Nuestro escenario político suele ser rico en noticias, entendiendo por rico: lleno, plural o diverso. De lo que no nos podemos quejar es de aburrimiento. Pero, también entendemos que pese a ello, existen casi de manera natural, algunos temas que gozan de mayor protagonismo por sobre otros y ello ocurrió durante esta semana respecto al diferendo marítimo con los vecinos chilenos.
El día de ayer el Presidente de la República, Alan García, se presentó en el Congreso para explicar los alcances de la demanda interpuesta ante la Corte Internacional de La Haya, con lo cual concretó este hecho. Las reacciones en Chile no se han hecho esperar y, sin duda, la peruana tampoco.
Sobre el tema hay mucho y pertinente análisis. Basta decir en esta oportunidad que hay dos cuestiones principales: por un lado, es preciso que el equipo de representantes peruanos sea estable y constante (no otro FORSUR) y, por el otro, no se debe politizar el tema a fin de que pueda resolverse en la instancia pertinente y sin intromisiones de otra índole que pudieran resultar perjudiciales.
Ahora bien, en esta ocasión sobre lo que deseo llamar la atención es respecto a la unión política notoria tras la postura gubernamental.
Al respecto, Álvarez Rodrich menciona el día de hoy la importancia de esta unión por parte de nuestros políticos debido a que la relevancia del tema lo amerita. Debo decir que sin duda, la unión resulta básica y desde luego digna de resaltar. Acá entre nos, imaginar a los diversos personajes políticos (antagónicos en muchos casos) de acuerdo y respaldando con énfasis la iniciativa del gobierno, no pasaba de ser una utopía digna de convertirse en chiste.
Afortunadamente, hoy podemos decir que ello se hizo realidad.
Bueno, utilizando la frase de un buen amigo diré “no sería yo…" si me conformara con la superficie, por ello me pregunto: ¿realmente nuestros políticos se unieron por la relevancia del tema?
Uyuyuy, acá hay especulación para todos los gustos. Para los escépticos por ejemplo, queda siempre la opción de pensar que todo se debe a intereses propios de unos y otros. Para los crédulos (lo cual no es peyorativo, por si acaso) está la opción de creer que los políticos han dejado de lado este afán por el protagonismo personal y han decidido unir fuerzas en asuntos importantes como este. Algunos otros pueden pensar que se trata de una sana coincidencia (los azarosos), otros que es un error (los que no creen en la unión en ningún caso) y a otros, ni les va ni les viene porque son indiferentes.
Para ser sincera, no tengo una respuesta a la pregunta enunciada líneas arriba, pero lo que sí puedo decir es que no deberíamos generalizar las motivaciones, o al menos no por ahora. Cada caso es distinto, porque cada personaje político lo es, pero eso sí, crédula no soy. Veamos.
Primero, dejemos en claro que la unión tras una demanda como esta es vital. Enfatiza el discurso, la postura y, desde luego, se trata de un gesto político importante que da un mensaje simultáneo (a peruanos y extranjeros) al esbozado con los elementos prácticos: la presentación de la demanda en sí.
En ese sentido, perfecto.
Sin embargo me queda la duda, algo así como una molestosa piedrita en el zapato, ¿tendrá que ver en algo el ánimo antichileno? No se puede cerrar los ojos ante los hechos, hay que reconocer que en el país existe antichilenismo y pudimos recordarlo hace algunas semanas cuando los supermercados Wong fueron comprados por Cencosud.
¿Nos hubiera dolido (porque hubo dolorcito) de la misma manera si la empresa no hubiera sido chilena? Hubiera dolido, claro que sí, pues Wong antes que un espacio físico era también un símbolo; sin embargo, el factor chileno debe considerarse.
Regresemos al asunto de la unión política tras la demanda interpuesta por el Estado Peruano, ¿no habrá algo de esto? Creo que sí, lo que no sé bien es en qué medida. Si la población toma este asunto con el ánimo que comento, entonces está ejerciendo cierta presión social que pudiera influir en las posturas de los políticos peruanos. Creo que algo así sucede y por ello, la unión es tal vez más sintomática pues revela esta ya no solo intención, sino NECESIDAD de unión frente a Chile.
Para ahondar más al respecto debemos seguir el asunto de cerca. Es preciso ver las reacciones durante los días en que el tema siga siendo protagonista, no vaya a ser que estemos (inconscientemente) viviendo nuestra revancha por la Guerra del Pacífico. Ya estamos grandecitos. El asunto es sobre un aspecto: límite marítimo. No sobrecarguemos el escenario con subjetividades muy interesantes tal vez (¿?) pero innecesarias.
