30/12/2007

Nuevo tinte

No entiendo muy bien por qué la gente desea feliz “año nuevo” cuando en realidad, lo feliz debe ser la celebración de año nuevo (el pase entre el último día del viejo y el primero del “sin estrenar”) ya que el “año nuevo” viene a ser algo así como todo el año 2008 que, para evaluar si es feliz o no, primero debe envejecer un poco.

En todo caso, siempre deseo (y ustedes no son la excepción): feliz celebración de año nuevo y que este año que recién empieza sea más rico que el anterior. Rico pues nada mejor que sentir que pese a los tropiezos uno logra salir adelante: les deseo buenos tropiezos.

En este nuevo año será bueno también atreverse a nuevos retos, entonces les recomiendo valentía. Además, para que sea un año enriquecedor, espero que alcancen las metas propuestas (aún cuando dejar de fumar o bajar 10 kilos esté entre ellas y sea la constante desde hace 3 años); por ello recomiendo paciencia y perseverancia. Finalmente, un año realmente rico debe contener el condimento perfecto: el azar que nos depara acontecimientos de lo más singulares; para ello les recomiendo buen humor.

Esta es la última canita de este año 2007 que se jubilará pronto, a diferencia de ciertos políticos que se empecinan en mantener los cargos (sin alusiones personales). Espero que la diversión de la celebración de la última fiesta del año sea mejor que las anteriores y peor que las futuras, que la alegría, la diversión y las supersticiones no falten. Que cada quien lo disfrute a su manera, desde el baño de florecimiento, hasta la ridiculísima pero fascinante carrera con maletines (los que creyeron que la cosa era solo caminar alrededor de la cuadra, ya pueden saber por qué cuernos no viajaron el año pasado). En suma, espero que despidan este 2007 a la peruana: con optimismo, sonrisas y esperanza terca.

Nos vemos en el 2008 con nuevo tinte en mano, hasta entonces ¡Salud!

28/12/2007

Silencios que matan


¿Nuevas estrategias? El reciente acercamiento con García y el silencio (que parece haberse vuelto costumbre) frente a las declaraciones de Juan Carlos Eguren, podrían indicar un nuevo giro en las acciones y reacciones del grupo PPCista.

El Partido Popular Cristiano ha quedado lastimado no solo luego de las dos candidaturas presidenciales frustradas (2001 y 2006), sino sobre todo, frente a la imagen de “partido de los ricos” que el APRA difundiera durante la campaña electoral pasada. Ese rótulo les cuesta caro y, en principio, deberían estar trabajando en ello para evitar el mismo tropiezo en el 2011; sin embargo, parecen tener esta costumbre por las reincidencias.

Hace algunos días, el congresista Juan Carlos Eguren manifestó que la lidereza del PPC, Lourdes Flores Nano, cedería sin problema alguno la candidatura presidencial en el 2011, a favor de Luis Castañeda Lossio, actual alcalde de Lima. Frente a dichas declaraciones, la ex candidata presidencial utilizó la que viene siendo su mejor estrategia: guardó silencio.

Xavier Barrón salió de inmediato con el corazoncito Lourdista que lo caracteriza, a manifestar que lo señalado por el amigo ppcista era, sin lugar a duda, una cuestión muy prematura (Lourdes siguió guardando silencio) y, el día de hoy pude leer las declaraciones de Luis Castañeda Lossio (sí, amigos…¡¡¡dijo algo!!!) quien manifestó que no está dentro de sus planes inmediatos candidatear.

Bueno, aquí hay varias cosas. En primer lugar, las declaraciones del Alcalde de Lima (ya había olvidado su particular timbre de voz) no solo indican que sí sabe hablar castellano, sino que además, sabe de actitudes políticas. No me sorprendieron sus declaraciones pues, si algo saben los políticos es guardar las candidaturas hasta el final (aunque Lourdes no lo hizo muy bien que digamos); sin embargo, el punto realmente interesante es la posibilidad de que Unidad Nacional como alianza se mantenga en los próximos comicios electorales.

Si algo debe reconocerse (por más que eso apene) es que el actual Alcalde de Lima tiene aprobación. Si el gran contingente de simpatizantes de Lourdes Flores es limeño entonces las cartas están algo claras: separados, no la hacen. En ese sentido, el acercamiento entre el PPC y Solidaridad Nacional (alianza que se ha visto dañada durante todo este año) podría indicar una reevaluación de su vigencia como agrupación política.

El congresista Juan Carlos Eguren explicitó que Lourdes cedería la posta siempre que Castañeda congregue más votantes, la pregunta es ¿no sería mejor juntos? Esto nada tiene que ver con mi opción electoral en los próximos comicios pues está bieeeeen difícil que decida votar por un mudo; sin embargo, es preciso reconocer que ambos juntos podrían representar una opción atractiva para un sector de votantes.

Ahora bien, todo esto será más claro durante el año que ya casi llega. La actitud que tome la bancada de Unidad Nacional servirá de referente para notar si este acercamiento es real y si, pese a cada incongruencia de los miembros solidarios, los ppcistas se encuentran dispuestos a mantener el lazo con ellos con miras al 2011. Lo que sí parece quedar claro es que, eso del PPC va solo, no es tan cierto.

Habría que ver, claro está, si los peruanos están dispuestos a concretar el dicho “la tercera es la vencida” y apostar por esta agrupación que, ha demostrado ser muy débil y ciertamente desarticulada. Por otro lado, habría también que evaluar si Lourdes Flores Nano está realmente dispuesta a ceder una candidatura a favor de quien resulta más oficialista que el mismo Mulder.

Lo que sí me queda claro es que, sea como sea, si la fórmula de Unidad Nacional se mantiene tal cual, pero con Luchito a la cabeza, solo será más de lo mismo. Si, por el contrario, la elegida nueva dirigencia del PPC (eso de “nueva” es cuestionable) hace un trabajo de bases tanto en Lima como en el interior del país, puede que tengan cierta posibilidad. Por lo pronto, no se sienten las ganas y Lourdes solo muestra silencio, pero eso sí: está dando algunos gestos interesantes.

Si bien la caminadita con García (que bien le hace al físico de ambos) no indica una alianza pues ello sería muy exagerado, lo que sí indica es un encuentro amable entre la cabeza de la “oposición selectiva” y el mandatario. El silencio frente a las declaraciones de Eguren puede ser tanto resultado a la sorpresa de dichas declaraciones (lo cual dudo) o una estrategia para renovar los lazos con su par en la alianza.

Sigamos descifrando los gestos pues, por lo pronto, parece que la ex candidata presidencial no tiene boca ni para el pavo de navidad.

27/12/2007

Tiro por la culata


El titular del Interior solo encuentra un brazo al cual aferrarse ahora que las papas no solo queman, sino se evaporan. Alan García Pérez, nada menos que el mismísimo Presidente de la República, ha decidido seguir de espaldas a las demandas ciudadanas y defender a quien además del carné, guarda una estrechísima relación amical con él: Luis Alva Castro.

La necesidad de un nuevo ministro en el Interior ha sido ampliamente explicada en este humilde pero muy crítico espacio (ver aquí y aquí) y, sin embargo, seguimos esperando que el Presidente escuche. Este asunto parece antes uno personal que político; la lucha está entre el Presidente de la República y su defendido, contra todo aquel que, como yo, reclama cambios en dicho sector.

Cabe mencionar de todos modos, que si bien es cierto un cambio de ministro no hará la diferencia en un sector tan importante como este, en este caso además de las políticas claras (mucho más ahora luego de los últimos atentados narcoterroristas) es preciso que exista al mando de dicha cartera una persona con autoridad y aceptación popular.

Ese, evidentemente, no es el caso de Alva Castro. Por ello, este asunto es algo distinto al de los otros ministros ya que, frente a ellos se consideró más importante el cambio de políticas frente al de los rostros; sin embargo en el caso del Ministerio del Interior, tanto el cambio de políticas y reforma, como el cambio del Ministro resultan importantes ya que de nada sirve la una sin la otra. Alva Castro ha perdido total legitimidad.

Tal vez esa es la razón del título de este post: “Tiro por la culata”. En el afán presidencial por blindar a su ministro favorito, García ha errado de manera sistemática y grave. Si lo que deseaba, como mencionábamos en otro artículo, era un equilibrio de poderes dentro del gabinete (el otro fuerte es del Castillo) entonces, el Presidente cometió un absurdo error digno de su primer gobierno.

