientras los nacionalistas sigan empecinados en hacer valer sus puntos de vista y solo ellos, no lograrán consensos pero ni en sueños y por ello, no solo resulta imposible negociar, sino también radicalizar las conversaciones entre el PPC y el nacionalismo, por ejemplo, como conversaciones contranatura.
Con todo lo acontecido en estas últimas elecciones solo queda esperar que, dentro de todo, se logre desarrollar una agenda legislativa acorde con las demandas plurales del país, y no solo las inclinadas hacia los intereses muy particulares de ciertos sectores. Una tercera presidencia en manos del partido aprista, sin embargo, no parece muy alentadora.
Solo recordemos un par de temas muy puntuales para no olvidarlos. Por un lado, la “lealtad” tan particular del Grupo Fujimorista, digo, como para no volver a confiar ¿no? Y por otro lado, la actitud particular también de Fabiola Morales. Primero se une a la mesa del oficialismo, luego llama traidores a sus compañeros de bancada y finalmente sigue considerándose de oposición.
No se diga más, solo pensemos sobre ello. Mientras tanto, esperaremos el mensaje de mañana que, creo, puede ir repleto de cifras. Saquen papel y lapicero.




3 comentarios:
Te invito a leer mi blog al respecto (Alberto Fujimori es el nuevo Presidente del Congreso) en http://elquintopie.blogspot.com/2008/07/alberto-fujimori-es-el-nuevo-presidente.html
La expresión "padres de la patria" tuvo significación y valor alguna vez, hace mucho, mucho, tiempo. Hoy, los que están ahí, en el Congreso, no tienen nada de padres y menos de la patria. Sería bueno que de ahora en adelante nos reservemos esa expresión sólo para referirnos a los verdaderos padres de la patria y no a estos especímenes. Y menos aún a Velásquez Quesquén.
En política lo que cuentan son los acuerdos y prestezas (incluso vivacidades) para llegar a un fin determinado. ¿El fin justifica los medios? Sí, siempre y cuando tanto el fin como los medios sean totalmente legales y razonables. Algunos señalan que la elección de Velásquez Quesquén fue “ilegitima e ilícita” ¿en que se fundan? En el apoyo del fujimorismo y de disidentes de otros partidos a su candidatura. No obstante, la candidatura y posterior elección de Velásquez Quesquén fue y es totalmente lícita, pues utilizo medios lícitos y razonables.
Con respecto al apoyo del fujimorismo al Apra, se habla que detrás de ello existe un pacto de facto y muchos intereses ajenos “malévolos”. Pregunto ¿la bancada fujimorista es ilegitima? ¿son una especie de apestados políticos? La bancada fujimorista, le duela a quien le duela, ha sido democráticamente elegida y por ende tiene todo el derecho a concordar con quien sea sin necesidad de reparar nada por ello. En ese sentido es bueno recordar que Keiko Fujimori fue la parlamentaria más votada a nivel nacional. Que el gobierno de su padre (y su padre en sí) haya sido el gobierno más corrupto de la historia del país y para colmo violador de los derechos humanos no invalida a la bancada fujimorista. De lo contrario estaríamos siendo irrespetuosos e incluso vulnerando los derechos de miles de ciudadanos que optaron por esa opción, al igual que optaron por los apristas, pepecistas, upepistas, humalistas, etc. Evidentemente la bancada fujimorista tiene sus intereses (como los demás partidos) muchos de ellos subalternos a la labor parlamentaria, y que giran en torno a Alberto Fujimori (y los juicios que enfrenta). Aun así, no se les puede censurar ni tachar, por respeto a los ciudadanos que votaron por ellos.
El apoyo de los disidentes a la elección de Velásquez Quesquén fue también lícita. No hay que se duchos para darse cuenta que el aprista utilizo una táctica tan vieja como efectiva (repito, pero licita): divide y vencerás. No se compraron conciencias ni con dinero ni con favores, aunque evidentemente sus votos estuvieron supeditados a acuerdos sobre la próxima agenda parlamentaria. Algo que la oposición si lugar a dudas también hizo, sin una buena “muñeca política” claro está.
Tomado del blog Peru-global.
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