16/03/2008

Fujimori a la tele


¿El juicio que se le sigue a Alberto Fujimori tiene el ráting suficiente como para ser difundido en el canal del estado? Al parecer esa es la preocupación del premier Jorge del Castillo cuando se le pregunta el porqué de la negativa del canal estatal para transmitirlo.

En algún post anterior se mencionó la importancia de este juicio por violaciones a los DDHH. Cabe recordar que se trata de un juicio histórico puesto que el acusado es nada menos que un ex presidente. Pero el tema interesante aquí es que, bajo el discursito de “no nos entrometeremos en este juicio”, nuestros representantes en el gobierno optan por salidas de lo más sospechosas.

Es preciso reconocer que se trata de un juicio que, por su magnitud, se encuentra bajo la lupa de todos. Tanto la prensa nacional como la internacional lo siguen y, por otro lado, son miles de ciudadanos peruanos los que se encuentran pendientes de lo que ocurra ya sea por la televisión, la radio, los periódicos, las revistas, los blogs o, simplemente, conversando entre ellos.

Ahora bien, cierto es también que no debe politizarse un juicio como este. Ello por diversas razones. Por un lado, no puede permitirse la intrusión del campo político en el sistema legal, pero ello no solo en este caso particular, sino en general, siempre. De este modo, la imparcialidad en un proceso se verá “garantizada” (las comillas son resultado de mi escepticismo cotidiano).

Por otro lado, cualquier vinculación entre el acusado y los personajes políticos puede enturbiar la percepción de los ciudadanos frente a la objetividad de la sentencia. Si empieza a crecer la desconfianza frente al sistema judicial de nuestro país (esa desconfianza que en la actualidad es también muy preocupante), entonces no debe extrañarnos encontrar a miles de peruanos que deciden hacer justicia con sus manos, pues no creen que existe otro modo, tal vez mejor.

Sin embargo, la idea de la no intromisión en este juicio puede ser la cortinita tras de la cual se esconden algunas intenciones nada santas por parte de algunos personajes políticos como el mismísimo Presidente de la República.

Han pasado pocos días desde que Alan García “reconociera” públicamente los “logros” de Alberto Fujimori. Dicho reconocimiento le valió críticas provenientes de muchos y distintos bandos (e incluso un post en este espacio), debido a que, justamente, daba la impresión de que el mandatario estaba emitiendo un mensaje al Perú respecto a este proceso. ¿Intromisión? Algo de eso había.

Pero no siempre tiene que hacerse algo para entrometerse en otro tema, muchas veces la inacción, el no hacer nada, es consecuencia de intenciones particulares ocultas. En ese sentido, el hecho de que este importante juicio no sea transmitido por el canal estatal da ciertas luces respecto a la intención del gobierno de que la ciudadanía no esté al tanto. Mientras no estén al tanto no podrán fiscalizarlos, mientras que no puedan fiscalizarlos entonces podrán hacer lo que les venga en gana.

Bueno, en primer lugar cabe reconocer que los medios de comunicación no son lo que eran antes (justo luego de Fujimori). Existen medios muy serios y responsables que desempeñan una labor fiscalizadora constante y que, por tanto, dudo que dejen de cumplir si las cosas respecto a este juicio empezaran a enturbiarse. Sin embargo, ello no debe impedirnos notar que hay ciertas cuestiones que debieran ser iniciativa del gobierno no por la fiscalización de la ciudadanía y los medios, sino porque resultan positivas para el país.

Si bien este juicio resulta denso, en ocasiones, y largo debido a la importancia del mismo, ello no quiere decir que no deba transmitirse. Es cierto que no son muchos los ciudadanos que lo ven y, tal vez, si el canal estatal lo transmitieran tampoco serían tantos los espectadores; pero se estaría cumpliendo con un deber. ¿Por qué deber? Porque considero que en este juicio hay en juego mucho más que la estrategia de la defensa y de la sociedad civil.

Este juicio es el resultado de un largo proceso de lucha por la extradición, en la cual participaron los peruanos; no solo aquellos que fueron directamente afectados por estas violaciones sistemáticas a los DDHH, sino todos aquellos que nos solidarizamos con los nuestros y reconocimos en el ex presidente al culpable que debía ser juzgado.

Por esta razón, este juicio representa también, un primer logro en materia judicial que, desde luego, da esperanzas a todos aquellos que desconfían de su sistema de justicia. No obstante este proceso significa algo más. Se trata del inicio de una nueva lucha que esta vez será protagonizada solo por el sistema judicial, ya no la sociedad civil. La presión política, social y mediática debe ser eso, presión, pero no un factor determinante en el momento de decidir la sentencia.

Pero nadie puede negar la importancia que tiene este juicio para la ciudadanía no solo pues demuestra que nuestro sistema judicial puede funcionar (esperemos), sino también porque representa una oportunidad de reconciliar a las víctimas de estos hechos con el país. El Estado les falló en ese momento, pero esa falla debe ser sancionada.