No es preciso ser un diestro y experimentado analista político para notar que una de las principales desventajas de un personaje público es la sobreexposición. Tenemos varios ejemplos peruanos como Lourdes Flores Nano, quien desde que decidió empezar a guardar silencio ha aumentado su índice de aceptación. Por otro lado tenemos a quien parece seguir al pie de la letra eso del “sonido del silencio” y por ello flota como un corcho en el agua: Luis Castañeda Lossio (a quien en navidad sugerimos pagar un curso intensivo de terapia de lenguaje). Con estos dos ejemplos notamos que, lamentablemente, cuando un personaje político decide callarse evita la disminución de popularidad ya que se aleja de las polémicas y con ello, de tener que tomar una posición firme respecto a tal o cual asunto.

Ahora bien, Luis Alva Castro no se ha caracterizado por hablar mucho, entonces ¿qué pasó? Sucede que desde el escándalo de los patrulleros debió dar un paso al costado, en primer lugar porque se trataba del mismo caso que obligó a Pilar Mazetti a alejarse del cargo y, en segundo lugar, porque ello hubiera sido lo correcto. Bueno, mucha corrección no hay en Palacio.

Luis Alva Castro se libró de una censura (avalado, por supuesto, por sus compañeros en el Congreso) y con ello nos sacaron la lengua. Pero somos democráticos y, aceptar el juego democrático implica tener en cuenta que nuestras peticiones pueden ser dejadas de lado si no consiguen mayoría. Entonces, aceptamos con mucho pesar esta decisión congresal, y seguimos reclamando que el “ministro” saliera, por otras vías (los medios de comunicación son importantes en este sentido).

Pero a García eso le importó poco y siguió avalando a su “ministro” (porque en realidad es su ministro). Luego de los atentados (desde el de Ocobamba hasta el último en Huanta) la población, como es obvio reclama que el Ministerio del Interior se ponga las pilas y trabaje siguiendo políticas claras que enfrentarán al narcoterrorismo. Pero la población (porque no es solo la oposición, que García se deje de cuentos) reclama también un nuevo Ministro pues se ha dado cuenta (y hace buen tiempo) de que las políticas de reforma no llegarán nunca con un “ministro” que sigue resguardándose tras la panza de su protector y que ha perdido toda legitimidad.

Y aquí viene el gran nuevo error de García: volver a defenderlo a capa y espada. Con ello, lo único que hace es ponerlo nuevamente en el escenario como un defendido personal y exponerlo a las nuevas y justificadas críticas de todos los que hace buen tiempo nos la pasamos diciendo que su tiempo en el Interior acabó.

Ahora bien, si mantenerlo en el gabinete resulta importante pues se trata de un equilibrio de fuerzas apristas (en cuyo caso se trataría de una jugada intrapartidaria dirigida por García) entonces el Presidente sigue cayendo en un error. ¿Alguien en su sano juicio puede creer que luego de todo lo acontecido respecto a Alva Castro en el Interior, en el APRA lo defienden de la misma manera? Si García no quiere sacarlo por una cuestión de respeto a quien en algún momento fue la carta presidencial del partido de la estrella, lo que debería hacer es, por misericordia, despedirlo.

El respeto que inspira Alva Castro se reduce a su amistad con el Presidente de la República y su pasado en el partido de gobierno, pero incluso dentro de él, debe estar resultando incómodo que uno de los suyos despierte tantos anticuerpos y con ello (y esto es lo que no me queda claro respecto a la actitud del mandatario) fomente también la disminución de la aprobación a la gestión del Presidente.

¿Qué es lo que está priorizando Alan García? ¿La amistad, el partido, el país? Lo que me queda claro es que se trata de una defensa ilógica que responde antes a la soberbia del Presidente y a su afán por no hacer caso a lo que la “oposición” dice. Él mismo parece no darse cuenta, de que mientras más defienda a Alva Castro, más alertas estamos ante cualquier metidita de pata del “ministro” y con ello, más desprestigiamos su ineficiente labor.

Alan García pierde con la permanencia de este “ministro” y ya debería darse cuenta de ello. Él es el real perro del hortelano “no despide, ni deja despedir” o tal vez “no despide, ni deja renunciar”.
Más sobre el tema

25/12/2007

Tolerancia


Este es un post bastante largo. Disculpen desde ya por la extensión, pero un tema como este no me permitía menos caracteres o, simplemente por necia, no quise reducirle el espacio.

Tenía pendiente un post sobre la tolerancia a raíz de un programa en el cual participé (3G) y también luego de leer un post de Roberto Bustamante (el morsa) al respecto. Así que hoy me sacaré el clavo saliendo un poco de la coyuntura política (es navidad, hay tregua) para soltar algunas ideas.


En tiempos como los nuestros no es nuevo decir que las cosas ocurren de manera tan veloz que ni nos detenemos a pensar por no perder el tiempo. Ocurre también que, aunque nos detengamos a pensar un poco, hay ciertos temas sobre los cuales no reflexionamos ya que los damos por sentado. Sí, tenemos ciertos dogmas muy propios de estos tiempos; por ejemplo, resulta rarísimo que alguien se pregunte si realmente la democracia es el mejor sistema de gobierno. Yo debo decir que voto a favor de la democracia totalmente, pero al margen del resultado al que lleguemos luego de la reflexión, ese instante de cuestionamiento crítico resulta fundamental para ratificarnos en nuestras creencias y profundizarlas.

Con la tolerancia ocurre algo similar. Es considerada como un valor muy de nuestros tiempos y a veces no se la cuestiona, con lo cual resulta difícil tratar de encontrarle una (y solo una) definición. Hagamos, aunque de manera superficial, el ejercicio crítico.

No puede negarse que la tolerancia es percibida como algo positivo para propiciar y mantener la armonía en las relaciones interpersonales; vale decir, es calificada como un ingrediente básico en la convivencia. ¿Esto por qué? Pues porque la tolerancia viene a ser algo así como la capacidad que tiene un individuo de respetar las diferencias de otro. Ahora bien, veamos algunos matices.

Tolerancia y toleranciaS

Tal vez resulte positivo hablar un poco de grados de tolerancia. Así como nosotros somos distintos uno del otro y cada uno tiene particularidades, cada caso en el cual la tolerancia pueda practicarse tiene también sus particularidades y es justamente por eso que hablar de grados o niveles de tolerancia es necesario. Así como existen distintos registros lingüísticos en la interacción ya que no hablo igual con mis patas de la universidad como con el rector de la misma, también en términos de tolerancia los niveles en función del contexto varían.

Por un lado, tenemos el plano de la vida privada. Tal vez dentro de ella establezcamos de manera tácita ciertos grados de tolerancia. En la pareja, por ejemplo, hay tolerancia, pero tal vez esta se reduzca a la conciliación de aspectos puntuales. De algún modo, uno reduce esta “tolerancia” ya que se trata de una relación distinta a la que se tiene con un grupo de amigos de la universidad, por ejemplo.

Si uno estaba considerando como potencial pareja a una persona con la costumbre de mentir, puede que se detenga a pensar en la posibilidad que tiene de aceptar eso o no. Si le parece imposible, pues ello no se trata de “intolerancia” por parte de uno con respecto a esta característica en el otro, sino de aquello que uno está dispuesto a negociar con miras a un objetivo común. En este caso, el de desarrollarse como pareja.

Este asunto del objetivo común es bastante importante ya que, en buena cuenta, es la razón por la cual ambas partes están dispuestas a negociar y dialogar, e incluso acercar puntos extremos cuando lo consideran posible. Pero no solo hay objetivos comunes en la pareja, veamos el ejemplo de dos personas que se encuentran en un debate público (elijan el de su preferencia: presidencial, municipal, farandulero, académico, etc.)

¿Cuáles son los niveles de tolerancia en este caso? ¿Uno puede decir “no, con esta persona no quiero volver a debatir”?

En realidad, lo que ocurre es que la tolerancia en este caso se evidencia en la disposición de las partes por oír la postura contraria y respetarla a pesar de no encontrarse de acuerdo con ella. Incluso podría hablarse de la “curiosidad por el otro”, pero en todo caso, esta curiosidad supone de todos modos ciertos sacrificios en pos de ese “otro” que opina distinto. Si uno goza de la “diferencia” pues ya no se trata de un ejercicio de tolerancia, sino de un disfrute personal (y esto se puso medio kantiano). En todo caso, la intención en primera instancia, debe ser la de sacrificar mis impulsos (naturales) en pos de la armonía con el y el respeto hacia el otro; ello a través de estos códigos culturales.

En ese sentido, imaginemos a alguien que se hace el “tolerante” simplemente, porque no le importa la opinión del otro (de arranque considera que no tiene razón) y entonces nunca entra en una confrontación. Algunos podrían decir que esta persona es muy tolerante, tanto así que no se pelea con nadie y respeta la opinión de todos. Pero ¿realmente las respeta? Tengo la impresión de que en realidad lo que ahí hay es falta de interés por el otro, lo cual no es respeto y la tolerancia va de la mano del respeto por el otro.

