La protesta desarrollada en Moquegua durante estas últimas semana nos puso a todos la piel de gallina. Más allá de la motivación (o motivaciones, porque cuesta creer que exista solo una) lo que causa preocupación es la mínima capacidad de acción que tienen las fuerzas del orden en este momento, para hacerle frente como corresponde (ojo con el como corresponde) a estas movilizaciones.
Como se supuso desde el inicio, las repercusiones no se hicieron esperar. Mientras que en el aire se sigue respirando la resaca del moqueguazo, se empezó a dibujar (también al sur) la posibilidad de un punazo que, desde luego, resulta también bastante preocupante y, lo que es peor, no parece haber un mea culpa gubernamental que pudiera dar inicio a un plan de previsión. Digamos que, pese a la alerta más que iniciada con el moqueguazo, seguimos en las mismas; con la diferencia de que la ciudadanía está más al tanto de los sucesos al interior y los medios también. Algo es algo.
Sin embargo, las repercusiones no se limitan al posible punazo o, en todo caso, a la posibilidad del punazo pues los ánimos se han calentado a lo largo y ancho del Perú y no solo en los espacios específicos de los cuales hablamos. En ese sentido, no resulta nada exagerado, suponer no solo mayores repercusiones, sino movilizaciones post moqueguazo en Lima.
El paro del 9 de julio convocado por la CGTP tiene, como suele ocurrir, un pliego de razones. En varias ocasiones, y lo digo con toda la sinceridad del mundo, no me he unido a estas manifestaciones puesto que percibía una suerte de saco con miles de demandas, algunas que no me parecían adecuadas. Ese es el riesgo de meter todo en un saco y no aclarar propiamente aquello por lo cual se protesta. Dejando claras y explícitas las razones de las protestas, la legitimidad de la misma se solidifica ante quienes están de acuerdo y ante quienes no. El punto es que, este paro en particular, también busca manifestarse contra una serie de aspectos muy específicos entre los cuales se encuentra el rechazo al decreto 1015, la indiferencia que muestra el Estado frente a los 4 muertos durante el pasado Paro Agrario, la venta de terrenos en la Amazonía peruana, etcétera.
Ahora bien, con todo y razones claras, no es novedad que el paro tiene ahora posibilidades de ser mucho más protagónico que antes, debido a los recientes acontecimientos al sur del país. Para comenzar, se trata de un paro bastante más difundido y, por otro lado, los ánimos están revueltos. En pocas palabras, el Gobierno tiembla un poco (por más que nos venga con el cuento de la tranquilidad y pretenda minimizar el asunto) porque el post Moqueguazo se sentirá y aquí, en Lima.
Pero por el mismo motivo, este paro el 9 de julio corre varios riesgos si no encuentra la manera de calibrar demandas y protesta legítima. Una de las maneras en que se deslegitima la protesta es cuando se atenta contra la propiedad privada y los derechos de los otros. En ese sentido, el riesgo de violencia en el Paro del 9 de julio, debe ser menor que cero para que esta sea aceptada, sobre todo, por la sociedad civil. De nada sirve que las demandas sean justas si la manera en que se plantean atenta contra los demás. Este es un juego en el que no se puede caer.
Por otro lado, de haber violencia en esta manifestación, se le daría la excusita perfectita al Gobierno para seguir defendiendo a capa, espada y estrella el decreto 982. Las fuerzas del orden están ahí para garantizar eso: orden en la sociedad. Pero orden implica acaso ¿violar derechos fundamentales como son expresar los puntos de vista divergentes al gobierno y protestar pacíficamente? Mmmm…creo que no.
Pero el límite entre pacifismo y violencia puede ser todo un asunto.
Lo que sabemos es que este Paro estará en la mira de todos tanto en Lima como al interior del país. Como mencionó Rolando Ames en una de las últimas clases, si la protesta es muy fuerte, habrá una excusa para reprimir el Paro. Si por el contrario, no se llega a este punto, se demostrará que la CGTP es débil y no tiene poder de convocatoria, aun en este contexto post moqueguazo.
Habrá que ver lo que ocurre, pero sin duda, la CGTP parece tener la situación más difícil.




7 comentarios:
Habría que ver qué tan pacífica es la manifestación del 9 de julio. Generalmente, estas manifestaciones suelen venir acompañadas de represión policial y su respectivo desborde. No digo que no existan razones para manifestar, ni que se trate de un acto ilegítimo, pero de hecho la protesta se desvirtúa cuando se usa la violencia. Tú misma lo dijiste, los ánimos están caldeados.
La única manera de hacer protesta pacífica es no respondiendo, como hizo Ghandi. Sólo así se pondría en evidencia la brutalidad de la policía y no quedaría al gobierno la carta del resguardo de la seguridad nacional. Ahora, si los manifestantes están dispuestos a que les peguen sin responder, eso habría que verlo.
"...lo que causa preocupación es la mínima capacidad de acción que tienen las fuerzas del orden en este momento, para hacerle frente como corresponde (ojo con el como corresponde) a estas movilizaciones."
Solo unas interrogantes: ¿Cual es esa "mínima capacidad de acción" que tienen las fuerzas policiales?. ¿Que falta y que deberían tener las fuerzas del orden, en el caso concreto de este paro? ¿Acaso les faltará mas implementos ofensivos (gases mas letales, armas de fuego, unidades móviles "rompe-manifestaciones", estrategias y tacticas de dispersion de masas, etc.) o implementos defensivos (protectores, escudos, cascos, etc.)?. ¿Solo el aspecto represivo es lo mas preocupante o hay algo mas?.