Esta debe ser la razón por la cual el canal estatal debe transmitir el juicio. No se trata de estudiar o evaluar las cifras del ráting y hacer un análisis meramente cuantitativo. El canal del estado debe procurar brindar información relevante para los peruanos que bajo el rótulo de “cultural” mantienen en la programación (he puesto comillas en cultural, puesto que me quedan dudas respecto a qué tan “cultural” resulta ver las inauguraciones que hace el Presidente de la República). ¿Acaso no fortalece la cultura ciudadana ver cómo a un ex mandatario se le sigue un proceso por violar DDHH? ¿No se trata, acaso, de una lección tanto para los ciudadanos como para los representantes políticos? ¿No se contribuye con ello a fortalecer la idea, a veces vaga, de que nunca se deben violar los DDHH?

Los indicadores que resultan importantes para Del Castillo resultan, sin duda, insuficientes para decidir si transmitir o no el juicio, pero tal vez convenientes. Si el gobierno no desea ser un intruso en este proceso, que empiece por actuar con objetividad. Ello implica, no dar más declaraciones reconociendo “logros” (falsos), pero sí actuar en pos de un beneficio común para los peruanos.

Transmitir este importante proceso puede ser un primer paso. Dejar de callar y crear silencios culpables para mantener una alianza que otorgue mayoría en el Congreso, podría ser un segundo paso. Pero, todo esto parece una historia en la cual, el niño aún no aprende a caminar. ¿Hasta cuándo esperaremos?

11 comentarios:

Jose Alejandro Godoy dijo...

La importancia de pasar el proceso en el canal del Estado, sin duda, tiene un primer correlato en la necesaria publicidad que todo proceso judicial debe tener y la fiscalización que se debe hacer sobre la actuación de todos los actores involucrados.

Pero hay un segundo aspecto que no puede dejarse de lado, que tiene que ver con el carácter pedagógico que puede tener la visualización del proceso. En primer lugar, nos puede ayudar a entender como son los procesos judiciales en la vida real, lo que puede ayudarnos a crear cultura jurídica en la población. Y, en segundo lugar, y más importante aún, la transmisión del proceso debiera ser un espacio de reflexión sobre el periodo de Fujimori y los años del conflicto armado interno.

Explico esta última idea. Si bien lo que se está procesando en términos jurídicos es la responsabilidad de Fujimori, es necesario ver, como sociedad, el rol que cumplieron las distintas instituciones durante ese lapso de tiempo. ¿Por qué las Fuerzas Armadas se compraron un proyecto autoritario? ¿Cómo un proyecto tan violento como Sendero Luminoso no sólo generó muerte y destrucción, sino que incrementó el menosprecio por los derechos humanos? Y, finalmente, cuestionarnos porque la mayor parte de la población apoyó una salida autoritaria y aun existen hoy quienes - abiertamente o en secreto - siguen pensando que los muertos durante el conflicto fueron un "costo a pagar" por la pacificación del país.

Ello implica que no solo se pase el juicio, sino que también sea necesario organizar mesas de debate con expertos en diversas áreas y no solo los comentarios de los abogados que vemos en las transmisiones de Canal 5. El Canal del Estado tiene un rol educativo y una misión por cumplir.

Anónimo dijo...

Ultimadamente ¿quién decide lo que pueden ver los que no tienen cable? ¿de dónde han recibido tal misión? Por simple criterio informativo deberían transmitir algo del proceso a Fujimori, pero nada, nadita de nada, dicho juicio no existe para gran parte de los peruanos.
Marco Aurelio Denegri (en el 7 todavía y esperamos que por mucho tiempo más, lástima por el horario) nos dice que el stablishment necesita que la gente se aleje de la cultura, del conocimiento trascendente, para que sigan embrutecidamente ignorantes del tipo de gobierno que padecen, y eso se logra con medios de comunicación entretenidos en naderías, en "lo que le gusta a la gente".
Necesitamos mas ciudadanos, más gente que reaccione, más información de calidad.

GUILLE da MAUS dijo...

En la novela 1984, tambien se consideraba transmitir los 3 minutos de odio a Goldstein bajo las mismas premisas que tú y camarada Godoy abordan.

El estado no desinforma al no transmitir el juicio. Para mi, el no hacerlo corresponde con su neutralidad en el proceso. Otra cosa que el premier haya sido tan estupido para argumentar otra cosa. En todo caso debe facilitarse al publico el material relacionado con el proceso, más que una transmision en vivo.

Laura Arroyo Gárate dijo...

Estimado Guille:
¿la neutralidad en el proceso se perdería si se transmite el juicio?
Considero que la transmición de este proceso implica no solo informar a la ciudadanía, como mencioné en el post, sino también contribuir con la percepción ciudadana respecto a dos puntos. Por un lado, la importancia y funcionalidad del sistema judicial independiente. Por otro lado, la importancia de la defensa de los DDHH en cualquier circunstancia.

