Enuncio solo siete temas, algunos más importantes que otros, que se hicieron extrañar en el mensaje del sábado pasado.
1. Extradición de Fujimori
Ya sabíamos que el interés del gobierno frente a este tema era minúsculo, sin embargo, un mínimo pronunciamiento e incluso una breve descripción de lo acontecido hubiera sido más que oportuno. Una autocrítica hubiera sido lo sensato, pero no vale la pena esperanzarnos en ello.
2. Reforma del poder judicial
Asunto relacionado con el silencioso tema anterior; la reforma del poder judicial en nuestro país es tan urgente como la educativa. Nuestro sistema judicial estaría jalado en cuanto examen se le tomara. No solo es una cuestión burocrática o lenta, es un asunto que tiene como raíz una mafia de corrupción que corroe cualquier institución ya sea pública o privada. Al parecer, en el año 2008 los intentos por avanzar en la necesaria reforma del poder judicial serán nulos. Y luego se quejan por las movilizaciones que reclaman justicia.
3. Lucha contra el narcotráfico
Otro aspecto cojo en el discurso fue el referido a los planes propuestos para enfrentar el narcotráfico. Podría asumir que dicho silencio ocurre debido a que luego de las protestas el mandatario no quiso poner leña al fuego, pero que no sea cobarde. Una cosa es que se tema ser brusco en las respuestas, y otra muy diferente es que ya no responda, debido a dicho temor. Propuestas para luchar contra el narcotráfico durante el 2008 = CERO.
4. Cultura
No es novedad que en los discursos presidenciales peruanos, el tema cultural sea la última rueda del coche. No solo no se enuncian planes concretos respecto a las instituciones culturales y diversas medidas para fomentar mayor participación ciudadana en dichas actividades; sino que en el mensajOTE del sábado, no se incluyó ni una coma cultural.
¿Cómo explicamos esto? Pues, no lo explicamos. Es una lástima y una vergüenza que en un país como el nuestro, tan rico cultural e históricamente, estos asuntos no tengan llegada. Claro, tampoco hubo una autocrítica respecto a la censura al caricaturista Piero Quijano. Sí pues, cuando el presidente dijo “autocrítica” me emocioné tonta e ingenuamente.
5. Ley de ONGs
¿A alguien le sorprende que no se dijera nada? Si estuvo tan orgulloso de la aprobación de esta “Ley de ONGs” al inicio de su régimen, lo menos que pudo hacer fue enunciar este “logro” durante el mensaje presidencial. No…solo silencio. (Cabe decir que no comulgo con la mencionada ley)
6. Pena de muerte
Al igual que el tema de la “Ley de ONGs”, el caballito de batalla inicial del gobierno aprista fue también un gran ausente. ¿Es que acaso ya no le sirve? ¿Necesitamos otra evidencia para confirmar que solo fue una cortina de humo más, en la lista? Ojo, no es que esté a favor de la pena de muerte (definitivamente no: véase “Cortinas de pena” enero 2007, menoscanas), pero hago notar la inconsecuencia del presidente frente a sus “temas importantes”.
7. Líneas de acción concretas para el año 2008
El presidente García enunció una serie de cifras y supuestos “logros” que se obtendrán para el año 2011. Si todo es como lo dijo Alan García, ¡qué esperanzador! Me arrepiento de las críticas lanzadas contra el régimen. Pero, no me convence tan fácil. No hubo una exposición clara de las líneas de acción concretas mediante las cuales se lograría lo propuesto. No hubo un “cómo” y ello permite desconfianza.
Este es, tal vez, el aspecto más importante, pues si no tenemos claros los caminos para llegar hacia las metas, podemos perdernos en cualquier momento, y ya sabemos cómo es perder con un presidente como García.
Durante el mensaje presidencial del sábado 28 de julio, el presidente Alan García dijo más con lo que no dijo. ¿Eso es ser un buen orador? Cabe la pregunta.






