lunes 14 de enero de 2008

2011 de infarto


Los comicios electorales del año 2011 representan para muchos una oportunidad democrática en la cual haremos sentir nuestro “poder” al votar por tal o cual candidato. Sin embargo, luego de las elecciones del 2006, no somos pocos los que prevemos el escenario como un gran dolor de cabeza pues, es probable que nos encontremos nuevamente ante la necesidad de elegir al “mal menor” o tal vez, caer en cuenta de que dicho sujeto no existe.

Como parte de los preparativos para este 2011, uno espera que los partidos políticos que mantienen vigencia, y en algunos casos cargos representativos, se pongan las pilas y trabajen desde ya con la intención de brindarnos alguna propuesta atractiva y digna de considerar. No obstante, nuestras esperanzas andan por los suelos pues los partidos se han enfrascado en la coyuntura, han evidenciado su fragilidad y explican cada vez mejor la razón por la cual la población sigue sintiendo desconfianza hacia ellos.

En otras palabras: nuestro sistema de partidos está hasta las patas.

Consecuencia de ello es, claro está, la desconfianza ciudadana y la intención de tomar iniciativas propias (como se mencionó en el post de ayer), pero además tenemos, el surgimiento de algunas propuestas que aprovechándose de esta coyuntura, buscan beneficiarse de las percepciones ciudadanas. Pero como no somos tontos, no caeremos, ¿verdad?

El día de hoy escuché a la congresista fujimorista, Keiko Fujimori, anunciar la creación de otro partido con el objetivo de respaldar al extraditado Alberto Fujimori, y llegar al gobierno en el 2011. Dicho nuevo partido se llamará “Fuerza 2011” y la recolección de firmas empieza este viernes.

Atención con lo siguiente.

El hecho de que un sistema no funcione puede indicar que tanto el sistema como los actores que lo protagonizan son quienes cometen los errores. Visto así, es preciso reconocer que tal vez no sea la fórmula la equivocada, sino quienes la concretizan. Por ejemplo, si nuestra democracia es débil, no es porque el sistema democrático sea malo per sé, sino porque debemos mejorar el funcionamiento de nuestro sistema, lo cual pasa por reeducar a los actores del mismo.

Entonces, cuando notamos que nuestro sistema de partidos es una reverenda nulidad, lo que es preciso revisar es a nuestros partidos políticos y no renegar del sistema.

¿Por qué me detengo en este asunto?
Pues, aquí meto mi cucharón, considero fundamental que para que una democracia funcione, existan agrupaciones ideológicas sólidas que brinden herramientas para la discusión y el debate. Sí creo en el sistema de partidos, pero también que el nuestro es deficiente y es preciso mejorarlo.

En ese mismo sentido, la burla explícita y sistemática que hacen los fujimoristas de este sistema, me parece altamente condenable. Resulta sin duda crítico que ante cada elección, este “partido” recurra a un nuevo nombre, nuevo logo, nuevos miembros (aunque ello es cuestionable), nueva inscripción, etc.

¿Por qué ello resulta tan peligroso? Pues porque debemos ver más allá. La nueva recolección de firmas, el nuevo logo, la nueva inscripción, el nuevo slogan, etc. no son aquello de lo cual debamos quejarnos pues subyace un asunto mucho más denunciable. Este es, el mensaje detrás de este cambio constante.

El movimiento fujimorista (pues no creo deber considerarlos partido), cuya línea ideológica y programática se reduce al accionar del líder natural y supremo (Alberto Fujimori), busca mediante esta nueva creación (porque no es la primera) ratificar la errónea idea de que los partidos deben conformarse únicamente con fines electorales.

Si ante cada elección se crean nuevos partidos que luego de ellas vuelven a cero, entonces no debe extrañarnos que nuestro sistema de partidos goce de cero credibilidad y confianza. Si resulta imposible articular y conjugar a un grupo de peruanos en torno a una ideología, principios comunes o doctrina, y a un plan de gobierno que se base en estos principios compartidos, entonces estamos condenados a ver más dizque partidos aparecer en la cédula de votación.

El fenómeno de los outsiders resulta un referente importante pues, la ciudadanía desconfía de los políticos curtidos y mediáticos, y gira hacia aquellos desconocidos bajo la premisa de que por no andar tan involucrados, son menos cochinos. La relación política y corrupción se ha extendido afectando no solo el sistema partidario, sino la democracia en general, pues se imposibilita cualquier intención de continuidad de planes.

Por ello, el anuncio de la congresista Keiko Fujimori no solo revela la noción que tiene el grupo fujimorista de los partidos (pues para ellos solo se trata de organizaciones que existen solo para la campaña electoral), sino además el nulo interés que tienen por ayudar a construir conciencia ciudadana respecto a la importancia de votar por planes y no por rostros. Vale decir, les importa un pepino la democracia y su fortalecimiento.

Claro que ello no me extraña de los amigos naranjitas, quienes ven en el respeto a la ciudadanía y sus derechos, un gran obstáculo; sin embargo es preciso recordarlo para que en el 2011 no cometamos errores. De esos ya hemos tenido bastantes, no podemos seguir tropezando con el mismo chino. Y los partidos, ¿están ahí?

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno, clara es tu posiciòn, los que no piensen como tù estàn equivocados, esa es la esencia de tu democracia, te has mandado un rollo kilomètrico para hacernos entender que lo que tu piensas es la ùnica opciòn. Pues empiezas mal,
lògicamente jamàs podras poner al menos una pequeña duda sobre tus convicciones, luego la libertad de expresiòn, de pensamiento, de elecciòn deben pasar por el filtro de tu verdad, llevar las convicciones al extremo de la verdad absoluta es peligroso.
Es por eso que las ciencias exactas se diferencian se las "ciencias" sociales pues el fanatismo ( por decir exagerado) no permite el pensamiento puro sino el aprendido desde las aulas
sin tener un mìnimo de duda o lo que es peor, critica, asì empiezan las guerras, cuando creemos tener mayor derecho que los demàs.
El resto es sòlo retòrica.

Laura Arroyo Gárate dijo...

Estimado anónimo, no comprendo del todo tu comentario, pero en todo caso, me parece percibir enojo hacia mi punto de vista pues lo explicito.

Cabe una aclaración, este es un espacio de opinión, entonces opino. Es susceptible de críticas como la acabas de hacer y de enmienda por parte de la autora si ello es preciso. No entiendo en qué momento se desecha la democracia que resulta poder compartir distintos puntos de vista.

¿O será que el tuyo es distinto al mío? ¡Pues bienvenido sea!

Gracias por el comentario.

Jorge dijo...

A todo esto, xq censuraste mi opinion?

Acaso xq te invité un cafe?

mmmmmmm?

Anónimo dijo...

Keiko...! al 2011 el pueblo apoya las obras del que es considerado el mejor Presidente del Perú.

Así lo demuestran las diferentes encuestas.

José Franz
Lima