Uno es tolerante en la medida en que, al margen de pensar distinto, ha escuchado al otro, se ha puesto en su lugar y le ha prestado atención; ello no quiere decir que haya cambiado de opinión, sino que le ha otorgado a ese “otro” el mismo derecho de opinar que se otorga a sí mismo. La persona del ejemplo anterior no era tolerante, era simplemente un desinteresado.

Ahora bien, algunos podrán decir ¿y eso qué tiene? Si al final contribuye a que no exista la confrontación entonces ¿no es eso bueno?

Aquí entra un punto espinoso. Ocurre pues, que tenemos que ser conscientes de que la confrontación es parte de nuestra vida y, lo que resulta más importante, ello no tiene nada de malo. Y aquí pueden surgir las ganas de lanzarme tomates (lo cual sería intolerante), pero antes de la ensalada aérea déjenme explicar el punto.



Confrontación positiva

Alguna vez un profesor comentó en clase que la noción de igualdad surge justamente porque ese es el ideal. La idea es aceptada, difundida y defendida pues consideramos que todos debemos tener, por ejemplo, los mismos derechos; sin embargo, esta propuesta tiene lugar en un contexto de desigualdad en el sentido más laxo del término: no somos iguales. Tratamos de igualarnos en materia de derechos, porque evidentemente es imposible homogeneizarnos a todos en un sentido natural, cada quien tiene particularidades que deben ser respetadas; y es ahí donde la tolerancia interviene.

Pero, como se desprende de lo anterior, si todos tenemos los mismos derechos, pero al mismo tiempo no somos iguales cultural, física o psicológicamente, ¿no es lógico que en algún momento opinemos distinto frente a ciertos asuntos? Claro. Esa es la razón por la cual la confrontación es un reflejo de esta igualdad de opinión de aquellos que en ella intervienen. La confrontación no es el problema, sino las posturas que se adoptan dentro de esta dinámica.

Si existen dos opiniones encontradas respecto de cualquier tema, la tolerancia debe quedar evidenciada en la capacidad que tienen ambas partes por discutir entre ellas (dejando de lado las subjetividades) y con la plena disposición de escuchar al otro. Evidentemente, nada de esto es posible si la discusión entra en el plano personal y en las subjetividades, lo cual ocurre en nuestro contexto en los debates políticos por ejemplo.

Pero del mismo modo, regresando a un plano más privado, también en casa con los hermanos, los primos, los tíos, etc. puede existir confrontaciones que considero naturales. Es propio de los espacios democráticos, que existan ideas plurales y distintas. Resultaría ingenuo pensar, que podemos homogeneizar las posturas y ello además, va de la mano con la idea de “la verdad”. Aquel que cree que es portador de la verdad, pues de arranque cierra las puertas a cualquier posibilidad de diálogo; esta persona es también intolerante, a pesar de que no haya habido puñetes ni gritos de por medio.

Este asunto también resulta importante ya que a veces se confunde tolerancia con permisividad e intolerancia con agresión, lo cual es extremo. La tolerancia no es permisividad ya que, supone una relación bilateral, trilateral, etc. (dependiendo de la cantidad de involucrados) en la cual exista el respeto recíproco. En ese sentido, no se trata de permitir todo del otro, sino de permitirle expresar sus puntos de vista y al mismo tiempo, esperar una actitud similar de él con uno. En ningún momento, tolerancia significa permitir la violación de mis derechos, creo que tal vez ahí podría fijarse, tentativamente, un indicador del límite de la tolerancia.

Por otro lado, la intolerancia no se ve reflejada en los ajos y cebollas que poco gentilmente se lancen unos a otros. La intolerancia está en tratar de imponer un punto de vista utilizando para ello cualquier medio. Generalmente, estos medios son las agresiones verbales o físicas, pero hay otras formas tal vez más sutiles de intolerancia. Está por ejemplo la manipulación, la agresión psicológica, el chantaje, etc. No se me vienen a la mente muchas otras formas, pero creo que en términos de intolerancia, la lista puede ser bastante larga.

Entonces, es preciso diferenciar tolerancia de permisividad e intolerancia de agresión (aunque estas últimas estén algo más relacionadas, ello es materia de una delimitación más fina y sesuda) a fin de no confundir los límites.

Lo que quisiera resaltar, es que la confrontación per sé no resulta negativa y, de hecho, evidencia la pluralidad de opinión, con lo cual también la igualdad de derechos de los individuos. La confrontación entonces, es parte de nuestra vida y de todas las relaciones interpersonales.

Integración vs. Asimilación

A lo largo (que es bastante) de este post he mencionado la importancia del respeto hacia la postura del “otro”. Ahora bien, la pregunta interesante sería ¿quién es este “otro”? Al parecer, se considera “otro” a quien no es uno; sin embargo, también podríamos aventurarnos a decir que por “otro” se hace alusión a quién no opina como uno o, simplemente, no conocemos.

En ese sentido, tenemos un tema bastante amplio y sujeto a múltiples opiniones que, por supuesto, serán aceptadas en la sección de comentarios con la tolerancia que caracteriza a este blog.


En un país como el nuestro, en el cual coexisten realidades tan distintas entre sí y que, por supuesto, no conocemos a cabalidad, ¿podemos hablar de “otros”? Y, en todo caso ¿por qué ellos serían los “otros” y no nosotros? O, lo que resulta también importante, ¿hasta qué punto resulta correcto que sigamos abogando en pos de un proyecto nacional que nos englobe en ese “nosotros” ideal?

Estas interrogantes no tienen respuesta definitiva, pero veamos algunos puntos importantes.

Cuando mencioné, líneas arriba, que no conocemos a cabalidad todas las realidades coexistentes en el país, olvidé mencionar que algunas se desarrollan de manera invisible. Con ello completamos el complejísimo panorama de un país como el nuestro que no presenta una identidad nacional ya que, entre otras cosas, no ha conciliado con sus múltiples realidades.

Como supondrán, el diálogo entre las diferentes culturas, cosmovisiones, costumbres, etc. del país es nulo, no solo porque el asunto es difícil, sino además porque la intención es poca. Son “algunos” los escuchados, son ellos mismos los que defienden ciertas “verdades” y de algún modo las imponen ya que a ellos se reduce el “nos-otros” nacional.

En todo caso, es necesario mencionar la diferencia importante entre integración y asimilación. La integración contempla tolerancia, respeto por la pluralidad y articulación de los aspectos en común sin tratar de imponer las particularidades de unos sobre la de otros. La asimilación por el contrario, aspira llegar a un modelo y que las diferencias poco a poco (o mucho a mucho) pierdan vigencia. ¿Quiénes plantean este modelo? Ya imaginarán la respuesta.

La integración es aquello a lo que debemos aspirar. Una integración que surja luego de un diálogo con la sociedad y sus múltiples integrantes. Dicho diálogo debe desarrollarse en un contexto de respeto entre todos y los diversos puntos de vista de cada uno. Solo así la sutil línea entre integración y asimilación no será pasada por algo.


¿Lograremos crear el espacio para fomentar dicho diálogo? ¿Qué podemos hacer para que ello ocurra? Por lo pronto, seguir pensando en alternativas, por ahí que alguien ya tiene alguna.

24/12/2007

Lista de regalos

La intención de hoy era escribir un post sobre la tolerancia que tengo pendiente (y prometo publicar pronto); sin embargo, no pude evitar el contagio navideño y me sumo a la larga lista de saludos y buenos deseos que cada uno de ustedes debe haber recibido. Solo enumeraré una lista de regalos que, si tuviera más dinero, compraría a los siguientes personajes (ojalá algún pariente cercano lea este post y decida darme una mano).
Hay espacios en blanco, así que se aceptan sugerencias.


A mi queridísimo “Ministro” del Interior, Luis Alva Castro: un patrullerito a control remoto.

Julio Favre: un lego para armar casitas

Lourdes Flores Nano: un nuevo traje de baño

Hernán Garrido Lecca: “Manual de salud para dummies”

Cecilia Valenzuela: un nuevo muñeco vudú de Alejandro Toledo

Alberto Fujimori: pastillitas para la garganta (“soy inoceeeeeente”)

Carlos Torres Caro: una cámara de vídeo

Luis Castañeda Lossio: un curso intensivo de terapia de lenguaje

Alan García: zapatos punta aguja talla 45

Ollanta Humala: un partido político

A los bomberos: agua (¡esto es el colmo!)

Al hortelano: más perros



Etc…
El bolsillo no da para tanto, pero en navidad la intención es lo que cuenta.


