27/02/2007

LAC...anción

El día de ayer Luis Alva Castro asumió la cartera del interior, tan polémica durante estos últimos días. Se debe reconocer que LAC conoce el manejo general de los ministerios ya que ocupó uno durante el primer gobierno de Alan García, sin embargo, no podemos dejar de notar que en “interior” su conocimiento es tan mínimo como el que se le adjudicaba a la ex ministra Pilar Mazzetti, motivo de opiniones encontradas por esta “inexperiencia” evidente. Mi pregunta es simple: ¿qué pasó señor presidente?

Por un lado, frente a las recientes declaraciones de Mauricio Mulder sobre la importancia y cuasi necesidad de la contratación de apristas en puestos clave del estado, lo que era de esperarse es que el presidente tomara en cuenta el contexto antes de designar al nuevo encargado del interior. Como voy aprendiendo cada día, en política las casualidades no son mínimas, sino nulas. Esta designación, por tanto, no lo es.

Luego de las declaraciones de Mulder y de otros miembros del APRA, luego de lo expuesto también por Susana Pinilla (lo cual, a mi parecer, no es el típico “amen”, sino un rosario entero) el asunto denominado por los medios como “apristización” estaba en el escenario. Muchos esperamos el nombramiento del nuevo ministro ya que sabíamos que tendría que afrontar muchos asuntos peliagudos; pero, sinceramente pensé que se elegiría a un independiente, tal vez por mi optimismo juvenil o ingenuidad de inexperta. No me imaginé que el presidente haría lo que era obvio, muchos criticarían.

La respuesta llegó pronto y Luis Alva Castro, aprista, fue el elegido. ¿Acaso ello no hará que muchos empecemos a mirar con mayor detenimiento el asunto del copamiento aprista en los cargos? ¿Muchos congresistas y analistas no están escribiendo columnas (y artículos como en este caso) sobre el peligro que este copamiento significa? A eso añadamos el plus de que Alva Castro no tiene un conocimiento amplio ni experiencia previa en el sector del interior, ¿acaso ello no nos parece aun más sospechoso? Entonces, cabe la pregunta ¿por qué Alan García, que conoce bien sobre las reacciones de los medios (más conoce el diablo por viejo…), lo nombró ministro?

Con el desempeño que tiene este gobierno solo me imagino tres posibilidades: o el señor García lo hizo para congraciarse con sus compañeros apristas en el marco del día de la fraternidad (lo cual no creo), o lo hizo por un error (esta es la opción ridícula) o, lo que resultaría peligroso, esta designación realmente indica el inicio del copamiento estatal por parte del partido de la estrella.

Lo que creo es que el APRA ha decidido cargar con el peso que este ministerio particularmente complicado representa. Debe estar entonces medianamente seguro de que podrá asumir el reto y salir airoso de esta batalla. Pero, ¿y ahora qué? Bueno, a abrir los ojos muy grandes para que no nos sigan estrellando. El asunto del ministerio del interior está concluido, pero solo en la faceta Mazzetti y no en su totalidad. Este nuevo caso podría resultar el inicio de una serie de nuevos nombramientos a “compañeros estrella” cuando debería haber procesos justos de selección de personal tomando en cuenta el desempeño previo, la preparación profesional, la calidad personal, el dominio del sector, etc. No le perdamos el rastro al señor Luis Alva Castro…de lo contrario, todos los que deseamos trabajar deberíamos ir diseñando nuestro carné.

20/02/2007

Estrellados

Durante el primer gobierno aprista o mejor dicho “alanista” hubo un asunto que los peruanos pudimos notar y era esta cuestión de “apristizar” el estado. Se veían compañeros por doquier y todo aquel que tuviera un carné aprista sabía que tenía en sus manos una visa para llegar al estado. Una visa injusta, por decir lo menos.

Durante la semana pasada, el secretario general del partido aprista, Mauricio Mulder, declaracó a los medios de comunicación que debería haber más apristas en los puestos del estado; dijo también, que ello no significaba “apristizar” el estado, sino que es común, normal y correcto que el partido de gobierno tenga a sus miembros en puestos clave. Estos comentarios fueron seguidos por una serie de opiniones de otros miembros del APRA que, como es obvio, defendieron la tesis de Mulder. Finalmente, el día de ayer, la ministra de transportes y comunicaciones, Verónica Zavala, afirmó que aquello que proponía Mauricio Mulder no era para nada tirado de los pelos. Comentó que es natural que el partido de turno tuviera a sus militantes trabajando en los cargos de confianza del estado y que así debía ser si la persona era la idónea. “Ese es deber de cada ministro” afirmó.

¿Qué sucede? Bueno, hay que admitir que la ministra tiene razón. Es cierto que suele ocurrir que los puestos de confianza los ocupen militantes del partido de gobierno y es cierto también que quienes deciden eso deben ser los ministros y no el presidente de la república, pero…observemos detenidamente nuestro contexto.

