26/05/2008

Chequeando el ambiente


El recientemente instaurado Ministerio del Medio Ambiente (MMA) ha traído con su conformación opiniones encontradas. Ello resulta lógico sobre todo cuando nos detenemos a pensar en el origen de la preocupación sobre políticas medioambientales desde el gobierno (relacionada directamente con el TLC con los EEUU) y también sobre el curioso nombramiento del nuevo Ministro.

Creo muy importante resaltar que el hecho de que se instaure el MMA resulta positivo pues resulta sintomático respecto de la importancia de poner en agenda un tema que no tiene colores ni banderas: el cuidado ambiental. Resulta clave recordar que ese tema nos compete a todos pues la factura no nos será ajena.

En ese sentido, hay que esbozar media sonrisa a partir de esta iniciativa y digo media pues, como es costumbre, existen algunas variables medio incómodas para el gobierno respecto este tema y, resulta necesario, enunciarlas para encarar un asunto delicado como este, desde todas sus aristas o, al menos casi todas.

El hecho de que el Ministro, Antonio Brack, haya juramentado en el contexto del ALC-UE no es casualidad. Creo que ello es medio obvio, sin embargo tampoco tuvo la intención solo de mostrar ante los ojos del mundo (que ya estaban bien atentos mirando al Perú) la intención del país por el cuidado medioambiental (y ganar las palmas respectivas); sino también, coquetear con Alemania, cuya Jefa de Estado, Ángela Merkel, se encontraba por estos lares y sonrió encantada luego de la juramentación. La promesa de inversiones cuantiosas por parte del país alemán no se hizo esperar y con ello, todos contentos.

Habría que ser demasiado mezquino para no considerar el gesto político de García, como un acierto. Ojo, lo digo yo con todas las letras, si algo no se le puede negar a García es ese olfato político ganado por los años de experiencia como diabl…digo, como político. En calidad de analistas, resulta siempre pertinente admitir con objetividad los aciertos de quienes en muchas ocasiones nos resultan encantadoramente insoportables y ese es el caso del Presidente.

Bueno pues, gol de García (y del Perú) luego de este nombramiento, pero tampoco podemos quedarnos en la superficie y ser simplistas. El MMA es una realidad en este momento y cabe preguntarnos si, al margen de la simpatía obtenida por el gobierno alemán y el visto bueno mundial frente a este “interés gubernamental peruano” por el cuidado ambiental, este ministerio tiene realmente pies y cabeza.

Me parece perjudicial ponernos a discutir sobre una posible eliminación del Ministerio que acaba de instaurarse. Lo que sí es adecuado, es observar cualquier traba legal que pudiera opacar la creación de esta cartera que, pese a la polémica, resulta importante y positiva. Ahora bien, con todo el escepticismo que me acompaña desde que inició el gobierno y que crece casi a diario, debo dar un par de sugerencias.

No crucifiquemos al nuevo Ministro.
Antonio Brack tiene pasado, como todo personaje, pero hay que reconocer que el pata sabe y con eso ya tenemos bastante. Me tinka que la instauración del MMA es parte del paquete de eventos del Festival de Impro y, por ello, tener a alguien que domina el tema a la cabeza del nuevo ministerio, merece reconocimiento y, nos puede dar alguito (solo alguito) de tranquilidad.

No crucifiquemos a las empresas.
Este es un aspecto central. Escuché la otra noche una entrevista al recién nombrado Ministro del MMA y me pareció el colmo cuando escuché la siguiente pregunta: “Recién ahora las empresas empiezan a temblar, ¿cuántas serán multadas?

Ojo, no se trata de que las empresas empiecen a temblar. Existen, claro está, empresas que no respetan el medio ambiente para nada, bueno, a ellas les caerá la fiscalización y se podrá optimizar este aspecto en ellas; pero de ahí a utilizar el MMA para asustarlas, me parece un camino equivocado.

El MMA no está para cerrar empresas, sino para velar que cumplan con el respeto al medioambiente que, es de todos, por supuesto. En ese sentido, hay que ser muy cuidadosos pues se corre el riesgo de pecar por emocionados, y empezar a desviar el camino. Las empresas no son malas per sé, sino debido a las prácticas que algunas realizan.

Miremos pues, alertas la constitución de este nuevo ministerio. Veámoslo con optimismo pues, de funcionar adecuadamente y con real interés por velar por nuestro ambiente, puede resultar muy positivo. Por lo pronto solo queda esperar a que deje ver las primeras iniciativas y, esperemos que nos lleguen gratas sorpresas.

1 comentarios:

karinam dijo...

Sin duda esta es una decisión importante... quizás exagere, pero creo que es un paso relevante para la transición de ser una sociedad con preocupaciones materialistas a una más enfocada a asuntos postmaterilistas. Según Inglehart, es el camino que siguen las sociedades desarrolladas... y el cambio empieza por las generaciones más jóvenes...