¡Feliz Navidad!

22/12/2007

No basta

Mientras los nuevos (y no tan nuevos) ministros juramentaban, el jueves pasado, el Presidente de la República anunció que elevaría al Congreso una propuesta para crear el Ministerio del Medioambiente. La razón, especificó, era justamente, el hecho de que luego de aprobado el TLC con los EEUU., y en respuesta a las demandas que este tiene, resulta preciso la creación de esta cartera para garantizar el cuidado y protección de nuestro ambiente.

Es cierto que el recientemente ratificado TLC, menciona la importancia de las garantías que el Estado peruano debe ofrecer respecto al cuidado medioambiental; sin embargo, lo que no me queda del todo claro es esta propuesta presidencial. Ello ocurre por dos razones: antecedentes y reincidencia.

Me da la impresión de que en Palacio se ve con muy buenos ojos eso de crear organismos cada vez que surge un problema. Es cierto, que resulta interesante y a veces necesaria, la creación de los mismos, a fin de que los existentes sobrecargados de funciones se efectivicen o, también, que las funciones huérfanas encuentren tutor. Sin embargo, no podemos otorgar más “beneficios de la duda” pues algunos antecedentes de este régimen nos indican que, generalmente, hay más de demagogia que interés real.

¿Alguien recuerda el Pacto Social? Ya somos dos.
¿Les suena la ONA? Bueno, esta idea es reciente. Aún podemos esperar algo, pero por lo pronto, la cosa está de vacaciones.
¿FORSUR? Lo consideré una oportunidad. Vi esta creación con mejores ojos, sin embargo los acontecimientos indicaron que este directorio no funciona y el traslado del despacho de Garrido Lecca solo ratificó, que Favre no la hace.

Ahora bien, el reciente anuncio presidencial, como suele suceder, tiene sus particularidades.

Por un lado, es cierto, que el TLC demanda que el Estado peruano otorgue mayor atención al tema medioambiental, pero OJO, nunca exige la creación de un Ministerio. La idea es de García Y no es que esté en contra de manera a priori a la creación del mismo (al margen de mi constante escepticismo), pero cabe la aclaración.

Por otro lado, es preciso reconocer que instancias encargadas del asunto medioambiental existen; por ejemplo: el INRENA y la CONAM. ¿Quejas? Yo también, pero solo quiero recordar que existen instituciones “avocadas” (ojo con las comillas) al tema.

Ahora bien, vamos lento, no estoy en desacuerdo con la creación del Ministerio de Medioambiente, pero sí con lo siguiente: la reincidencia gubernamental en la creación de más instituciones y, sobre todo, el poco interés que les da y la nula autonomía que tienen.

Al igual que en los cambios ministeriales, la creación de esta cartera no garantiza un cambio en la política de cuidado medioambiental. Sin embargo, es preciso reconocer, que otorgar un grado político a este asunto, resulta positivo. Este nuevo espacio puede servir de herramienta para crear conciencia ciudadana respecto del tema y, lo que es igual de importante, también conciencia política. Pero, de nada sirve si existe un condicionamiento político preponderante.

Habría que detenerse, por un lado, a evaluar con objetividad el desempeño del INRENA y la CONAM a partir de las funciones que le competen a cada uno. Habría también, que tener en claro las funciones para no crear un ministerio que asuma competencias de estos organismos pues, si la idea es darle facultades de acción política, no se puede caer en esos problemas.

Si a ello le sumamos, la presencia de un ministro competente y la intención de configurar un espacio de trabajo firme y constante, y no solo saludar a la bandera, podría resultar positivo para todos.

Por ello, resulta preciso no perder de vista esta iniciativa ya que, es muy probabilísimo (doble superlativo voluntario) que prospere luego de que el Congreso le otorgara facultades al Ejecutivo a fin de que este pueda agilizar la implementación de condiciones para que el TLC sea una realidad.

Si el Ministerio de Medioambiente es solo un discursillo más, se encuentra casado con la política gubernamental antes que con su deber y el Ministro resulta un incompetente o un “amiguito” del Presidente (sin alusiones personales) entonces estaremos ante el fracaso de un proyecto que, con las consideraciones mencionadas, resulta necesario. Ojo, pestaña y ceja.

Más sobre el tema

El CUI verde "Alan García y el medio ambiente"


20/12/2007

Y no se va

Ya a estas alturas deben saberlo, Luis Alva Castro se queda. ¿Qué carné partidario? Acá lo que hay es necedad, orgullo y soberbia.

Como comprenderán ando decepcionada pero, lo que es peor, ya me estoy acostumbrando.

ACTUALIZACIÓN

Un buen amigo me ha hecho recordar que uno no debe acostumbrarse a estas cosas. La capacidad de indignación es nuestra mejor arma y ello me remite a un texto que escribí por fiestas patrias. Lo comparto nuevamente, a ver si seguimos tercos:
Pero el ánimo festivo se mantiene, no sé si por el espíritu terco que tenemos los peruanos por sacar provecho a las peores situaciones y arrancar sonrisas hasta a los menos optimistas, o por el simple hecho de descubrirnos más peruanos que nunca, aunque no sepamos lo que eso signifique, aunque cada año sigamos tratando de encontrarle mayor significado a las fiestas patrias que la de una bandera o una escarapela. Pero, seguimos en el intento terco de no ponernos pesimistas (aunque sea el camino más fácil) y de no caer en el escepticismo. Seguimos brindando cada 28 de julio por algo más que una fecha: por ese rojo y blanco que pintamos cada día con terquedad y algo de dificultad, pero también con mucho cariño.


Es que por más frío que uno pueda ser, noticias como esta (que arrastran a muchos peruanos a las peores tragedias) nos alteran de pies a cabeza. A pesar de que no soy partidaria de los sentimientos explícitos, hace poco me topé con la frase de un cortometrajista (click
aquí) en la cual, diferencias aparte, mencionó la importancia de no caer en la frialdad total "no sé qué tanto sirva la frialdad en todo esto". Bueno, tal vez ese sea el argumento que desarme mi primera tesis. En esto, no siempre sirve, es claro.

Por lo pronto, a seguir esperando que Luis Alva Castro se quite el fajín de una vez por todas.


19/12/2007

Esta Navidad

Al parecer estos días festivos vendrán con regalito incluido. Papá García se encuentra discutiendo con del Castillo (algo así como Rodolfo el reno) qué ministros se van y quiénes se quedan. Ahora bien, al margen de las motivaciones del cambio que esperábamos hace buen tiempo, lo interesante está en que tal vez nos encontremos ante el primer regalito navideño por parte del gobierno.

En Palacio parecen tener esta noción de que aquello que más tarda en llegar será más disfrutado, y tal vez bajo esta premisa nos vienen postergando los cambios ministeriales. Nos piden paciencia, la hemos tenido, y ahora parece que luego de declaraciones penosas por parte del premier, podemos decir: llegaron los cambios.

¿Quiénes serán los nuevos ministros? ¿Qué trayectoria tendrán? ¿En qué carteras se realizarán los cambios? Todas estas interrogantes y tantas otras han copado las discusiones políticas de ayer y hoy. Y, por supuesto, somos conscientes de que con nuevos rostros no gana nadie, sino que debe haber todo un trabajo de implementación de planes específicos y contundentes en cada sector; para lo cual hace falta ministros capaces.

Yo que soy una preguntona me planteo lo siguiente: ¿Luis Alva Castro seguirá en el Interior?

Si Alan García tuviera que elegir entre Garrido Lecca y Alva Castro, algo me dice que el señor Vivienda, se irá antes de lo pensado. Si la decisión la tomara Jorgito del Castillo solo, pues Alva Castro podría empezar a empacar maletas, pero eso no sucede en Palacio y Papá García parece no estar dispuesto a negociar al ministro del Interior, sobre todo ahora que ha ratificado en el cargo al Premier.

Tal vez por esta razón es que las declaraciones de del Castillo resultan tan negativas. Además de las declaraciones en sí, cuya pertinencia y atino son condenables en todos los sentidos (¡qué tal tonto!), lo que resulta igual de perjudicial es que con ello, del Castillo perdió toda posibilidad de negociación en este cambio ministerial. Carlos Bruce afirma que su imagen está debilitada, la pregunta es si solo ante la oposición y la población: NO, su imagen está debilitada ante el mismo García, lo cual es el peor castigo de todos.

Llámenme ingenua, pero creo que el cambio iba a darse de todos modos. Tal vez más lento que ahora, pero lo cierto es que la misma bancada aprista y algunas propuestas del Ejecutivo (delegación de facultades o renuncia del gabinete) consideran necesario hace un tiempo, esta oxigenación.

