La historia entre el SUTEP y el gobierno actual (sobre todo con el Ministro José Antonio Chang) no es un cuento de hadas y, a pesar del aparente imposible “colorín colorado este cuento se ha acabado”, lo que sí podemos ver es que la historia cada vez tiene giros más sorpresivos que la hacen un lacrimoso drama.
Desde que se anunció la evaluación censal, la relación entre el SUTEP y el Ministerio de Educación ha sido bastante tensa. Por un lado vimos a un gobierno enfático respecto a la importancia de la evaluación (lo cual es positivo: las evaluaciones son necesarias) y por el otro, pudimos observar a un sindicato que decidió oponerse a las propuestas gubernamentales con lo cual, negativizó su imagen.
Estamos hablando de un país que ve en la educación la capacidad de superación social y económica; vale decir, el acceso a mejores condiciones de vida. La nula disposición de los maestros por ser evaluados fue sin duda, un enorme error por parte del sindicato.
Pero la historia no es exclusiva del 2007 pues parece ser una serie que este 2008 ha arrancado la segunda temporada con bastante fuerza. El domingo pasado se publicó en el diario El Comercio una entrevista al Ministro de Educación y, a mi modo de ver, ha dejado notar un par de cuestiones:
1. Ánimo de reforma en el sector.
2. Nuevo enfrentamiento con el SUTEP
Las últimas medidas anunciadas por el titular de Educación, responden a una intención por mejorar la calidad educativa, pero sin ningún plan articulado. Se trata de pincelazos sin mucho orden. De ese modo, a pesar de la intención de reforma, el norte de quienes la debieran dirigir está tan claro como el cielo limeño en invierno.
Lo cierto es que cualquier persona, con menos de un par de dedos de frente, notará que el sector educativo es fundamental para mejorar el desarrollo del país, ya que contribuye directamente con la formación de mejores ciudadanos. En ese sentido, no basta con brindar muchas posibles soluciones, sino que resulta preciso elaborar un plan que incluya distintas medidas que busquen la reforma del sector, tomando en cuenta el mediano y el largo plazo, y desde luego a los maestros.
Respecto a este punto quiero detenerme para mencionar que he podido acceder al pronunciamiento de un grupo de maestros que denuncian la improvisación del Ministro respecto al cronograma de nombramientos para el 2008. En este pronunciamiento se menciona que recién a partir del 1 de junio se harán efectivos los mismos, razón por la cual hasta entonces, se tendrá que trabajar con maestros contratados o nombrados, o ¿de dónde los piensan sacar? Mucho cuidado con este tema, no vaya a ser que ahora los que laboren desde el 3 de marzo tengan en común un carné aprista.
Hay descontento entre los maestros a raíz de este cronograma caótico e irresponsable y por ello, resulta negativísimo (-ísimo realmente) que el Ministro de Educación haya evidenciado un tono tan poco amable en la entrevista del domingo. Si algo debió aprender no solo el Ministro en cuestión, sino el gobierno en general, es que de nada sirve iniciar las medidas polémicas (y todas en realidad) con la pata en alto (no quise aludir al amigo García).
El día de ayer comentaba esta falta de disposición por conciliar por parte del Ministro de Economía Luis Carranza, el día de hoy lo digo del Ministro de Educación. Ahora bien, a ello podemos sumarle las declaraciones del Premier Jorgito del Castillo respecto a las demandas de los trabajadores del PJ y, para cerrar con broche de oro, los adjetivos (des)calificativos enunciados por García (comechados, comunistas, viejos comunistas, enemigos del progreso, perros del hortelano, y un largo etcétera). ¿Ánimo para dialogar? Cero.
Ojo con este asunto señores, en lo poco que va de este año ya vamos viendo 2 huelgas. ¿Acaso esta falta de disposición por conversar no provoca una respuesta parecida? En la entrevista del domingo Chang menciona:
“Yo reto al SUTEP para que en estas vacaciones haga su huelga. Sabe qué, no lo hará porque no podrán dañar a los niños que es su forma de chantajear al Estado”.
¿Qué le pasa al Ministro, no debería conversar primero? Con dicha provocación además de irritar a los docentes (que son particularmente sensibles a…bueno, casi todo) crea un clima de inestabilidad en la población. Si bien no podrán suspenderse las clases, puede ocurrir una movilización, una manifestación, huelga de hambre, en fin, cualquiera de esas medidas y otras.
Por otro lado, si bien no se perjudicarán los niños, como manifestó el Ministro, se perjudica el clima nacional puesto que tres huelgas o manifestaciones en lo que va del año es un gran riesgo. ¿Eso no lo pensó señor Ministro? Empiece usted a sacar sus cuentas y a calmar sus retos. Si quiere condenar a alguien a duelo, busque otro espacio.
Finalmente, una noticia importante y positiva en líneas generales, es la de las cinco mil becas a los mejores alumnos del país, para que ingresen al terreno educativo. Sin embargo, concuerdo con Luis Jaime Cisneros, quien el día domingo mencionaba también la importancia de la “vocación”. Pero, de todos modos, es preciso reconocer que esa medida es acertada.
Me ratifico, para terminar, en el pedido al Ministro Chang por bajar el tono, lo cual no quiere decir menor energía en las reformas del sector, pero es claro que nada funcionará si se tiene a los docentes de enemigos. Ellos son las autoridades en las aulas, merecen respeto y consideración. Claro que cometen errores garrafales, pues hemos visto que el SUTEP ha resultado bastante pesadito el año que pasó, pero no podemos ponernos intransigentes.
Usted Ministro, es el llamado a educar por excelencia tanto a los maestros como a todos los peruanos, ¿seguiremos postergando la clase?


1 comentarios:
Esto es el resultado, no de la firmeza, que sería plausible frente a medidas de presion y chantaje, sino de la ignorancia respecto de lo que significa verdaderamente ser docente.
Mal se le puede pedir al Sr. Chang que pueda establecer empatía con los docentes, cuando el jamás en su vida ha dictado ni una hora de clase efectiva, ni mucho menos ha corregido algún examen o preparado alguna clase.
Podrá ser Rector de una universidad, pero de docencia no conoce absolutamente nada. ¿O ustedes alguna vez lo han escuchado dando alguna conferencia en algún congreso académico o han leído algún artículo firmado por el, o han tenido en sus manos algún texto, ensayo o nota de algún tipo?. Reto a cualquiera que demuestre lo contrario.
Entonces, es difícil para el, ponerse en los zapatos de un profesor y por ello, es casi imposible que alcance a entender la naturaleza humana que existe detras de cada uno de los profesores. No estoy santificando a todos, pero no es adecuado satanizar a todos y salir con bravatas como si de una guerra campal se tratara. La concertación de voluntades es lo unico que podrá permitir alcanzar mejores niveles educativos y, en consecuencia, mejores expectativas de desarrollo.
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