miércoles 19 de diciembre de 2007

Esta Navidad

Al parecer estos días festivos vendrán con regalito incluido. Papá García se encuentra discutiendo con del Castillo (algo así como Rodolfo el reno) qué ministros se van y quiénes se quedan. Ahora bien, al margen de las motivaciones del cambio que esperábamos hace buen tiempo, lo interesante está en que tal vez nos encontremos ante el primer regalito navideño por parte del gobierno.

En Palacio parecen tener esta noción de que aquello que más tarda en llegar será más disfrutado, y tal vez bajo esta premisa nos vienen postergando los cambios ministeriales. Nos piden paciencia, la hemos tenido, y ahora parece que luego de declaraciones penosas por parte del premier, podemos decir: llegaron los cambios.

¿Quiénes serán los nuevos ministros? ¿Qué trayectoria tendrán? ¿En qué carteras se realizarán los cambios? Todas estas interrogantes y tantas otras han copado las discusiones políticas de ayer y hoy. Y, por supuesto, somos conscientes de que con nuevos rostros no gana nadie, sino que debe haber todo un trabajo de implementación de planes específicos y contundentes en cada sector; para lo cual hace falta ministros capaces.

Yo que soy una preguntona me planteo lo siguiente: ¿Luis Alva Castro seguirá en el Interior?

Si Alan García tuviera que elegir entre Garrido Lecca y Alva Castro, algo me dice que el señor Vivienda, se irá antes de lo pensado. Si la decisión la tomara Jorgito del Castillo solo, pues Alva Castro podría empezar a empacar maletas, pero eso no sucede en Palacio y Papá García parece no estar dispuesto a negociar al ministro del Interior, sobre todo ahora que ha ratificado en el cargo al Premier.

Tal vez por esta razón es que las declaraciones de del Castillo resultan tan negativas. Además de las declaraciones en sí, cuya pertinencia y atino son condenables en todos los sentidos (¡qué tal tonto!), lo que resulta igual de perjudicial es que con ello, del Castillo perdió toda posibilidad de negociación en este cambio ministerial. Carlos Bruce afirma que su imagen está debilitada, la pregunta es si solo ante la oposición y la población: NO, su imagen está debilitada ante el mismo García, lo cual es el peor castigo de todos.

Llámenme ingenua, pero creo que el cambio iba a darse de todos modos. Tal vez más lento que ahora, pero lo cierto es que la misma bancada aprista y algunas propuestas del Ejecutivo (delegación de facultades o renuncia del gabinete) consideran necesario hace un tiempo, esta oxigenación.

Ahora bien, si del Castillo no hubiera metido la pata tan hasta el fondo, hubiera tal vez participado más activamente en estos cambios; vale decir, su opinión hubiera contado más. No me digan acaso que no imaginan la reprimenda privada que le hizo García al Premier; si a Garrido Lecca es capaz de decirle en público que deje de hacer esas dietas radicales para no decir cosas exageradas, la reprimenda en privado debe ser algo con dedo firme, garganta roja y platos voladores.

Y con ello, el cambio ministerial está en manos del Presidente y nadie más que el Presidente. Entonces, repregunto ¿creen que Luis Alva Castro se mantendrá en el Interior?

Yo diría que igual esperemos hasta mañana, pero la esperanza por ver el fajín recaer en otra persona es casi nula; sin embargo, es lo último que se pierde.

Hasta entonces sigo creyendo en imposibles.