Ahora bien, si del Castillo no hubiera metido la pata tan hasta el fondo, hubiera tal vez participado más activamente en estos cambios; vale decir, su opinión hubiera contado más. No me digan acaso que no imaginan la reprimenda privada que le hizo García al Premier; si a Garrido Lecca es capaz de decirle en público que deje de hacer esas dietas radicales para no decir cosas exageradas, la reprimenda en privado debe ser algo con dedo firme, garganta roja y platos voladores.

Y con ello, el cambio ministerial está en manos del Presidente y nadie más que el Presidente. Entonces, repregunto ¿creen que Luis Alva Castro se mantendrá en el Interior?

Yo diría que igual esperemos hasta mañana, pero la esperanza por ver el fajín recaer en otra persona es casi nula; sin embargo, es lo último que se pierde.

Hasta entonces sigo creyendo en imposibles.

18/12/2007

La banda de Jorgito

Sí señores, hoy terminé por fin los exámenes finales, clases modelo, trabajos etc. etc. etc. y puedo actualizar nuevamente, como no he hecho durante varios días. Prometo empezar a molestar nuevamente con el tinte para las canas. Bueno pues, empecemos.

La cana de hoy es de Jorgito del Castillo. Este caserito del blog (qué hubiera hecho yo sin sus aventuras) cometió un error digno de patadita García, al mencionar el día domingo que el gobierno privilegiará la ayuda social en las localidades que votaron mayoritariamente por el APRA. ¿Cómo es posible eso? ¿Acaso no se trata de una democracia? Eso de “darle primero al que votó por mí” es tan desacertado como decir que no todos tienen iguales derechos. Bueno, el premier se equivocó tanto que en Palacio tuvieron que empezar a armar alguna estrategia que los saque del embrollo, como en los viejos tiempos.

Evidentemente, a raíz de las desafortunadas declaraciones del premier, la oposición, como debe ser, arremetió en contra de lo enunciado. Son varios los congresistas que se pronunciaron en contra de lo mencionado por Jorgito del Castillo (en este blog, mantenemos el cariño) y tienen razón. En principio, el gobierno representa a todos los peruanos, incluso a aquellos que no votaron a favor de García y ello es así pues se trata de una democracia, débil, pero democracia al fin. Aquí entra a tallar otro elemento importante que solo mencionaré pues no es parte principal de este post, y es el hecho de que cuando uno ingresa al juego democrático debe entender que existe el riesgo de que la idea defendida sea superada por otra cuantitativamente. Entonces, si ello sucede, se puede seguir peleando, pero mediante los canales democráticos existentes; sin embargo, el elegido debe mantener la defensa dentro de este discurso democrático.

Ahora bien, habría que ver no solo lo que pasa a continuación, sino el porqué.

El día de hoy, el Premier Jorge del Castillo puso su cargo a disposición no sin antes pedir las disculpas del caso por las declaraciones del día anterior. Las disculpas son aceptadas pues eran necesarias. Este anuncio puso de pie a muchos ya que, con esta medida se ponía en riesgo la vigencia del gabinete en pleno y, a pesar de que hace buen tiempo nos la pasamos reclamando los urgentes cambios en el gabinete (se me han borrado las huellas dactilares en ese pedido), no era esta la forma.

Los cambios en el gabinete ministerial deben darse por el “simple” hecho de que varios ministros han demostrado incapacidad a la cabeza de sus carteras. No es mi intención empezar a enumerar la lista de errores y de nombres que deben cambiarse (para ello hacer clic aquí); pero sí resulta preciso indicar que estos cambios no son producto de la metidaza de pata del premier, sino que son una demanda ciudadana. ¡Por favor! Hace cuánto pedimos que Alva Castro dé un paso al costado (y seguimos esperando sentados).

Lo interesante en este caso es que el Presidente García ratificó al Premier, en cristiano, el Premier del Castillo se queda. Ahora bien, el Premier anunció también que el día de mañana se dirán los nombres de los nuevos ministros. ¿Será verdad?

Lo que sucede, estimados amigos, es que la metida de pata del Premier es sincera. Tengo la impresión de que el error fue producto de demagogia de del Castillo, a quien la oratoria no le resulta reto simple. Entonces, a raíz del problema, se vio en la urgencia de menguar el problema en el que había metido al Ejecutivo, se reunió con el Presidente y ¡zas! “pongo mi cargo a disposición”(lo cual, por cierto, no es renunciar).


Aquel que crea que ello no fue premeditado, bacán, pero acá entre nos, tengo la impresión de que fue conversadísimo. El Premier puso su cargo a disposición, a sabiendas de que el Presidente le ratificaría su confianza, como luego hizo, y aquí es donde concuerdo con Víctor Andrés García Belaúnde: “se trata de una jugada política para levantar la imagen de una mala declaración”.

Creo que la intención es no solo la de mejorar la imagen del Premier quien dijo atrocidades, sino además, la de cerrarle la boca a la oposición que aunque endeble, anda por ahí con la intención de ganar terreno. Si la oposición quería denunciar las declaraciones del Premier, pues bueno, él ya pidió perdón; y si la oposición volvía sobre el tema de los cambios en el gabinete, pues bueno, mañana ocurrirán. Consecuencia: calladitos nomás.

Habrá que ver lo que ocurre mañana, ¿cuáles serán los cambios? Ello resulta fundamental pues no se trata de parchar con vendas nuevas, sino de utilizar las mejores vendas. De todos modos, es preciso esperar la publicación de los nuevos ministros y debo anunciar lo que, tal vez algunos calificarán de ingenuidad máxima: sigo creyendo que o Alva Castro y Garrido Lecca serán sacados del gabinete. Esto se debe a que creo que han percudido mucho la imagen del ejecutivo y García no puede ser tan tonto como para hacerse el de la vista gorda (sin alusiones personales).

Esperemos hasta mañana…(redoble de tambores) ta ta ta taaaaann.

Canitas al aire

Garrido Lecca brinda desde Pisco...tal vez está asustado por los cambios ministeriales.




12/12/2007

¿Quién cambia a quién?

Debo dormir para el examen de mañana, pero no quería hacerlo sin antes compartir esta impresión.

Hace buen tiempo estamos esperando (echados, porque sentados nos cansamos) que la famosa evaluación ministerial culmine. Como imaginábamos, esta no solo no termina, sino que además pareciera ni empezar. El premier Jorgito del Castillo (caserito especial de este blog) tiene, al parecer, cualquier otra prioridad que la de la evaluación de su equipo.

Sin embargo, al parecer la cosa podría cambiar un poco. Claro, ello no se debe a la intención del premier por sacar a quienes no rinden (entre ellos al compañerito Alva Castro que no puede ni comprar curitas), sino a la coyuntura que, para variar, se les adelanta.

¿Qué pasa ahora?

El Presidente de la República le ha pedido (lo cual significa que ha obligado) al Premier Jorge del Castillo que haga “cuestión de confianza” respecto al pedido de facultades para el Ejecutivo, las cuales permitirán un mayor y mejor desempeño respecto de la implementación del TLC con los EEUU. Si el Congreso no aprueba esta petición de facultades los amigos ministros pueden ir quitándose los gastaditos fajines.

Ahora bien, ¿hasta qué punto convendría que no se apruebe esta petición?

Al margen de las discusiones, pertinentes y que seguro tendrán lugar en otros espacios e incluso en este luego de la fiebre de finales, habría que ver si la renuncia de todo el gabinete debiera hacerse por esta situación. Con ello, da la impresión, de que la salida de los ministros obedece al asunto particular de las facultades y no a su desempeño.

Ello resultaría injusto ya que, hay varios ministerios que demandan nuevas cabezas desde hace buen tiempo y ello no tiene nada que ver con las facultades que se están demandando. Por el contrario, el mensaje a la población respecto al cambio ministerial sería positivo si no se da en este contexto.

Entonces, nos encontramos entre el Congreso y el Ejecutivo (lo cual es peor que entre la espada y la pared); por un lado, los cambios ministeriales (al menos en algunas carteras claves) son urgentes, pero por otro, si la renuncia del gabinete se da por este asunto de las facultades pedidas para la implementación del TLC, entonces lo del desempeño queda en segundo plano.

Claro, algunos pueden decir que ya no importa, la cosa es que se vayan los malos y si se van todos mejor. Pero yo digo, sí importa, porque el mensaje debe ser claro. Hace buen tiempo que estamos pidiendo cambios y ahora que pueden llegar, notamos que la situación se ha complejizado.

Debo admitir que no tengo respuesta para este caso, solo puedo decir que no me queda claro quién gana, quién se perjudica, quién renuncia, quién es despedido, quién se desempeñó ineficazmente…en suma, no me queda claro quién cambia a quién.

