Debo dormir para el examen de mañana, pero no quería hacerlo sin antes compartir esta impresión.
Hace buen tiempo estamos esperando (echados, porque sentados nos cansamos) que la famosa evaluación ministerial culmine. Como imaginábamos, esta no solo no termina, sino que además pareciera ni empezar. El premier Jorgito del Castillo (caserito especial de este blog) tiene, al parecer, cualquier otra prioridad que la de la evaluación de su equipo.
Sin embargo, al parecer la cosa podría cambiar un poco. Claro, ello no se debe a la intención del premier por sacar a quienes no rinden (entre ellos al compañerito Alva Castro que no puede ni comprar curitas), sino a la coyuntura que, para variar, se les adelanta.
¿Qué pasa ahora?
El Presidente de la República le ha pedido (lo cual significa que ha obligado) al Premier Jorge del Castillo que haga “cuestión de confianza” respecto al pedido de facultades para el Ejecutivo, las cuales permitirán un mayor y mejor desempeño respecto de la implementación del TLC con los EEUU. Si el Congreso no aprueba esta petición de facultades los amigos ministros pueden ir quitándose los gastaditos fajines.
Ahora bien, ¿hasta qué punto convendría que no se apruebe esta petición?
Al margen de las discusiones, pertinentes y que seguro tendrán lugar en otros espacios e incluso en este luego de la fiebre de finales, habría que ver si la renuncia de todo el gabinete debiera hacerse por esta situación. Con ello, da la impresión, de que la salida de los ministros obedece al asunto particular de las facultades y no a su desempeño.
Ello resultaría injusto ya que, hay varios ministerios que demandan nuevas cabezas desde hace buen tiempo y ello no tiene nada que ver con las facultades que se están demandando. Por el contrario, el mensaje a la población respecto al cambio ministerial sería positivo si no se da en este contexto.
Entonces, nos encontramos entre el Congreso y el Ejecutivo (lo cual es peor que entre la espada y la pared); por un lado, los cambios ministeriales (al menos en algunas carteras claves) son urgentes, pero por otro, si la renuncia del gabinete se da por este asunto de las facultades pedidas para la implementación del TLC, entonces lo del desempeño queda en segundo plano.
Claro, algunos pueden decir que ya no importa, la cosa es que se vayan los malos y si se van todos mejor. Pero yo digo, sí importa, porque el mensaje debe ser claro. Hace buen tiempo que estamos pidiendo cambios y ahora que pueden llegar, notamos que la situación se ha complejizado.
Debo admitir que no tengo respuesta para este caso, solo puedo decir que no me queda claro quién gana, quién se perjudica, quién renuncia, quién es despedido, quién se desempeñó ineficazmente…en suma, no me queda claro quién cambia a quién.
Hace buen tiempo estamos esperando (echados, porque sentados nos cansamos) que la famosa evaluación ministerial culmine. Como imaginábamos, esta no solo no termina, sino que además pareciera ni empezar. El premier Jorgito del Castillo (caserito especial de este blog) tiene, al parecer, cualquier otra prioridad que la de la evaluación de su equipo.
Sin embargo, al parecer la cosa podría cambiar un poco. Claro, ello no se debe a la intención del premier por sacar a quienes no rinden (entre ellos al compañerito Alva Castro que no puede ni comprar curitas), sino a la coyuntura que, para variar, se les adelanta.
¿Qué pasa ahora?
El Presidente de la República le ha pedido (lo cual significa que ha obligado) al Premier Jorge del Castillo que haga “cuestión de confianza” respecto al pedido de facultades para el Ejecutivo, las cuales permitirán un mayor y mejor desempeño respecto de la implementación del TLC con los EEUU. Si el Congreso no aprueba esta petición de facultades los amigos ministros pueden ir quitándose los gastaditos fajines.
Ahora bien, ¿hasta qué punto convendría que no se apruebe esta petición?
Al margen de las discusiones, pertinentes y que seguro tendrán lugar en otros espacios e incluso en este luego de la fiebre de finales, habría que ver si la renuncia de todo el gabinete debiera hacerse por esta situación. Con ello, da la impresión, de que la salida de los ministros obedece al asunto particular de las facultades y no a su desempeño.
