La carta enviada por APRODEH al Parlamento Europeo con el objetivo de no considerar al MRTA una organización terrorista ha causado todo tipo de comentarios. Las posiciones encontradas han estado a la orden del día (y la noche) y de lo que no podemos quejarnos, es de la polémica que no solo ha tenido lugar en el escenario mediático y ha sido protagonizada por los personajes políticos; sino que, en general, ha sido protagonizada por todos, pues luego de conocida la noticia, todos tenemos algo que decir.
La posición del justo medio ha sido particularmente resaltada en algunos espacios, tanto en diarios como en otros blogs; sin embargo, no debemos confundir “sensatez” con “ambigüedad” y en ese sentido, el justo medio resulta peligroso. Uno debe ser claro en asuntos delicados como este pues, como hemos visto, esa ambigüedad del “sí, pero” (bien analizada por Martín Tanaka) es la que ha provocado toda esta confusión vergonzosa.
Creo que a estas alturas del partido no queda duda alguna de que el MRTA fue una organización que cometió una serie de violaciones a los Derechos Humanos y que por ello, debe ser sancionada. A mi modo de ver, se trata de una organización terrorista puesto que causó “terror” en las personas y no se enmarcó dentro de los principios y valores democráticos en los cuales se basa nuestra sociedad.
Quienes hemos tenido la oportunidad de leer, por lo menos algunos capítulos del Informe Final de la CVR, sabemos que la Comisión consideró al MRTA como una organización terrorista; pero al margen de ello, puesto que la pertinencia o acierto de la CVR no está en cuestionamiento ni discusión en este post, lo importante es el reconocimiento ciudadano de esta agrupación como organización terrorista.
A esto me refería en el primer párrafo cuando mencioné que todos teníamos algo que decir. Tal vez en una serie de temas políticos, económicos o coyunturales en general, no podamos afirmar con certeza, que todos los peruanos estamos enterados y tenemos alguna opinión; sin embargo, hay ciertos temas particulares que son conocidos por todos, ya sea porque los vivimos muy de cerca o porque (quitando el “muy”) los vivimos de cerca, pero lejos no estuvieron. Ese es el caso del conflicto interno.
Esa es la razón por la cual se trata de un tema delicado, pero no delicado para abordarlo con cierta sutileza que raye con la cobardía. No por ser delicado debemos tratarlo con ambigüedad, sino todo lo contrario, por su condición de delicadeza (en términos de reacción frente a este asunto) es que las posiciones deben ser claras, contundentes y enfáticas.
En ese sentido repito, lo que se he mencionado ya en otros espacios, la carta dirigida al Parlamento Europeo es definitivamente un error garrafal por parte de una institución que representa, defiende y valora los Derechos Humanos. El respeto que siento por la organización y por quienes la dirigen no puede evitar que note este terrible tropiezo que, ha empezado a costar caro, pero que definitivamente, con el pasar de los días, encarecerá.
Por ello mucho cuidado con emplear nociones del “justo medio” para calificar acciones como esta. Sin duda hay mucho que criticar a la respuesta gubernamental (desde luego no me quedaré con las ganas), pero antes de ello resulta más que necesario resaltar el hecho de que el MRTA es una organización terrorista y que la carta que envió APRDEH al PE resulta un error que, en el contexto peruano-latinoamericano, que vivimos ahora (juicio a Fujimori, FARC, gobierno peruano algo distante de los DDHH, en general, etc.) no solo resulta errada, sino estúpida.
Las cosas por su nombre y la indignación evidente en este post implica, justamente, la importancia que le doy a la defensa de los DDHH y el respeto que le tengo a las organizaciones que los defienden.
Dicho lo anterior, y esperando que haya quedado claro, no está nunca de más observar el otro lado. Con la carta mencionada, se dio una especie de “luz ámbar” a las críticas del gobierno peruano que, desde luego, hace tiempito esperaban una excusa para darse a mostrar, nuevamente.