10/12/2007

El sudor de su frente

En la blogósfera ya se han detallado los incidentes del día de hoy en el primer día del juicio oral a Alberto Fujimori.

Ahora me retiro a dormir para rendir como debe ser en mi penúltimo examen mañana, pero los dejo con esta única (sí, seré breve) reflexión:

Al margen del discurso fuera de lugar (se trata de un juicio y no de un mitin político) del ex presidente de la República, verlo en el banquillo fue tal vez, la satisfacción del año. Bien por César San Martín quien mantuvo orden.

¿Hipertensión? Yeah, right. Séquese el sudor que su público lo espera.

Recomiendo:
El útero de Marita
Desde el Tercer Piso
El fondo del vaso
Océano de mercurio
Agencia Perú (vídeos)

Canitas al aire

APRA: Preparándose para las fiestas.
Hernán Garrido Lecca se resiente por no haber salido en la foto (sigue en Pisco)



06/12/2007

Girl Power?


Leí hoy un post de Fernando Tuesta muy interesante. Se trata de una suerte de resumen del papel que las mujeres han asumido en la sociedad y, sobre todo, las posibilidades crecientes que tienen ahora de asumir cargos políticos. De hecho, Tuesta señala que el asunto del género ya no es un límite.

Iba a postear algo más sobre el Congreso, pero este tema además de atractivo es la excusa perfecta para dejar que mi hígado descanse un poco.
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El campo político se ha descentralizado en términos de género y alberga, cada vez más, a nuevas actrices en escena; algunas protagónicas, algunas secundarias, pero lo cierto es que los hombres no se disfrazan más de mujeres, como en las obras de teatro antiguas. De acuerdo con Tuesta respecto de esto: en política el género ya no es un límite.

Ahora bien, para variar, tengo un par de observaciones, no al artículo en cuestión sino al contexto en general.

No resulta nueva la noticia de que el discurso machista aún tiene seguidores fieles. Sigue en escena un contingente de ciudadanos que considera que el rol político por excelencia debe ejercerlo un hombre, pero este es un caso en el que no deseo detenerme.

Prefiero observar al grupo que con cierto matiz respecto al anterior asume como dogma (y no me refiero a insignificantes minorías) que el papel de la mujer es positivo y todo lo que quieran, pero tiene más de peculiaridad que otra cosa. No resulta extraño toparse en la calle con muchos (y muchas) que siguen considerando que la irrupción femenina no pasa de ser una moda (que a algunos no les simpatiza tanto) que poco a poco abdicará en favor nuevamente del status quo.

Si miramos dentro de nuestros círculos más cercanos, nos toparemos con varios de estos individuos, algunos con más sutilezas que otros; porque hay algo que sí es cierto: actualmente es tan políticamente correcto abogar por la democracia como por la equidad de género que, evidentemente, son temas relacionados entre sí.

Sin embargo, no es el único discurso que prima. También están los radicales del otro lado y ellos me causan no mayor simpatía, sino curiosidad sincera y algo de fastidio. El discurso de este grupo raya con el extremo de “solo mujeres” y de pronto sonrisa a lo femenino y dedo medio a los “machos”.

Como pueden notar, se trata de casos extremos y por tanto, abogar por alguno de ellos resulta, por decir lo menos, complicado. Es en los centros donde la discusión se enriquece y se arma el debate. Nadie pone en duda que la presencia femenina ha crecido significativamente durante estos años y que, robando lo que Eduardo Cáceres comentaba hoy, el tema de “rol de género y equidad” ha sido el gran tema del siglo XX, más trascendental aún que el capital de Marx. Se trata de un tema autónomo, hasta cierto punto, en el sentido de que no subyacen como motores fundamentales, asuntos económicos o políticos hegemónicos. De pronto, se trata de un tema vertical en la configuración social.

Ahora bien, ¿en el Perú cómo andamos?

Las elecciones pasadas pusieron de relieve este tema. Lourdes Flores, Susana Villarán, Martha Chávez, disputándose la Presidencia de la República, con cierto éxito, debemos reconocer. Keiko Fujimori, Luciana León, Gabriela Pérez del Solar, Mercedes Cabanillas, etc. en el congreso (al margen de las razones “extrapolíticas”, que cada quien pueda haber usado para llegar a los escaños respectivos). Cecilia Valenzuela y Rosa María Palacios, desde sus espacios hacen política diaria; etc. Podemos mirar más a fondo en diversos contextos y notaremos que la presencia femenina es un hecho.

Sin embargo, a la frase “el género ya no es un límite” le añadiría otra variable. En el contexto peruano, en primera instancia, y tal vez en otros que conozco menos, el género femenino tiene algo así como un plus. Claro, ahora me dirán que digo rocas puesto que Lourdes no llegó a la Presidencia por segunda vez o Martha Chavez no hizo sino representar a un hombre (Alberto Fujimori) o Luciana León entró más por su sonrisa que por otra cosa, etc.; pero lo cierto es, que existe un contingente importante de peruanos que tiene en cuenta el género del candidato a la hora de votar. Tal vez para algunos, no se trate de una variable determinante, pero si de un referente importante. Sin embargo, dentro del conjunto de electoras habría que ver si el género del candidato determina más que en el de electores.

El rol de la mujer es fuerte ahora, pero su condición femenina es un hecho que se resalta. Tal vez por ello no son pocas las voces que consideran que el machismo mantiene vigencia. ¿Hasta qué punto existe la equidad si se percibe más positiva una candidatura cuando se trata de una mujer? Bueno, cierta equidad hay, qué duda cabe; pero qué nivel de equidad, eso hay que preguntarse.

Lourdes Flores utilizó su condición de mujer para simpatizar rápidamente con el contingente de electoras peruanas. No son pocas las que votaron por ella antes por identificación que por un plan de gobierno. Ahora bien, recuerdo que una de las ideas incómodas que simpatizantes de otras tendencias difundieron sobre la candidata de Unidad Nacional, fue la de su “incompleta” condición femenina al no ser madre.

Por un lado vemos la vigencia del discurso que centra el aspecto “maternal” o “rol reproductivo” como uno fundamental en la evolución de una mujer. ¿Mujer incompleta? ¿Le faltaba un hueso, un brazo, un dedo? ¿Ello puede calificar a alguien de incompleto? ¿Lo de la falta de hijos no es un argumento aún más tonto?

Por otro lado, vemos la necesidad que se tuvo de disminuir la simpatía que despertaba la condición femenina de la llamada “candidata de los ricos”. Eso quiere decir, que no se trataba pues de un asunto de poca importancia. El género la ayudaba, vaya que sí.

Muchos peruanos sentimos la polarización en las últimas elecciones respecto a Ollanta Humala y Alan García. Hemos discutido al respecto y hay artículos anteriores que hacen alusión a esto; sin embargo, García entendió también que el asunto de género había sido positivo para su ex contrincante y, no en vano, convocó (con luces y cámaras de por medio) a un gabinete paritario.

Sin duda, la presencia de mujeres en espacios como el gabinete ministerial resulta importante ya que, se trata también de un gesto hacia la población respecto al papel de la mujer. Sin embargo, no se trata de convocar mujeres para que rellenen el porcentaje que el público demanda, sino convocar a personas eficaces y capaces de desempeñarse con responsabilidad en los cargos respectivos; en ese sentido, creo que tanto mujeres como hombres estarían a la altura, pero en el CV, el género no debiera ser lo REALMENTE importante.

Aún no hay equidad total, si es que ello es posible, pero sí hay todo un avance hacia la misma. Las voces femeninas se escuchan mucho más fuerte que antes tanto en política como en otros espacios y, lo que resulta excelente, tanto oídos masculinos como femeninos se están acostumbrando a estos nuevos timbres.

Por lo pronto, los candidatos utilizan sus mejores armas para ganar adeptos. Tienen desde la sonrisa, el corte de cabello, las propuestas (que debieran ser lo más importante), hasta el reggeaton que tanto ayudó a García (o el “teteo”). Las candidatas agregan a este conjunto de estrategias la de “sacar el jugo” a su condición femenina. Ocurrió en Argentina (un artículo muy interesante al respecto aquí) con el “presidentA” de Christina frente al “presidentE” de Elisa Carrió y seguirá ocurriendo hasta que la costumbre lo sea realmente y tanto mujeres como hombres sean medidos con la misma vara.

Sí pues, eso también pasa en la blogósfera, todas las bloggeras (y me incluyo) hacemos eso a diario: creamos la costumbre.

