viernes 18 de julio de 2008

16 años


Un día como hoy, hace 16 años, ocurrió la matanza terrible en La Cantuta. Desde aquel 18 de julio muchos hombres y mujeres, no solo familiares de las víctimas, sino solidarios peruanos que unieron sus voces en la creencia de que la justicia llega, han luchado sin descanso reclamando a gritos que se condene a los culpables. Hoy, 16 años después, podemos decir que hemos avanzado.

La justicia tarda pero llega”, eso dicen muchos no sé si en tono positivo o a modo de resignación. Yo creo que la justicia, en este caso, llega; la pregunta es ¿por qué tan tarde? 16 años de lucha, de reclamos, de lágrimas, de indignación, de cólera y frustraciones tienen hoy una recompensa invaluable, pero no debiéramos dejar de notar que pudo ser mejor. ¿Cómo?

Una sociedad que no respeta los derechos humanos de cada uno de los individuos, que busca etiquetar a quienes los defienden como izquierdosos, caviares, terrucos y otras imprecisiones, es una sociedad que sigue indicando lentitud en la justicia y deficiencia en el respeto y tolerancia hacia los otros. Es una sociedad que aún se construye.

16 años atrás, La Cantuta contribuyó con la introspección peruana. La Comisión de la Verdad y Reconciliación nos mostró un Perú que existió en determinado tiempo y que no quisimos reconocer en su momento porque ello implicaba ver nuestras faltas, no solo como individuos, sino como ciudadanos. Sin embargo, también aprendimos de ello. 16 años atrás, se dio inicio a una lucha que hoy tiene resultados. Se inició un largo camino que desgastó mucho más que zapatos, pero que nos demostró que podemos ser o tratar de ser esa sociedad que queremos y que desde luego, merecemos.

Nunca más violaciones a los nuestros. Nunca más impunidad para los culpables. Nunca más callar nuestras demandas. Nunca más resignación gratuita. Nunca más silencio temeroso. Nunca más luchas solitarias. No solo es el Poder Judicial el que imparte la justicia; la justicia la hacemos todos nosotros cuando decidimos unirnos. Acá están los resultados.

Gracias a Gisela Ortiz, a Rosa Rojas, a Raida y a todos aquellos quienes desde una posición dolorosa frente a la pérdida de sus seres queridos, nos mostraron que podemos construir un país más justo.
Gracias por no descansar y por volver sus experiencias personales, experiencias compartidas que recordaremos siempre. Gracias por mantener vivo el recuerdo de quienes fueron víctimas de este terrible hecho porque hoy somos muchos peruanos los que entendemos el valor del respeto de los derechos humanos de todos.

Hoy 16 años después, hemos avanzado. Y seguiremos…

2 comentarios:

Gustavo dijo...

Seeguiremos avanzando, es el camino que aparentemente hemos empezado a tomar como sociedad. Yo aún le tengo fe a la gente, creo que juntos podemos generar cambios reales.

Para adelante.

Roberto Miranda dijo...

Sólo para precisar, la lucha no se inició hace 16 años atrás para Gisela Ortiz, según recuerdo ella era fujimorista el año 2000; por lo tanto, su lucha sólo tiene unos ocho años.