viernes 22 de febrero de 2008

Alan el fraterno


“El abrazo del oso siempre es peligroso”

Me preguntaba en qué momento el Presidente García saldría a defender a su compadre Alva Castro. No tuve que esperar mucho tiempo pues hoy, a muy madrugadoras horas, el mandatario practicó el que parece, el deporte favorito del partido de la estrella: el blindaje.

Resulta curiosa la dinámica interna en el partido de gobierno. Curiosa digo, puesto que no logro descifrar aún algún patrón de preferencias, sobre todo cuando hablamos del Presidente García. Si bien el blindaje es una actividad rutinaria y la disciplina partidaria un valor aprista, lo que aún no me queda claro es el criterio en el cual García se basa para salvar a un compañero.

No es la primera vez que el Presidente de la República sale a defender a sus correligionarios y, con ello marca una pauta que los compañeros siguen a pie juntillas. Pasó con Tula Benites, pero también con otros partidarios como Alva Castro, del Castillo, Garrido Lecca, etc.

Ahora bien, si tenemos en cuenta los casos mencionados en el párrafo anterior no podemos evitar notar que hay defensas y defensas, blindajes y blindajes y abrazos y abrazos. Si bien el Presidente defiende a todos sus compañeros, no podemos dejar de notar ciertas diferencias en estos abracitos.

¿Qué pasó cuando Hernán Garrido Lecca hizo esas declaraciones confusas hace algunos meses diciendo que se iba o se quedaba, pero se quedaba mientras se iba? Bueno pues, Alan salió a defenderlo, pero ¿cómo? En un estilo particular de burla “sana”, le dijo a su ministro que dejara de seguir tantos regímenes de dieta que lo que hacían era alterarle el sistema nervioso y decir sandeces. Bonita la defensa ¿no? El Ministro quedó pésimo (y muy flaco, por cierto).

¿Qué pasó cuando Jorgito del Castillo se mandó con una patinadaza y dijo que aquellos lugares en los cuales ganó el APRA, se verían beneficiados con los programas sociales antes que otros? Bueno, Alan no dijo absolutamente nada, pero en cuanto el Premier puso su cargo a disposición, lo ratificó. Digamos que fue una bonita manera de defenderlo (previa reprimenda privada, estoy segura; con patada incluida).

Pero no todo es bonito con el amigo Jorgito. Hace pocas semanas, el Presidente García anunció la posibilidad que tendría el APRA de hacerla al gobierno en el 2011. ¿Quién salió como posible alternativa? El amigo Jorgito del Castillo. Algunos podrían decir que ello demuestra la confianza del Mandatario en el Premier, algunos otros pensamos que se trata de una pequeña travesurita presidencial que deja bastante mal parado al pobre Jorgito.

¿Qué miembro del APRA dijo con nombre y apellido quien podría ser el próximo presidente aprista (en el 2011)? LUCHITO ALVA CASTRO, mi amigazo. Él fue quien le dijo con todas sus letras, ¿accidente? Por favor, las relaciones algo tensas entre el Premier y el Ministro del Interior (ojalá ya no lo fuera) son evidentes desde un inicio. Entonces, concuerdo con un artículo que publicó Mario Ghibellini hace una semana en el cual hace referencia a esta relación extraña entre el Presidente y Del Castillo a quien antes que ayudarlo a salir a flote, prefiere lanzar al agua y sin salvavidas. ¿Quién lo ayuda en este intento? Luis Alva Castro.

Ahora bien, ¿Qué pasa con Alva Castro? Pues parece que nunca pasa nada puesto que el Presidente lo salva de todas. Si ha habido muertos luego de la toma de una comisaría, no es culpa del “ministro”, si el Ministerio del Interior no pudo comprar patrulleros para la PNP, tampoco es culpa del “ministro”, si no existe una política articulada contra el narcoterrorismo tampoco es culpa del “ministro”, si hace poco por la represión policial en el paro agrario hubo cuatro muertos, tampoco es culpa del “ministro”.

¿Qué es lo que diferencia a Alva Castro de del Castillo, Garrido Lecca o cualquier otro militante aprista? Creo que no he visto a Alan García defender con mayor énfasis a ningún otro correligionario. A veces me asalta la duda ¿qué cuernos sabe Alva Castro sobre García?

Perdonen que sea mal pensada, pero no le encuentro otra explicación. García se juega hasta la popularidad por el “ministro” del interior, eso no lo haría ni por Víctor Raúl, cuya ideología, por cierto, ha tirado por los suelos.

Alan García blinda a sus compañeros, pero no de la misma manera. Parece jugar en paralelo un partido diferente al que nosotros vemos a través de los medios. El problema está en que en ese blindaje total e incondicional que hace al amigo Alva Castro, nos perjudica a todos. ¿Alan el fraterno? Solo con los apristas; ¿cuándo con los peruanos?

2 comentarios:

Kim dijo...

¿En realidad tú crees que el APRA tenga alguna posibilidad de ganar las próximas elecciones presidenciales? Teniendo en cuenta el “aprecio” que sienten las provincias por el actual gobierno, yo no entiendo cómo los búfalos pueden entretenerse con tan descabellada idea.

ArCaNo dijo...

otorongo no come otorongo..