05/12/2007

La tripulación y el capitán

Echando una ojeadita veloz a algunos periódicos, ya que estas dos semanas de exámenes finales no me dejan leer con gusto, me entero de cierto revuelo en el congreso protagonizado por dos bancadas: APRA y UN.

Ya se ha hecho costumbre esto de llamar Unidad Nacional a una bancada que, en principio, tiene únicamente militantes PPCistas y uno que otro independiente pues, cuando se trata de manifestar puntos de vista contrarios a los del partido de gobierno, los amigos solidarios se quedan calladitos. Bueno pues, para no perder la costumbre, se presentaron en conferencia de prensa el vocero de UN Luis Galarreta, junto con sus compañeros de bancada Javier Bedoya, Juan Carlos Eguren y Rafael Yamashiro y lanzaron fuertes críticas al ejecutivo y su (des)coordinación con la bancada aprista.

Un enfático Galarreta manifestó que en el partido de gobierno no hay consenso sobre los temas prioritarios. Hizo alusión además a los 68 votos firmes que mantienen en el Congreso y a la irresponsabilidad de dirigirlos sin una agenda específica. Bueno, pues, empezó la sacada de ojos entre estas dos bancadas; guerrita que veía venir hace un tiempo.

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Luego de que Alan García asumiera el cargo de Presidente de la República muchos respiramos con algo de alivio y algo de asco. Entonces, lo que esperábamos de este gobierno era un muy triste “García no querrá malograrla de nuevo, ya debe haber aprendido” y este triste e ingenuo pensamiento buscaba evitar un fundamentado temor ante la posibilidad de que García en realidad, no hubiera aprendido ni jota.

Pasó poco tiempo para que la conformación del gabinete ministerial (ese que aún se mantiene solo con un par de cambios y que sigue en evaluación eterna) diera algunas luces respecto de la nueva ruta que tomaría este gobierno. Algunos más avezados que yo, ya esgrimían posibles tendencias. La situación permitía las especulaciones respecto a la “moderación” o para ponerlo de otro modo, posición de centro de este nuevo régimen, pero aún nos encontrábamos lejos de la intención del nuevo capitán del barco.

Con la consecuencia que lo caracteriza, Alan García hizo poco por ocultar que el plan de gobierno con el cual se presentó a las elecciones del 2006 había sido lanzado al mar. Sí señores, reto a alguno de ustedes a que trate de encontrar la figura del perro del hortelano en alguna de sus páginas mojadas o, en todo caso, respóndanme (plancito aprista en mano) ¿el perro del hortelano era el mismo que ahora denuncia en sus artículos?

Y así sucedió. Hay quienes sostienen (los PPCistas con mayor énfasis) que lo que García ha hecho es poner en práctica el plan de gobierno que Unidad Nacional presentó como suyo durante las elecciones pasadas. Hay otros que simplemente consideran que el gobierno se ha derechizado. Otros, aún más avezados, sugieren que lo que se derechizó fue el APRA (sigo creyendo que pasa más por un asunto de disciplina partidaria y alabanza al líder antes que ideologías en “evolución”) y otros consideran que no importa el cambio durante el gobierno, siempre que sea para mejor. Fin de la discusión.

Bueno, un par de cuestiones previas.

Si la intención es lograr elecciones en las cuales no importe tanto la sonrisa del candidato, el color del polo o el símbolo del partido, sino las propuestas y el cómo (vale decir, el Plan de Gobierno), entonces el candidato elegido por los ciudadanos debería respetar al Plan que le permitió acceder al cargo. En ese sentido, las páginas apristas mojadas (sigamos con la metáfora del barco) son una falta de respeto para quienes votaron por Alan García en la primera y en la segunda vuelta electoral del año pasado.

Y viene lo bueno.

Al margen de las posturas diplomáticas o políticamente correctas de personajes PPCistas como Juan Carlos Eguren o la misma Lourdes Flores, quienes manifiestan que se encuentran alegres pues el Presidente ha decidido hacer caso de “su” plan de gobierno, lo cierto es que de alegres tienen lo que Lourdes de delgada.

Aquí las cosas claras. No les ha agradado en lo absoluto ni la publicación de las dos primeras entregas de la saga “La jauría del hortelano”, ni que les “roben” la tendencia. Acá la cosa es medio confusa pues por un lado se quejaron del rótulo que les impuso el APRA: “partido de los ricos”; y por el otro se quejan de que les quiten exclusividad. Pero bueno, vamos a la reacción.

Aprovechando el contexto en el cual al Presidente no se le ocurrió mejor idea que quejarse de la lentitud en la aprobación de leyes en el Congreso, la bancada UN, o mejor dicho PPCistas, decidieron mandarle patadita encaletada al mandatario. Y por ello, ¡zas! denunciaron la falta de priorización en la supuesta agenda legislativa aprista y, por cierto, la descoordinación entre el Ejecutivo y la bancada oficialista. Y lo cierto, es que no están muy lejos de la verdad.

Pero, como es obvio, el partido de gobierno también sacó a sus perros (no del hortelano sino de defensa) para que hicieran frente a las críticas. De esta manera, César Zumaeta anunció que UN utilizaba escopeta de tres cañones ya que por un lado la lidereza consideraba ciertos asuntos como prioritarios y la bancada otros. Mencionó además que los discursos no eran consecuentes y que por tanto, debía haber llamada de atención (sí, seguro en el APRA cuando uno no piensa como García le llaman la atención, no me queda duda). Seguramente, durante los próximas días saldrá Mauricio Mulder a cuestionar, como hace siempre, las declaraciones de los congresistas de UN. Con ello, espectáculo perruno completo.

Pero el punto acá es que las posibles sonrisitas entre UN y el APRA se han reducido. Ello no quiere decir que desde ahora no trabajarán en conjunto ya que por un lado, en política existe siempre esta unión por intereses y ambos tienen intereses comunes y, por otro lado, pues el partido de gobierno ha adoptado ciertas medidas y nuevos discursos que ciertamente parecen sacados de Luis Bedoya Reyes antes que de Haya de la Torre.

Sin embargo, esta tensión entre las bancadas obedece, probablemente, a la necesidad del PPC, por un lado, por mantenerse vigente. Por otro lado, responde también, y esto vinculado a lo anterior, a la desesperación por no perder el público simpatizante de las propuestas PPCistas que, de pronto, anda bien contentito con García. Finalmente, también hay una denuncia cierta por parte de Galarreta: la descoordinación dentro del mismo partido de gobierno es evidente.

Habrá, seguramente, más dimes y diretes entre estas bancadas durante los próximos días. Ya no me queda claro si pelean votos en el Congreso, proyectos de ley reales o simplemente, espacio en los medios de comunicación. Lo cierto es que resulta preciso que se elabore una agenda clara en las bancadas para que luego sean discutidos en el Congreso, proyectos de ley que no sean arbitrariamente colocados en la agenda congresal.

Si la idea es que el Congreso sea un espacio de debate entre las diferentes posturas políticas del país, pues es preciso que existan propuestas que además de ser pensadas de manera particular, formen parte de un plan general. Ello que sea discutido, pero no puede faltar seriedad y planificación. Mientras tanto, el Congreso seguirá siendo un espacio de conflicto desordenado y sin norte. Este barco marea demasiado.

03/12/2007

El "NO" venezolano

La jornada de ayer en Venezuela transcurrió con normalidad, a excepción de unas cuantas irregularidades aisladas. Los resultados han sido muy reñidos pero ya está confirmado: ganó el “NO” con 50,7% de los votos. El Presidente Hugo Chávez felicitó a sus adversarios y en un gesto, muy suyo, afirmó que se trataba de otro “por ahora”.

Este “NO” venezolano significa más que solo una negativa a los cambios propuestos por Hugo Chávez en la carta magna. Este “NO” debe ser entendido también, como un mensaje de la ciudadanía contraria a la política chavista que, de pronto, parece no ser insignificante como Chávez, con una particular verborrea, ha buscado siempre que se perciba.

Como indica el director de Perú21 el día de hoy en la editorial, la victoria de un “” hubiera traído consigo modificaciones constitucionales importantes como: la restricción de libertades civiles básicas, la eliminación de la propiedad privada, la centralización del poder regional, departamental y municipal en manos del Mandatario, la eliminación de la autonomía del Banco Central de Reserva, etc. Sin embargo, el cambio que causó mayor impacto fue el de la posibilidad de la reelección indefinida, con lo cual, inferimos adecuadamente creo yo, que Chávez sentaría las bases para su perpetuación en el poder venezolano.

