Hoy me topo con una noticia pequeña en Perú21: García califica de acertada la frase que el Rey Juan Carlos I le lanzara al Presidente venezolano Hugo Chávez. Al respecto de ella, en este humilde espacio hemos hecho alguna observación (leer aquí), pero es preciso reconocer que nuestro mandatario está jugándose algunas simpatías por el viejo mundo.
Si alguien es en este momento enemigo mediático declarado de Hugo Chávez, ese es Juan Carlos I. A raíz de la conocida frase del Rey, surgieron las posibles motivaciones, consecuencias, posturas, etc. y de pronto todos tenían algo que decir.
El Presidente García ha viajado a España con la intención de fortalecer los lazos con dicho país y propiciar así una segunda ola de inversión española, no sabemos si lo está logrando, pero interesante notar el gesto de apoyar al Rey poco luego de que la demanda peruana respecto al diferendo marítimo con Chile, fuera presentada ante la Corte de La Haya. ¿Por qué?
Se ha mencionado ya la importancia de, sino reestablecer, establecer de una buena vez, lazos sólidos con los países de nuestro entorno a fin de “aliarlos” a nuestra causa que, como es obvio, consideramos justa. De no lograr ello, perderemos la oportunidad de hacer notar a nuestros vecinos y cercanos que tenemos razón. El gobierno debe mirar hacia este lado.
Por ello, no resulta extraño que el Presidente haga espíritu de grupo con quien es, actualmente, el enemigo más farandulero del Presidente venezolano. Si el Presidente ecuatoriano hace poco mencionaba la posibilidad de que la recién presentada demanda peruana influenciara en su país, y nos percatamos de que Chile goza de mejores caras por esos lares y por Bolivia también (quienes no se encuentran nadita alejados de Hugo Chávez), el gesto del Presidente peruano puede estar respondiendo a una estrategia (aunque claro que desearía mandar callar a Chávez de todos modos).
En ese sentido, los gestos pueden decir mucho y este lo hace también. Sin embargo, es preciso que el escenario que se mueva con precisión y cuidado sea el cercano. Si bien las relaciones con España resultan importantes (al igual que con otros países), es preciso que nos esforcemos aquí cerquita. No vaya a ser que demos por perdido nuestro escenario o que, por soberbia (que el Presidente parece conocer muy bien) no hagamos sentir nuestro justo reclamo y las razones por las cuales lo defendemos.
¿Aún a tiempo? Por supuesto, falta aún mucho por recorrer, pero que no empiecen a aventajarnos tan pronto pues.
pd: por cierto, García mencionó textualmente que no importa si el Rey hizo la conquista alguna vez, "¡Por Dios! si nos vamos a quejar de cosas ocurridas hace quinientos años", dijo. Bueno, por las colas, la inflación, el Frontón, la leche ENCI, etc...siempre debemos quejarnos, duela a quien le duela.




2 comentarios:
Cierto es que el Perú debiera explicar a los demás países, sobre todo a los de la región, cuales son los fundamentos del reclamo ante la Corte Internacional de Justicia. Sin embargo, esto debe hacerse con prudencia y de manera coordinada.
Sobre el gesto presidencial en tierras ibéricas, no se que tanto resultado tenga, al igual que el fondo de su gira. Quizás puedan venir mayores inversiones, pero, habría que preguntarle a Alan, ¿en qué condiciones? Y mi segunda interrogante va hacia el tema de la negociación unilateral del TLC con la UE: los europeos, tan dados a la integración regional, ¿aceptarán dejar de lado a Bolivia y Ecuador o solo se insistirá con la tesis de las "velocidades distintas"?
El rey de España, constitucionalmente, no puede ser enemigo mediático número uno de nadie. Se le calentó la boca y punto. Y bastante arrepentido está...
Por otra parte, es la Corte Internacional de Justicia de UN quien tiene que dirimir el conflicto jurídico entre el Perú y Chile, no teniendo nada que ver si las relaciones con los vecinos son mejores o peores. Aunque no estaría mal que fuesen buenas...
Un saludo.
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