Si bien las declaraciones de Mauricio Mulder pueden responder a una realidad particular, en el caso peruano no podemos darnos, o no por el momento, el gusto de continuar tradiciones o reglas que basan su legalidad en el tiempo transcurrido. Claro que es normal que los miembros de los partidos de gobierno ocupen cargos de confianza, pero ello no quiere decir que eso sea 100% correcto. No me parece correcto que el hecho de que una persona incluya en su currículo determinada afiliación política, pueda garantizarle mayor posibilidad de ser elegido para ejercer un cargo, aún si es de confianza. Se trata de buscar a las personas idóneas, con la mejor preparación y no con un carné de más o de menos.
Por otro lado, y solo a modo de comentario, la fiscalización de este fenómeno de copamiento estatal debe realizarse por parte de los medios de comunicación y la ciudadanía. Para ello el partido aprista debería divulgar el padrón de militantes para así poder percatarnos de estos sucesos si es que, lamentablemente, ocurrieran.

Este es un asunto como el del inicialmente promocionado con bombos y platillos GABINETE PARITARIO. ¿Realmente debe haber igual número de mujeres y de hombres porque así la foto se ve mejor? ¡NO! Tampoco es que DEBA haber mujeres en el gabinete, sino que debe haber personas (hombres y mujeres) capaces de llevar a cabo con éxito la conducción de los ministerios. Si hay mujeres en igual número o mayor que hombres, es una cuestión netamente anecdótica.

No perdamos de vista el contexto en el que andamos. Como escribí en un artículo anterior (“Amen”), el actual gabinete no me inspira mucha confianza respecto a la toma de decisiones. En un gabinete donde se responde con “amen” a lo que diga Alan García ¿hasta qué punto las decisiones sobre contratación de personal a los cargos de confianza respectivos serán realmente de los ministros y no caprichitos del señor presidente? Hay que tener eso muy en cuenta cuando escuchamos las declaraciones de la ministra Zavala.


Estimados amigos: ocho miembros del partido aprista han sido nombrados titulares de las principales procuradorías descentralizadas de nuestro país. Ello quiere decir que serán ellos quienes ejercerán la defensa del Estado en las investigaciones a funcionarios públicos. ¿Les parece que eso es reforma del estado? No permitamos que siga el ruido y las pocas nueces. Mantengamos los sentidos alertas para notar hasta qué punto hay copamiento partidario en el estado. Tengamos cuidado, porque de lo contrario nuestro país acabará estrellado.

13/02/2007

Mucho ruido y pocas ideas



La reforma del estado es un asunto vital para que nuestro país empiece a andar por un mejor camino. Uno de los aspectos más saltantes respecto a este tema ha sido la propuesta de fusión de algunas OPD. Esta es sin duda, una propuesta que debe ser estudiada con el detenimiento y responsabilidad debidos, pero si en efecto observamos que así se podría lograr que las funciones no se dupliquen inútilmente y ello evite también el consecuente gasto estatal innecesario, el visto bueno deberá apresurarse.

En miras de esta “Reforma del estado” (nuevo slogan del gobierno), el presidente García convocó a los “líderes de oposición” a participar en una reunión junto con el consejo de ministros. Podríamos decir que la iniciativa es saludable per sé ya que no hay mejor forma de acertar en las decisiones que luego de permitir un debate sincero, y pleno de confrontación de ideas. Sin embargo, el problema de este espacio fue nuevamente (y nótese el “nuevamente”) la improvisación.

El presidente convoca a dicha importante reunión con DOS DÍAS DE ANTICIPACIÓN y aún así aparece como un líder responsable y abierto al diálogo. Bueno, siendo francos hay que reconocer que su imagen mejora con este gesto inesperado, pero la improvisación sigue siendo un elemento que no debe ser nunca dejado de lado. La atención de los medios estuvo centrada en la reacción de los líderes opositores más conocidos como Lourdes Flores y Ollanta Humala. Todos se preguntaban sobre quién iría, con quién y a qué hora; sin embargo, faltó observar con objetividad la jugada.

Si bien debe reconocerse esta aparente apretura del señor García, no podemos ser tan ingenuos y creer que el fondo es un genuino interés por la Reforma estatal. Si así fuera, la reunión se hubiera llevado a cabo varios días después de la convocatoria, para permitir así a los líderes elaborar una agenda interesante y responsable y no producto de decisiones de último minuto. Aún así cabe reconocer que la imagen del presidente se ve reforzada por este neobalconazo.

En este contexto muchos nos hemos preguntado (nótese mi inclusión) sobre ganadores y perdedores, lo cual reafirma la idea de estrategia política tras la reunión acontecida. Por un lado se encuentra Alan García, con la casaca ensanchada –no por la barriga- sino porque logró presentarse como un presidente democrático y tolerante ante las diferencias. Por otro lado aparece Ollanta Humala que vio en esta reunión la oportunidad de volver al escenario político, lo cual ha logrado. Sin embargo no apareció como un opositor responsable al enunciar como máxima, sino única, propuesta la de convocar a una asamblea constituyente; ¿no se le ocurrió nada más señor Humala? Como tercer personaje tenemos a Lourdes Flores que el día domingo afirmó ante los medios que la reunión le pareció solo un encuentro para la foto. ¿Se equivoca? No lo creo. ¿Ha perdido aceptación en la población como afirman algunos medios? Tampoco.