Y este es un asunto central. Por un lado, habría que ver hasta qué punto esta victoria del “NO” ha sido una respuesta a los cambios propuestos que, al margen de posiciones personales (no seré yo quien abogue por los impactos positivos de las mismas) obedecen a políticas gubernamentales específicas que responden a tendencias claras que Chávez llama “socialismo”. De pronto, la impresión que me da esta afortunada victoria es que el “NO” ganador es un mensaje directo al presidente venezolano, a su figura presidencial, sus modales antiprotocolares, su política de restricción de libertades (recordemos RCTV), su protagonismo constante en escándalos internacionales, su pose de omnipotencia, etc.

Se trata entonces, de un mensaje directo a su persona que, probablemente, busque restregarle en cara que los venezolanos se cansaron del autoritarismo que ejerce y este “NO”, que representa su primera derrota en 9 años, busca recordarle la importancia de la defensa de los derechos fundamentales de cada ciudadano. Este resultado muestra un rechazo y un cansancio en Venezuela, sin embargo, el ajustado resultado de ayer, también evidencia que existe, lamentablemente, polarización respecto a este carácter.

El día de ayer mencioné en un post, esta concepción de “democracia” como un sistema de gobierno débil e incapaz de hacerle frente al caos en determinada sociedad. Es extendida esta percepción de incongruencia entre democracia y orden y, por el contrario, se siente en el autoritarismo un medio más eficaz para garantizar este orden, necesario para el funcionamiento armónico en los países. ¿Pero de qué armonía hablamos con un mandatario autoritario?

Esta apretada victoria en Venezuela indica justamente que esta percepción está extendida en América Latina de manera preocupante. No se puede negar que el mandatario venezolano goza de la simpatía de un buen grupo de ciudadanos venezolanos que condicionan esta simpatía, a las garantías que sienten en la política dura (por decir lo menos) de este individuo. A ello, le sumamos la simpatía que tiene del otro eterno gobernante Fidel Castro, y el apoyo que recibe de países de la región como Ecuador, Bolivia, Argentina, etc. y tenemos a un personaje singular que, con todas las condiciones que presenta para ser rechazado (me refiero a su personalidad particularmente prepotente e impositiva y no a los sectores que podría representar, ello podría ser materia de otro post), mantiene una plataforma de apoyo que trasciende los límites de su país.

En ese sentido, el “NO” ganador, representa también un alivio para los países de la región que hallamos en este gobernante el carácter autoritario y opresor que bastan para rechazar su política gubernamental en general; y, por cierto, tranquilizan el panorama de expansión de este mandatario ya que la derrota el día de ayer, hará que juegue sus cartas con mayor detenimiento y empezando por ganar en casa.

Este “NO” permite entender que en Venezuela, los ánimos de cambio se encuentran vigentes, aunque es preciso reconocer que aún no son lo suficientemente fuertes. Esta primera, y esperamos no última, victoria puede contribuir a fortalecerlos y ayudarlos a crecer tanto cuantitativa como cualitativamente.

Estemos alertas durantes estos días porque un presidente como Chávez no acepta derrotas con diplomacia, ello nos queda claro. Es preciso reconocernos alegres por esta victoria de la oposición venezolana, pero también es preciso mantener los sentidos despiertos sobre todo luego del “por ahora” enunciado por el amigo Hugo Chávez.

02/12/2007

Percepción ciudadana: democracias

Hace algunos días conversaba con una buena amiga sobre esta percepción ciudadana acerca de la incongruencia entre democracia y capacidad de resolver grandes problemas nacionales. Resulta triste, sin embargo, esa percepción respecto de la debilidad de nuestra democracia se extiende cada vez más.

Podemos tener muchos y muy bien elaborados discursos sobre la importancia de la defensa de los Derechos Humanos, por ejemplo; sin embargo, de nada sirve siempre que la ciudadanía siga creyendo que para acabar con el caos en determinado espacio, primero hay que poner mano dura y dicha mano dura no puede ser democrática y no puede detenerse a pensar en los DDHH de los ciudadanos.

Estas reflexiones, algo difusas, vienen a mi cabeza de cuando en cuando y hoy, recién las plasmo en papel (o post) mientras espero los resultados del referéndum en Venezuela. Lo cierto es que las probabilidades del “” son altas y antes que preguntarse sobre las consecuencias de esto, habría que detenerse a evaluar sobre las razones que tienen aquellos que votan por este “”.

Hugo Chávez ha protagonizado políticas nuevas en nuestro escenario. Queda la impresión de que, por un lado es un irreverente, un mandatario anti-protocolos, un intruso en políticas de otros países, etc. Sin embargo, también queda otra impresión poco examinada, que es la de Hugo Chávez como quien logró, nos guste o no, hacerle frente a las políticas hegemónicas como la norteamericana.

Existe una percepción generalizada que indica que quien no se enfrente con esta dosis de “chavismo” no podrá lograr, lo quiera o no, algún protagonismo. Se extiende el rumor de que: quien no lo hace a lo Chávez, no lo hace.

De más está decir que mi cercanía con Chávez es nula. De hecho, podría enfrascarme en largos párrafos criticando sus políticas tanto externas como internas, sin embargo, ello no viene al caso. El meollo de este artículo es esta suerte de “debilidad” que se le adjudica a nuestras democracias últimamente y habría que ver qué tan injustificada resulta esta percepción.

Recordemos por ejemplo, con fines ilustrativos, el argumento defensor más fuerte del fujimorismo: Alberto Fujimori acabó con el terrorismo.

Podríamos, qué duda cabe, iniciar todo un debate acerca de la veracidad de dicho supuesto; sin embargo, lo que no deja de llamar la atención es el que se le reconozca ello como galardón máximo antes que una reprimenda por su condición de presidente dictador o por la violación sistemática a los Derechos Humanos de muchos peruanos. Una vez más, nos encontramos ante un caso de prioridades en percepción ciudadana que valdría la pena analizar con detenimiento.

¿Hasta qué punto estamos dispuestos a sacrificar nuestros derechos fundamentales por el orden? ¿Hasta qué puntos mantenemos esta idea errónea respecto a la imposibilidad de conjugar orden y democracia? Ojo con eso.

Chávez, por ello, mantiene la aprobación que tiene. El imaginario social, lo sigue construyendo como un gobernante fuerte capaz de hacerle frente al mismísimo Dios; y por ello los aplausos no cesan (aunque se reduzcan) y los derechos fundamentales siguen, cada día, siendo relegados y casi exterminados.

En el contexto peruano, podemos añadir otras variables.

Uno de los derechos ciudadanos es elegir a sus representantes y, ciertamente, el alcalde de Limas Metropolitana ha sido electo por la mayoría (una mayoría en la cual no me incluyo); ahora bien, su actuación de irresponsable silencio, ¿no resulta también condenable? Debiera serlo.

Tal vez, la única forma de sancionarlo sería una medida que surja de la sociedad civil; pero, mientras que su índice de aprobación siga siendo tan alto no podemos decir que estamos evidenciando nuestro descontento, lo cual nos lleva a otra pregunta ¿es NUESTRO el descontento?

¿Hasta qué punto basta con hacer obras, o piletas surrealistas y con sendos índices de corrupción, para estar contentos con su gestión? No basta. Es preciso que el Alcalde note que el descontento hacia su gestión existe y se plasma en la aprobación que recibe. El Alcalde de Lima aún puede reivindicar su imagen y hacerse merecedor de la aprobación que ostenta.

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Pero bueno, las “democracias” débiles siguen a la orden del día. El descontento se apodera de los ciudadanos y, pese a que sienten que durante las elecciones toman parte en las grandes decisiones, luego reducen su participación a la pasividad de quien lee los periódicos o mira los noticiosos; en esa suerte de conjugación verbal que reza “yo participo, tú participas, nosotros participamos, ustedes participan, ellos deciden”.

Las democracias en América Latina deben reevaluar esta participación ciudadana. El Perú, por ejemplo, tuvo una oportunidad en la última consulta vecinal realizada en la sierra piurana a raíz del asunto de la empresa minera MAJAZ. ¿Le sacó provecho? No. ¿Qué tipo de participación se propicia cuando de arranque, el Presidente califica a todos los que se encuentren de la empresa minera de comunistas anti-desarrollo y ahora “perros del hortelano”? ¿Cómo se fortalece una democracia sin ciudadanos? Imposible.


Es preciso que reconstruyamos nuestra idea de democracia y la veamos como una posibilidad real de articular gobiernos y dirigir una sociedad. Creo firmemente en que el gobierno democrático no solo conduce a soluciones firmes y metas claras, sino que, en el camino vela por los derechos fundamentales de todos aquellos que creen en ella. Mientras tanto, seguiré esperando los resultados en Venezuela, país que espero pueda empezar a girar hacia el camino democrático que durante años, les sigue siendo lejano.