Ello resultaría injusto ya que, hay varios ministerios que demandan nuevas cabezas desde hace buen tiempo y ello no tiene nada que ver con las facultades que se están demandando. Por el contrario, el mensaje a la población respecto al cambio ministerial sería positivo si no se da en este contexto.
Entonces, nos encontramos entre el Congreso y el Ejecutivo (lo cual es peor que entre la espada y la pared); por un lado, los cambios ministeriales (al menos en algunas carteras claves) son urgentes, pero por otro, si la renuncia del gabinete se da por este asunto de las facultades pedidas para la implementación del TLC, entonces lo del desempeño queda en segundo plano.
Claro, algunos pueden decir que ya no importa, la cosa es que se vayan los malos y si se van todos mejor. Pero yo digo, sí importa, porque el mensaje debe ser claro. Hace buen tiempo que estamos pidiendo cambios y ahora que pueden llegar, notamos que la situación se ha complejizado.
Debo admitir que no tengo respuesta para este caso, solo puedo decir que no me queda claro quién gana, quién se perjudica, quién renuncia, quién es despedido, quién se desempeñó ineficazmente…en suma, no me queda claro quién cambia a quién.




3 comentarios:
Creo que quieren cubrir con esto despidos incómodos, hacer enroques, etc.
Pero creo que al final, les darán las facultades, no por la amenaza, sino porque quieren que la implementación del TLC salga rápido.
Particularmente no estoy a favor de dar las facultades. El tema es demasiado importante para que solo se concentre en el Ejecutivo y, además, sería la oportunidad para que el Congreso haga algo que no hace a menudo: trabajar sobre temas de fondo. Además, la ultima vez que le dieron facultades a este gobierno, terminó sacando normas sobre seguridad ciudadana que eran inconstitucionales.
Como que, con o sin fiebre de finales, no la tienen muy clara.
Suerte con los últimos exámenes.
y como si no fuera poco... ahora resulta que cada ministro tiene su periodista que le hace olas y le grita vivas cuando pasa...
resulta que al muy "creativo" carranza del ministerio de economía (MEF), sus amigos de la revista América Economía, que de un tiempo a esta parte está de capa caída, lo han nombrado -disque- uno de los mejores ministros de la región... ??? cómo ??? claro que seguir con la política de los anteriores ministros y sentarse encima de la caja fiscal luego de tragarse la llave, siempre ha sido un mérito en ese ministerio, pero ahora en la actual coyuntura económica, desde iniscios de este gobierno, se requería alguien con - además de disciplina fiscal- punche para hacer las reformas de tercera generación que el país requiere, así que llamar a este mediocreseñor "mejor ministro de economía", significa- en mi modesta opinión- que el resto de latino américa debe estar muy, pero muy mal... y que los amigos de la prensa nacional o extranjera son capaces de decir cualquier cosa...
a otro perro ( que no sea del hortelano...) con ese hueso...
así funcionan estos señores del gabinete, cada uno con su ayayero de prensa bien remunerado...
no hay duda...
Al parecer existen prioridades para acelerar este proceso de implementación del TLC, ya que hay capitales de por medio, por ello al igual que alejandro, pienso que es probable que si se brinden dichas facultades. Sin embargo, discrepo de la idea esperanzadora de que este congreso sea capaz de tocar algún tema de fondo, acompaña mi comentario un ferreo escepticismo hacia lo que pueda hacer el actual congreso, que a mi parecer pondrían mas trabas que facilidades, en especial los nacionalistas, que tanto afan de figuretismo tienen.
Por otro lado, no veo cual sea el problema con que hallan nombrado al señor carranza, cada quien le guarda respeto y consideración hacia quien mejor le parezca, que el país atraviese una etapa de crecimiento mas no de desarrollo, no quiere decir que sea un perdedor o un mediocre.
Y por último, creo que si deben haber cambios ministeriales, el primero en irse debe ser el sr. Alva Castro, muchos meritos ha hecho para ser el primer candidato, y hasta cierto punto resulta vergonzoso que aun continue en la cartera ministeriales, gracias al apoyo de sus compañerisimos, recuerdo una buena caricatura en la que se graficaba al ministro Castro sujetado de sogas y palos, mientras a su costado declaraba Jorge del castillo, a la prensa, "nuestro ministro salio bien parado de la censura".
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