No obstante hay otro hecho que ha llamado mi atención de manera particularísima (-ísima, realmente) y son las declaraciones del líder del Partido Nacionalista Peruano, Ollanta Humala.
Acá en menoscanas le hemos dedicado algunos escritos, y hoy la historia se repite pero con otros colores. El comandante ha mencionado: “Antes de que se presente la demanda, uno tiene la obligación y la responsabilidad de presentar todas las sugerencias, correcciones, las críticas constructivas. Una vez que se presenta la demanda, tenemos que apoyar la posición del Gobierno”.
Sí amigos, yo tampoco lo podía creer.
De pronto, Ollanta Humala ha respondido de una manera bastante impredecible y, debo mencionar, lógica y razonable. Tal vez esta es la postura que hace que la “unión” política lo sea realmente. Si el PNP se ha alineado (puesto a ser los únicos que ponían varios peros) ¡caramba! La cosa es seria.
Ahora bien, como mencionaba un amigo, respecto a este tema a nadie le conviene presentarse más confrontacional que el otro. Todos guardarán su ánimo pleitista (si lo tuvieran) y se quedarán quitecitos. El Perú es uno solo, y bla bla bla. La idea es excelente, la sorpresa es suma.
Claro, aquí podríamos tener otro factor a considerar y es el hecho de que Ollanta Humala ha ido entibiando su discurso durante los últimos meses; bueno, cuando hablaba porque eso de quedarse mudo es un deporte entre varios de nuestros representantes. Esta nueva tibieza responde, entre otras cosas, a cálculos políticos para la supervivencia durante estos años y, desde luego, para el posicionamiento en el 2011.
Como tal, la radicalización parece no vender tanto como el discurso de centro cuando no se es un outsider y Ollanta ha notado este pequeño, pero significativo detalle. Interesante mirarlo desde esa perspectiva también.
En líneas generales, quedémonos con la idea de que al margen de las motivaciones subyacentes (que hay sin duda alguna, pero nunca conoceremos) lo importante es el mensaje que se da a todos los peruanos y, desde luego, a la misma Corte. Se trata de un gesto que indica unión y, con ello, fortalece la postura peruana. Tal vez en este caso, y de este modo, sí cabría el muy utilizado “El Perú avanza”.





3 comentarios:
En lo que respecta al antichilenismo y Wong creo que tienes razón. Cuando Coca-Cola compra Inca Kola se vio esto como una victoria. "Inca Kola, una gaseosa amarilla y melosa, derrotó a la Coca-Cola, la negra soberana" dijo Marco Avilés en un artículo que se publicó en Etiqueta Negra. Al final esa venta resultó un fracaso. Pero todos hemos saltado de una u otra forma por la venta de Wong.
Sobre el antichilenismo y la unión política creo que el asunto es complejo. La educación también es un tema de interés nacional y creo que jamás veremos a los políticos unirse para aumentar el presupuesto de ese sector (análisis y planes para este sector hay varios). Creo, entonces, que lo que ocurre es que los partidos han notado un enemigo común (como en el caso de la educación) pero con (al menos) un mínimo de rédito político.
Creo, finalmente, que Ollanta Humala ha notado que la opción del centro siempre gana (Fujimori contra MVLL en el 90; Toledo contra Alan en el 2001 y Alan, de centro-izquierda en el discurso, contra él en el 2006) y simplemente quiere ocupar ese espacio que está vacío por ahora (¿qué partido es de centro?) Creo que es una opción que se debe analizar a partir de como se resuelva su juicio por Madre Mía... aunque, como nos dicen las reelecciones de Alan y Fujimori, a la mayoría de peruanos no les molesta que su presidente cargue con violaciones de DDHH sobre sus espaldas. Lamentable, pero cierto.
Finalmente, creo que antes que antichilenismo, los políticos buscan al menos un mínimo de rédito político a partir de esta reafirmación de nuestra soberanía. Aunque la opción crédula es linda... pero en política debemos pisar tierra.
Laura:
Nos podria informar respecto del problema que uds. tienen en el CUZCO, por cuanto eso a derivado de la presentacion que se a producido, respecto del diferendo limitrofe con nuestro pais apoyado por supuesto por los grande interes economicos
que gobiernan el mundo
un abrazo
attus
Estimado Almapa, no tengo entendido que haya algún problema particular en CUSCO respecto a lo del diferendo. En todo caso, te pido que por favor especifiques la pregunta a fin de poder responderte.
Saludos y gracias por los comentarios.
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