Hola Humberto.
Debo admitir que resulta algo ambiguo dejar el tema en "mínima capacidad de acción que tienen las fuerzas del orden...". Aclaro por eso, para evitar cualquier confusión, que aquello que resulta alarmante es la incapacidad de estas fuerzas por cumplir con su propósito principal: mantener el orden.
Ello, evidentemente, no se refiere únicamente a la represión y la utilización de armas, gases lacrimógenos, etc. En realidad, se trata también de un asunto de legitimidad y autoridad de estas fuerzas que, podrían apelar a este arma (autoridad) para cumplir con su objetivo principal.
Esto no ocurre, es preciso por ello detenerse en la razón por la cual (o las razones por las cuales) el respeto por estas autoridades ha disminuido y, por ello, apelan a la represión exagerada para acercarse al ansiado orden.
A Puchuruco: totalmente de acuerdo con la primera parte del comentario. Ahora bien, como tú mencionas, la posibilidad de no responder luego del golpe es casi nula. Pero bueno, algunos nunca perdemos la esperanza.
Saludos y gracias por los comentarios.
Desde hace tiempo que veo los paros nacionales como una suerte de demostración de fuerza de la CGTP antes que la consagración de demandas que luego se conviertan en intereses. De un lado, porque los mismos dirigentes solo remarcan el aspecto más reivindicativo y no el propositivo, además de contar con cuestiones tan ambiguas como "cambio del modelo económico" que uno no termina entendiendo que es. De otro lado, porque los gobiernos sucesivos no consideran que sea un interlocutor al que haya que escuchar o ven en las paralizaciones una mera amenaza a la "estabilidad" del país, como si el derecho a la protesta no estuviera consagrado en la Constitución.
¿Se acordarán unos y otros que existen instancias de concertación para tratar demandas e intereses contrapuestos? Creo que no. Lo peor es que el país queda en medio de todo, como espectador de estas disputas.
por si no te has enterado, en democracias avanzadas las protestas desembocan en bloqueo de carreteras, autos indendiados, lunas rotas, y etc de daños a la propiedad privada.
esto no es excusa para que los medios de esas democracias satanizen como aquí ocurre, a los organizadores de la manifestaciones acusandolos de "violentistas","comunistas", etc, etc.
eso, estigmatizar a un sector politico y/o ciudadano en esas democracias avanzadas no sería tolerado de ninguna manera, pues atentaría contra los mismos pricipios de la democracia.
tu post no toma en cuenta este papel de la prensa (porque será...) que se ha farandulizado hace tiempo y en la cual las demandas de la gente no son tomadas en cuenta, sobre todo cuando estas involucran a las trasnacionales y a grupos de poder amigos a la derecha.
tampoco tomas en cuenta, coincidiendo con esta prensa el papel de los infiltrados en las manifestaciones ¿te enteraste que hace poco el diario la primera (el unico diario que hace oposicíón) puso al descubierto a la agente "canela" y su banda? ¿en que quedaron los cinco muertos del paro agrario, hay algún responsable?
godoy dice que las demandas de la cgtp no son claras ¿no será que no son claras porque la dictadura mediatica de los miroquesadas y sus empleados no permiten espacios donde se puedan explicar estas demandas?
Hola Julio.
Para comenzar, admito que el post no trata todos los temas que mencionas por una cuestión muy simple: la perspectiva es otra y pongo solo los datos importantes para contribuir con ella pues de lo contrario tendría que redactar un ensayo y no u post.
Por otro lado, es cierto que el papel de los medios es ciertamente triste en muchísimos casos. De hecho, son pocos (pero son) los medios que realizan una labor opositora y hay que reconocerlo.
Con respecto a los infiltrados, es muy probable que los haya. Así ocurre y ello es lamentable, tanto como violar los derechos de los demás al atentar contra la propiedad privada. Esos son casos distintos. Ambos cuestionables. Por cierto, el hecho de que en países desarrollados las protestas tengan ese mismo tenor, no quiere decir que debemos copiar lo que consideramos equívoco.
Finalmente, nadie ha criminalizado la protesta. De hecho, estoy en contra de un decreto como el 982 que pretende, a mi modo de ver, hacer justo eso. Creo que la ambiguedad puede ser muy peligrosa para las manifestaciones legítimas de todos nosotros. Creo, por eso, que hoy más que nunca es importante mantener una postura pacífica en las protestas lo cual no quiere decir, ser menos enfático respecto a nuestras demandas.
Saludos y gracias por los comentarios.
Estamos en la era de Internet. Ya no es necesario un espacio en un periódico para anunciar nada. Además, El Comercio no es el único diario del Perú, ni siquiera de Lima. Hay para todos los gustos e ideologías. La CGTP no muestra reclamos claros no porque no tenga espacio, sino porque seguramente ni ellos mismos la tienen tan clara (no digo que el gobierno la tenga clara tampoco).
El gobierno está jugando bien sus piezas, de una manera bien maquiavélica. El 9 sale el ejército a proteger lugares públicos. Eso es bieeen peligroso. Creo que va a haber violencia y van a lograr desvirtuar a quienes protestan. Una pena, porque es la inteligencia al servicio del mal.
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