La excusa llegó y no se hicieron esperar. Nuestro Presidente, muy fiel a su estilo despotricó no solo contra la carta, sino contra los defensores de los DDHH. Otros miembros del partido de gobierno se sumaron a la lluvia de críticas y los rótulos de “traidores a la patria”, “oenegistas” (como si fuera algo malo), entre otros, han colmado las noticias de estos últimos días.
Pero ahí no queda la cosa. Tal vez este sea el punto más crítico y da mucha pena mencionarlo, pero así es nuestra realidad tan peruana.
El apoyo a la posición gubernamental ha sido muy fuerte. Las bancadas congresales se han puesto tácitamente de acuerdo (o eso parece) no solo en que la carta de APRODEH es un error (con lo cual yo no tendría problema alguno), sino también en el apoyo a las declaraciones gubernamentales.
Al margen de si la carta dio pie para esta situación, lo cierto es que no podemos perder de vista que la posición gubernamental es igual de absurda y, ciertamente, también viola una serie de derechos. En política no existen la coincidencias y, en ese sentido, el hecho de que se haya retirado a la CNDDHH y a las iglesias del Consejo Nacional de DDHH, resulta otro tropiezo que termina por costar caro también, pero a todos los peruanos.
No me interesa discutir si el marco legal permite que esto ocurra, o si en realidad el gobierno está en su derecho de proceder de este modo; aquí lo que no hay es una medida tomada con la cabeza fría y previendo el contexto en el que nos encontramos. Por un lado, el gobierno ha utilizado el pretexto de la carta (error, error, error) para evidenciar su poco interés por velar por los DDHH. Por otro lado, si la posición de APRODEH fue ambigua, el gobierno quiso cerciorarse de que la suya no lo fuera y por eso la medida tomada ha sido más que clara y enfática. Finalmente, hay un asunto de mensajes emitidos a la población peruana y a la comunidad internacional.
¿Qué perciben los peruanos? Por un lado puede haber, seguro la hay, cierta decepción frente a la carta presentada por APRODEH. Por otro lado, hay una necesidad de posicionarse respecto a este hecho. El gobierno, entonces, ofrece una alternativa (errónea a mi parecer) pero que de ambigua no tiene nada y por eso, desde luego, tiene algo de aceptación. Finalmente, la comunidad internacional, que debido a las cumbres que empiezan en…¡¡¡¡DOS SEMANAS!!!! tiene los ojos puestos sobre nuestro país debe estar atenta a todo este bolondrón.
Por eso el precio tanto de la carta inicial, como de la respuesta gubernamental será caro. Ambas posiciones han estado erradas y, con sus errores, lo que hacen además de crear confusión respecto a la denominación o categorización de un grupo que hizo mucho daño al país, crean también confusión respecto a la importancia de ser un defensor de los DDHH en un país con una historia como la nuestra.
Caro el cheque que se nos viene.




1 comentarios:
que caradura la del fascismo criminal y ladrón que utiliza de pretexto lo de aprodeh y el mrta para criminalizar la protesta DEMOCRATICA.. eso es lo que realmente temen los fachos, la democracia, la cultura, la lucha de ideas (ver a marco aurelio denegri en youtube "orden facho establecido"),
raul romero compuso en los peores años de la violencia politica las "torres": "dos terroristas, un guerrillero emerretista, un traficante..." y no por ello fué perseguido y menos se le pidió rectificar su tema y decir que el mrta era terrorista, cosa que hoy ocurre con melissa patiño acusada de terrorismo por cargar una bandera de la coordinadora.
el mrta cometio actos terroristas a partir del terrorismo de estado de los genocidas alan y fujimontesinos, eso no los exculpa de sus crimenes y por eso cumplen severas condenas..
saludos
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ver post.-
videos: planton contra la prensa servil: "¡el pueblo está luchando, el apra esta robando.. y en estudios la chichi esta sobando!"
http://tvbruto.blogspot.com/2008/04/videos-planton-contra-la-prensa-servil.html
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pd. yo pinto mas bonito que el de la foto ver: buselefante.com/julio
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