Por favor amigos, si esta reunión le pareció el saludo a la bandera, que sigo creyendo que fue hasta que exista otra y convocada con mayor seriedad, entonces Lourdes Flores hizo bien en no asistir, pero su partido estuvo presente mediante los técnicos que consideró apropiados. Finalmente, tenemos a Juan Sheput, representando a Perú Posible, y Victor Andrés García Belaúnde, representando a AP, insistiendo en que los dejaron de lado y eso les de mucha lástima. Los cierto es que García quería una vez más atención mediática y los señores Sheput y García Belaúnde no la propiciarían tanto como Humala Y Flores Nano.

Amigos, exijamos mayor seriedad en esta “Reforma del estado” ya que no debe ser un tema que enmarque un mes, sino que forme parte de este quinquenio como eje transversal. A los medios de prensa hay que exigirles menos amarillismo, eso es lo que busca Alan García. Cubramos sus eventos, pero escribamos objetivamente lo que sucede. Exijamos también que estas reuniones se repitan porque, como dije al principio, estas son positivas y necesarias.

Seriedad amigos. Aquí no jugamos la popularidad de algún líder, sino la oportunidad de esbozar los primeros pasos para una reforma estatal necesaria y tantas veces postergada.

06/02/2007

Ni tan solidarios

Esta semana tuve la oportunidad de trabajar en un proyecto de labor social en un asentamiento humano en el Rímac. Como imaginan, es un lugar donde la ayuda es más que bienvenida: necesaria. Pero la labor social hecha es motivo de otro artículo ya que quiero utilizar este espacio para comentar otro tema.

El asentamiento humano “Flor de Amancaes” se encuentra en un cerro rimense. Para quienes no tenemos que subir (por no decir, escalar) un cerro todos los días, es una aventura; para los habitantes de este lugar es pan de cada día. Al margen de lo cansado que puede resultar, es más que nada dificultoso. Niños, madres, padres, ancianos, todos deben subir día a día el cerro para poder llegar a sus hogares.

Hace algún tiempo, los cerros del distrito del Rímac (como también en otros distritos) empezaron a ser pintados de amarillo. No amigos, no me refiero a pintura sobre tierra, sino a la construcción de las conocidas “escaleras solidarias” durante la primera gestión del actual alcalde de Lima metropolitana: Luis Castañeda Lossio.

Es cierto que estas escaleras contribuyen a que el habitante de estos espacios tenga mayor comodidad en su vida cotidiana. También contribuyen a que los accidentes sean menores ya que llegar a casa o al trabajo es más fácil y seguro; en otras palabras, no se alivió el problema de fondo que es el de la ocupación de los cerros como espacios aptos para vivir lo cual es consecuencia de otro problema que es la centralización; pero digamos que se maquilló el problema y así podemos sentir que es un asunto “medianamente” resuelto.

Pero este artículo no apunta solo a eso. Yo me pregunto: estimado alcalde, ¿con qué dinero se han construido estas escaleras, perdón, estas “escaleras solidarias”? ¿Acaso con el mismo dinero que el utilizado para construir también los “hospitales solidarios”? ¡Ah, ya entendí! Ha construido ambos con el dinero de la municipalidad, osea, nuestros impuestos. Y entonces, ¿POR QUÉ UTILIZA USTED RECURSOS DEL ESTADO PARA PROMOCIONAR A SU PARTIDO POLÍTICO? Escaleras solidarias (como parte del proyecto "solidaridad" de la municipalidad de Lima), Hospitales solidarios...¿qué viene después? ¿Piletas solidarias, parques solidarios, shows infantiles solidarios, tren solidario, monumentos solidarios?

Me parece que las obras son sumamente beneficiosas, aunque pueda tener algunas críticas respecto de las escaleras por ejemplo, pero ¿EL FIN DE ESTAS OBRAS ES EL DE PUBLICITAR UN PARTIDO POLÍTICO? No lo creo. Amigos, una cosa es que se hagan obras en nombre de la municipalidad metropolitana de Lima y otra es que se utilicen los recursos de la misma para beneficiar y publicitar al partido del alcalde de turno. Eso es indignante e injusto. Los partidos políticos deben ser gestores de los recursos económicos para publicitarse, mantenerse vigentes y realizar obras. Solidaridad Nacional es un partido político cuyo líder actualmente ocupa un cargo representativo, pero eso no le da derecho de beneficiar con cuanta obra pública realice a este partido político.

Sugiero que no permitamos que esto siga sucediendo. Comentemos este hecho con la persona que tengamos al lado, al frente, a la derecha, a la izquierda, en el chat, al teléfono, etc. Q
ue el señor alcalde sepa que no vivimos con los ojos cerrados y solo nos fijamos en la obra. También nos percatamos de la "estrategilla" (si cabe el término) detrás de cada escalón y cada camilla.

Señor Castañeda: no desprestigie la obra que hace. Trabaje con energía y constancia, como viene haciéndolo, pero entienda que usted actualmente es el alcalde de Lima y no solo el líder de su partido.