Gracias por los comentarios.

GUILLE da MAUS dijo...

Otrosi: te confieso que tengo unas ganas malditas de grabar un video de tí y Godoy comentando sobre la transmision del juicio a fujimori para intercalarlo con una escena de la película 1984 con el esplendido Richard Burton interpretando al comisario O'brian y explicando los deberes del estado para con la ciudadania.

Fantasear no cuesta nada ;-)

Jose Alejandro Godoy dijo...

La neutralidad no se pierde. Por el contrario, se gana mucho en la información que debe darse al televidente.
La neutralidad con el procesado no supone que el Estado deba ser neutral frente a los valores que lo sustentan: la separación de poderes, la defensa de los derechos humanos y el buen uso de los fondos públicos.
A Fujimori se le procesa, justamente, porque los delitos cometidos por él fueron contra estos valores básicos de la convivencia entre seres humanos. Ello hace necesario que el canal del Estado, que, no olvidemos, tiene una función educativa antes que partidaria, tenga entre sus prioridades pasar este proceso. No implica un juicio de valor sobre Fujimori, pero si darle al juicio la importancia que merece.
Tal parece que en TV Perú no se percatan que este proceso será estudiado en todas las Facultades de Derecho, Ciencias Sociales y Humanidades del mundo en unos pocos años.

Jose Alejandro Godoy dijo...

Guille:
Te juro que me acabas de dar una gran idea. Un video blog comentando el juicio con una pantalla gigante a lo gran hermano detrás. Eso si, con el rostro de Montesinos para recordar los tiempos de los 90, en los que realmente el país se parecía a 1984.
Y fuera de bromas, no se trata de totalitarismos, sino de cubrir un hecho historico.

GUILLE da MAUS dijo...

Pero surge el dilema: Se le debe pagar a Fujimori-Montesinos con la misma moneda. Eso NO es democracia, como que con este juicio se está dejando pasar la oportunidad de examinar las taras de nuestra sociedad que condujeron al propio decenio fujimontesisnista. Y todo por un derechohumanismo superficial ávido de trofeos.

La mediatización del proceso (que inevitablemente se convertiria en instrumento para cualquiera de las partes) no es el camino, sino la disponibilidad de la información.

Manuel Enrique dijo...

Sinceramente, no sé si se llegue a formar a la ciudadanía en DDHH o mostrar cómo debe funcionar el Poder Judicial, transmitiendo cómo Fujimori se duerme en su silla, o cómo Nakasaki revuelve los miles de papeles sobre su escritorio, o al juez San Martín llamando al orden a los testigos faltosos. Digo, la gente se aburre de ver esas cosas y cambia de canal.

Incluso Canal N interrumpe la transimisión del juicio cuando quiere poner otra noticia, o para pasar su resumen de noticias.

Si yo fuera encargado de programación del canal 7, y me piden que interrumpa el programa infantil (no me acuerdo cómo se llama la conductora), o Reportaje al Perú o Costumbres, para poner el juicio a Fuji, ni de a vainas, pues, no lo hago. Para tal caso, paso en la noche un resumen después del noticiero, bien editado sin todos esos exabruptos.

Formar a la ciudadanía es importantísimo, es vital. Pero debe hacerse con ingenio, con creatividad; no les puedes blandir imágenes en la cara a la gente diciéndoles: ¡tienes que creer en los DDHH! ¡Tienes que luchar para que el PJ sea independiente! Si va a ser así la cosa, mejor cambio y pongo las Odiosas, los Polizontes o 3G. O la novela del 4, o la Carlota. Y no sería el único

Por último: hay varias frecuencias de TV gratuita libres, y desde hace lustros se anunciaba que una de ellas se la iban a dar al Canal 7 para que tenga su segunda señal. Esa segunda señal debería servir para pasar cosas como el juicio a Fujimori, por ejemplo.

No sé qué dicen uds.

GUILLE da MAUS dijo...

Manuel: hasta el "interes ciudadano" tiene sus límites. Que corten un programa infantil como el de Fátima Saldonid es... inadmisible. ¡ Que se metan con todos, menos con los niños y los fans de los jeans apretados (los de Fátima) !

Jose Alejandro Godoy dijo...

Para completar en algo el debate, Fernando Vivas ha escrito hoy sobre el tema en El Comercio. Aunque considera importante pasar el proceso a Fujimori como parte de la pedagogía, considera que ese pedido podría caer en lo mismo que se ha criticado antes en Canal 7, es decir, variar la programación normal para pasar un evento político.
Solución salomónica de Vivas: "que el director del canal, el timorato Carlos Manrique, se comprometa a diseñar un bloque del juicio para el noticiero "Confirmado" comentado didácticamente por expertos y que se pueda repetir en otro horario".

Ver artículo completo en:
http://www.elcomercioperu.com/edicionimpresa/Html/2008-03-18/juicio-al-7.html